dimarts, 6 de setembre del 2011

El idioma secreto


En las cuevas de L’Oiseau, al norte de Francia, se encontraron dibujos y una estela con signos repetidos y asociados con ellos. Eran incisiones en la piedra de la gruta. Posiblemente las figuras tuvieron color, pero la humedad del mar cercano lo hizo desaparecer, impregnando las superficies de sal.

Los arqueólogos, el doctor Gunnar Palm entre ellos, estaban limpiando las ranuras con suaves pinceles, como si pintaran la Capilla Sixtina. Fotografiaron cada signo y luego los rearmaron sobre una mesa. En la tienda estuvieron tres meses, aprovechando el clima benigno de verano. En otras estaciones era difícil trabajar. Los fríos intensos entorpecían la vida de campo y las fotografías se deterioraban. De modo que seguían el trabajo al amparo del confort en la ciudad, en Estocolmo.

Lo que más les llamó la atención fue descifrar un lenguaje de sólo tres palabras. Las encontraron repetidas en escenas y pudieron así reconstruir la vida de relación de ese grupo que habitó las cavernas hace cincuenta mil años. Denominaron el lenguaje «Poe-L’Oiseau» en homenaje al escritor que le gustaba descifrar enigmas.

Las tres palabras eran: «sí», «no», «infinito», y los arqueólogos explicaron su uso del siguiente modo: cuando se recibía comida se agradecía diciendo «infinito», porque esa palabra abarcaba todos los sentimientos de gratitud que se querían manifestar. Si una mujer estaba embarazada, como una de las figuras de la gruta, se decía «infinito» al mirar su vientre, porque escapaba a la comprensión de dónde venía ese nuevo ser, ya que no establecían conexión entre la sexualidad y el embarazo.

A veces usaban dos palabras. Por ejemplo: «sí» y «no» quería decir tal vez, o «infinito» y «no» quería decir «morir»; «infinito» y «sí» significaba el sol. El «sí» afirmaba la vida y el «no» implicaba su ausencia. «Infinito» era todo lo misterioso, las fuerzas naturales que no tenían explicación y que excedía los monosílabos.

Acostumbrados a los largos fríos y las vidas breves, no conocieron la vejez degradante. En un escenario de lucha frontal por la subsistencia, los más aguerridos cazadores pintaban lumbres en su pecho, como una invocación al fuego, que todo lo devora, para que les prestara su poder en las cacerías. (El ocre encontrado en pequeños cuencos de hueso lo afirma.) Parte del trofeo se le entregaba para que lo consumiera. Un grito surgía cuando la llama se alzaba alta sobre la ofrenda. Algo gutural resonaba en el vacío, mientras las criaturas gorjeaban fascinadas. El fuego también necesita alimento. Aprendieron que la brisa lo aviva, que es enemigo del agua y que calcina la tierra que lo sostiene. Sin embargo, como un pequeño sol calentó en las cavernas los dolientes fríos del norte, ahuyentó a las fieras y dio luz en las gargantas oscuras de la roca. Las mujeres lo atizaban, como un rito, y a su calor armaban túnicas con la piel de los animales. Debajo, sus cuerpos desnudos brillaban con la grasa de las presas que el fuego derretía.

Las criaturas que sobrevivían aprendían temprano a buscar alimento cuando el pecho materno se había secado. Arañaban la tierra, seguían al hombre que les enseñaba el acecho paciente y viril de matar un animal más grande que él. El niño se hacía hombre a imagen de otro, con miedos que conjuraba el fuego, con victorias que inundaban la caverna de grasa ritual, con la muerte de la bestia o la propia. Estos seres compartieron con la naturaleza sus mismas leyes, las acompañaron, pero fueron destruidos por ellas, a pesar de que no las contradecían, porque en su mismo ser estaba el «infinito» como principio y como fin.

Gunnar, que llegó a esta interpretación, se quedó mirando por la ventana cómo caía la nieve sobre los pinos. El «sí infinito» alumbraba tenuemente el invierno.

Por la mañana, cuando sus compañeros aparecieron en el laboratorio y le trajeron el material ordenado, agradeció con un «infinito». Ellos rieron porque sabían de qué se trataba, pero a medida que pasaron las horas, no lograron arrancarle más que los sabidos monosílabos. Se despidieron con «infinito» y Gunnar volvió a su casa. Caminaba como si hundiera por vez primera las botas en el suelo blanco. El viento helado le castigaba el rostro sin que él lo impidiera. Con cierto desgano abrió la puerta y el tintineo de la campanilla lo anunció. Cuando vio las imágenes en el televisor y a sus hijos como hipnotizados, lo apagó de un golpe y se fue a su cuarto. Mientras los chicos lloraban, su mujer quiso saber:

—¿Qué pasa, Gunnar? —No obtuvo respuesta.

