diumenge, 20 de febrer del 2011

Si uno de los dos

Antes de explicarte
algunas cosas amor mío,
quiero que sepas que en el amor
como en la guerra, no hay nunca
vencedores ni vencidos.
Si uno de los dos pierde,
los dos perdemos;
si uno de los dos gana,
los dos ganamos;
cada fracaso mío te pertenece,
cada victoria tuya, me llena el alma.
si uno de los dos ama,
los dos amamos,
si uno de los dos odia,
los dos odiamos.
Es enemigo mío, quien te lastíma
y aquel que me hace daño, es tu enemigo.
 
No es solamente tuya tu sonrisa, no,
ni únicamente mía mi tristeza.
No es totalmente tuyo tu destino,
no es del todo mío mi camino,
no eres dueña de tu vida,
como yo tampoco soy dueño de mi mismo.
Desde que nos amamos, amor mío,
lo tuyo es mío, y lo mío es tuyo.
Tuyo y mío, como tiene que ser.
 
La lluvia cae sobre nuestro techo,
así, como el sol entra en nuestra casa.
El dolor a veces comparte nuestra mesa,
pero... ¡Cuanto Amor comparte nuestra cama!
Si la vida es buena conmigo,
no lo dudes, será buena contigo.
Que quede bien en claro...
Si uno de los dos pierde, los dos perdemos,
si uno de los dos gana, los dos ganamos.
 

La vasija de cristal

Allá en el lejano Tibet entre el silencio envolvente de un monasterio, un monje budista se disponía a recibir a los niños que se incorporaban como nuevos alumnos, procedentes de las familias que destinaban su primogénito para ingresar en la Secta Budista Roja.
Pensó en el discurso de bienvenida .Debería reflejar su nueva vida dentro de los muros del monasterio y servir de advertencia como guía de experiencias y emociones futuras. Decidió no emplear la palabra en sus enseñanzas sino la evidencia como demostración. Así, eligió una mesa donde colocó un gran recipiente de vidrio translúcido para identificar con la pureza del cristal la trasparencia de sus almas. Al lado puso tres cajas cerradas. Cuando los alumnos llegaron frente a la mesa , el monje se limitó a mirar sus caras de ojos tímidos a la vez que ávidos. El monje preguntó si observaban el recipiente vacío y tras la afirmación de los niños, abrió la primera caja para verter su contenido en el recipiente de cristal. Las piedras redondas como rollos de río llenaron la totalidad de la vasija hasta el borde. El maestro hizo ver que ya no era posible llenarlo más con estas piedras blancas. Seguidamente, tras abrir la segunda caja que contenía piedrecitas a modo de chinas, hizo la misma operación hasta rellenar los huecos del cristal que habían quedado libres entre los rollos de río. Volvió a preguntar a sus alumnos si podrían caber más chinas dentro del vidrio y, ante la negativa de sus cabezas rapadas, destapó el contenido de la última caja cuyos granos de arena ocuparon el espacio vacío hasta llenar el borde del recipiente.
¿Creéis posible que algo más quepa en la vasija de cristal?- preguntó el maestro budista ante su atenta mirada. La negativa fue la respuesta de los niños al ver que no quedaba ni un hueco libre y que no era posible incluir ni un solo grano más de la fina arena.
Entonces fue cuando el maestro mandó traer una jarra de agua, vertiendo su contenido que mojaba poco a poco los rollos, las chinas y la arena, hasta llenar el recipiente de cristal. Las sonrisas iluminaron los rostros de los nuevos alumnos al comprobar el ingenio y sabiduría del maestro que terminó su conciso discurso:
-Así debe ser vuestra vida, como el recipiente de cristal, limpio, claro y transparente. Además, día a día , habréis de llenarlo de contenido, pero sin invertir el orden de las cajas ya que si no sería imposible que todo ello cupiese dentro. Los rollos grandes representan las cosas importantes en el ser humano y serán las que ocupen lugar prioritario. Las chinas son también imprescindibles debiendo ocupar un segundo lugar en vuestros corazones. La arena no debe faltar, aunque represente cosas menos válidas - pero no intrascendentes - a lo largo de la vida.
Así ocuparéis vuestros días, meses y años … Cuando creáis que vuestro tiempo está totalmente aprovechado, pensad que aún hay cosas para llenar esos instantes aparentemente insignificantes y desperdiciados igual que el agua ocupó la totalidad del aire en la vasija de vidrio.

Soledad


Sentado en la puerta de mi cabaña
canto en voz baja.

La mañana, a mis pies,
me mira con sus puros ojos de doncella.
Por el camino ríen y cantan los enamorados.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña
sueño a las nubes.

El mediodía me contempla con sus quietos ojos.
En la floresta dorada se miran los amantes.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña callo, nostálgico.
La tarde me mira con sus ojos de cervato.

Hacía el río, en la penumbra morada,
se esfuman las parejas.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña
suspiro y estoy triste.

