Yo ya me despedía…. y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.
Salí a la calle alborozadamente mientras tu te asomabas a la puerta mirándome encendida y sonriente. Volví la cara en dulce arrobamiento, y sin dejarte de mirar siquiera, salté a un tranvía en raudo movimiento; y me quedé mirándote un momento y sonriendo con el alma entera, y aún más te sonreí… Y en el tranvía a un ansioso, sarcástico y curioso, que nos miró a los dos con ironía, le dije poniéndome dichoso:
Mi profesor decía que tenía un talento innato para la pintura. Mi habilidad para utilizar esta forma de expresión artística era natural, intrínseca en mí. Sabía perfectamente donde iba cada trazo, cada pincelada de color y sombra. Había pasión en mis primerizas obras.
Un día mi profesor me invitó a un sesión de retrato de desnudo, dijo que me ayudaría mucho para afinar mi sentido de la proporción y la forma. El cuerpo humano, no importando si somos gordos, flacos, chaparros o altos es perfecto, simétrico y hermoso. La idea simplemente me encanto.
Ese día llegué puntual a la cita. La clase estaba destinada para 15 alumnos, yo tomé mi lugar justo en la parte de en medio en frente de la tarima donde estaría la modelo. Acomodé mi bloc en mi caballete y afilé mi lápiz y muy paciente esperé la llegada de los demás.
Muy solemnemente, como acostumbraba hablarnos mi profesor, dijo a todos que este ejercicio nos sería muy útil para apreciar la simetría del cuerpo pero sobre todo para comunicarnos y conectarnos con el alma del que retratamos. Dijo algo así como “no dejen que los guíen sus ojos, sino su corazón, deben conectarse con el alma que retratarán en sus lienzos”. Esas creo fueron sus palabras.
La expectativa era alta y las ansias de empezar eran cada vez mayores, hasta que por fin llegó la modelo. Era una chica esbelta, con la cabellera negra, lisa y larga que le llegaba casi a la cintura, su piel era pálida y sus ojos verdes mar. Nuestras miradas se cruzaron por segundos en el lapso en que ella entró al salón y se dirigió al pequeño vestidor en la esquina de éste.
Salió envuelta en una bata blanca y se acercó a la tarima. Mi profesor habló con ella unos minutos para explicarle la pose que deseaba y le entregó una rosa, ella la tomó entre sus manos moviendo la cabeza de forma afirmativa diciendo algunas palabras que no alcancé a escuchar.
Subió a la tarima y la bata sencillamente se deslizo al piso. Se colocó acostada boca abajo con las piernas cruzadas hacía arriba, su cabeza alzada apoyada en sus brazos con la rosa en una de las manos y mirando a su costado, mirando directo hacia mí.
- Tienen toda una hora muchachos- Dijo mi profesor. El sonido de los lápices contra las hojas blancas se hizo presente como un pequeño concierto de cigarras mal entonadas y casi mudas. Frente a la hoja en blanco, con el lápiz en la mano mire al alma que retrataría.
Su mirada parecía perdida pero dirigida haca mí de forma constante y profunda, mire su espalda arqueada, sus piernas torneadas, su largo cabello deslizándose por sus brazos y espalda, sus labios rosados, sus ojos profundos como el mar. Mi piel empezó a erizarse no podía dejar de mirarla, casi podría decir que su olor llegaba hacía mí a través de una estela invisible, empecé a sentirme embriagado. En medio de ese trance hipnótico, la rosa que ella sostenía cayó silenciosa al suelo. Yo sin pensar me levanté rápidamente y a tropezones llegué a la tarima casi de rodillas y levanté a la marchita flor para entregarla a su portadora. En ese momento nuestras caras quedaron en el ángulo exacto, nuestras miradas se convirtieron en espejos convexos, nuestros alientos se mezclaron en un imperceptible suspiro y entonces la besé.
O me besó, no lo sé, pero nuestros labios se fundieron en la parsimonia del primer beso, seguida de la osadía que le sigue al abrir las bocas y tocar las puntas de las lenguas afiladas. La besé. Posé una mano detrás de su cabeza para asirla hacia mí, la otra empezó a perderse en algún espacio de su espalda. Las manos de ella estaban sobre mi cara dirigiendo de forma orquestal el movimiento oscilante de derecha a izquierda de nuestras cabezas, con los órganos olfativos rozándose e indagándose y a la vez.
