dimecres, 16 de febrer del 2011

Soñando despierto


Vacio en este silencio,
Es hielo en mis sentidos …
Sueño con la sonrisa de tu labios,
Ahora sólo reina mi alegria…
El silencio acaba, llegas a mi vida…

Hasta que tu mirada,
como fuego quema mi alma,
encadenado a un reino en marfil,
Despierto para llegar de nuevo en mi, 

Solo deseando encontrarte al fin…

Hay destellos en la lluvia …
ahora estamos aquí, vamos a soñar de nuevo…
ven por mi,

Es una epoca oscura,
un lugar sin tiempo y sin fin,
atraves del miedo, nunca pude vivir …
Dormia en la noche, sin poder sentir,
y Ahora sueño, sueño llegando hacia ti…

Dentro de mis manos, se encuentran las tuyas,
sólo mi sombra se derrite a lo lejos, es el deseo
de mis sueños … de la eternidad …
Ven reposa en mi, Abre mi alma y dejame encontrarte,
Es el momento…el momento perfecto…quiero verte sonreir…

¿Cuántas respuestas buscas en el Universo?
Cuando sonrio cada vez mas al verte aqui,
No hay silencio, solo hay palabras para ti…
El universo es pequeño si no estas aqui, cualquier cosa que deseo decir,
Parece el brillo de una estrella en ese universo grande para ti…
 

Tu eres mi pensamiento a cada dia, y la conclusion de cada anochecer,
Eres la cosquilla costante que acaricia mi alma,
Eres la sonrisa en mis labios, y el brillo en mi mirada,
El calor que arde dentro de mi corazon,
y la vida que das a mi alma.

Estoy soñando despierto, estoy soñando junto a ti…


Se despide OT :(

El domingo 20 de febrero en Telecinco

'Operación Triunfo' se despide el próximo domingo

En esta última gala se proclamará al ganador del concurso musical

15.02.11  
El programa “Operación Triunfo” cerrará la presente edición con una gala final que tendrá lugar el próximo domingo 20 de febrero, en la que se llevarán a cabo las actuaciones musicales decisivas para proclamar al ganador del concurso.

 Todos los concursantes de Operación Triunfo.
Los participantes que aún continúan su formación en la Academia -Alex, Moneiba, Niccó, Alexandra, Juan, Jefferson, Nahuel, Josh, Naxxo, Nira, Coraluna y Geno- se enfrentarán por última vez al reto de interpretar en directo sus respectivos temas asignados para ganarse el favor del jurado y de la audiencia. Estos temas ya han sido adjudicados.
La gala final de “Operación Triunfo 2011” se emitirá tras la edición de las 21:00 horas de Informativos Telecinco el próximo 20 de Febrero.
 
Estos son los temas adjudicados:
 
. Todos los integrantes de la Academia - 'I gotta feeling', de Black Eyed Peas
. Moneiba - 'Ahora', de Ana Belén
. Niccó - 'Causa y efecto', de Paulina Rubio
. Alexandra - 'California Gurls', de Katy Perry
. Juan - 'Visa por un sueño', de Juan Luis Guerra
. Jefferson - 'Unwritten', de Natasha Bendingfield
. Nahuel - 'A Dios le pido', de Juanes
. Josh - 'Hollywood', de Michael Bublé
. Alex y Roxio - 'Todo vuelve a empezar', de Luis Fonsi & Laura Pausini
. Naxxo y Nirah - 'Saturday night's alright (for fighting)', de Elton John
. Canción del favorito (Josh y Niccó) - 'Don't stop the music', de Rihanna y Jamie Cullum
.
Nominados:

                           Coraluna - 'El apagón', de Malú
                           Geno - 'Desilusióname', de Olga Tañón


Como hacerte saber


Cómo hacerte saber
que nadie establece normas, salvo la vida!

Mario Benedetti






El amor no distingue


El amor no distingue de sexos,
lo mismo lo sufre un hombre
que una mujer, ambos aman
misma forma, mismos deseos.

Mucho se ha escrito del amor,
del sufrido amor de una mujer
poco o nada, de un hombre…
que hasta ahí llega el machismo.

Quién invento la palabra sexo débil
se equivocó, es más enérgica la mujer
que el débil hombre en los amores…
si más infiel que la mujer, es discutible.

Algunos ignoran, que si son machitos
le viene de una fatal educación familiar,
la que les ensañó las propias madres
que de ella nos viene la crianza enseñaza.