La noche me mira con sus ojos estrellados.
En el aire cálido palpitan
besos y caricias.

¡Y nadie viene a acompañarme.


Rabindranath Tagore


Querer con el alma


No preguntes pues ignoro la razón
sólo se que te quiero con el alma
que me das la paz, toda la calma
satisfecho ya luce el corazón

Es sonrisa iniciando la jornada
y estas ganas intensas de vivir
que no puedo ni quiero reprimir
es mi alma feliz y enamorada

Quizás fue la luz de tu mirada
ese brillo de tus ojos infidentes
o el antojo de sentir lo que tu sientes
y al final al olvido fue la nada

Hoy mi mente ya piensa en un futuro
objetivos certeros, trascendentes
un camino distinto, diferente
y cenizas el tiempo que fue duro

Ningo


Refranes (8)


Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Agua de manantial, no hay otra igual.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Agua de mayo, pan para todo el año.
Agua de pozo y mujer desnuda, mandan al hombre a la sepultura.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Agua de sierra y sombra de piedra.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Agua del cielo no quita riego.
Agua detenida es mala para bebida.
Agua detenida, no debe ser bebida.
Agua en agosto quita aceite, pan y mosto.
Agua en agosto, azafrán, miel y mosto.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Agua en cesto se acaba presto.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que cogeré.
Agua estancada no mueve molino.
Agua estancada, agua envenenada.
Agua estantía, renacuajos de día.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Agua hervida es media vida.
Agua limpia de fuente viva.
Agua mansa, traidora y falsa.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Agua no quebranta hueso.
Agua pasada no mueve molino.
Agua podrida, colada y hervida.
Agua por mayo, pan para todo el año.
Agua por San Juan, quita vino y no da pan.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Agua que corre, nunca mal coge.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Agua que huela, no la bebas.
Agua que no has de beber déjala correr.
Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Agua tibia, media vida.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Agua turbia no hace espejo.
Agua vertida, mujer parida.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Agua, sol y basura, y menos libros de agricultura.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Aguarraditas de abril, unas ir y otras venir.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Aguas de abril, vengan mil.
Aguja fina, saca la espina.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Ahí esta la madre del cordero.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Ahogarse hasta en un vaso de agua
Ahora adulador, mañana traidor.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastado.
Ahorra, ahorrador, que ya vendrá el derrochador.
Ahorrar no es sólo guardar sino saber gastar.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Aire colado, ha muchos ha matado.
Aire de Levante, agua delante.
Aire gallego, escoba del cielo.
Ajo ¿por qué no medraste?. Porque para san Martín no me sembraste.
Ajo curado y vino puro, pasan el puerto seguro.
Ajo hervido, ajo perdido.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Ajo y cebollino, para con vino.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Ajo, sal, y pimiento, y lo demás es cuento.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Al acebuche no hay quien le luche.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan
Al agradecido, más de lo pedido.



Perenne amor

Es perenne el amor que es verdadero
más allá del tiempo y la distancia
sin que importe razón o circunstancia
para siempre inmortal, como el lucero

Es cadena que nunca ha de romper
ni la muerte supera el sentimiento
vigoroso y bravío como el viento
es tibieza que no ha de fenecer

Sensación que sabes en la piel
que la llevas contigo de por vida
obstinada, la mente no la olvida
y en los labios el gusto de la miel

Pura magia, es única razón
es secuela natural del gran cariño
caprichoso y dulce como un niño
es memoria de un tiempo de pasión

Ningo


dissabte, 19 de febrer del 2011

Gabriel Celaya

Gabriel Celaya (Hernani, Guipúzcoa, 18 de marzo de 1911Madrid, 18 de abril de 1991) fue un poeta español de la generación literaria de posguerra. Es uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida». Rafael Múgica es el nombre real del poeta español.


  Gabriel Celaya   

 Presionado por su padre, se radicó en Madrid donde inició sus estudios de Ingeniería y trabajó por un tiempo en la empresa familiar. Conoció allí a los poetas del 27 y a otros intelectuales que lo inclinaron hacia el campo de la literatura, dedicándose desde entonces por entero a la poesía. En 1947 fundó en San Sebastián, con su inseparable Amparo Gastón, la colección de poesía «Norte». Obtuvo en 1956 el Premio de la Crítica por su libro «De claro en claro», al que siguieron entre otros, «Plural» 1935, «Cantos Íberos» 1955, «Casi en prosa» 1972, «Buenos días, buenas noches» 1976 y «Penúltimos poemas» en 1982. En 1986 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas. 