Yo no podía contenerme, les digo que no podía, era algo totalmente fuera de mis contadas voluntades, me entregaba a ella y la sentía entregarse a mí en ese beso. Nos desjugábamos en la búsqueda de las lenguas, comprimiéndonos y hacinándonos con fuerza, perdiendo nuestro aliento que se mezclaba en cada milésima pausa entre ese abrir y cerrar de los labios. Comencé a sentir esa vibración lacónica, a desear ese contacto excitante y nervioso que implica la unión de los cuerpos que se buscan. Estaba dispuesto al aquí y al ahora, no importándome nada más, pues en ese momento el mundo había desaparecido, nosotros habíamos desaparecido. Fue entonces cuando un par de golpes en mi cabeza me desviaron de mi atención.
- Julián, ¿te encuentras bien?, - dijo mi profesor que me miraba extrañado- Al mirar me di cuenta que estaba sentado frente a mi caballete con el lápiz en la mano. Más tarde yo en reaccionar y dirigir la mirada hacia mi interlocutor cuando éste dijo.
- Señorita, ¿está usted bien? ¿Quiere descansar?- Mi mirada nerviosa se dirigió a la modelo, su cabello estaba ligeramente revuelto, apretaba los labios mientras respiraba tratando de simular su agitación y la rosa estaba quebrada en sus manos. Nuestras miradas se encontraron en ese momento, un recuerdo tejido en sueños nos acosaba a ambos.
Miré de vuelta mi bloc, rayones sin forma era todo lo que había creado, mi lápiz había perforado las hojas.
Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.
Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.
Ser fuerte es amar a alguien en silencio. Ser fuerte es irradiar felicidad cuando se es infeliz. Ser fuerte es intentar perdonar a alguien a quien nos cuesta perdonar. Ser fuerte es esperar cuando no se cree en el retorno. Ser fuerte es mantenerse en calma en momentos de desesperación Ser fuerte es demostrar alegría cuando no se siente. Ser fuerte es sonreír cuando se desea llorar. Ser fuerte es hacer a alguien feliz cuando se tiene el corazón hecho pedazos. Ser fuerte es callar cuando lo ideal sería gritar a todos su angustia. Ser fuerte es consolar cuando se precisa de consuelo. Ser fuerte es elogiar cuando se desea maldecir. Ser fuerte es tener fe en aquello que no se cree. Por eso, por más difícil que tu vida pueda parecer: Ámala y sé Fuerte!
La Gala 0 de 'Operación Triunfo 2011' ha estado llena de sorpresas y novedades, pero lo que no han faltado han sido las tradicionales nominaciones para decidir el nombre de los concursantes definitivos de la Academia más famosa de la televisión. Tras este mal trago, Coraluna, Alexxa y Miguel Kocina tuvieron que enfrentarse a la decisión de la audiencia, que finalmente salvó a la concursante ciega. Este tenso momento no fue el único de la gala, ya que el jurado tenía guardada una última sorpresa negativa, las primeras nominaciones oficiales. Sira y Coraluna fueron las candidatas para abanonar 'OT2011' en la próxima gala.
Dieciocho concursantes se han medido en la gala previa de Operación Triunfo. No ha sido una jornada fácil, a pesar de ser la primera. Alexxa y Miguel Kocina se han quedado a las puertas de la Academia. Pero la sorpresa ha saltado cuando Geno, la primera expulsada de la primera edición de Operación Triunfo, ha vuelto a entrar en el programa. De modo que estos son los concursantes de OT 2011
Alexandra, 18 años, Barcelona: La concursante de origen filipino ha causado sensación. Tanto que Rafa Sánchez, cantante de La Unión, que forma parte del nuevo jurado, no ha cesado en elogiar su agraciado físico. Pero lo importante en este concurso es la voz y Alexandra ha conseguido encandilar con su interpretación de 'Equivocada' de Thalia.
Charlie, 17 años, Adeje (Santa Cruz de Tenerife) : Con un impresionante 'This Love' de Maroon 5, el concursante canario ha conseguido entrar en la Academia pese a permanecer unos minutos en 'stand by', el término que han aplicado en el jurado para los que no han entrado directamente. Al final, Nina ha salvado a Charlie.
Alex, 26 años, Barcelona : Metido en la música hasta dentro, ha participado en varios musicales y sus padres son cantantes, Alex ha interpretado 'Antes de que cuente diez' de Fito. Su entrada en la Academia no ha sido directa, pero ha sido incluido entre los diez primeros.