Gritemos las mujeres, que sus hijas digan
quién en su crianza, se le dio más categoría
si a las hembras o a lo varones: que griten
las madres, que digan las hijas y no callen.

Hasta el llanto tenemos que ahogarlo…
así nos lo enseñaron nuestra las madres,
quiero llorar, deseo gritar, somos tal cuales
mismo dolor, mismo amor, somos alma,
no animales irracionales.

Mismos deseos, mismas necesidades
hombre o mujer… tal cuales somos:
amamos, lloramos, sufrimos y gozamos
que el amor no es diferente en varones
ni en  mujeres…


El jardin del rey

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles,
arbustos y flores se estaban muriendo.

El roble le dijo que se moría
porque no podía ser tan alto como el pino.
Volviéndose al pino, lo halló caído
porque no podía dar uvas como la vid.
Y la vid se moría porque no podía florecer como la rosa.
La rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el roble.

Entonces encontró una planta,
una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio
de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé.
Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste,
querías fresias.
Si hubieras querido un roble o una rosa,
los habrías plantado.
En aquel momento me dije:
"Intentaré ser fresia de la mejor manera que pueda".

Ahora es tu turno.
Estás aquí para contribuir con tu fragancia.
Simplemente mírate a ti mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.

Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti
o marchitarte en tu propia condena...
 
Jorge Bucay

La casita de chocolate

Dos hermanitos salieron de su casa y fueron al bosque a coger leña. Pero cuando llegó el momento de regresar no encontraron el camino de vuelta. Se asustaron mucho y se pusieron a llorar al verse solos en el bosque.
Sin embargo, allá a lo lejos vieron brillar la luz de una casita y hacia ella se dirigieron. Era una casita extraordinaria. Tenía las paredes de caramelo y chocolate. Y como los dos hermanos tenían hambre se pusieron a chupar en tan sabrosa golosina. Entonces se abrió la puerta y apareció la viejecita que vivía allí, diciendo:

Hermosos niños, ya veo que tenéis mucho apetito. Entrad, entrad y comed cuanto queráis.
Los dos hermanitos obedecieron confiados. Pero en cuanto estuvieron dentro, la anciana cerró la puerta con llave y la guardó en el bolsillo, echándose luego a reír. Era una perversa bruja que se servía de su casita de chocolate para atraer a los niños que andaban solos por el bosque. Los infelices niños se pusieron a llorar, pero la bruja encerró al niño en una jaula y le dijo:
- No te voy a comer hasta que engordes, porque estas muy delgado- Primero te cebaré bien.
Y todos los días le preparaba platos de sabrosa comida. Mientras tanto a la niña la obligaba a trabajar sin descanso. Y cada mañana iba la bruja a comprobar si engordaba su hermanito, mandándole que le enseñara un dedo. Pero como tenía muy mala vista, el niño, que era muy astuto, le enseñaba un huesecillo de pollo que había guardado de una de las comidas. Y así la bruja quedaba engañada, pues creía que el niño no engordaba.
- Sigues muy delgado decía -. Te daré mejor comida.
Y preparaba nuevos y abundantes platos y era la niña la que se encargaba de llevarlos a la jaula llorando amargamente porque sabía lo que la bruja quería hacer con su hermano.
Escapar de la casa era imposible, porque la vieja nunca sacaba la llave del bolsillo y no se podía abrir la puerta. ¿Cómo harían para escapar?
Un día llamó la bruja a la niña y le dijo:
- Mira, ya me he cansado de esperar porque tu hermano no engorda a pesar de que come mejor que un rey. Le preparo las mejores cosas y tiene los dedos tan flacos que parecen huesos de pollo. Así que vas a encender el fuego enseguida.
La niña se acercó a su querido hermanito y le contó los propósitos de la malvada bruja. Había llegado el momento tan temido.
La bruja andaba de un lado para otro haciendo sus preparativos. Como veía que pasaba el tiempo y la niña no había cumplido lo que le había mandado, gritó:
¿A qué esperas para encender el fuego?
La hermana tuvo entonces una buena idea:
- Señora bruja – dijo -, yo no sé encenderlo.
- Pareces tonta – contestó la bruja -; tendré que enseñarte. Fíjate, se echa mucha leña, así. Ahora enciendes y soplas para que salgan muchas llamas. ¿Lo ves?
Como estaba la bruja en la boca del horno, la niña le arrancó de un tirón las llaves que llevaba atadas a la cintura y, dando a la bruja un tremendo empujón, la hizo caer dentro del horno.
Libre ya de la bruja, y usando las laves, abrió con gran alegría la puerta de la jaula y salieron los dos corriendo hacia el bosque. Se alejaron a todo correr de la casita de chocolate y cuando encontraron el camino de regreso a su casa lo siguieron y llegaron muy felices.
De los Hermanos Grimm.
 