Ingeniero industrial de profesión, su nombre completo era Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta, lo que aprovechó para firmar sus obras como Rafael Múgica, Juan Leceta o Gabriel Celaya. Entre los años 1927 a 1935 vivió en la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Federico García Lorca y José Moreno Villa.
En 1946 fundó la colección de poesía «Norte», que pretendía hacer de puente hacia la poesía de la generación de 1927, la del exilio y la europea. Aparecen así, bajo ese sello editorial, traducciones de Rainer María Rilke, Arthur Rimbaud, Paul Éluard o William Blake.
En 1946 publica Tentativas, libro en prosa en el que por primera vez firma como Gabriel Celaya. Esta primera etapa es de carácter existencialista.
En los años cincuenta se integra en la estética del compromiso (1952 Lo demás es silencio y 1955 Cantos Íberos, verdadera biblia de la poesía social). Junto a Eugenio de Nora y Blas de Otero, defiende la idea de una poesía no elitista, al servicio de las mayorías, "para transformar el mundo":
Cantemos como quien respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. Nada de lo humano debe quedar fuera de nuestra obra En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. La Poesía no es un fin en sí. La Poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo
Gabriel Celaya, citado por Rodríguez Puértolas 
Cuando este modelo de poesía social entró en crisis, Celaya volvió a sus orígenes poéticos. Publicó La linterna sorda y reeditó poemas anteriores a 1936. También ensayó el experimentalismo y la poesía concreta en Campos semánticos (1971).
Entre 1977 y 1980 se publicaron sus Obras Completas en cinco volúmenes.
En 1986 Es galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas por el Ministerio de Cultura. Publica "El mundo abierto".
En definitiva, la obra de Celaya constituye una gran síntesis de casi todas las preocupaciones y estilos de la poesía española del siglo XX.
Falleció el 18 de abril de 1991 en Madrid y sus cenizas fueron esparcidas en su Hernani natal.

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Un día entre nosotros

Yo me siento. Tú te sientes. Nos sentimos,
estamos juntos. Somos
terriblemente dichosos,
como el cielo siempre azul, como el espanto,
como la luz que es la luz,
como el espacio.

Si ahora me preguntaran por qué estoy tan contento,
diría: «Porque soy.»
Y al decirme sería un poco menos.
Si tratara de explicarme surgirían como sierpes
desenvueltas y en combate mis ambiguos sentimientos.
Pero soy solo. Sí. Soy. Te creo.

Estas aquí, en mí mismo.
Ni te veo, ni te pienso, ni te beso, ni te sueño.
Sólo estás. Estoy contigo. Yo, a tu lado, Tú conmigo.
Estamos uno en otro, tan reales
que con ser poco, ese poco es ya bastante.
Estamos en lo que somos, de puro simples, totales.

Estamos donde siempre, callados. No hay motivo
razonable para ser tan ferozmente dichosos.
Pero sacan el porrón de vino, las chuletas,
la ensalada, el Cacciotta ricamente podrido,
el jugo de naranja, los cafés, la ginebra.
Estamos juntos y todo nos sabe por eso a fiesta.

Soy feliz, ¡tan feliz!
Si ahora me levantara saldría por el techo.
Estoy, como se dice vulgarmente, contento.
Vivo, vivo, y contigo
comprendo que vivir es algo muy sencillo.
El corazón ha abierto su mano y yo deliro.

Me dejo estar. Te quiero. Todo es bello.
Irradio una certeza fulminante.
Soy el alguien tremendo que en ti se basta a sí mismo.
Soy mi absoluta presencia (¿qué pasa?)
que está aquí (¡perdón, nada!).
Soy contigo y tú conmigo, el imán de los prodigios.

¿Quién creería si nos viera que cada día, obtusa,
la desgracia del mundo de fuera nos arrastra?
¡Amor besa mi muerte! ¡Dolor, sé voluptuoso!
¡Oh tú, Necesidad, pon la burla en mis ojos
y en pecho ese ritmo de la paz y la guerra
que son a una el latido fatal de la belleza!

¡Ahora, mi ahora mismo,
sé límpido y valiente, la alegría ganada
a los monstruos informes, y a lo triste sin alma!
¡Oh tú, mi yo más bello, mi más que yo, mi amada,
manténme con tus ojos suspenso, nunca grave,
y sea siempre magia la vida cotidiana!
 
