dijous, 6 de gener del 2011

La tristeza y la furia


En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.


Del libro Cuentos para pensar. de Jorge Bucay.

¿Quién mató al amor?

 
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio que es el rey de los malos sentimientos los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos mas perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el odio el que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quién seria tan difícil de matar para que el odio los necesitara a todos.

¡Quiero que maten al Amor¡ dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenia ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron muy decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia el amor la superaba y salía adelante".
Fue cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviare la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder, eso nunca lo ignorara".

Y empezó la Ambición el ataque hacia su victima, quién efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas, situaciones para despistar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.

Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el odio siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás: "Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".

De pronto, de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte: "Yo mataré al Amor" dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo "ve y hazlo".

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar que por fin EL AMOR HABÍA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "Ahí les entrego al Amor, totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marchó.
¡Espera! dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres?. El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo SOY LA RUTINA.

Arte poética



" Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable

Jorge Luis Borges

Cuando yo me haya ido







Quizás me olvides pronto
quizás ya  no recuerdes cuánto te he querido
o quizás sientas mi ausencia
cuando veas mi asiento vacío.

Yo se que me has amado y que me extrañarás
viviré en tus sueños y no me olvidarás
te acariciaré aunque no lo sientas
estaré en tu mente, estaré en tu alma.
.
Cuando yo me haya ido
recuerda las cosas que más me gustaban
como los paseos que hacíamos los dos
mientras el mar inquieto y profundo
era testigo de nuestro amor

       (Maria Luz Novoa)

Tu y yo


Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.

Solo tú y yo sabemos porqué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío...
y aún nos arde en los labios algún beso reciente.

Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.

Y así, las dos orillas, tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.


José Ángel Buesa

...



«Cada ser humano vive su propio deseo; forma parte de su tesoro, y, aunque sea una emoción que pueda apartar a alguien, generalmente trae a quien es importante. Es una emoción que mi alma escogió, y tan intensa que puede contagiarlo todo y a todos a mi alrededor.»
Paulo Coelho

dimecres, 5 de gener del 2011

Balada del loco amor

No, nada llega tarde, porque todas las cosas
tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;
sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,
cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.

No, amor no llegas tarde. Tu corazón y el mío
saben secretamente que no hay amor tardío.
Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde,
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.

II

Amor, el niño loco de la loca sonrisa,
viene con pasos lentos igual que viene aprisa;
pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco
lanza al azar su flecha, por divertirse un poco.
Así ocurre que un niño travieso se divierte,
y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte.
Y más, cuando la flecha se le encona en la herida,
porque lleva el veneno de una ilusión prohibida.
Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde,
y ni siquiera entonces el amor llega tarde.

III

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.



Poemas de José Ángel Buesa
 


Mi último día




Como si fuera mi último día,
Voy a vivir en la vida, amando sincero
Mostrando a los míos cuanto los quiero

Como si fuera mi último día
Voy a luchar por mis sueños
Viviendo sin miedo
Y cada minuto, vivirlo intenso.
No voy a esperar hasta mañana, si el presente lo tengo

Como si no hubiese tiempo, Me quedara un momento
Voy a mostrar que te amo, Que estoy contento, que te tengo,
Como si tu alegría depende de mí, voy a darlo todo por ti,
Y voy a hacerte este día el mejor que pueda vivir.

Como si fura mi último chance para mirarte de nuevo,
Hare del momento, el más importante de tu recuerdo,
En el estrés de la vida, Se nos escapan detalles,
Que luego más adelante lamentamos olvidarse,
A veces se hace difícil o imposible recuperarse,

Como si no hubiese tiempo
Me quedara un momento
Voy a mostrar que te amo
Que estoy contento, que te tengo
Como si tu alegría depende de mí, voy a darlo todo por ti
Y voy a hacerte este día el mejor que pueda vivir.
Disfrutar todo aquello que Dios me brindo
Mis amigos, familia y amor
Y voy a hacer este día el mejor que pueda vivir
Y voy a hacer este día el mejor que pueda vivir