Luego bajó a comer. Algo aún respondía a los hábitos. En la mesa miraba los cubiertos, los platos, pasaba el dedo por el borde. Se detuvo en el vaso con agua. Una parte del río estaba ahí, con nostalgia de nieve y de montaña, una parte de «infinito» para beber. Comió en silencio. Silencio de presagio, como la quietud en las copas de los árboles que en breve se van a sacudir con la tormenta. Al levantarse de la mesa tan sólo dijo «infinito». Ella lo miró asombrada. Él se acostó en otro cuarto, puso el colchón en el piso y durmió.

Al día siguiente no fue a la oficina sino a caminar por la orilla del río. Cruzó el puente que, como una giba, tendía su armadura de hierro. Bajó unos pasos sobre la orilla y se sentó sobre una piedra a mirar cómo el agua discurría entre escarchas o hacía rulos al pasar, repitiendo el mismo dibujo. Siguió caminando sin rumbo en la esperanza de hallar un refugio, ¿una cueva?, pero sólo encontró edificios y luces artificiales en la larga noche, que lo encandilaban más que la luna y las estrellas. El hambre empezó a afilar sus agujas y buscó un pez por las orillas, un cangrejo, pero no encontró nada. El río ya no tenía vida. Estaba contaminado. Cuando fue «no», la noche temprana del norte, se arrinconó bajo un alero y se durmió. El frío lo despertó abrazado a unas maderas que logró juntar antes de quedarse dormido. Buscó cómo prenderlas y por más que frotó una contra otra no logró arrancar la chispa que le diera fuego. Había olvidado que llevaba una caja de fósforos en el bolsillo. Amaneció débilmente, y se despertó con un hambre punzante, que lo hizo correr hacia un negocio en que vio panes tras una vitrina. Entró y tomó uno, pero al grito de su dueño tuvo que escapar. Pálido y tiritando se sentó bajo un puente. No había fuego, ni compañía, ni comida. Las lágrimas caían por sus mejillas barbadas y mansamente murmuró «no infinito».

Con sigilo, un foco lo buscó bajo el puente y se detuvo sobre su cuerpo ovillado. Su mujer gritó:

—¡Gunnar!

Él levantó con esfuerzo la cabeza y con un viejo cansancio dijo «no» y se dejó caer. Su nombre le sonaba lejano, como eco que golpeaba en el murmullo del agua.

Ya no tenía más palabras para nombrar el mundo que «infinito no», «infinito no»... mientras el día asomaba su «sí» en un gajo de luz cerca del río.

Besos


Aries
Necesitan seguridad. Se dan por completo en cada beso y esperan lo mismo a cambio. Debes cerrar los ojos para sentir la entrega total; para ellos en ese momento no existe nada más allá que la boca de su amor. Esperan besos en los que les entreguen el alma, así sienten que pisan terreno seguro.

Tauro
Aman los besos largos y profundos, pero les gusta más el fuego de la calidez que el de la abrasadora pasión. Ponen sus fantasías en marcha con el más mínimo roce de labios. Esperan inocencia de su amada. Les gusta sentir que llevan las riendas de la relación hasta al besar, y son caprichosos.

Géminis
besos son los más versátiles del zodiaco. Cambian con su estado de ánimo, con el clima, con la ocasión y con las parejas. Sus besos son escurridizos como ellos. Nunca terminan de entregarse. Sólo quien llega a conocer su costado más oscuro y los acepta, es besado desde el alma por Géminis.

Cáncer
Aunque se muestran seguros, no lo son. Hay que darles seguridad en los besos. Deben ser intensos, plenos y profundos. Entre cada roce de labios necesitan palabras de amor, susurros de pasión. Si sus besos no están acompañados de frases dulces, hay que desconfiar.

Leo
Demuestran sus sentimientos en cada unos de sus movimientos. Si las cosas no son como ellos esperan, sus besos son fríos, tímidos, no buscan la conexión con el otro. Cuando los abruma el amor, rugen con besos de fuego, calurosos e intensos. Pretenden que cada demostración sea digna de ser filmada.

Virgo
Detallistas, minuciosos y analíticos, miden la forma y la intensidad de sus besos con respecto a la reacción de su pareja. A medida que la pareja se apasiona, aumentan los estímulos y aceleran sus movimientos. Logran actuaciones increíbles de excitación sólo con su boca.

Libra
Buscan la tentación y la excitación extremas a pesar de ser equilibrados. Hacen morir de deseo a su pareja antes de entregar el tan codiciado fruto de su boca. Provocan y juegan hasta entregarse definitivamente. Sus besos son envolventes, parecen tomar el cuerpo entero al recorrer sólo la boca.

Escorpión
Su amor es intenso y a veces hasta violento. Con sólo apoyar sus labios puede despertar las más dormidas emociones de una persona. Son amantes expertos. Nunca hay que mostrarles tibieza; necesitan fuego para arder. Si no se sienten deseados ante el otro, se vuelven fríos y distantes.