Gabriel Celaya 


El Ruiseñor


Hace muchos años vivía en China un emperador muy poderoso, sensible y amante de las bellas artes. Su palacio era suntuoso, bello y estaba rodeado de un frondoso y bien cuidado jardín. Más allá del jardín estaba el bosque, inmenso y rico. Allí vivía un ruiseñor cuyo canto era el más bello y maravilloso de todos.
- ¿Cómo es que ese ruiseñor que tanto alaban, está en el bosque y no en los jardines de mi palacio? - dijo a su mayordomo. Éste se retiró preocupado, pensando, "'¿dónde encontrar al ruiseñor? Empezó a preguntar por todas partes, a todos los sirvientes, cuando una muchacha del servicio de cocina le dijo:
- ¿El ruiseñor? ¡Claro que lo he visto!
Una comitiva de nobles con el mayordomo y la cocinera se encaminaron al bosque. Horas más tarde, un torrente de armonía se dejó oir con tanta claridad sobre sus cabezas.
- Mi lindo ruiseñor - dijo la joven - Eres muy famoso en la corte y todos desean conocerte y admirarte. ¿Vendrás?
- Lo haré con mucho gusto - respondió el ruiseñor.
Y así fue. Aquella noche, en una percha de oro, cantó el ruiseñor para el emperador que se conmovió profundamente.
El emperador ordenó que el ruiseñor fuese huésped de honor en el palacio.
Libre, no enjaulado. A partir de entonces, la vida cambió en el palacio. Todos llenaban de atenciones al ruiseñor.
Pasó el tiempo y un día llegó al palacio, un regalo del emperador del Japón. Se trataba de un ruiseñor de oro, esmeraldas y rubíes y que al darle cuerda, empezaba a cantar moviendo la cola.
El emperador de la China agradeció el regalo y luego tuvo la ocurrencia de que cantaran juntos el pájaro natural y el artificial. El primero podía improvisar, en cambio el segundo sólo repetía la misma tonada. Sin embargo la presencia permanente de tan valiosa joya, hizo que en la corte se olvidaran del ruiseñor del bosque, que dejó de visitar el palacio.

- Tuvo celos del pájaro mecánico y se fue... ¡Es un ingrato! - exclamó alguien.
Pero las cosas se complicaron cuando una noche, el ruiseñor mecánico dejó de funcionar. Esto ocasionó una gran tristeza en el emperador, que se puso enfermo.
Se agravó tanto que nombraron un sucesor y mientras se preparaban los festejos para coronar al nuevo soberano, el viejo rey agonizaba. Pero en aquel instante, en la ventana se oyó el maravilloso trino del ruiseñor del bosque, que enterado de la enfermedad de su amigo, el emperador, acudió a su lecho de muerte a consolado.
Sus trinos se hacían cada vez más sonoros, más potentes y bellos. Y a su conjuro mágico la muerte se alejaba del lecho del emperador, y éste con lágrimas en los ojos, dijo:
- Gracias, hermoso ruiseñor. Me has devuelto la vida.
Después hubo grandes fiestas en el reino por la milagrosa curación del soberano.
 
Hans Christian Andersen.

Cuelgo mis lágrimas


Cuelgo mis lágrimas en una estrella
y desde aquí, las contemplo, en silencio,
relucen en el firmamento, como las más bella,
solo amor por saber que me amas,

me desprendo de las lágrimas
que como gotas de rocío, se esparcen en el vacío
porque te siento mío, y si una de ellas
en mi mirada se refleja, no temas, amor, no es tristeza

es saber que estas enamorado, que eres mi ángel adorado
estas a mi lado me sostienen tus brazos
eres mi refugio añorado, tu paz y tu serenidad
me devuelven la calma, en estas horas decisivas

que vuelve a ponerme a pruebas la vida.
Donde mi mirada esta fija, y mi decisión tomada
volar lejos es definitivo, abrazarme a otro mundo
buscar esa paz, que tanto necesita mi vida,

de años de entregas, de constantes negaciones,
hoy quiero, deseo, buscar ese horizonte, ese
que una vez, me mostraste, que esta claro
y aunque deba sortear obstáculos, llegaré

como sea, llegaré, porque ante nada me detendré
para lograrlo, por este tramo de vida que Dios me obsequia
he de vivirla plena, feliz, confiada,
saber que nada fue en vano, solo necesito, tu mano

saber, que es junto a ti, que me lleva el destino
seguir tu sendero, que juntos despertemos
creer que no vivimos de quimeras
que nos amamos desde la vez primera.

Beatriz Favre

Refranes (7)


Abre la boca que te va la sopa.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero.
Abril concluido, invierno ido.
Abril frío, mucho pan y poco vino.
Abril llovedero, llena el granero.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Abril y mayo, la llave de todo el año.
Abril, abrilillo, siempre fuiste pillo.
Abril, aguas mil.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Abril, siempre fue vil.
Abril, uno bueno entre mil.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Abrojos, abren ojos.
Abusar no es usar, si no mal usar.
Abuso no quita uso.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Aceituna uno oro, dos plata, la tercera mata.
Aceituna, una es oro, dos plata, y la tercera mata.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Acelgas a mediodía y a la noche acelgas, mal andar en las piernas.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Achaque el viernes por comer carne.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Acometer hace vencer.
Acompáñate con los buenos y serás uno de ellos.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Acude al sabio para el consejo, y al rico para el remedio.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Adentro Ratones, que Todo lo Blanco es Harina!.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya que te vas.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo traga.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Adonde te quieren mucho no vayas a menudo.
Adorar al santo por la peana.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Agárrate, que hay curvas.
Agosto lleva la culpa y septiembre la pulpa.
Agosto y septiembre no duran siempre.
Agosto, frío el rostro.
Agrada y te agradarán.
Agua al higo y a la pera vino.
Agua al mediodía, agua todo el día.
Agua beba quien vino no tenga.
Agua caliente, salud para el vientre.
Agua cara siempre es mala.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Agua corriente no mata a la gente.
Agua corriente sana a la gente.
Agua corriente, no mata gente; agua sin correr, puede suceder.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua de avenida, no puede ser bebida.
Agua de enero todo el año tiene tempero.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.