 

Refranes (4)

A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
A la ramera y a la lechuga, una temporada les dura.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A la res vieja, alíviale la reja.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
A la sierra tocino y al serrador vino.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
A la sombra de los buenos viven los malos sin freno.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
A la tercera va la vencida.
A la tierra que fueres haz lo que vieres.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A la vejez aladares de pez.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
A la vejez, cuernos de pez.
A la vejez, viruelas.
A la viuda y al abad, el diablo les amasa el pan.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
A largos días, largos trabajos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A las cosas menudas, el alguacil acuda y a las cosas grandes, el señor alcalde.
A las diez deja la calle para quien es
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.
A las obras me remito.
A las putas y a los barberos, a la vejez los espero.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A lo bueno, pronto me hago yo; a lo malo, no.
A lo hecho, pecho.
A lo más oscuro, amanece Dios.
A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A lo que no puede ser, paciencia.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A los burros palos, y a la mujer regalos.
A los cincuenta, el mal del mes ya no lo ves.
A los enemigos bárreles el camino.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A los galgos del rey no se les escapa liebre alguna.
A los tontos y a los porfiados, la mejor bofetada es dejarlos.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A luz de la candela, toda música parece bella.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A mal abad, peor sacristán.
A mal amo, mal criado.
A mal comer o bien comer, tres veces beber.
A mal Cristo, mucha sangre.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
A mal hablador, discreto oidor.
A mal mortal no hay hierba que val.
A mal sarmiento, buena podadera.
A mal tiempo, buena cara.
A mala cabeza, buenas son piernas.
A mala cama, colchón de vino.
A mala cuenta, no hay providencia buena.
A mala leña un buen brazado.
A mala lluvia, buen paraguas.
A mala suerte, envidia fuerte.
A mala venta, mala cuenta.
A malas piernas, buenas muletas.
A malos ratos, buenos tragos.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
A manos de traidores perecen los buenos servidores.
A manos frías, corazón ardiente.
A mantel puesto, tendrás amigos ciento; no de tu trato sino de tu plato.
A marido ausente, amigo presente.
A más amor, más pudor.
A más años más pecados.
A más beber, menos comer.
A más doctores, más dolores.
A más oro, menos reposo.
A más vivir, más sufrir.
A médico, confesor y letrado, hablarle claro.
A medida del santo son las cortinas.
A mengua de carne, buenos son pollos con tocino.
A mi amigo quiero, por lo que de él espero.
A mi casa lleve un amigo, el se quedó de amo y yo despedido.
A mi los tiburones me enseñan los dientes.
A mi mujer bermeja, por el pico le entra, que no por la oreja.
A mi padre llaman hogaza y yo me muero de hambre.
A mi prójimo quiero, pero a mí el primero.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.


dimarts, 15 de febrer del 2011

Piratas,el musical

Lo mejor de mi vida eres tú



Yo me siento al fin feliz
La tristeza no es para mí
Que me importan lo que viví
Si me regalan el futuro no lo quiero sin ti

Ay no me digas no
Si escondes algo dámelo
Porque llegó la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tú

Me voy de fiesta si quieres ir (quiero ir!)
De buenos aires hasta Madrid (hay ole!)
Y sin dormirnos acabar con parís
Te juro que jamás te vas a arrepentir

Hay no me digas no
Si escondes algo dámelo
Porque llegó la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tu
Eres tú
Dame dámelo baby
Lo mejor lo mejor
Eres tú

Suéltate el pelo y juega entre las olas (entre las olas)
Sobre la arena a la orilla del mar (la orilla del mar)
Prepárate que la noche no perdona
Ven que nos vamos de marcha otra vez
Mañana, mañana

Porque llego la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tú
Eres tú
Dame dámelo baby
Lo mejor lo mejor lo mejor
Lo mejor de mi vida eres tu
Lo mejor de mi vida eres tu
Dame dámelo baby

Gala 4

























Actuación de el favorito junto a Josh


NOMINACIONES


Duelo de Nominadas


La evolución de los concursantes se aprecia gala tras gala. Cada semana intentan superarse en el escenario y demostrar al jurado todo lo mejor de sí mismos. Aún así, los temidos jueces no pasaron ni un detalle por alto y analizaron en profundidad la actuación de cada uno de los concursantes. Unos superaron el examen con gran éxito, como fue el caso de Naxxo, Nirah o Moneiba, pero otros como Alexandra, Niccó o Josh tuvieron que aguantar el chaparrón de críticas.



