dimarts, 15 de març de 2011

Te escribo

 
Escribo...,
para mantener distraída a la amargura.
Esquivo...,
sus dardos con palabras, mi armadura.
Y callo...,
porque digo más en mis silencios
que engañando a las palabras
con sentimientos adoptados.

Escribo, esquivo y callo,
y a menudo lloro en un folio.
Mis lágrimas son tinta, y no hallo
mejor ataque que un poema
ante tanto olvido,
ante tanta pena.

Escribo...,
para curar mi alma rota.
Grito...,
para que el silencio no me coja.
Y curo...,
mis heridas con un verso,
mis miedos con palabras
y los lloro en una hoja.

Escribo...,
para mantener a distancia la locura.
Txus Di Fellatio
 

Eternal Flame (Llama Eterna)



Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?

Yo creo
Que está destinado a ser, querido
Te veo cuando estás durmiendo
Me perteneces a mí
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿O está esto quemando (quemando) una llama eterna?

Dí mi nombre
El sol brilla a través de la lluvia
Toda una vida tan sola
Y despues tu vienes y acabas el dolor
No quiero perder este sentimiento

Dí mi nombre
El sol brilla a través de la lluvia
Toda una vida tan sola
Y despues tu vienes y acabas el dolor
No quiero perder este sentimiento

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿O está esto quemando una llama eterna?

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
Aaaaahh, una llama eterna.

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?


Por despecho, por amor


Por despecho mato tu recuerdo día a día…
Por amor rezo para verlo vivo al amanecer…
Por despecho finjo el olvidarte…
Por amor te recuerdo a cada instante…
Por despecho hablo cosas incoherentes…
Por amor te escribo poesía…
Por despecho mi orgullo hace esconder mi llanto…
Por amor mi corazón se deshace en lágrimas de dolor…
Por despecho no quiero ni siquiera mencionar tu nombre…
Por amor lo pronuncio aún en mis sueños mas profundos…
Por despecho trato inútilmente de ignorarte…
Por amor estas presente aun cuando no estas…
Por despecho me dejo llevar por absurdos rencores…
Por amor vuelvo a pensar en entregarme a ti…
Por despecho te escribí lo que no sentía…
Por amor te escribo lo que a decirte ya no me atrevo…
Por despecho te pregunto mil veces ¿porqué?
Por amor me hago uno con el silencio…
Por despecho borraría mi memoria…
Por amor la pondría de nuevo, con mas gloria…
Por despecho me aíslo en la distancia…
Por amor, mi amor… llegaré hasta donde estés…
Y ya sea por despecho o por amor…
Mi mente se hace aliada de mi corazón…
Para olvidarte y decir adiós…
O para recordarte para siempre…
Un cobarde por despecho…
Pero dispuesto a todo por tu amor…

 
 


Una mañana de primavera de 1976, el niño Julian Fabricus, de siete años de edad, corría alegremente por los campos de Worcerster, en Sudáfrica, cuando al intentar atrapar una mariposa cayó sobre el pasto. De inmediato sintió una molestia en su ojo izquierdo, como si arenilla se hubiera metido en el, por lo que decidió regresar a casa.

Cuando estuvo en ella, le contó a su mama lo sucedido; en ese momento Julian ya manifestaba dolor e inflamación en el ojo, por lo que su madre lo llevo con el oculista Cornelius Kooy para que le realizara una exploración ocular. Al no encontrar la fuente de la molestia, el médico aplicó al menor unas gotas lubricantes y anestésicas a fin de aliviar las molestias. A los tres días ya no había rastro de la irritación y la inflamación había cedido.