Felicidad

Buscando el amor verdadero





Una vez hubo un hombre que soñaba cada noche con encontrar al amor de su vida. Sí, ansiaba el amor de una mujer, pero no el de una mujer cualquiera; él buscaba el Amor verdadero.
Con el tiempo creyó haberlo encontrado y vivió muchos años con esa "idea". Sin embargo no era feliz pues nada de lo que él había creído sobre el Amor puedo llegar a experimentar. El insistía, perseveraba, pero todo era inútil. Y era tal su ceguera que aun así estaba convencido de que ese amor era verdadero.
Un buen día descubrió que no era amor lo que él había sentido, sino miedo... y el miedo es lo opuesto al amor.
Desde aquel descubrimiento algo en él empezó a cambiar. Daba muchos palos de ciego pero a cada paso que daba su visión sobre el Amor se transformaba.
Comprendió que " Aquellos de nosotros que hemos buscado la perfección hemos tenido que aprender a las duras que la perfección no existe. Las demás personas no están aquí para hacernos felices. Están aquí para ayudarnos a aprender. Estamos aquí para amar y aprender. No estamos aquí para forzar el aprendizaje o el amor, sino para dejar que cada uno de ellos nos lleve de manera natural hacia el otro. Cuando uno está presente, el otro también.
De modo que la vida no siempre va por donde yo quiero. A veces quiero que me complazcas, y tú estás en mi vida para ayudarme a despertar. Estás aquí para ayudarme a que aprenda a responsabilizarme. Bailamos esta danza en la que yo sigo intentando que tú me des lo que quiero y tú sigues alejándote. Empiezo a pensar que no me quieres. Empiezo a tener resentimiento haci ti. Me siento enfadado porque creo que te niegas intencionalmente a satisfacer mis necesidades.
Pero tú no estás aquí para satisfacer mis necesidades. Estás aqui para mostrarme mis necesidades a fin de que yo pueda aprender a satisfacerlas por mí mismo. Éste es tu propósito y, cuando lo cumples, nos liberas a los dos.
¿Sabes?, creo que quiero que tú satisfagas mis necesidades, pero, en el fondo, eso no es verdad. Quiero que tú satisfagas tus necesidades. Quiero que tú seas feliz.  Sólo necesito saber que si te alejas de mí, no me estás rechazando. Sólo necesito saber que me quieres.
Cuando sé eso, no quiero interponerme en tu camino. De hecho, te abriré la puerta y te desearé que todo te vaya bien.
Yo no quiero ser la persona que te retenga en contra de tu voluntad. Y no quiero que se me retenga en contra de la mía.
Sé que todos somos libres de elegir. Sólo necesito saber que, cualquiera que sea tu elección, seguirás queriéndome.
Ésto es lo que necesita mi niño. Y aunque sigo haciéndome mayor, ese niño no se va. De hecho crece y se hace más atrevido en mi corazón. Aprende a pedir lo que necesita.
Ya no le avergüenza pedir.
Antes trataba de manipular y de controlar, e insitía en salirse con la suya. Pero eso era porque no se le escuchaba. Ahora que él sabe que yo le escucho, pide cosas muy simples: << Sólo necesito saber que me quieres>>.
En mi dolor, en mi confusión, en mi herida, en mi tristeza, sólo necesito saber que soy amado. Si sé que soy amado, el dolor empieza a disiparse. La separación se va superando gradualmente.
Cuando sé que soy querido, algo ocurre. Pero no puede ocurrir hasta que sé que lo que quiero es amor, y tengo la valentía de pedirlo.
Mis sentimientos son una comunicación interna que me dice que no me estoy sintiendo amoroso hacia mí mismo ni hacia los demás. Me he excedido o me he quedado corto, he permitido que alguien me pisara o he pisado a alguien. No me estoy sintiendo amado. No me siento amoroso.
Esto es lo que debo reconocer. Y entonces, cuando lo reconozco, debo decidir que lo que quiero es amor. No puedo continuar con este proceso de perdonar a menos que decida ahora mismo que lo que quiero es amor.
Sí, está bien sentir mi dolor, pero el dolor simplemente me dice que lo que quiero es amor. Sentirme separado, enfadado, envidioso, culpable o triste simplemente me dice que lo que quiero es amor.
Lo increíble es que cuando no justifico no condeno, mis sentimientos me llevan a un vacío que sólo el amor puede llenar. Y el amor siempre comienza en mi propio corazón.
Tu amor se puede unir a él, pero yo no puedo depender de tu amor. El amor entra cuando empiezo a quererme a mí mismo. Y el amor entra cuando empiezo a quererte a tí". (Paul Ferrini)

Cuando comprendió todo ésto, apareció ella, y ella le dijo: "He recorrido medio mundo buscándote y por fín te he encontrado".
Y él sintió que, sin buscarlo, lo había encontrado; se había perdonado a sí mismo.






dimarts, 4 de gener del 2011

¿Te he dicho últimamente que te amo?



