dimecres, 23 de març de 2011

Estar enamorado

 
Estar enamorado, amigos,
es encontrar el nombre justo de la vida.
 
Es dar al fin con la palabra
que para hacer frente a la muerte se precisa.
 
Es recobrar la llave oculta
que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
 
Es levantarse de la tierra
con una fuerza que reclama desde arriba.
 
Es respirar el ancho viento
que por encima de la carne se respira.
 
Es contemplar desde la cumbre
de la persona la razón de las heridas.
 
Es advertir en unos ojos
una mirada verdadera que nos mira.
 
Es escuchar en una boca
la propia voz profunda­mente repetida.
 
Es sorprender en unas manos
ese calor de la perfecta compañía.
 
Es sospechar que, para siempre,
la soledad de nuestra sombra está vencida.
 
Estar enamorado, amigos,
es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
 
Es percibir en el desierto
a cristalina voz de un río que nos llama.
 
Es ver el mar desde la torre
donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
 
Es apoyar los ojos tristes
en un paisaje de cigüeñas y campanas.
 
Es ocupar un territorio
donde conviven los perfumes y las armas.
 
Es dar la ley a cada rosa
y al mismo tiempo recibirla de su espada.
 
Es confundir el sentimiento
con una hoguera que del pecho se levanta.
 
Es gobernar la luz del fuego
y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
 
Es entender la pensativa
conversación del cora­zón y la distancia.
 
Es encontrar el derrotero
que lleva al reino de la música sin tasa.
 
 Estar enamorado, amigos,
es adueñarse de las noches y los días.
 
Es olvidar entre los dedos
emocionados la cabeza distraída.
 
Es recordar a Garcilaso
cuando se siente la can­ción de una herrería.
 
Es ir leyendo lo que escriben
en el espacio las primeras golondrinas.
 
Es ver la estrella de la tarde
por la ventana de una casa campesina.
 
Es contemplar un tren que pasa
por la montaña con las luces encendidas.
 
Es comprender perfectamente
que no hay fron­teras entre el sueño y la vigilia.
 
Es ignorar en qué consiste
la diferencia entre la pena y la alegría.
 
Es escuchar a medianoche
la vagabunda confe­sión de la llovizna.
 
Es divisar en las tinieblas
del corazón una pe­queña lucecita.
 
 Estar enamorado, amigos,
es padecer espacio y tiempo con dulzura.
 
Es despertarse una mañana
con el secreto de las flores y las frutas.
 
Es libertarse de sí mismo
y estar unido con las otras criaturas.
 
Es no saber si son ajenas
o si son propias las lejanas amarguras.
 
Es remontar hasta la fuente
las aguas turbias del torrente de la angustia.
 
Es compartirla luz del mundo
y al mismo tiempo compartir su noche obscura.
 
Es asombrarse y alegrarse
de que la luna todavía sea luna.
 
Es comprobar en cuerpo y alma
que la tarea de ser hombre es menos dura.
 
Es empezar a decir siempre
y en adelante no volver a decir nunca.
 
Y es además, amigos míos,
estar seguro de tener las manos puras.
 
Gian Franco Pagliaro

Incoherencias

 
Yo tuve un ideal, ¿en dónde se halla?
Albergué una virtud, ¿por qué se ha ido?
Fui templario, ¿do está mi recia malla?
¿En qué campo sangriento de batalla
me dejaron así, triste y vencido?

¡Oh, Progreso, eres luz! ¿Por qué no llena
su fulgor mi conciencia? Tengo miedo
a la duda terrible que envenena,
y me miras rodar sobre la arena
¡y, cual hosca vestal, bajas el dedo!

¡Oh!, siglo decadente, que te jactas
de poseer la verdad, tú que haces gala
de que con Dios, y con la muerte pactas,
devuélveme mi fe, yo soy un Chactas
que acaricia el cadáver de su Atala...

Amaba y me decías: «analiza»,
y murió mi pasión; luchaba fiero
con Jesús por coraza, triza a triza,
el filo penetrante de tu acero.