Nirah y Moneiba: 'Halo'
Nirah (Noemí Galera): Nirah, bienvenida a 'Operación Triunfo', hija mía. Creo que esta semana has dejado tu frialdad en algún rincón de la Academia. Se ha notado que has trabajado a gusto con Moneiba y daba gusto ver como te brillaban los ojos en el escenario. Creo que has cantado muy bien, muy bien, muy bien y te felicito, aunque es la primera actuación y hay que esperar a ver qué hacen tus compañeros, pero me has gustado mucho.

Moneiba (José Antonio Abellán): Coincido con Noemí, me has gustado mucho, pero con este despliegue y este pedazo de canción, yo la hubiera desarrollado más y la hubiera llevado a otro palo, no me hubiera quedado con la imitación. También creo que si la hubierais cantado cada una por separado hubiera quedado mucho mejor, pero bueno, me ha gustado mucho.


Josh: 'Kamikaze'
Josh (Eva Perales): No sé si te voy a llamar Joshua a partir de ahora, porque cada día me despistas más. Esta semana has tenido un día más para preparar la canción, una canción que precisamente era de su lista. Además, por temas internos la has podido hacer a tu manera y aún así, vas y la cagas. Definitivamente, a partir de ahora te voy a llamar Joshua. El día que vuelva Josh, te volveré a llamar Josh. De momento, nene, no escoges bien tus novias, has destrozado la canción.

Nahuel: 'Voy a perder la cabeza por tu amor'
Nahuel (Noemí Galera): Está claro que te hemos mareado con cantar moderno y antiguo, encika vamos y te damos un bolero par rematarlo. Aunque has tenido suerte porque era del 78, del 50 te matamos. Has hecho la versión Nahuel, no sé si moderno o antiguo, pero ha sido tu versión. Has trabajado muy bien la expresividad, miradas, sonrisa, has estado como eres tú y a mí me has gustado. Ya veremos qué pasa.

Juan Delgado y Geno: 'Lo mejor de mi vida eres tú'
Juan Delgado (José Antonio Abellán): Me ha encantado el final de la canción. Juan, no puedo decir nada malo, pero espero que nadie le haya cantado esta canción a su pareja por San Valentín. El final muy original, bien.
Geno (Eva Perales): No me esperaba lo del beso, viéndoos a los dos cantando esta canción, diciendo eso de 'Lo mejor de mi vida eres tú', de Juan me lo he creído, pero de Geno no, la he visto muy correcta. Con ella me pasa, no que 'sufrocomogeno', sino que 'sufrocongeno'. Has entrado en el programa, es una segunda oportunidad para reinventarse y no debes perderla, la Geno que entró ya sabemos como es y yo quiero ver a la nueva Geno, no a la que sufre, a la sincera, a la de verdad. En ese mensaje Juan lo ha hecho mejor, pero me ha encantado.

Niccó: 'All the lovers'
Niccó (Noemí Galera): Por fin has cantado en solitario. Te ha tocado un tema sin complicación vocal a priori, agradecido, con el que podías mostrar la sensualidad y lucirte. ¿Crees que lo has hecho? De todas maneras, lo tenías todo a huevo y en 'OT' las oportunidades tienen que aprovecharse. Por ahora, no puedo decirte nada más, tendrás que esperar a las nominaciones para saber nuestra opinión final.

Naxxo: 'Bad moon rising'
Naxxo (José Antonio Abellán): Eres un privilegiado porque te ha tocado una canción de, la que yo creo, la banda más grande de la historia del rock and roll, de hecho la banda más versionada en la historia de la música. Si hubieras estado en una orquesta en la costa de Mallorca, en Benidorm o en Málaga, yo te pondría un diez alto. Echo de menos, y no el malo, pero echo de menos que no hayas cantado tú, estoy seguro que puedes hacerlo más tú, has ido hacia John Fogerty, que de hecho si cierras los ojos eras John Fogerty cantando. Enhorabuena por la elección de la canción en este caso y enhorabuena porque ha sonado a rock and roll.