Granada


Granada, calle de Elvira, 
donde viven las manolas, 
las que se van a la Alhambra, 
las tres y las cuatro solas. 
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra, 
un corselete escocés 
con cintas hasta la cola. 

Las que van delante, garzas 
la que va detrás, paloma, 
abren por las alamedas 
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra! 
¿Adónde irán las manolas 
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa? 

¿Qué galanes las esperan? 
¿Bajo qué mirto reposan? 
¿Qué manos roban perfumes 
a sus dos flores redondas? 

Nadie va con ellas, nadie; 
dos garzas y una paloma. 
Pero en el mundo hay galanes 
que se tapan con las hojas. 
La catedral ha dejado 
bronces que la brisa toma; 
El Genil duerme a sus bueyes 
y el Dauro a sus mariposas. 

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra; 
una enseña los zapatos 
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos 
y la menor los entorna. 

¿Quién serán aquellas tres 
de alto pecho y larga cola? 
¿Por qué agitan los pañuelos? 
¿Adónde irán a estas horas? 
Granada, calle de Elvira, 
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra, 
las tres y las cuatro solas. 


Federico García Lorca
 
 

Federico García Lorca

Federico García Lorca

1898-1936
1898 El 5 de junio nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros,
provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta
Lorca Romero. Será el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concha
e Isabel.
1908 Pasa unos meses en Almería, donde comienza sus estudios de
bachillerato. Primeros estudios de música. 1909 se traslada con
su familia a vivir a Granada.
1915-1917 Estudios de Filosofía y Letras y de Derecho en la
Universidad de Granada. Amistad con el núcleo intelectual granadino
(Melchor Fernández Almagro, Miguel Pizarro, Manuel Ángeles Ortiz,
Ismael G. de la Serna, Angel Barrios,...). Viajes de estudios,
dirigidos por el Catedrático Martín Domínguez Barrueta, por
Andalucía, Castillla y Galicia. Inicia su amistad con el compositor
Manuel de Falla, quien fija su residencia en Granada.
1918 Publica en Granada su primer libro Impresiones y Paisajes y
escribe algunos poemas que aparecerán más tarde en su primer libro
de versos, Libro de Poemas.

1919-1924
1919 Se instala en la Residencia de Estudiante de Madrid, donde vivirá
hasta 1928. En estos años conocerá a Luis Buñuel, Salvador Dalí,
José Moreno Villa, Emilio Prados, Pedro Salinas, Pepín Bello....
1920 El estreno en el Teatro Esclava de Madrid de su obra El maleficio
de la Mariposa supone un total fracaso. Se matricula en la Facultad
de Filosofía y Letras. Inicia la redacción de las Suites.
1921 Publica Libro de Poemas. En noviembre escribe la casi totalidad
del Poema del Cante Jondo. Juan R. Jiménez incluye en su revista
Indice poemas de Lorca.
1922 Lee, en el Centro Artístico de Granada, su conferencia El Cante
Jondo. Primitivo canto andaluz. 13-14 de junio: se celebra en la
plaza de los Aljibes de la Alambra de Granada la "Fiesta-concurso
del cante jondo". Empieza la redacción de la tragicomedia de Don
Cristóbal y la señá Rosita.
1923 Enero: con ocasión de la fiesta de los reyes Magos, se celebra
en su casa una función de Títeres organizada por él y por Falla.
Primeros dibujos. Asiste, en Madrid, al banquete en honor de Ramón
Gómez de la Serna. En junio se licencia en Derecho por la Universidad
de Granada. En el otoño Salvador Dalí llega a la Residencia de
Estudiantes. Amistad con el pintor Gregorio Prieto y con Rafael
Alberti. Juan Ramón Jiménez le visita en Granada.

1925-1928
1925 Termina Mariana Pineda. Primavera: Primera estancia en Cadaqués,
en casa de la familia Dalí.
1926 Realiza numerosas excursiones, principalmente por las Alpujarras,
con Manuel de Falla. La familia adquiere la Huerta de San Vicente,
en la vega granadina, donde para frecuentes temporadas. La Revista
de Occidente publica su Oda a Salvador Dalí. Lee en el Ateneo de
Valladolid poemas de sus libros en preparación (Suites, Canciones,
Cante Jondo y Romancero Gitano).
1927 Publica el libro Canciones. Segunda estancia en Cataluña. La
compañía de Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro
Goya de Barcelona. El grupo de L´Amic de les Arts (S. Gasch, J.V.
Foix, L. Montanya, S. Dalí,...) organiza, en las Galerías Dalmau
de Barcelona, una exposición de sus dibujos. La compañía de
Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro Fontalba de
Madrid. Conoce a Vicente Aleixandre. Diciembre: el Ateneo de
Sevilla, en ocasión del Homenaje a Góngora, organiza una lectura
de Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Gerardo
Diego, Juan Chabás, José Bargamín y Rafael Alberti. Conoce a Luis
Cernuda y Joaquín Romero Murube.
1928 Un grupo de intelectuales granadinos, dirigidos por Federico
García Lorca, funda la revista Gallo, de la que se publicarán dos
números. Publica en la Revista de Occidente su primer Romancero
Gitano. Publica, de modo parcial, la Oda al Santísimo Sacramento
del Altar. Lee en la Residencia de estudiantes la conferencia
Canciones de Cuna Españolas.