¿Te he dicho últimamente que te amo?
¿Te he dicho que no hay nadie más que tu?
Llenas mi corazón de alegría, te llevas toda la tristeza.
Alivias mis problemas, eso es lo que haces.
Como el sol de la mañana con toda su gloria
encuentra al día con esperanza y también confort,
tú llenas mi vida con risas, de algún modo lo haces mejor.
Alivias mis problemas, eso es lo que haces.
Hay un amor menos definido,
y es tuyo y es mío.
Como el sol
al final del día.
Deberíamos dar gracias y rezar
al único, al único.
¿Te he dicho últimamente que te amo?
¿Te he dicho que no hay nadie más que tu?
Llenas mi corazón de alegría, te llevas toda la tristeza.
Alivias mis problemas, eso es lo que haces.
Hay un amor menos definido,
y es tuyo y es mío.
Como el sol
al final del día.
Deberíamos dar gracias y rezar
al único, al único.
¿Te he dicho últimamente que te amo?
¿Te he dicho que no hay nadie más que tu?
Llenas mi corazón de alegría, te llevas toda la tristeza.
Alivias mis problemas, eso es lo que haces.
Te llevas mi tristeza, llenas mi vida con alegría,
alivias mis problemas, eso es lo que haces.
Te llevas mi tristeza, llenas mi vida con alegría,
alivias mis problemas, eso es lo que haces.

Como que esta no podía dejar de traermela aqui  :)*

Carta de un divorcio



Estimada Cristina:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario .... y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina, de ocho a cuatro, o al móvil, hasta las once y estaré encantado de repasar la lista contigo.
Cosas que deseo conservar:

- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina. 
- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra. 
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar. 
La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos. 
- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho. 
- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor. 
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres. 
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. también las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti.
Cosas que puedes conservar tu:

- Los silencios. 
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina. 
- El sabor acre de los insultos y reproches. 
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío. 
- Las náuseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa. 
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él. 
- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle. 
- Jorge y Cecilia… Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio, el coche, la casa, etc. solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:… objetos. Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado .... para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente, Roberto.

NOTA: Carta Ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor.









Respuesta a la carta de divorcio

Ex querido Roberto,Precisamente estoy llevando todo el asunto de la separación mediante abogados para evitar estos arranques que te dan, esa manía que tienes de confundir romanticismo con cursiladas, sentimientos con sensiblería y profundidad con autocompasión.
Pues bien, tú ganas, ¿quieres listitas?
Aquí tienes:


COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ

- El resfriado que cogimos bajo la lluvia de Londres en nuestra luna de miel porque tú eras demasiado hombre como para preguntar a nadie donde estaba el hotel
- Tu habilidad para recordar "el leve de rastro de perfume que quedo flotando en el ascensor cuando no te atrevías a dirigirme la palabra..." y ser incapaz de darte cuenta si iba a la peluquería después de casados.
- La mierda de tapete que nos regaló tu madre, que no queda bien en ninguna parte.
- Las veces que me ignoraste a mí y a mis problemas porque "estabas cansado y querías ver la tele", "porque habías quedado para ver el fútbol", "porque soy una histérica premenstrual", etc..
- La promesa de que me apoyarías y me amarías más allá de las palabras bonitas y superfluas en situaciones extremas.
- Los nombres que te gustaban para los hijos que nunca tuvimos porque apenas me tocabas.