Coraluna y Ramil: 'La bien pagá'
Coraluna (Eva Perales): Te tengo que decir que estoy alucinada del manejo del abanico y de tu 'acting', de cómo te has puesto en tu piel, ya no sé si eras la prostituta o no, lo que sí tengo claro, Coraluna, es que esta semana has sido tú misma. Has vuelto a tus orígenes y no sé yo si estás mejor guiada. Cada semana has ido progresando, yendo hacia un lugar más bonito y esperaba que hoy me sorprendieras como las otras semanas. Pero bueno, queda mucha noche, mucho amor y mucha nominación, pero me has gustado.


Jefferson y Alexandra: 'Man in the mirror'
Jefferson (Noemí Galera): Esto es un temazo de la historia de la música, Michael Jackson, palabras mayores. Me habéis dejado un pelín fría. Esperábamos un poco más de ti, has estado correcto, pero sabemos que puedes dar mucho más. No sabemos si es ese exceso de confianza que tienes en ti mismo, sabes que lo puedes hacer bien, al menos lo que me llega es que eres un tío seguro, disimulas muy bien la inseguridad. Lo que sí es cierto, es que desde luego las clases de Màxim Huerta os han servido de mucho, porque estáis muy sueltos. En cualquier caso, esperaba más de tu actuación y no sé puedes dar mucho más de ti, ahí me quedo, veremos qué pasa luego.

Alexandra (José Antonio Abellán): Estamos de acuerdo que quien elige la canción y quien os la asigna no es un amigo, es una canción que cualquiera que hubiera osado interpretar, pues es una frivolidad, porque quieras que no cualquiera va a comparar en el subconsciente con la versión original o con cualquiera de las versiones que Michael Jackson ha hecho. Si esto en vez de ser 'OT' con Pilar Rubio hubiera sido 'Menudas Estrellas' con Bertín Osborne, hubiera quedado hasta bien, pero yo creo que aquí se podría o se debería exigir un poco más. Estaba acordándome de Chenoa, que hizo una versión de esta canción que no tiene nada que ver con la original en cuanto a la estructura, que la grabó en directo en la sala Galileo de Madrid, y era distinto a todo, aquello sorprendía y no te acordabas tanto de Michael Jackson. Creo que ha sido un error la elección de la canción, pero bueno, como decía Noemí, a ver qué pasa.


Roxio: 'Aguas de marzo'
Roxío (Eva Perales): Lo que te pasa se nota, encima de ese escenario, tu falta de seguridad, tu no saber si estoy haciendo lo correcto, se nota cuando cantas. Tienes una virtud que es un inconveniente, eres transparente cantando. Sé inteligente, cura eso que tienes dentro, aprovecha la oportunidad que sois muy poquitos los que tenéis esta oportunidad, comete ese miedo y disfruta, Roxio, disfruta, para tú tranquilidad, todos los artistas tienen un pasado del que reniegan, piensan si empezaron haciendo lo que deberían hacer y que tú te lo plantees es un signo de que eres una gran artista.


Álex: 'Fever'
Álex (José Antonio Abellán): 'Enciende las luces, tu mamá no está en casa. Estoy harto de acostarme solo, metámonos en tu coche, solos tú y yo y las estrellas y hagamos un menage a troi'. Es como la de 'Qué alegría de cuando me dijeron' pero en rápido. Y con el matrimonio de esta casa con Digital +, si son listos la aprovecharán para la promo de los viernes por la noche, ya te lo digo yo. Me ha encantado y, con vuestro permiso, quiero aplaudirle también a Marco, que el otro día se quedó algo mosqueado conmigo. Cuando las cosas están bien hechas, bien parecen. Enhorabuena.

Lamentaciones de otoño

                I
Como tantas cosas lejanas
que se acercan sin un rumor,
llegaron las primeras canas
y quizás el último amor.

El amor que pasó deprisa,
y el que nunca llegó a pasar,
entristecieron mi sonrisa
igual que un ciego frente al mar.

Yo sonaba con un cariño
que acaso tuve y se me fue,
y me eché a llorar como un niño
que llora sin saber por qué.

Hoy asoman rostros extraños
sobriamente frente a mí:
Hoy llegan los años huraños
diciéndome: «Estamos aquí».
                II
Y he de morir soñando cosas
que deseé y no conseguí...
Y seguirán naciendo rosas,
pero no serán para mí.

Yo buscaba las cosas bellas
sin importarme en qué lugar.
Y otros mirarán las estrellas
que yo no volveré a mirar.

Y nombrar lo que no se nombra
—un gran silencio y una cruz—,
y penetrar en esa sombra,
yo, que he amado tanto la luz.
                III
Tanto sueños que ya se han ido
y que jamás han de volver...
Empezar a morir de olvido,
¡oh, noche sin amanecer!