Sagitario
Independientes, inquietos y vivaces, pueden pecar de fríos. Besan a su modo y poco les importa seguir a su pareja. Es recomendable no entregarles todo en cada beso, para que no crean tenerte a sus pies. Besos y pasión son instrumentos de conquista, no demostraciones de afecto.

Capricornio
Sus besos son tímidos, de esos que apenas tocan los labios. Cuando tienen confianza, su extrema inteligencia les permite saber cuál es el beso que necesita su pareja. Poseen una innata habilidad para detectar los deseos ajenos. Besan a la medida de sus parejas sin siquiera pensarlo.

Acuario
Idealistas como pocos, pretenden armarse de una lista de besos para poder ofrecer variedad. Pueden ser cálidos, distantes, violentos, contenedores, delicados. Como no les cuesta hablar de sus inquietudes y deseos, modifican constantemente sus expresiones corporales.

Piscis
Son muy sensibles y soñadores. Viven en la luna. Sus besos no tienen tiempo, ni espacio, ni limitaciones. Aunque parecen necesitar siempre una boca rectora que los delinee. Pueden bajarle el cielo a su pareja con sólo posar sus labios en su boca.

Pd: Soy Leo  :)

dilluns, 5 de setembre del 2011

Bosque encantado





Oculto en una pequeña aldea de Victoria en Marysville, sudeste de Australia, se encuentra un mundo mágico donde el escultor Bruno Torfs lleva 25 años contribuyendo con su obra a combinar la belleza de su arte con la belleza de la naturaleza que lo rodea. Nacido en Sudamérica, a los 15 años su familia emigra a Europa en busca de nuevas oportunidades. Sus continuos viajes, a veces solo y a veces con su mujer Marleen, van formando la personalidad del artista, que la va reflejando en forma de cuadros y esculturas. Después de varios años de vivir así, Bruno y su familia deciden irse a Australia para crear un jardín con sus esculturas que sea a la vez una atracción permanente. Tras encontrar el sitio ideal en la pequeña aldea en cinco meses consigue abrir el parque al público. Bruno comenzó con apenas 15 esculturas y a día de hoy se pueden encontrar más de 150 y continúa añadiendo algunas cada cierto tiempo. Se ha quedado a vivir allí con su familia en ese espacio de selva tropical que el compró para poder vivir también con sus obras.

Tara Verde, Buda femenina, madre de todos los Budas: es la que ayuda a alcanzar la otra orilla y que nació de una lágrima vertida por Avalokiteshvara, el buda de la compasión, del cual ella es una emanación. Hay 21 manifestaciones de Tara.

Debemos aprender


*Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu
verdad y la verdad.
* Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseo ser.
* Que es mas fácil reaccionar que pensar.
* Que podemos hacer mucho mas cosas de las que creemos poder hacer.
* Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es como
interpretamos nuestras circunstancias.
* Que no podemos forzar a una persona a amarnos, unicamente podemos ser
 alguien que ama. El resto depende de los demas.
* Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
* Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo
totalmente diferente.
* Que las personas honestas tienen mas exito al paso del tiempo.
* Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
* Que no importa que tan lejos he estado de Dios, siempre me vuelve a recibir.
* Que todos somos responsables de nuestros actos.
* Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
* Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
* Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos mas dificiles.
* Que la madurez tiene que ver mas con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
 * Que hay dos dias de cada semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El unico momento valioso es ahora.
* Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolveran ese amor.
 * A no competir contra lo mejor de otros, sino a competir con lo mejor de mi.
* Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
 * Que la pasion de un sentimiento desaparece rapidamente.
* Que si no controlo mi actitud me controlara a mi.
* A nunca decirle a un niño que sus sueños son ridiculos, que tal si me cree?
 * Que es mas importante que me perdone a mi mismo a que otros que me perdonen.
 * Que no importa si mi corazon esta herido, el mundo sigue girando.
* Que la violencia atrae mas violencia.
 * Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
* Que las personas que critican a los demas, tambien me criticaran cuando tengan la oportunidad.
 * Que es dificil ser positivo cuando estoy cansado.
 * Que hay mucho diferencia entre la perfeccion y la excelencia.
 * Que los politicos hablan igual en todos los idiomas.
* Que al final de la vida me doy cuenta que las unicas cosas que valieron la pena son: mi familia, mi fe, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.

* Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mi.

Rhut Zaifrani


Depresión


La depresión, estado común en toda la población en estos días de crisis mundial, es un estado emocional nada fácil de sobrellevar. Cuando aparece en sus fases leves o medias, uno aún guarda confianza para salir del pozo; sin embargo, cuando la depresión ataca con todas sus fuerzas los problemas comienzan a acontecer.

De repente un día cualquiera,uno se despierta, sin deseos de levantarse de la cama, los ojos le pesan y las sábanas son el refugio perfecto. Pero inevitablemente hay que salir, levantarse, y hacer al desayuno. Es un asunto complicado si no hay voluntad para nada, pero lo dejamos pasar como si nada grave estuviera ocurriendo, simplemente no era un buen día.

