dissabte, 30 d’abril de 2011

Frío

Frio, cuando estas conmigo sientes frio,
si me miras fijo ves frio
cuando algo te digo oyes frio
frio distante y esquivo

Miedo, a verte llegar y tu digas frio
a un beso, un abrazo y más tarde el vacio
a que prenda el fuego y despues llegue el frío
frío, asi ha sucedido

Llueve afuera
pasó el tiempo
me acuerdo de ti
de esos días increíbles
de tu amor irrepetible

Llueve afuera y hace frio
nunca supe despedirme
sólo quería decirte que San Valentín no existe

Frio, si algo me has pedido te he dado frío
cuando me has querido frío has tenido
donde hubo cariño ahora solo hay frío
frío y yo sin sentirlo

Miedo a cruzar la calle que lleva al olvido
a volver a casa y no sea contigo
a despertar muerto de frío
frío porque tú te has ido

Ha sido un instante, he sentido frío
quizás el que tú tienes conmigo

Llueve afuera
pasó el tiempo
me acuerdo de ti
de esos días increíbles
de tu amor irrepetible

Llueve afuera y hace frio
nunca supe despedirme
sólo quería decirte que San Valentín no existe

Lueve afuera
y a lo lejos
suena un hit de Johnny Cash
habla de amor verdadero
condenado a lo imposible

Llueve afuera y hace frío
perdóname, solo queria decirte
que San Valentin no existe
...Perdóname.




Te amo


Amo lo que veo y lo que ocultas
amo lo que muestras o insinuas
amo lo que eres o imagino
te amo en lo ajeno y lo que es mío
Amo lo que entregas, lo que escondes
amo tus preguntas, tus respuestas
yo amo tus dudas y certezas
te amo en lo simple y lo compleja
Y amo lo que dices, lo que callas
amo tus recuerdos, tus olvidos
amo tus olores, tus fragancias
te amo en el beso y la distancia
Y amo lo que amas, yo te amo
te amo por amor sin doble filo
te amo y si pudiera no amarte
sé que te amaría aún lo mismo
Y amo lo que amas, yo te amo
te amo por amor al dar lo mío
te amo con orgullo de quererte
porque para amarte yo he nacido
Amo lo que seas y lo que puedas
amo lo que afirmas, lo que niegas
amo lo que dices, lo que piensas
te amo en lo que mides y lo que pesas
Y amo lo que atrapas, lo que dejas
amo tu alegría y tus tristezas
te amo en la carne y en el alma
te amo en tus crisis y en tus calmas
Amo lo que pides y regalas
amo tus caricias, tus ofensas
amo tus instante y lo eterno
te amo en tu cielo y en tu infierno
Y amo lo que amas, yo te amo
te amo por amor sin doble filo
te amo y si pudiera no amarte
sé que te amaría aún lo mismo
Y amo lo que amas, yo te amo
te amo por amor al dar lo mío
te amo con orgullo de quererte
porque para amarte yo he nacido


Flor azul

 
"¿De nuevo hundido en los astros,
en las nubes, en los cielos?
Por lo menos, no me olvides,
alma y vida de mi vida.

En vano los arroyuelos

juntas en tu pensamiento
y las campiñas asirias
y la tenebrosa mar;

las pirámides vetustas

que alzan sus puntas al cielo.
¡Para qué buscar tan lejos
tu dicha, querido mío! "

Así mi niña me hablaba,

dulcemente acariciándome.
¡Ella tenía razón!
Yo reía, sin embargo.

"Vámonos al bosque verde,

donde las fuentes del valle
lloran y la roca puede
precipitarse al abismo.

Allí, en lo claro del bosque,

cerca del junco tranquilo,
bajo la serena bóveda
del moral nos sentaremos.

Y me contarás los cuentos

y me dirás las mentiras;
yo, con una margarita
comprobaré si me quieres.

Y bajo el calor del sol,

roja como una manzana,
tenderé mi cabellera
para cerrarte la boca.

Si tú acaso me besaras,

nunca nadie lo sabría,
pues debajo del sombrero,
¡eso a quién puede importarle!

Cuando a través de las ramas

salga la luna de estío,
tú me enlazarás del talle,
yo me prenderé a tu cuello.

Bajo el techo de las ramas,

al descender hacia el valle,
caminando cambiaremos
nuestros besos como flores.

Luego, al llegar a la puerta,

hablaremos en lo oscuro;
que nadie de esto se ocupe;
si te quiero, ¿a quién le importa? "

Un beso más... y se ha ido.

¡Yo quedo bajo la luna!
¡Qué hermosa es y qué loca
es mi azul, mi dulce flor!


Tú, maravilla, te fuiste,

y así murió nuestro amor .
¡Flor azul, oh flor azul!...
¡Qué triste que es este mundo!

Poema de Mihai Eminescu traducido al español
por Rafael Alberti y María Teresa León
Ed. Seix Barral S.A. 1973 


Las palabras


Las palabras no se avientan a la página o por la ventana,
no se ajustan, ni se fabrican, ni se engranan.
Las palabras no se juzgan, ni se digieren, ni se fuman,
ellas deben ser dócilmente colocadas y
- todavía hojeadas -
hay que dejar que se muevan, que susurren, que retumben,
que se aclaren y vivan solas sus significados.

Las palabras deben ser tratadas con paciencia,
con soluciones especiales que vienen de historias
-personales, culturales, sensoriales-
A veces las palabras se palpan y están dadas por el Señor,
a veces vienen de las verduras, del agua, del sol
y del aire- etéreas, terrestres, esféricas-

Las palabras no se provocan,
y se deslizan en el cuerpo por el tacto.
Las palabras rechinan pero no como las puertas o los dientes
sino como los sentidos llenos de significados,
con sensaciones nocturnas
cuando truenan sus huesos, de aire y de vidrio,
como unos misterios,
a través de los rincones de las casas.

Las palabras están en la memoria,
en los pliegues de los ojos, de la boca y de la frente.
Las palabras se sueñan de día, a veces con tacones
mientras las escribes extendidas
y se iluminan cuando te visitan por la noche.
Las palabras se flitran
como filtra la abuela el queso en la coladera
como los ¡hombres, pájaros y cerdos!
con los signos de puntuación.
Las palabras no son de oro ni de plata.
La palabra oro es tan corta
como agua, cielo, aire
y la palabra diamante es pulida
como el pájaro es pulido por el aire
que no vuela sin rumbo
sino que desciende del sol.

En nuestros relojes de arena
se murmura, por momentos,
que el tiempo ha pasado.
Las palabras ordinarias se van,
las importantes se escapan
pero no irán al futuro
sino por dichos y combinaciones
de otras y otras generaciones


Poema de Ionel Muscalu traducido por Nicoleta Ilie y Beatriz Estrada