Un año después el pequeño mencionó a sus padres que ocasionalmente experimentaba comezón en su ojo izquierdo y a veces su vista se nublaba, como si hubiera algo dentro del párpado que le obstruyera momentáneamente la visión. Su padre examinó el ojo de Julián y, auxiliado por el cristal de aumento de una lupa, notó un minúsculo objeto blanco que estaba en la córnea cerca de la pupila, por que de inmediato lo llevo de nuevo con Kooy. Tras el examen oftalmológico, el oculista les dijo que Julian tenía un objeto blanco incrustado en el ojo, algo que parecía una especie de hierba. El objeto, hasta ese momento desconocido, tenía 4 mm de longitud y era completamente blanco.

Para extirparlo, el 20 de diciembre de 1977 fue necesario someter al pequeño a una microcirugía de 30 minutos efectuada por el cirujano Solomon Abel, quien retiro el objeto de la córnea del menor. Luego la envió a un botánico, el cual después explicó que se trataba de una planta de la especie Cosmpositae –de la misma familia que los crisantemos y las margaritas-.

El caso fue tan sorprendente que llegó a las páginas de la prestigiada revista Journal Archives of Ophthalmology, donde Abel planteó la hipótesis de que cuando el pequeño cayó en la hierba, la semilla de la planta entro en su ojo y se le incrusto en la cornea, donde permaneció en estado latente, sin germinar durante una año. Posteriormente comenzó a crecer gracias a que el ambiente ocular era propicio –había humedad y oxigeno- y la diminuta planta era blanca.

Dicen de mi

Se llama amistad

Amar y dejarse amar...


Qué harás con tu arrogancia,,
en qué percha colgarás
tu traje de ironía,
qué harás con tu cinismo,
ahora que el amor
golpea las puertas
de tu vida...
Ese egoísmo que presumes
y que tú mismo ignoras,
dónde irá a parar cuando
el sentimiento te pida
que sedas y dejes
que otro gane la partida...
Tendrás que aprender
a perder, para
poder ganar algunas veces,
tendrás que aprender
a guiarte por el corazón,
cuando te aprieten las sienes...
Qué harás, dime
con este amor tan abierto,
tan lozano, tan amor sincero,
que te vino a llenar de luz,
te encendió el alma
y te sacó de la posición
de verdugo y te señaló la cruz...
El amor no sabe de juez ni jurado,
no admite juicios de sentimientos
acobardados,
el amor es pura comprensión,
si no le haces caso
así como te llegó su bendición,
se retirará de tu vida despacio...
Para ti, necio rey de la soberbia,
para ti que todo lo ves
desde un tamiz de inclemencia...
te llegó el amor y con él
una mirada distinta de la vida,
porque sus colores vencerán
tal vez,
toda esa apariencia fría
que tu conducta ejemplifica...
Si las fieras se dejan domar
por el amor,
por qué tu no cederás a su magia,
no tendrás más remedio que
dejarte llevar,
entrarás al túnel de la humildad,
y sus paredes te acariciarán,
comprendiendo que lo humano
antes que ninguna otra cosa valiosa,
consiste en amar y dejarse amar...

Autoría: Raquel Norma Smerkin Roitman
 
 

Voy


Voy a viajar por el tiempo
Como soñando despierta,
Me perderé en los senderos
de las líneas de tu cuerpo.

Voy a meterme en silencio
En tu alcoba, en tu lecho,
Te acariciaré los sueños
Y me robaré tus besos.

Quiero transportarme entera
Hasta el fuego de tu cuerpo
Para quemar los deseos
que me traen los recuerdos.

Depositaré mis besos
En cada rincón de tu cuerpo,
Mientras mis dedos se enreden
En los rizos de tus cabellos.

Deslizare mis manos
Por tus fragantes pechos,
Como el pincel del pintor
En su delicado lienzo.

Te estremecerás entonces 
Cuando presientas mis besos
Y susurrarás mi nombre
Al tenerme en tus deseos.

Yo me escapare despacio
Para no interrumpir tus sueños,
Más te dejare en los labios
La miel de nuestros besos.

Cuando al despertar no entiendas
Lo que pasaba en tus sueños
Humedécete los labios
Y expira un suspiro al viento.

Duende del Bosque