Sin embargo, otro día se repite la misma historia, pero los síntomas se acentúan, hay una angustia inexplicable y cualquier motivo, por insignificante que sea, es causal de llanto. Ese sentimiento se acrecienta y se hace más fuerte, cada vez se produce con mayor frecuencia y se convierte en una prensa que impide el flujo normal de la respiración. En ese momento todo es color de hormiga y nadie es buena compañía, el apetito disminuye o por el contrario, es insaciable, ambos extremos son un indicio de que las cosas no marchan bien.

Salir a la calle no es la mejor opción, por lo tanto, queda descartada. Las náuseas, dolores de cabeza y el dolor del alma impiden que se realicen a cabalidad las tareas de la vida cotidiana. Sólo pensamientos negativos recorren la mente y la debilidad crece cada vez más. Desde un tiempo atrás la familia y los amigos quedaron a un lado y la soledad es la única compañera. Paradójicamente, en ese estado no se puede convivir consigo mismo y los demás son los culpables de esta desgracia.

Se produce un grito desgarrador pidiendo ayuda, advirtiendo que el dolor del alma es intolerable y por lo tanto, perjudicial para la integridad del ser humano. Esta enfermedad mental, cuyos síntomas son dolorosos, es la comúnmente llamada depresión. Muchas personas la padecen, pero pocas piden ayuda. Seguramente en algunos casos hay motivos concretos que llevan a alguien a tanto sufrimiento, en otro no los hay, es la misma persona que tiene su autoestima tan baja y su dolor tan grande que magnifica todo, que tiene miedo, se siente incapaz de ser querida por alguien, y la vez, según ella, es incomprendida por todos.

Hay que saber también que hay varios estados depresivos, varios tipos de depresión, que no a todos les sucede lo mismo y de la misma manera, pero hay patrones comunes, ya que con la depresión se pierde la capacidad para alegrarse y sentir placer por las situaciones cotidianas de la vida. Si pierde la capacidad de hacer proyectos, de planificar un futuro, de sociabilizar, se pierde la voluntad, de ´hacer´. La depresión es un pozo, se va haciendo cada vez más profundo, por eso hay que hacer hasta lo imposible por salir.

Dicen que pedir ayuda, hablar, demostrar los sentimientos, sacar a la luz las preocupaciones, angustias y miedos. La ayuda profesional es importantísima, porque le permite ver al paciente lo que sucede desde otro perspectiva, descubrir el por qué y es una ayuda para encontrar una salida. Ayuda a encontrarse consigo mismo, para aprender a quererse, a valorarse, a respetarse y a mejorar la autoestima. No se buscan culpas ni culpables, se ven las responsabilidades.

Pero la persona depresiva no es la única que sufre, también lo hace la familia y los amigos. Los estados depresivos no se pueden manejar sólo con la voluntad, dado que hay tantas negaciones en el paciente que los reproches, las culpas, los miedos, los sentimientos negativos son muchos y a su vez son producto de una historia personal, de una situación actual, de las relaciones familiares e interpersonales.

El proceso no es mágico. La depresión es un círculo vicioso que contagia y aleja a quienes rodean al paciente.

El dolor del alma es lo mas penoso que una persona puede sentir. Va mucho mas allá de sentir un dolor físico...Es sentirse morir en vida...es ver todo negro y no encontrar la salida a nada...es como estar encerrado en un calabozo sin luz.



Nunca olvides

Olvida los días nublados, pero no olvides tus horas de sol ni tus noches estrelladas.

Olvida los momentos en que fuiste derrotado,
pero no olvides las batallas que has ganado.

Olvida los errores que no puedes cambiar, 
pero no olvides las lecciones que has aprendido ni lo tanto que enseñas.

Olvida los días en que has estado solo y triste,
pero no olvides las sonrisas que has encontrado y tantas que encontrarás.

Olvida los planes que fallaron
pero NUNCA olvides que debes tener siempre un sueño.  
 

diumenge, 4 de setembre del 2011

Papel


El Rey y la mendiga


 
Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa.

Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos;
muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.

_¡No tengo nada material que ofrecerle; solo puedo darle el gran amor que siento por usted!,le dijo al rey; _¡puedo hacer algo para demostrarte ese amor!.
Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera que sería eso que podía hacer.
-¡ Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche!.
Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa.

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo:_¡¡acepto!!.

Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa.

Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio. Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y de frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor.

De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban "por fin tendremos una reina!!"... 90 días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer.
_¡¡ Esta mujer es increíble!!, pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse a las afueras del palacio para ver el momento en que aquélla mendiga se convertiría en esposa del rey.
Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendrían reina ...

La pobre mujer estaba muy desmejorada; había adelgazado mucho y contraído enfermedades.

Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando a penas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio.
Dió una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.

La gente estaba conmocionada, nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad.
¡¡Había soportado tanto!!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo ocurrido.