Jefferson, 20 años, Málaga : Toda una sorpresa. Tiene la voz más limpia y cristalina. Ya participó en Factor X, de Cuatro, y ha interpretado 'Torn' de Natalie Imbruglia. Ha sido de los pocos que ha entrado directo, por aclamación, sin lugar a dudas del jurado, que de hecho han dicho que ya le conocían de otros realities.
Josh, 27 años, Melilla : Le ha costado entrar, pese a ser uno de los favoritos del casting de Sevilla, donde le señalaron como el mejor sin discusión. Su canción ha sido 'Sólo quiero bailar' de Zenttric. Al final de la gala ha tenido que ser Eva Perales quien le haya señalado con el dedo para entrar por considerarlo "raro y diferente".
Silvia Román, 21 años, Torredonjimeno (Jaén) : Presencia rockera en Operación Triunfo. Silvia ha cantado 'Me and Bobby McGee', una canción de Kris Kristofferson y Fred Foster popularizada por Janis Joplin. En el casting la cogieron muy rápidamente por atreverse con el country. En la gala ha ocurrido exactamente lo mismo.
Roxio, 21 años, Galapagar (Madrid) : Eva Perales le ha dicho que ha estado muy coreografiada. La actuación, 'Black horse and the cherry tree' de KT Tunstall así lo merecía. Roxio ha permanecido en 'stand by', pero ha logrado entrar en una segunda tanda.
Ramil, 26 años, Ares (A Coruña) : Uno de los concursantes más simpáticos. Dará mucho juego en la Academia, qué duda cabe, con su desparpajo. Ha cantado 'Like A Virgin', de Madonna, dándole un toque muy personal. Además, ha aprovechado para confesar está casado y que le ha prometido a su marido que va a ser él mismo.
Nirah, 22 años, Sant Feliu de Codines (Barcelona) : Ha abierto la gala, pero ha tenido que esperar hasta el final para saber si entraba en la Academia. Era la quinta vez que esta concursante se presenta a Operación Triunfo y al final lo ha logrado. Aunque reconoce que en su actuación le han traicionado los nervios cuando ha cantado 'At last'.
Niccó, 21 años, La Matanza de Acentejo (Santa Cruz de Tenerife) : "Eres muy buena, muy dulce y eres muy guapa". Así ha decido Eva Perales, con estas palabras, que Niccó tenía que formar parte del proyecto de futuras estrellas 'Operación Triunfo 2011'. Eso sí, ya le han advertido que tendrá que visitar otros estilos. Su 'Pack up' de Eliza Doolittle le ha quedado demasiado perfecto.
Naxxo, 26 años, Barcelona : ¡Un heavy en Operación Triunfo! Naxxo ha cantado el tema que hizo famosos universalmente a Whitesnake y su cantante, David Coverdale, 'Here I go Again'. Las malas lenguas han comentado que este concursante ha ingresado merced a los gustos rockeros de Pilar Rubio ¿será verdad?
Nahuel, 19 años, Alcocebre (Castellón) : Con una versión de Juanes, 'Nada valgo sin tu amor', a Nahuel, que ha entrado en la Academia en la segunda ronda, ya le han avisado de que va a tener que corregir unos cuantos tics adquiridos pues, según Noemí Galera, "canta como si se hubiera tragado a su padre".
Moneiba, 28 años, Santa Brígida (Las Palmas) : 'Un vestido y un amor' de Fito Paez ha sido su carta de presentación. Muy buena carta. El jurado ha visto que había sentido la canción y por eso iba a ir directa a la Academia. Ha sido la primera en entrar.
Juan Delgado, 25 años, Barcelona : 'Nada es para siempre' de Luis Fonsi ha pasaportado a Juan hacia la Academia. Pero le han llamado "descafeinado" y le han increpado por tener sangre negra en sus venas y no poner sobre un escenario la energía del soul. En cualquier caso ha entrado en la segunda ronda.
Geno, 28 años, Las Palmas de Gran Canaria : La sorpresa de la noche. Fue la primera expulsada de la primera edición de Operación Triunfo. Formó parte del grupo 'Fórmula Abierta' con Alex Casademunt, Javián y Mireia. Suyo un éxito que sonó durante varios veranos "Te quiero más".