1929-1932
1929 Segunda edición de Canciones. Estreno de Mariana Pineda en
Granada. Junio: Sale para los Estados unidos, vía París-Londres,
en Compañía de Fernando de los Ríos, arribando a Nueva York. Se
matricula en la Universidad de Columbia. Frecuenta teatros, cines,
museos y se apasiona por el jazz. Veranea en Vermont, huésped de
Philip Cummings, y luego en Catskill mountains, con Angel del Río.
De vuelta a Nueva York se instala en el John Jay Hall de la
Universidad de Columbia, donde permanecerá hasta enero de 1930.
Comienza a trabajar en lo que será Poeta en Nueva York, escribe el
guión de Viaje a la Luna y empieza El Público.
1930 Pronuncia unas conferencias en la Universidad de Columbia y
en el Vassr College. El torero Ignacio Sánchez Mejías y la cantante
La Argentinita le visitan en Nueva York Invitado por la Institución
Hispano-Cubana de Cultura marcha a La Habana, donde pronuncia varias
conferencias y termina El Público. De vuelta a España, estrena en
Madrid la versión breve de La Zapatera prodigiosa.
1931 Publica algunos poemas de Poeta en Nueva York. Publica el Poema
del Cante Jondo. Termina Así que pases cinco años. Dirige y funda
con Eduardo Ugarte el teatro universitario ambulante La Barraca.
Conferencia y lectura de poemas de Poeta en Nueva York en la
Residencia de Señoritas, de Madrid.
1932 Conferencias en Valladolid, Sevilla, Salamanca, La Coruña,
San Sebastián y Barcelona. Escribe Bodas de Sangre. Exposición de
dibujos en el Ateneo Popular de Huelva. Primera salida de La Barraca
que representa obras del teatro clásico español en varios pueblos de
la península. 



1933-1936
1933 Estreno de Bodas de Sangre en el teatro Beatriz de Madrid, y de
Amor de Don Perlimplín en el español. Se publica en Méjico la Oda de
Walt Whitman.
1933-1934 Triunfal estancia en Argentina y Uruguay. En Buenos Aires
da conferencias y asiste a las clamorosas representaciones de Mariana
Pineda, Bodas de Sangre y la Zapatera prodigiosa. Conoce a Pablo
Neruda. Bodas de Sangre alcanza un gran éxito, sobrepasando las cien
representaciones. Estancia en Montevideo donde pronuncia varias
conferencias. Regresa a España en el mes de Mayo. Muere en la plaza
de toros de Manzanares, Cuidad Real, su amigo el toreo Ignacio
Sánchez Mejías. Continúan las representaciones de La Barraca. Pasa
a limpio el original de Diván del Tamarit. Estreno triunfal de Yerma
en Madrid por la compañía de Margarita Xirgu.
1935 Publica el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Trabaja en Doña
Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores. Estancia en Barcelona,
donde da conferencias y asiste a las representaciones de Yerma y
Bodas de sangre. Estrena Doña Rosita la Soltera y trabaja en los
Sonetos. La compañía de Lola Membrives estrena La Zapatera prodigiosa
en el teatro Coliseum de Madrid.
1936 Publica Primeras Canciones. Concluye La Casa de Bernarda Alba,
que no se representa hasta 1945 en Buenos Aires. participa en un
homenaje a Luis Cernuda. 13 de julio: sale de Madrid hacia Granada.
18 de julio. Alzamiento militar contra el Gobierno de la República.
16 de agosto: es detenido. 19 de agosto: Federico García Lorca es
asesinado en Víznar (Granada). Deja inédita e inconclusa una numerosa
obra.