Le preguntó:

_¿Porqué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina? y ante su asombro ella respondió:
Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.
Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí mismo, no merece mi amor.

Moraleja: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar... aunque te duela, RETÍRATE
 
 

dissabte, 3 de setembre del 2011

Los tres gusanos


“El poder de la imaginación” es el título de un breve cuento sobre tres gusanos de seda: pesimista, realista e idealista que enfocan la Vida y los momentos de cambio con visiones distintas.

Con esta metáfora se trata de explicar hasta qué punto las creencias nos limitan y condicionan nuestro futuro que tiene muchas más posibilidades de lo que creemos con mentes encorsetadas.

Los cambios producen miedo y resistencias a todos los niveles, pero, sabiendo que las crisis son oportunidades de transformación, es mejor cultivar un optimismo constructivo y fluir.

En estos tiempos agitados ¿con qué tipo de oruga nos identificamos cada uno?

Érase una vez tres gusanos de seda que ignoraban su futuro como mariposas. Sus nombres eran: Pesimista, Realista e Idealista. Se les acercaba la hora de su transformación y empezaron a sentir los primeros síntomas….

Su voraz apetito fue desapareciendo, su movilidad menguaba a gran velocidad y, finalmente, sintieron como el capullo les aislaba del mundo conocido, de la seguridad de lo cotidiano. En la oscuridad del misterio de su futuro, tuvieron pensamientos distintos:

Pesimista se dijo a sí mismo que estaba viviendo el final de su vida, y en lo más profundo de su sentir, se despidió de los buenos momentos.

Realista se dio ánimos diciéndose que todo aquello sería momentáneo y que, tarde o temprano, todo volvería a la normalidad.

Idealista sintió que, aquello que le estaba ocurriendo, podría ser la oportunidad para que se cumpliese su sueño más preciado: poder volar. Y aprovechó la oscuridad para perfeccionar sus sueños.

Cuando los tres capullos se abrieron, dejaron ver tres realidades iguales y distintas, a la vez…

Pesimista ,era una bellísima mariposa, pero…. estaba muerta… Había muerto de miedo.

Realista, era una hermosísima mariposa, pero…. a pesar de ello, empezó a arrastrarse como cuando era gusano. Con satisfacción, dió las gracias al cielo por haber podido seguir igual.

Idealista, nada más ver la luz del día, buscó sus alas… y al verlas, su corazón rezumó alegría, emprendió el vuelo, y dió las gracias, repartiendo su dicha por todo el bosque.”


YO ME IDENTIFICO CON LA ORUGA IDEALISTA, BUSCO MIS ALAS PARA VOLAR , PARA IR SIEMPRE DONDE ESTÁS TÚ, CUBRIRTE CON ELLAS Y VOLAR JUNTOS, ¿HACIA DONDE? A DONDE TÚ ME LLEVES.

La rutina


El día que trataron de acabar con el amor:
 

Hubo una vez en la historia del mundo, un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes convocó a una reunión urgente con todos ellos.

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos mas perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos hablo el Odio y dijo: “los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si quien seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.

Quiero que maten al Amor", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más que uno le tenía ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará". Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan decepcionados. Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante.

Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder y dijo: En vista de que El Mal Carácter fracasé, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará. Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quien, efectivamente cayo herida pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envío a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas

infundadas.Pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envío a la Frialdad, al egoísmo, a la Cantaleta, La Indiferencia, la Pobreza, La Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás: Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos. De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no le dejaba ver,su aspecto era fúnebre como el de la muerte: "Yo matare el Amor", dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo, ve y hazlo".

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar por fin EL AMOR HABIA MUERTO.

Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado y sin decir más se marchó.

Espera " dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿¿Quien eres??

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:

SOY LA RUTINA, la única capaz de terminar con el amor más grande.


Diferencias


divendres, 2 de setembre del 2011

Santo del día


JACOB Y RAQUEL DE William Dyce
Santos del día 2 de Septiembre

Raquel, Antolín, Brocardo, Calixta, Elpidio, Filadelfo, Ingrid, Máxima.

RAQUEL

Nombre hebreo (Rahel) que significa "oveja". Para un pueblo nómada y pastor como los israelitas, éste era un gran nombre. Era una expresión de ternura el sobrenombre de oveja. La bellísima historia de amor que envuelve este nombre ha hecho que desde la primera Raquel hace ya cerca de tres mil años, hasta el presente, nunca haya dejado de llevarse.