NOMINADOS
Sira, 19 años, Güímar (Santa Cruz de Tenerife) : Nominada una vez ha entrado en la Academia. Su 'Emire state of mind' de Alicia Keys ha servido para que entrase en el concurso por los pelos. Eso sí, nada más pisar el terreno de los profesores, la han puesto en tela de juicio.
Coraluna, 21 años, Jaén : El suyo ha sido el momento más emotivo. Los profesores no la han escogido, tampoco sus compañeros, pero finalmente ha sido la audiencia la que, llamando por teléfono, ha decidido que la joven invidente entrase en la Academia. Ha cantado 'Hasta que llegaste tú' de Ha-Hash. Está nominada.
EXPULSADOS
Alexxa, 20 años, Aguadulce (Almería) : Una concursante singular, muy voluntariosa, pero que no tiene sitio en la edición 2011 de Operación Triunfo. Madre de una hija, se separó de su pareja y se fue a la Legión. Ahora quería entrar en el concurso interpretando'Esta vez quiero ser yo', de Pastora Soler. Pero no ha sido suficiente.
Miguel Kocina, 26 años, Gijón (Asturias) : Otra decepción. Cantante con estilo 'crooner', ha sido criticado duramente por el jurado, que le han dicho que no daba el pego. A Eva Perales le ha aburrido cuando debía seducirla con su 'Cry me a river'. Kocina se ha consolado diciendo que él suele gustar más a las madres. Al final, un mensaje de cariño a Asturias y... expulsado.
Palabras del negro Dolina sacadas de un prog de radio:
"El verdadero milagro de la vida no es encontrarse con uno mismo,
que después de todo no es más que una paradoja de quinta...
Lo importante es encontrarse con alguien.
Esos efímeros puentes que dentro de este mundo de islas algunos suelen tender; efímeros porque duran muy poco y hechos quizás de la misma materia de la que están hechos los sueños.
Por ahí, cada tanto, en esa horrenda soledad que es la vida, uno liga un puente.
Un puente que se puede tejer con un cariño o con un amor; quiere decir que en este mundo donde todas las citas son fallidas, o casi todas las citas son fallidas, en donde casi todo consiste en ir a esquinas donde nadie acude,
en donde casi todos los encuentros fallan.
Mi vida es ir a buscar y no encontrar, y es así...
Salvo alguna que otra vez, como flechas luminosas en la noche, en que uno va a una esquina y hay alguien, bueno... yo creo que eso merece festejarse y festejarlo con dignidad, y hacer digno ese pequeño puentecito que se ha tendido.
Solo una vez en la vida de un hombre pasa un centímetro cúbico de
suerte y solo la pescará el que este todo el tiempo atento.
Nos toca solo un cachito de suerte en la vida y el peor de los
pecados es dejarla pasar.
Hay que estar atento a las señales, atento a las citas, que se cumplen pero son muy pocas, atento a los sueños que se dan, pero son muy pocos...."
Tarde en la noche. Comenzó a nevar. Los copos húmedos caían más allá del cristal de las ventanas, surcando el aire frío ocultaban el resplandor de la ciudad. Observamos un rato la tormenta sorprendidos, felices, satisfechos de estar allí y no en otro sitio. Puse un leño en el hogar, me pediste que regulara el tiro de la chimenea. Nos metimos en la cama. Cerré mis ojos, de inmediato, pero por razones que desconozco antes de dormirme el aeropuerto de Buenos Aires atravesó mi memoria. Recordé esa tarde, la temprana oscuridad, las sombras. Reconstruí la escena: regresé a ese paisaje desolado donde flotaba un silencio sepulcral interrumpido únicamente por el rugido de las turbinas del avión que carreteaba lentamente bajo una lluvia de granizo, tan fino que lo confundimos con nieve. En las ventanas de los edificios no había luz. Un lugar realmente solitario. Sólo pasillos abandonados, hangares vacíos. No vimos a una sola persona. “Es como si todo estuviera de luto,” fue tu comentario. Abrí mis ojos. El ritmo de tu respiración me dijo que estabas profundamente dormida. Te cubrí el cuerpo con uno de mis brazos. Mis evocaciones me trasladaron de la Argentina a un departamento en el que pasé un tiempo de mi vida, en Palo Alto. No nieva en esa ciudad, pero el departamento disponía de un amplio ventanal desde donde podríamos haber mirado por horas la