Federico es hoy en día el poeta español más leído de todos lo tiempos. A Federico lo mató l a envidia por el hecho de ser poeta más  famoso de su tiempo.  http://www.revistaperito.com/ramonfernandez/GarciaLorca.htm

divendres, 18 de febrer del 2011

Gustavo Adolfo Bécquer

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Gustavo Adolfo Bécquer

Originario de Sevilla, España, Bécquer nació el 17 de febrero de
1836 siendo su padre un célebre pintor del costumbrismo sevillano
quien dejó huérfano a Adolfo a los cinco años; comenzó sus primeros
estudios en el colegio de San Antonio Abad, para luego pasar a tomar
la carrera náutica en el colegio de San Telmo.
A los nueve años quedó huérfano también de madre y salió del anterior
colegio para ser acogido por su madrina de bautismo. A la edad de
diecisiete años dejó a su madrina y a la buena posición que ésta
le proporcionaba para viajar a Madrid en busca de fortuna a través
del campo de las letras que se le daba con facilidad.
Como es conocido, no era fácil subsistir de la literatura y
paradójicamente, Bécquer que deseaba encontrar fortuna lo que
abundó fueron escaseces, por lo que se vio obligado a servir de
escribiente en la Dirección de Bienes Nacionales, donde su
habilidad para el dibujo era admirada por sus compañeros, pero
fue motivo de que fuera cesado al ser sorprendido por el Director
haciendo dibujos de escenas de Shakespeare. De este modo volvió
Gustavo a vivir de sus artículos literarios que eran entonces de
poca demanda por lo que alternó esta actividad con la elaboración
de pinturas al fresco.
Tiempo después encontró una plaza en la redacción de
"El Contemporáneo" y fue entonces que escribió la mayoría de sus
leyendas y las "Cartas desde mi celda".
En 1862 llegó a vivir con Bécquer su hermano Valeriano, célebre en
Sevilla por su producción pictórica pero no por eso más afortunado
que Gustavo, y juntos vivieron al día uno traduciendo novelas o
escribiendo artículos y el otro dibujando y pintando por destajo;
mucho les costó a los hermanos salir adelante de su infortunio y
con el tiempo lograron juntos una modesta estabilidad que les
permitía a uno retratar por obsequio y al otro escribir una oda
por entusiasmo.
Como legado para la literatura del mundo, Gustavo Adolfo Bécquer
dejó sus "Rimas" a través de las cuales deja ver lo melancólico y
atormentado de su vida; en el género de las leyendas escribió la
célebre "Maese Pérez el Organista", "Los ojos verdes", "Las hojas
secas" y "La rosa de pasión" entre varias otras. Escribió esbozos
y ensayos como "La mujer de piedra", "La noche de difuntos", "Un
Drama" y "El aderezo de esmeraldas" entre una variedad similar a
la de sus leyendas. Hizo descripciones de "La basílica de Santa
Leocadia", el "Solar de la Casa del Cid" y el "Enterramiento de
Garcilaso de la Vega", entre otras. Por último, dentro del
costumbrismo o folklor español escribió "Los dos Compadres",
"Las jugadoras", la "Semana Santa en Toledo", "El café de Fornos"
y otras más.
En septiembre de 1870 dejó de existir Valeriano, duro golpe para
Gustavo, que pronto enfermó sin ningún síntoma preciso, de pulmonía
que se convirtió luego en hepatitis para tornarse en una pericarditis
que pronto había terminar su vida el 22 de diciembre de ese mismo año.


Nacimiento del amor



¿Cómo nació el amor? Fue ya en otoño.
Maduro el mundo,
no te aguardaba ya. Llegaste alegre,
ligeramente rubia, resbalando en lo blando
del tiempo. Y te miré. ¡Qué hermosa
me pareciste aún, sonriente, vívida,
frente a la luna aún niña, prematura en la tarde,
sin luz, graciosa en aires dorados; como tú,
que llegabas sobre el azul, sin beso,
pero con dientes claros, con impaciente amor!

Te miré. La tristeza
se encogía a lo lejos, llena de paños largos,
como un poniente graso que sus ondas retira.

Casi una lluvia fina -¡el cielo azul!- mojaba
tu frente nueva. ¡Amante, amante era el destino
de la luz! Tan dorada te miré que los soles
apenas se atrevían a insistir, a encenderse
por ti, de ti, a darte siempre
su pasión luminosa, ronda tierna
de soles que giraban en torno a ti, astro dulce,
en torno a un cuerpo casi transparente, gozoso
que empapa luces húmedas, finales, de la tarde,
y vierte, todavía matinal, sus auroras.

Eras tú, amor, destino, final amor luciente,
nacimiento penúltimo hacia la muerte acaso.

Pero no. Tú asomaste. ¿Eras ave, eras cuerpo,
alma sólo? Ah, tu carne traslúcida besaba
como dos alas tibias,
como el aire que mueve un pecho respirando,
y sentí tus palabras, tu perfume,
y en el alma profunda, clarividente
diste fondo. Calado de ti hasta el tuétano de la luz,
sentí tristeza, tristeza del amor: amor es triste.

En mi alma nacía el día. Brillando
estaba de ti, tu alma en mi estaba.

Sentí dentro, en mi boca, el sabor a la aurora.
Mis sentidos dieron su dorada verdad. Sentí a los pájaros
en mi frente piar, ensordeciendo
mi corazón. Miré por dentro
los ramos, las cañadas luminosas, las alas variantes,
y un vuelo de plumajes de color, de encendidos
presentes me embriagó, mientras todo mi ser a un mediodía,
raudo, loco, creciente se incendiaba
y mi sangre ruidosa se despeñaba en gozos
de amor, de luz, de plenitud, de espuma.