Apasionadas noches locas,
indeciblemente sin par...
Pero otros besarán las bocas
que yo dejaré de besar.

Agridulce sabor del beso,
áurea isla sin latitud:
Aunque sólo sea por eso,
no te me vayas, ¡Juventud!

No te me vayas todavía,
porque no me quiero quedar
triste de ensueño y de armonía,
igual que un ciego frente al mar.

José Ángel Buesa

Razón de amor


¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos
con las manos, buscándonos
a tientas, con los gritos,
clamando; con las bocas
que el vacío besaban?
¿Fue un choque de materia
y materia, combate
de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos
se convirtió en victoria
gozosa de los dos,
en prodigioso pacto
de tu ser con mi ser
enteros?
¿O tan sencillo fue,
tan sin esfuerzo, como
una luz que se encuentra
con otra luz, y queda
iluminado el mundo,
sin que nada se toque?
Ninguno lo sabemos.
Ni el dónde. Aquí, en las manos,
como las cicatrices,
allí, dentro del alma,
como un alma del alma,
pervive el prodigioso
saber que nos hallamos,
y que su dónde está
para siempre cerrado.
Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los nombres o las líneas.
Nada en ese milagro
podría ser recuerdo:
porque el recuerdo es
la pena de sí mismo,
el dolor del tamaño,
del tiempo, y todo fue
eternidad: relámpago.
Si quieres recordarlo
no sirve el recordar.
Sólo vale vivir
de cara hacia ese dónde,
queriéndolo, buscándolo.

Pedro Salinas


El caracol y el rosal

Alrededor del jardín había un seto de avellanos, y al otro lado del seto se extendía n los campos y praderas donde pastaban las ovejas y las vacas. Pero en el centro del jardín crecía un rosal todo lleno de flores, y a su abrigo vivía un caracol que llevaba todo un mundo dentro de su caparazón, pues se llevaba a sí mismo.