Raquel es la esposa amada de Jacob. Viajó éste a Mesopotamia, a ver a su tío Labán. Raquel, la hija menor de éste, salió a su encuentro. Jacob se enamoró de ella en cuanto la vio. Fue un flechazo. Propuso a Labán quedarse a trabajar siete años para él a cambio de que se la concediese como esposa. Aceptó Labán, y se quedó con él Jacob, haciendo prosperar sus rebaños. Al cabo de los siete años, en la ceremonia de la boda el padre le entregó la mujer cubierta con el velo nupcial (que no era transparente como ahora). Y tras la ceremonia, ya anochecido, la introdujo en su tienda. Al día siguiente, con la luz del sol, supo Jacob que con quien se había casado no era con Raquel, sino con su hermana Lía. Protestó Jacob ante su tío, pero éste le dijo que su obligación de padre era casar antes a la hija mayor. Tuvo que aguantarse Jacob. No podía ya repudiar a Lía. Le ofreció a su tío por tanto, trabajar otros siete años por conseguir a Raquel. Y así lo hizo. Al cabo de ese tiempo, Raquel pasó a ser la segunda mujer de Jacob, ella que era la primera en su corazón. No lo tuvo fácil Raquel con su hermana Lía. Los celos le complicaron mucho las cosas. El corazón de Jacob estaba por Raquel y el de Raquel por Jacob. Para colmo resultó que tuvo que llorar su esterilidad durante varios años, hasta que Dios se apiadó de ella y tuvo un hijo, al que llamó José, diciendo: "añádame Yahvé otro hijo". Cuando quiso irse Jacob a su tierra, aún se empeñó Labán en retenerlo otros seis años a cambio de partir con él los rebaños. Vueltos por fin a Palestina, yendo Jacob a ver a su padre Isaac, Raquel, que estaba de nuevo embarazada, sintió por el camino los dolores del parto. Al dar a luz, viendo que se moría, le puso al niño el nombre de Benoni, que significa "hijo de mi dolor". Pero Jacob se lo cambió por el de Benjamín, que significa "hijo de mi diestra". (Su diestra era Raquel). José y Benjamín fueron los preferidos de Jacob. Eso hizo que se levantara la envidia de sus hermanos. Lloró Jacob amargamente a Raquel cuando murió y la enterró cerca de Belén, y le construyó una tumba que todavía hoy se mantiene en pie en memoria de su gran amor. Celebran su onomástica las Raquel el 2 de septiembre, en que se conmemora una santa matrona de este nombre, o el 2 de mayo, en que se conmemora santa Raquel, monja.

Un nombre muy hermoso, el de Raquel, que halaga los oídos y llega al corazón. Tras él hay una recia historia de amor y de vida. La primera historia de amor de nuestra cultura. Es también nombre de flor, conocida por otro nombre como azucena de Güernesey, de un color rojo cereza, que al sol produce la ilusión de presentar puntos dorados. Es delicada, necesita calor en invierno y sólo florece la planta cada tres años. Toda una alegoría del amor verdadero, que no es ni tan fácil ni tan frecuente como nos gustaría. 

¡Felicidades, Raquel, por tan bello nombre!

Fuente: elalmanaque.com

Tumba de Raquel



TUMBA DE RAQUEL EN BELÉN

Raquel (en hebreo רחל, ‘oveja’) es la segunda esposa y favorita de Jacob y madre de José y Benjamín, mencionada por primera vez en el Génesis de la Biblia hebrea. Es la hija de Labán y la hermana menor de Lea, la primera esposa de Jacob. Éste era su primo, pues su madre, Rebeca, era hermana de Labán

Jacob viajó hasta la casa de Raquel, enviado por su madre Rebeca para evitar que lo matase su hermano Esaú, y posiblemente con la intención de que encontrase una esposa. Halló a Raquel y quiso casarse con ella, pero fue engañado por Labán para desposar a Lea. Trabajó siete años como pastor para Labán a cambio del derecho a desposar a Raquel, pero en la noche de bodas Labán vistió a Lea con el traje nupcial y el velo y la llevó ante Jacob. Según Rashí, Jacob y Raquel sospecharon que Labán intentarían un truco como ese, así que acordaron una serie de señas con la que la novia velada se identificaría ante el novio. Sin embargo, cuando Raquel vio que su padre llevaba a Lea al palio nupcial, no pudo soportar ver a su hermana deshonrada en público y le reveló las señas acordadas con Jacob.

Cuando Jacob descubrió el engaño con la luz del día, el matrimonio ya había sido consumado. Jacob aceptó el engaño de Labán y se ofreció a trabajar otros siete años para poder casarse también con Raquel (véase Génesis 29). Junto con sus hijas, Labán también envió dos sirvientas (algunos dices que las hermanas menores de Raquel y Lea), Bila y Zilpa. Cada una de ellas sería más tarde desposada por Jacob.

Cuando se presenta a Raquel en el texto (Gén. 29:17) se la describe cariñosamente como «de hermosa formas y de hermosa apariencia» (hebreo: וְרָחֵל הָֽיְתָה יְפַת־תֹּאַר וִיפַת מַרְאֶה).