(Sombra del paraíso)

Vicente Aleixandre

Y es que te quiero



Si pudieras entender que mi destino
Me llevó por calles de aparente soledad
Si pudieras comprender que no imagino
Lo que pudo ser mi vida antes de tú llegar

Si pudiéramos guardar en el armario
Bajo llave los momentos que preceden a un adiós
Si tuviéramos el tiempo necesario
Para hacer del infinito una cuestión de amor

Y es que te quiero, de eso no me cabe duda
Eres el sol que me saluda, la ventana hacia mi sueño
Mi destino, mi guión, mi compostura
De mi suerte la herradura, y es por eso que te quiero

Y es que te quiero como no he querido antes
Nunca recibí bastante para darme por completo
Soy la flor que con tu juego deshojaste
Que te dijo sí al instante, y es por eso que te quiero

Si me dieran a elegir no cambiaría
Un solo momento desde el día que te conocí
¿Dónde estabas antes, dónde te escondías?
Me perdí los días que no estuve junto a ti



Adiós

Después de que el destino
me ha hundido en las congojas
del árbol que se muere
crujiendo de dolor,
truncando una por una
las flores y las hojas
que al beso de los cielos
brotaron de mi amor.

Después de que mis ramas
se han roto bajo el peso
de tanta y tanta nieve
cayendo sin cesar,
y que mi ardiente savia
se ha helado con el beso
que el ángel del invierno
me dio al atravesar.

Después... es necesario
que tú tambien te alejes
en pos de otras florestas
y de otro cielo en pos;
que te alces de tu nido,
que te alces y me dejes
sin escuchar mis ruegos
y sin decirme adiós.

Yo estaba solo y triste
cuando la noche te hizo
plegar las blancas alas
para acogerte a mí,
entonces mi ramaje
doliente y enfermizo
brotó sus flores todas
tan solo para ti.

En ellas te hice el nido
risueño en que dormías
de amor y de ventura
temblando en su vaivén,
y en él te hallaban siempre
las noches y los días
feliz con mi cariño
y amándote también...
¡Ah! nunca en mis delirios
creí que fuera eterno
el sol de aquellas horas
de encanto y frenesí;
pero jamás tampoco
que el soplo del invierno
llegara entre tus cantos,
y hallándote tú aquí...

Es fuerza que te alejes...
rompiéndome en astillas;
ya siento entre mis ramas
crujir el huracán,
y heladas y temblando
mis hojas amarillas
se arrancan y vacilan
y vuelan y se van...
Adiós, paloma blanca
que huyendo de la nieve
te vas a otras regiones
y dejas tu árbol fiel;
mañana que termine
mi vida oscura y breve
ya solo tus recuerdos
palpitarán sobre él.

Es fuerza que te alejes
del cántico y del nido
tu sabes bien la historia
paloma que te vas...
El nido es el recuerdo
y el cántico el olvido,
el árbol es el siempre
y el ave es el jamás.

Adiós mientras que puedes
oír bajo este cielo
el último ¡ay! del himno
cantado por los dos...
Te vas y ya levantas
el ímpetu y el vuelo,
te vas y ya me dejas,
¡paloma, adiós, adiós!


Manuel Acuña


Segundo poema de la despedida


Vete como quien llega, pero vete,
pues ya el trigo creció para la siega.
Mi amor es como un niño que no juega
para que no se rompa su jugete.

Te irás coomo la lluvia, gota a a gota;
y yo al cantar mi canto hacia el olvido,
soy la rama que sólo ha florecido
para que no se vea que está rota.

Y mientras tú te vas sin un sollozo
yo cruzaré los brazos sin un ruego,
muriéndome de sed igual que un ciego
que se sentara en el brocal de un pozo.

O he de mirarte como el moribundo
que ve llegar la primavera al huerto,
y piensa que después que se haya muerto
no debiera haber flores en el mundo.

Pues como el monje ante su crucifijo,
que es su esperanza y a la vez su yugo,
yo sentiré la angustia de un verdugo
que debe ajusticiar su único hijo.

Vete... pero es mejor que ni en el eco
pueda sobrevivir tu voz ausente,
porque mi amor es triste como un puente
sobre la cicactríz de un río seco...

Y aunque sonría como quien engaña,
viéndote ir como quien se equivoca,
mi corazón será una araña loca
que se enreda en su propia telaraña.

Yo he de fingir un ademán de hastío
en una despedida indiferente,
pero mi amor será como un demente
que sepultará un ataúd vacío.

Y, ya lejos mi boca de tu boca,
mi alma despertará cada mañana
con su oscuro silencio de campana
que se puede tocar y no se toca.

Pues aunque digas un adíos risueño
yo sentiré que cierras una puerta,
como esa mano cruel que nos despierta
cuando soñamos lo mejor de un sueño.
José Ángel Buesa