–¡Paciencia! –decía el caracol–. Ya llegará mi hora. Haré mucho más que dar rosas o avellanas, muchísimo más que dar leche como las vacas y las ovejas. –Esperamos mucho de ti –dijo el rosal–. ¿Podría saberse cuándo me enseñarás lo que eres capaz de hacer?
–Me tomo mi tiempo –dijo el caracol–; ustedes siempre están de prisa. No, así no se preparan las sorpresas.
Un año más tarde el caracol se hallaba tomando el sol casi en el mismo sitio que antes, mientras el rosal se afanaba en echar capullos y mantener la lozanía de sus rosas, siempre frescas, siempre nuevas. El caracol sacó medio cuerpo afuera, estiró sus cuernecillos y los encogió de nuevo.
–Nada ha cambiado –dijo–. No se advierte el más insignificante progreso. El rosal sigue con sus rosas, y eso es todo lo que hace.
Pasó el verano y vino el otoño, y el rosal continuó dando capullos y rosas hasta que llegó la nieve. El tiempo se hizo húmedo y hosco. El rosal se inclinó hacia la tierra; el caracol se escondió bajo el suelo.
Luego comenzó una nueva estación, y las rosas salieron al aire y el caracol hizo lo mismo.
–Ahora ya eres un rosal viejo –dijo el caracol–. Pronto tendrás que ir pensando en morirte. Ya has dado al mundo cuanto tenías dentro de ti. Si era o no de mucho valor, es cosa que no he tenido tiempo de pensar con calma. Pero está claro que no has hecho nada por tu desarrollo interno, pues en ese caso tendrías frutos muy distintos que ofrecernos. ¿Qué dices a esto? Pronto no serás más que un palo seco… ¿Te das cuenta de lo que quiero decirte?
–Me asustas –dijo el rosal–. Nunca he pensado en ello.
–Claro, nunca te has molestado en pensar en nada. ¿Te preguntaste alguna vez por qué florecías y cómo florecías, por qué lo hacías de esa manera y de no de otra?
–No –contestó el caracol–. Florecía de puro contento, porque no podía evitarlo. ¡El sol era tan cálido, el aire tan refrescante!… Me bebía el límpido rocío y la lluvia generosa; respiraba, estaba vivo. De la tierra, allá abajo, me subía la fuerza, que descendía también sobre mí desde lo alto. Sentía una felicidad que era siempre nueva, profunda siempre, y así tenía que florecer sin remedio. Tal era mi vida; no podía hacer otra cosa.
–Tu vida fue demasiado fácil –dijo el caracol.
–Cierto –dijo el rosal–. Me lo daban todo. Pero tú tuviste más suerte aún. Tú eres una de esas criaturas que piensan mucho, uno de esos seres de gran inteligencia que se proponen asombrar al mundo algún día.
–No, no, de ningún modo –dijo el caracol–. El mundo no existe para mí. ¿Qué tengo yo que ver con el mundo? Bastante es que me ocupe de mí mismo y en mí mismo.
–¿Pero no deberíamos todos dar a los demás lo mejor de nosotros, no deberíamos ofrecerles cuanto pudiéramos? Es cierto que no te he dado sino rosas; pero tú, en cambio, que posees tantos dones, ¿qué has dado tú al mundo? ¿Qué puedes darle?
–¿Darle? ¿Darle yo al mundo? Yo lo escupo. ¿Para qué sirve el mundo? No significa nada para mí. Anda, sigue cultivando tus rosas; es para lo único que sirves. Deja que los castaños produzcan sus frutos, deja que las vacas y las ovejas den su leche; cada uno tiene su público, y yo también tengo el mío dentro de mí mismo. ¡Me recojo en mi interior, y en él voy a quedarme! El mundo no me interesa.
Y con estas palabras, el caracol se metió dentro de su casa y la selló.
–¡Qué pena! –dijo el rosal–. Yo no tengo modo de esconderme, por mucho que lo intente. Siempre he de volver otra vez, siempre he de mostrarme otra vez en mis rosas. Sus pétalos caen y los arrastra el viento, aunque cierta vez vi cómo una madre guardaba una de mis flores en su libro de oraciones, y cómo una bonita muchacha se prendía otra al pecho, y cómo un niño besaba otra en la primera alegría de su vida. Aquello me hizo bien, fue una verdadera bendición. Tales son mis recuerdos, mi vida.
Y el rosal continuó floreciendo en toda su inocencia, mientras el caracol dormía allá dentro de su casa. El mundo nada significaba para él.
Y pasaron los años.
El caracol se había vuelto tierra en la tierra, y el rosal tierra en la tierra, y la memorable rosa del libro de oraciones había desaparecido… Pero en el jardín brotaban los rosales nuevos, y los nuevos caracoles se arrastraban dentro de sus casas y escupían al mundo, que no significaba nada para ellos.
¿Empezamos otra vez nuestra historia desde el principio? No vale la pena; siempre sería la misma.
De Hans Christian Andersen .



Refranes

A heredad vieja, heredero nuevo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre desgarbado, dale de lado.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
A hora mala no ladran canes.
A hortelano tonto, patatas gordas
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A iros de mi casa y ¿qué queréis con mi mujer?, no hay que responder.
A la aguja buen hilo, y a la mujer buen marido.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A la boda del herrero, cada cual con su hierro.
A la borrica arrodillada, doblarle la carga.
A la bota, darle el beso después del queso.
A la buena casada, sólo su marido le agrada.
A la buena mujer, poco freno le basta.
A la cabeza, el comer la endereza.
A la cama no te irás sin saber una cosa más.
A la cara más fea, la alegría la hermosea.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la col, tocino, y al tocino, vino.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.
A la cuarta, ni los bueyes.
A la culpa, sigue la disculpa.
A la dama hermosa, por el pico le entra la rosa.
A la fuerza ahorcan.
A la fuerza, ni los bueyes.
A la galga y a la mujer, no le des la carne a ver.
A la gallina apriétale el puño y apretarte bien el culo.
A la gallina y a la mujer le sobran nidos donde poner.
A la guerra, con la guerra.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la hija mala, dineros y a casarla.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A la justicia y a la inquisición chitón.
A la larga el galgo a la liebre mata.
A la larga todo se sabe.
A la larga, lo más dulce amarga.
A la leche nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡Déjate caer, valiente!
A la lengua y a la serpiente hay que temerles.
A la lumbre y al fraile no hurgarle.
A la luz de la tea, no hay mujer fea.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la mona que te trae el plato no le mires el rabo.
A la moza ser buena, y al mozo el oficio, no les puede dar mayor Beneficio.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A la moza y al fraile, que no les de el aire.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
A la muerte no hay que temerle ni buscarla, únicamente esperarla.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
A la mujer barbuda o muy velluda, el diablo la sacuda.
A la mujer barbuda, de lejos se la saluda.
A la mujer bella y honesta, casarse poco le cuesta.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer casada, nunca le falta novio.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer del carnicero le medra la carne en la mano.
A la mujer dile tu amor una vez, que el diablo se lo dirá diez.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer hay que tenerla bien comida, bien amada y bien vestida.
A la mujer honrada su propia estima le basta.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la mujer pedigüeña ponla donde habita la cigüeña.
A la mujer pedigüeña, la persigue la cigüeña.
A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.
A la mujer y a la cabra, soga larga. Pero sin perderla de vista.
A la mujer y a la guitarra hay que templarla para usarla.
A la mujer y a la lechuga, por la cintura.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A la necesidad no hay ley.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A la que a su marido encornuda, Señor y tú la ayuda.
A la que bien baila, con poco son le basta.
A la que fue flor, algo le queda de olor.
A la que tenga más de treinta, no la pretendas.



