diumenge, 1 de gener de 2012

Concierto de año nuevo

Cuadro pintado por Max Oppenheimer, que nos muestra a Gustav Mahler dirigiendo la orquesta Filarmónica de Viena.


Mariss Jansons llevará a Chaikovski a la Sala Dorada de la Musikverein de Viena para ayudar a que los espectadores del Concierto de Año Nuevo en todo el mundo combatan la resaca de las celebraciones de Nochevieja y empiecen 2012 con buen pie. ‘La bella durmiente’, el segundo de los tres ballets escritos por el músico ruso, sonará en el espectáculo cultural con más espectadores de cada temporada por elección del director letón, que repite en el podio tras debutar en 2006 en esa velada de valses elegantes, inofensivas polkas y marchas escritas para militares de opereta.
Desde hace unos años, los músicos de la Orquesta Filarmónica de Viena eligen director para este concierto –tan célebre como liviano– con especial tendencia a fijarse en unos pocos nombres. Esta vez han decidido invitar a Jansons para celebrar el 20 aniversario del inicio de su colaboración con la orquesta. El músico letón, que dirigió hace seis años con un entusiasmo y una ligereza difícil de imaginar en un intérprete cuya ‘especialidad’ está más en el áspero, dramático y a veces sarcástico Shostakovich, ha decidido innovar y para ello recurre a un compositor muy vinculado a sus años de formación.
Jansons es hijo del también director Arvids Jansons, que fue asistente de Marvinski en la Filarmónica de Leningrado (hoy Filarmónica de San Petersburgo). Uno de los caballos de batalla de Mravinski fue siempre la colección de sinfonías de Chaikovski y sin duda el joven Mariss, que a los 30 años fue elegido para el mismo cargo de su padre, tuvo que asistir decenas de veces a la preparación de ese repertorio por parte del mítico director.
Cada director elegido para ponerse al frente de la Filarmónica de Viena el 1 de enero –también el 30 de diciembre en un concierto matutino, y el 31 a última hora de la tarde, con el mismo programa pero mucho menos glamour– puede componer el programa que desee. La base, no podía ser de otra manera, son siempre las obras de la saga Strauss. Y hay mucho donde elegir: centenares de valses, polkas y marchas compuestas por el padre y los tres hijos, aunque hay un par de docenas que se repiten cada pocos años.
Autores en desfile
Desde hace una década larga, el abanico se ha ido abriendo y por el escenario decorado con miles de flores enviadas por la ciudad de San Remo pasan piezas de algunos de los amigos o competidores de los Strauss: Lanner, Hellmesberger y Ziehrer, sobre todo. Los dos últimos estarán presentes este año. Ytambién Hans Christian Lumbye, a quien algunos llamaron ‘el Strauss danés’ porque organizó en aquel país una orquesta a semejanza de la del ‘rey del vals’. La obra de su catálogo elegida es un galop de inspiración ferroviaria.
Pero la principal novedad está en Chaikovski. Hace seis años, Jansons interpretó a Mozart –un ‘intruso’ en esos conciertos– con motivo de los 250 años de su muerte. No hay efémeride alguna tras la elección del ruso. Sin embargo, que sea ajeno a los conciertos vieneses no significa que el mundo de los valses le fuera extraño. Antes al contrario:a lo largo de su carrera compuso algunos verdaderamente extraordinarios. El más famoso de todos ellos es el ‘Vals de las flores’, que forma parte del ballet ‘Cascanueces’, pero en el resto de sus partituras destinadas a la danza, e incluso en otras piezas se encuentran algunos más de gran belleza. Es la belleza y el sentido de la melodía que se observan en las dos partituras elegidas por Jansons para este concierto.
Hay otra novedad formal adicional, imprescindible en un espectáculo que necesita renovarse año a año. Si en los últimos tiempos el ballet ha ido adquiriendo una presencia notable, incluso con números de danza en directo y en las mismas salas de la Musikverein, esta vez habrá coro. Se trata del ‘Vienna Boys Choir’, que interviene en dos de las piezas del programa.
El director letón es hoy el máximo responsable de la Orquesta del Concertgebow de Amsterdam y la Sinfónica de la Radio de Baviera, dos de las grandes formaciones europeas. Un trabajo muy intenso para un músico que hace quince años estuvo a punto de morir en el podio, como le había sucedido a su padre en Manchester en 1984. Mariss Jansons dirigía en Oslo cuando cayó fulminado a consecuencia de un infarto. Fue salvado in extremis por los médicos y hace unos años le implantaron en EE UUun pequeño desfibrilador en previsión de otro episodio similar.


Marcha Radetzky




La Marcha Radetzky es una composición orquestal de Johann Strauss (padre), escrita en el año 1848.
Fue compuesta en honor al mariscal de campo austriaco conde Joseph Wenzel Radetzky, que en una serie de victorias, salvó el poderío militar de Austria en el norte de Italia durante la revolución de 1848-49.
La marcha alcanzó gran popularidad como expresión del nacionalismo austriaco. Pero cuando después de un tiempo Radetzky tomó parte en la represión del movimiento revolucionario en Austria, la marcha llegó a ser considerada como un símbolo reaccionario.
Actualmente, la Marcha Radetzky debe su popularidad a que es la pieza con la que acaba el Concierto de Año Nuevo de Viena. Durante esta última obra, la audiencia aplaude al compás y el director se vuelve para dirigir al público en lugar de hacerlo a la orquesta.
Además desde 1896 es la marcha oficial de presentación de la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins, del Ejército de Chile.
Como dato anecdótico, en la película del director húngaro István Szabó El Coronel Redl, se escucha esta marcha en los créditos iniciales y finales, clara referencia al Ejército Austrohúngaro, institución a la cual perteneció Alfred Redl. Esta obra dio título igualmente a la novela de Joseph Roth, La marcha Radetzky, sobre el declive del Imperio austrohúngaro.

Fuente: Wikipedia

Y me voy deprisa,y deprisa que no llego.  Que lo disfruteis!!!

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