Mientras Lea engendró a cuatro hijos en rápida sucesión, Raquel fue incapaz de concebir durante muchos años. Ofreció a su sirvienta (Bila) a su marido en matrimonio, como era costumbre, y bautizó a los dos hijos que ésta le dio, indicando que habrían de ser sus sucesores. Finalmente, después de que Lea le diera otros dos hijos y una hija a Jacob, Raquel tuvo dos hijos. Murió durante el parto en el undécimo días del mes hebreo de Jeshván y fue enterrada por Jacob en el camino a Efrata, justo a las afueras de Belén. Actualmente la tumba de Raquel, situada entre Belén y el barrio de Gilo (Jerusalén), es visitada por decenas de miles de turistas cada año.


En Jeremías 31:15 el profeta habla de «Raquel que llora a sus hijos». Esto se interpreta en el Judaísmo como un llanto de Raquel por un fin para los sufrimientos de sus descendientes y los exilios que siguieron a la destrucción del Primer Templo de la antigua Jerusalén. Según el Midrash, Raquel habló ante Dios: «Traje a mi rival (Lea) a mi casa, ¿no puedes Tú perdonar a Tus hijos, que trajeron un simple ídolo de madera y piedra a Tu casa (el Templo de Jerusalén)?» Dios aceptó su súplica y prometió que, finalmente, el exilio terminaría y los judíos regresarían a su tierra.



Orientado en la dirección de Hebrón, el complejo de la Tumba de Raquel está a la derecha detrás del muro. El camino a la izquierda de la casa conduce a la Plaza del Pesebre. La Tumba de Raquel y la zona circundante que han encerrado detrás de la pared es todo tierra de Belén. En septiembre de 2006 el gobierno israelí anexionó esta tierra como parte de Jerusalén.(E.J.)

dijous, 1 de setembre del 2011

¿Confusión?


La vida es como un espejo

Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así:

La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente se enoja, si yo estoy enojado; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

"El que quiera ser amado, que ame".

Gente especial

A la gente especial en mi vida.:

La gente llega a tu vida por una RAZÓN, por una TEMPORADA, o PARA TODA LA VIDA. Cuando sepas por qué llegó alguien a tu vida, sabrás que hacer por esa persona.
Cuando alguien llega a tu vida por una RAZÓN, generalmente es por satisfacer una necesidad que has expresado. Llegan para asistirte, para sobrellevar la dificultad, para proveerte guía y apoyo, para ayudarte física, espiritual o emocionalmente. Pueden parecer un envío de Dios, ¡ y lo son ! Están por la razón que tú necesitabas que estén allí. Luego, sin que hagas nada mal, o a una hora inconveniente, esa persona dirá o hará algo que haga que la relación llegue a su fin. Algunas veces mueren, otras simplemente se alejan.
Ocasionalmente actúan de manera tal que te obligan a alejarte. Lo que debes darte cuenta es que tu necesidad se ha satisfecho, tu deseo, completado. Su trabajo se ha completado, tus ruegos se respondieron y es el momento de seguir adelante.
Algunas personas aparecen en tu vida por una TEMPORADA, porque llego tu momento de compartir, crecer o aprender. Te brindan la paz que necesitabas o te hacen reír. Pueden enseñarte algo que nunca hiciste o hubieras hecho, Usualmente te brindan una enorme cantidad de alegría y gozo. Créelo, ¡ es real! Pero sólo por una temporada.
Las relaciones PARA TODA LA VIDA, te enseñan lecciones que perduran a lo largo de tu vida. Cosas que debes construir para lograr una sólida base emocional. Tu trabajo es aceptar la lección, querer a esa persona, usar y practicar lo que has aprendido en todas las demás relaciones y áreas de tu vida. Se dice que el amor es ciego, pero la amistad es clarividente.

¡ Gracias por ser parte de mi vida !

dimecres, 31 d’agost del 2011

Soneto XIII






Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
 cuanto poseo,
¡la luz, el aire
y el pensamiento!


Cuando se clavan tus ojos
 en un invisible objeto
y tus labios ilumina
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
diera, alma mía,cuanto deseo,
¡la fama, el oro,
la gloria, el genio!


Cuando enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre sus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos,
diera, alma mía,
por cuanto espero,
la fe, el espíritu,
la tierra, el cielo


Gustavo Adolfo Bécquer


El poder de las palabras

Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a su atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra, y el Influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás. "Lo que usted dice no tiene ningún valor"- lo Interpeló un señor que se encontraba en el auditorio. El maestro le escuchó con mucha atención y tan pronto terminó la frase, le gritó con fuerza: "Cállate y siéntate, idiota, estúpido”.

Ante el asombro de la gente, el aludido se llenó de furia, soltó varias impresiones y, cuando estaba fuera de sí, el maestro alzó la voz y te dijo: "Perdone caballero, le he ofendido y le pido perdón; acepte mis sinceras excusas y sepa que respeto su opinión, aunque estemos en desacuerdo".

El señor se calmó y le dijo al maestro: "Le entiendo, y también pido disculpas y acepto que la diferencia de opiniones no debe servir para pelear, sino para mirar otras opciones".