 

dilluns, 14 de febrer del 2011

Si el hombre pudiera decir lo que ama

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda


Eterna presencia

No importa que no te tenga,
no importa que no te vea.
Antes te abrazaba,
antes te miraba,
te buscaba toda,
te quería entera.
Hoy ya no les pido,
ni a manos ni a ojos,
las últimas pruebas.
Estar a mi lado
te pedía antes;
sí, junto a mí, sí,
sí, pero allí fuera.
Y me contentaba
sentir que tus manos,
me daban tus manos,
sentir que a mis ojos
les dabas presencia.
Lo que ahora te pido
es más, mucho más,
que beso o mirada:
es que estés más cerca
de mí mismo, dentro.
Como el viento está
invisible, dando
su vida a la vela.
Como está la luz
quieta, fija, inmóvil,
sirviendo de centro
que nunca vacila
al trémulo cuerpo
de llama que tiembla.
Como está la estrella,
presente y segura,
sin voz y sin tacto,
en el pecho abierto,
sereno, del lago.
Lo que yo te pido
es sólo que seas
alma de mi ánima,
sangre de mi sangre
dentro de las venas.
Es que estés en mí
como el corazón
mío que jamás
veré, tocaré,
y cuyos latidos
no se cansan nunca
de darme mi vida
hasta que me muera.
Como el esqueleto,
el secreto hondo
de mi ser, que sólo
me verá la tierra,
pero que en el mundo
es el que se encarga
de llevar mi peso
de carne y de sueño,
de gozo y de pena
misteriosamente
sin que haya unos ojos
que jamás le vean.
Lo que yo te pido
es que la corpórea
pasajera ausencia
no nos sea olvido,
ni fuga, ni falta:
sino que me sea
posesión total
del alma lejana,
eterna presencia.

 Pedro Salinas



YOU DECORATED MY LIFE




 

WE ARE THE WORLD



diumenge, 13 de febrer del 2011

Las cartas de amor

Las Cartas de amor mi amor
Son en el fondo ridículas

Las cartas de amor cuando hay amor
Son siempre ridículas

Porque los que se aman si en verdad se aman
Se dicen y escriben palabras de amor ridículas

Porque el amor el amor verdadero
Te hace pensar en forma ridícula

Y te convierte finalmente
En una persona ridícula.
¿Pero quien alguna vez no ha sido ridículo?
¿Quien no ha dicho te amo te adoro mi cielo mi sol
Y ha suplicado hasta el ridículo?

Plebeyo o señor sabio o bruto en cuestiones de amor
Son todos ridículos
Sólo los que nunca han amado los que nunca han creído
Se han salvados de gestos ridículos

Los que por miedo al ridículo
Dicen que el amor es algo ridículo

Y viven así en su mundo ridículo
Todos juntos sin ningún amor atrapados
Entre objetos y proyectos ridículos
Hablando de sus triunfos ridículos

Haciendo discursos ridículos
Comportándose de un modo ridículo

Presumiendo de sus atributos ridículos
Vanagloriándose de su machismo ridículo
Ridiculizando el amor con argumentos ridículos
Pero el amor es sabio no es tonto


Nunca anida en pensamientos ridículos
Vuela por sobre sus ideales ridículos
Y se posa finalmente en corazones ridículos

Como el tuyo y el mío que no se cansan nunca
De hacer el ridículo.

 


Ultimo deseo

Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:1 – Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.2 – Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y…3 – Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.Alejandro le explicó:1 – Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2 – Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
3 – Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.
Al morir nada material te llevas, aunque creo que las buenas acciones son una especie de cheques de viajero.
“EL TIEMPO” es el tesoro más valioso que tenemos porque ES limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida. EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es tu tiempo.