¡Tengo sed de saber y no me enseñas;
tengo sed de avanzar y no me ayudas;
tengo sed de creer y me despeñas
en el mar de teorías en que sueñas
hallar las soluciones de tus dudas!

Y caigo, bien lo ves, y ya no puedo
batallar sin amor, sin fe serena
que ilumine mi ruta, y tengo miedo...
¡Acógeme, por Dios! Levanta el dedo,
vestal, ¡que no me maten en la arena! 
 
Amado Nervo 
 
 

Frases de Nietzsche


“Bendito sea el que olvida, porque a él pertenece el paraíso.”

“Bienaventurados sean los olvidadizos ya que vuelven a tropezar con la misma piedra.“

“Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.”

“Cuántos hombres se precipitan hacia la luz, no para ver mejor sino para brillar.”

“Hablando francamente, es preciso que nos encolericemos alguna vez para que las cosas marchen bien.”

“De nadie estamos más lejos que de nosotros mismos.”

“En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.”

“El casarse es terminar una serie de pequeñas tonterías con una gran estupidez.”

“El cristianismo dio de beber veneno a Eros: éste, ciertamente, no murió, pero degeneró convirtiéndose en un vicio.”

“El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.”

“El Hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.”

“El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.”

“El que niega su propia vanidad suele poseerla en forma tan brutal, que debe cerrar los ojos si no quiere despreciarse a sí mismo.”

“El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.”

“El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse.”

“Es inhumano bendecir cuando nos han maldecido.”

“Es necesario llevar en sí mismo un caos, para poner en el mundo una estrella danzante.”

“Es preferible morir a odiar y temer: es preferible morir dos veces a hacerse odiar y temer.”

“Fe significa no querer saber la verdad.”

“Haber hecho algo “inmortal” puede llevar a la perdición“

“Hay espíritus que enturbian sus aguas para hacerlas parecer profundas.”

“La buena memoria es a veces un obstáculo al buen pensamiento.”

“La crueldad es uno de los placeres más antiguos de la humanidad.”

“La decisión cristiana de considerar que el mundo es feo y malo ha hecho al mundo feo y malo.”

“La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.”

“La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño.”

“La mujer comprende al niño mejor que el hombre, pero el hombre es más niño que la mujer.”

“La única diferencia entre Dios y yo es que yo existo.”

“La ventaja de tener mala memoria es que se goza muchas veces de las mismas cosas.”

“La vida es un instinto de desarrollo, de supervivencia, de acumulación de fuerzas, de poder.”

“Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es más bien condición de ella.”

“Las personas que brindan su plena confianza creen por ello tener derecho a la nuestra. Es un error de razonamiento: los dones no dan derecho.”

“Lo que me entristece no es que me hayas mentido, sino que ya nunca más podré confiar en ti.”

“Lo que se hace por amor siempre acontece más allá del bien y del mal.”

“Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.”

“No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.”

“No es la fuerza de los nobles pensamientos sino su duración lo que hace superiores a los hombres.”

“No querer mortificar, no querer herir a nadie, puede ser lo mismo una muestra de justicia como de timidez.”

“No puedo creer en un Dios que quiera ser alabado todo el tiempo.”

“Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.”

“Para muchos, lo abstracto es fuente de fastidio; para mi, en los buenos días, una intoxicación y una fiesta.”

“¡Preferible vivir en medio del hielo que entre virtudes modernas y otros vientos del sur!”.

“Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.”

“Quien siembra en el espíritu planta un árbol a larga fecha.”

“Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de enfrentar todos los comos.”

“Quien ve mal siempre ve demasiado poco; pero quien oye mal siempre oye demasiado.”

“Si solo se dieran limosnas por piedad, todos los mendigos hubieran muerto de hambre.”

“Sin música la vida sería un error.”

“Todo hábito hace nuestra mano más ingeniosa y nuestro genio más torpe.”

“Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.”

“Un filósofo casado es un personaje de comedia” (cit. en Brennot, Philippe, El genio y la locura[1]).

“Yo no soy un hombre, soy un campo de batalla.”

 

 

Hoy quiero decirte adiós