El maestro te sonrió y le dijo: "Perdone usted que haya sido de esta manera, pero así hemos visto todos del modo más claro, el gran poder de las palabras: Con unas pocas palabras te exalté, y con otras pocas le calmé"

Las palabras no se las lleva el viento, las palabras dejan huella. Tienen poder e influyen positiva o negativamente...

Las palabras curan o hieren a una persona. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio. Piensa en esto y cuida tus pensamientos, porque ellos se convierten en palabras; por lo que cuida tus palabras porque ellas marcan tu destino.

Medita sabiamente para saber cuándo y cómo hay que comunicarse, y cuándo el silencio es el mejor regalo para ti y para los que amas.

Eres sabio si sabes cuándo hablar y cuándo callar.

Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuando estés airado o resentido. Habla sólo cuando estés en paz. Recuerda que las palabras tienen poder y que el viento nunca se las lleva.

Recuerda:

"Una cometa se puede recoger después de echarla a volar, pero las palabras jamás se podrán recoger una vez que han salido de nuestra boca".

La ratonera

 
Cierto día un ratón, dispuesto a salir de su agujero en la pared, observó a los dueños de la casa, un granjero y su mujer, como se apresuraban para abrir un paquete que le habían enviado.

El ratoncito sintió una gran curiosidad por el contenido de dicho paquete y allí escondido se quedó mirando.

Quedó aterrorizado cuando descubrió el contenido, ya que era ¡¡una ratonera!!.

Corrió todo lo que pudo y salió de la casa gritando para advertir a todos los animales de la granja:

.-¡¡¡Hay una ratonera en casa, una ratonera, una ratonera!!!.

La gallina que estaba cacareando y picando algún que otro grano de trigo, levantó la cabeza muy tranquilamente y dijo:

.-Discúlpeme Sr. ratón. Yo entiendo que es un gran problema para usted y que se pueda poner muy nervioso, pero el problema es suyo y no entiendo el escándalo que está montando, a mí una ratonera no me perjudica para nada, vamos que no me importa...

El ratón viendo que en el corral no le hacían caso, se dirigió a un cordero que se encontraba tranquilamente saciando su sed y le dijo:

.-¡¡¡Hay una ratonera en casa, una ratonera, una ratonera!!!.

.-Discúlpeme Sr. ratón, usted con esos gritos me había asustado, no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones.

El ratón se dirigió entonces a la vaca que se encontraba pastando y la señora vaca le dijo:

.-Pero ¿acaso yo estoy en peligro?. Pienso que no, es más ... estoy segura que no, ni ahora ni nunca...

Entonces el ratón volvió a casa, preocupado y abatido. Se metió en su boquetillo y pensó que tendría que andarse con muchísimo cuidado y afrontar el problema el solo.

Aquella noche, de pronto, se escuchó un gran barullo... como el de una ratonera atrapando a su víctima.

La mujer del granjero corrió para ver lo que la ratonera había atrapado. En la oscuridad de la noche, ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una cobra venenosa, y la cobra mordió a la mujer.

El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con mucha fiebre y su marido decidió hacerle un buen caldo para mejorarla. El, cogió su hacha y se dirigió al corral para hacerse con el ingrediente principal de la sopa: la gallina.

Como la enfermedad de la granjera continuaba y no mejoraba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el buen hombre decidió matar el cordero.

A los pocos días, la pobre mujer acabó muriendo y el granjero entonces, vendió la vaca para cubrir los gastos del funeral.

¿Sabéis quién se quedó sólo en la casa?
 
La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le debes prestar atención ... piénsalo dos veces.
 


Estoy aprendiendo

Yo estoy aprendiendo.
Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aún cuando ellas me decepcionan.
¿Tú sabes amar?
Cuando huyen del ideal que tengo para ellas.
Cuando me hieren con palabras o acciones impensadas.
Es difícil aceptar a las personas como son, no como yo deseo que ellas sean.
Es difícil, muy  difícil, pero estoy aprendiendo…
Estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a escuchar, escuchar con los ojos y oídos, escuchar con el alma.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras superficiales.
Descubrir la angústia disfrazada, la inseguridad enmascarada, la soledad encubierta.
Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a perdonar.
Porque el amor perdona, lanza afuera las tristezas, y cura las cicatrizes que la incomprensión y la insensibilidad grabaron en el corazón herido.
El amor no alimenta heridas con pensamientos dolorosos, no cultiva ofensas con lástimas y autocompasión.
El amor perdona, olvida, extingue todos los trazos de dolor en el corazón.
Paso a paso, estoy aprendiendo a perdonar, a amar, estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor enterrado por el rechazo, por falta de comprensión, cariño y aceptación, por las experiencias duras vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dió.
Estoy aprendiendo, pero ¡cómo  es de lento el aprendizaje!
¡Cómo, es de difícil amar Incondicionalmente!
Todavía tropezando, cometiendo errores, estoy aprendiendo…
(autor desconocido)