autopista que rodea la bahía. La heladera estaba al lado de la cama. Las noches calurosas, sofocantes, cuando me despertaba con la garganta seca sólo tenía que estirar el brazo, abrir la puerta y dejarme guiar por la luz interior hasta el botellón con agua refrescante. En el baño un pequeño calentador eléctrico descansaba cerca del lavatorio. Todas las mañanas mientras me afeitaba calentaba agua en una vieja sartén, el frasco de café instantáneo, siempre a mano, en el botiquín. Un mañana me senté en la cama vestido, recién afeitado, bebiendo sorbos de café caliente intentando olvidar planes, proyectos, todas esas cosas que había decidido realizar. Finalmente disqué el número de Jim Houston que vive en Santa Cruz, le pedí prestados 75 dólares. Me contestó que estaba sin fondos. Su mujer había viajado a México por unos días y él ya no tenía dinero, no llegaba a fin de mes. “Está bien”, le dije. “Te entiendo.” Y así era, no necesité explicaciones. Hablamos un poco más y cortamos. Terminé el café cuando el avión comenzaba a elevarse en mi recuerdo y yo desde la ventanilla miraba por última vez las luces de Buenos Aires. Después cerré los ojos iniciando el largo regreso. Esta mañana hay nieve por todos lados. Hablamos sobre la tormenta. Me comentás que no dormiste bien. Te digo que yo tampoco. Tuviste una noche terrible. “Yo también.” Estamos tranquilos el uno con el otro, nos asistimos tiernamente como si comprendiéramos nuestro estado de ánimo, las mutuas inseguridades. Creemos adivinar los sentimientos del otro, no podemos, por supuesto, nunca podremos. No tiene importancia. En realidad es la ternura la que me interesa. Ése es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas.
"El amor es la única cosa que crece cuando se reparte" (A. de Saint-Exupéry)
"En el fondo de cada alma existen tesoros escondidos que sólo descubre el amor" (Edouard Rod)
"Admiro a los que aman sin miedo" (Juan)
"Tenemos que aprender a amar con sinceridad, con autenticidad, con honestidad, con libertad y sin miedos" (Juan)
"El lenguaje del amor está en los ojos" (John Ph. Fletcher)
"El amor sin risa no es bonito"(Cinderella)
"Cuando la mirada y el silencio se encuentran, se abrazan, quieren hacer el instante eterno, y detienen el tiempo... está naciendo el amor" (Juan)
"Cuando la mirada y el silencio se abrazan, el amor sonríe" (Juan)
"Tu eres la luz que ilumina el mundo"
"La alegría y el amor son las dos alas para las grandes acciones" (Goethe)
"Enamorarse es inundar de luz la habitación de nuestra vida"
"Un beso es como el agua salada: bebes y tu sed aumenta" (Proverbio japonés)
"Cada beso perdido es una simiente de nada" (Juan)
"El misterio puede ser el ingrediente más importante del amor" (Yehoshua Siskin)
"Los hombres no se enamoran de lo que ven sino de lo que sueñan" (José Selgas)
"No se puede amar sin dar" (Lope de Vega)
"Las pasiones deben guiarnos, pero no dejarnos ciegos" (Mme Lafayette)
"Los dedos pueden ser a veces las flores visibles del alma". (Juan)
"Amar rejuvenece" (Juan)
"El amor es conocimiento: palabra, mirada y beso" (Juan)
"Sólo se vive cuando se ama". (Claude-Adrien Helvetius)
"Amar es dar" (Juan, y supongo que miles de personas antes que él)
"Es una locura amar, a menos que se ame con locura" (Jean Ythier)
"La mejor, la única manera de conservar el amor, es darlo" (Thomas Merton)
"Sólo quien tiene fe y amor puede hacer cosas grandes e importantes" (Juan)
"Quien ama y cree en lo que ama convertirá en realidad lo que sueña, aunque para ello se precise un milagro. La fe y el amor son la puerta de todos los milagros". (Juan).
"El misterio del amor es más profundo que el misterio de la muerte" (Oscar Wilde)
"Desgraciado quien no haya amado más que cuerpos, formas y apariencias. La muerte le arrebatará todo. Procurad amar las almas y un día las volveréis a encontrar" (Victor Hugo)
"El amor es el deseo infinito del beso eterno" (Nieves Xenet)
"Esta fuerza tiene el amor si es perfecto, que olvidemos nuestro contento por contentar a quien amamos" (Santa Teresa de Jesús)
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.