COSAS QUE DESEO CONSERVAR

- Todos los álbumes, colages, dibujos y regalitos que con tanta ilusión y esfuerzo te hice y tú apenas miraste ni agradeciste.
- La lucidez que me llevó a alejarme de ti. No quiero volver a aguantar más tus neuras, tu presunta superioridad moral ni tu amplio arsenal de tonterías
.- El hombre que me hace más feliz en un día que tú en cinco años.
- Mis amigos, que, lamentablemente, descubrieron quien eras mucho antes que yo.
En cuanto a los objetos materiales que hemos adquirido (y de vez en cuando compartido) durante nuestro matrimonio, estaré encantada de aceptar tu renuncia a ellos y quedármelos todos, y no sólo por que yo pagué bastante más de la mitad de ellos, sino porque te vendrá muy bien pasear ese fingido desprendimiento, ese superficial, infantil y falso desprecio por lo mundano, ese farol vanidoso por la puta calle.
A ver si sigues tan místico cuando no sólo no tengas quién te haga la cama, quien te cocine, ni quien te lave la ropa, sino que no tengas ni que vestir, ni comer ni donde dormir.
Tal vez si vives de forma tan miserable logres engañar a alguna tonta para que te aguante otros cinco años, porque la arpía de tu madre,  no aguantará tanto.
Por último recordarte el teléfono de mi abogado (...) , que además de mejor es más despiadado que el tuyo, para que dejes de hacer el imbécil con esas cartitas y posturitas tuyas, y de una vez nos divorciemos.
Momento en el cual, por primera vez en tu egoísta y asfixiante existencia, me harás feliz de verdad.
Hartamente, Cristina.





Herido de amor



Amor, amor, que está herido,
herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.
Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.
Herido,
muerto de amor.

Bisturí de cuatro filos,
garganta rota,
y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy malherido,
herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.
Federico García Lorca

Canción del amor lejano



Ella no fué, entre todas, la más bella,
pero me dió el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

Acaso fué porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.

Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que unicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.

Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fué en el viento
y que vuelve en el viento todavía.

Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.

Ella fué lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.

Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dió el amor más hondo y largo...
Nunca fué mía. No era la más bella.
Otras me amaron más ... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
 
                             José Angel Buesa
Ella fue lo cercano en lo remoto,

Pensamientos



Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
(Pablo Neruda)


¿Me preguntas por qué compro arroz y flores?
Compro arroz para vivir y flores para tener por qué vivir.
(Confucio)


Como flores hermosas, con color pero sin aroma
son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
(Buda)


La amistad duplica las alegrias y divide las angustias por la mitad.
(Sir Francis Bacon)


La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor
cuando todo se ha oscurecido.
(Rabindranath Tagore)


Si supiera que el mundo se acaba mañana,
yo hoy plantaría un árbol.
(Martin Luther King)


La esperanza es el sueño
del hombre despierto.
(Aristóteles)


Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
(Proverbio japonés)


Saber que se sabe lo que se sabe
y que no se sabe lo que no se sabe
He aquí el verdadero saber
(Confucio)


Lo que sabemos es una gota de agua:
lo que ignoramos es el océano.
(Issac Newton)


La esperanza es un árbol en flor que se balancea
dulcemente al soplo de las ilusiones.
(Severo Catalina)


El sabio puede sentarse en un hormiguero,
pero sólo el necio se queda sentado en él.
(Proverbio chino)

dilluns, 3 de gener del 2011

El amor

Y él alzó su cabeza, miró a la gente
y la quietud descendió sobre todos.
Entonces, con fuerte voz dijo:
Cuando el amor os llame, seguidle.
Aunque su camino sea duro y penoso.
Y entregaos a sus alas que os envuelven.
Aunque la espada escondida entre ellas os hiera.
Y creed en él cuando os hable.
Aunque su voz aplaste vuestros sueños,
como hace el viento del norte,
el viento que arrasa los jardines.
Porque, así como el amor os da gloria,
así os crucifica.
Así como os da abundancia, así os poda.
Así como se remonta a lo más alto
y acaricia vuestras ramas más débiles,
que se estremecen bajo el sol,
así llegará hasta vuestras raíces
y las sacudirá en un abrazo con tierra.
Como a gavillas de trigo
él os une a vosotros mismos.
Os desgarra para desnudaros.
Os cierne, para libraros de los pliegues
que cubren vuestra figura.
Os pulveriza hasta volveros blancos.
Os amasa, para que lo dócil y lo flexible
renazca de vuestra dureza.
Y os destina luego a su fuego sagrado,
para que podáis ser sagrado pan
en la sagrada fiesta de Dios.
Todo esto hará el amor en vosotros
para acercaros al conocimiento de vuestro corazón
y convertiros por ese conocimiento
en fragmento del corazón de la Vida.
Pero si vuestro miedo
os hace buscar solamente la paz
y el placer del amor,
entonces sería mejor
que cubrierais vuestra desnudez
y os alejarais de sus umbrales
hacia un mundo sin primavera
donde reiréis,
pero no con toda vuestra risa,
y lloraréis,
pero no con todas vuestras lágrimas.
El amor no da más que de sí mismo
y no torna nada más que de sí mismo.
El amor no posee ni es poseído.
Porque el amor es todo para el amor.
Cuando améis no digáis:
“Dios está en mi corazón”,
sino más bien:
“Yo estoy en el corazón de Dios”.
Y no penséis en dirigir el curso del amor
porque será él,
si os halla dignos,
quien dirija vuestro curso.
El amor no tiene otro deseo
que el de realizarse.
Pero si amáis
y no podéis evitar tener deseos,
que vuestros deseos sean estos:
fundirse y ser como el arroyo,
que murmura su melodía en la noche;
saber del dolor del exceso de ternura;
ser herido
por nuestro propio conocimiento del amor;
sangrar voluntaria y alegremente.

Khalil Gibran (1883-1931)



No he llegado hasta ti...
para ser solo un instante en tus días
No te he entregado mi corazón
para ser ...tan solo un secreto en tu vida
o convertirme en una ultima opción.

No he llegado hasta ti....
con todo lo que hago y digo,
que mis acciones tienen un motivo,
que es poder pasar el resto de mis días
......Junto contigo.....

No he llegado hasta ti....
para ser solo parte de tus sueños,
ni para que yo solo pueda tenerte en los míos,
quiero disfrutar de todos los amaneceres
......Junto contigo.....

He llegado hasta ti....
dejando atras dudas y miedos,
he ido trazando mi camino
pues tengo claro cual es mi destino,
compartir mi vida y mis sueños
......Junto contigo.....

Bésame




Quiero que me des un beso,
Ser el centro en tu mirada,
Y que todos tus te quieros,
Se me claven como espadas.

Quiero que sueñes conmigo,
Que me prestes tu cariño,
Que nunca me des olvido,
Que por mí sean tus suspiros.

Así sabré que tu me quieres,
Y que en noches de luna llena.
Aunque estemos separados,
Los dos miramos la misma estrella.

Así sabré que tu me amas,
Suenan cantos de sirena,
Abrazados siempre juntos,
Junto al fuego de una candela.

Bésame quiero sentir labio con labio,
Abrázame,
Quiero abrigarme en tus abrazos,
Bésame,
Quiero sentir labio con labio,
Abrázame,
Así cobijarme en tu regazo.

Quiero que me des un beso,
Que me haga subir al cielo,
Tan ardiente en el reflejo,
Del volcán de mis deseos.

Quiero que me des un beso
apasionado y muy risueño,
Silencioso y cariñoso,
Y que me haga subir al cielo.

Así sabré que tu me quieres,
Y en noches de luna llena,
Aunque estemos separados,
Los dos miramos la misma estrella,

Así sabré que tu me amas,
Suenan cantos de sirena,
Abrazados siempre juntos,
Junto al fuego de una candela

Bésame quiero sentir labio con labio,
Abrázame,
Quiero abrigarme en tus abrazos,
Bésame,
Quiero sentir labio con labio,
Abrázame,
Así cobijarme en tu regazo.

 
Un altre 3  :)***
 
 NOS DEJAMOS LLEVAR POR LA MÚSICA.CADA CANCIÓN ES ÚNICA.
ELLA NOS UNE EN LA DISTANCIA,ELLA JUNTA NUESTRAS EMOCIONES
Y CREA UN LAZO INVISIBLE QUE NOS ACERCA.
ELLA HABLA POR NOSOTROS. NO HAY PALABRAS MUCHAS VECES PARA DESCRIBIR LO QUE SENTIMOS, EN CADA MOMENTO QUE VIVIMOS JUNTOS,PERO SÍ CANCIONES,ENTONCES DEJARÉ QUE ELLAS HABLEN POR MI.








 

Besos


Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.


¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral.