dimecres, 10 d’agost del 2011

Esperando al principe azul


Nada te pertenece,pero disfrutalo


"Si tienes la oportunidad de vivir en un palacio,
¡disfrútalo!.
...Si no la tienes,
disfruta de una choza
y la choza se convertirá en palacio.

Lo que establece la diferencia es el placer.
De modo que,
aunque vivas bajo un árbol,
disfrútalo.

No te pierdas ni el árbol ni las flores
ni la libertad ni los pájaros
ni el aire ni el sol.

Y si vives en un palacio,
no lo dejes pasar:
disfruta del mármol y las arañas.

No dejes de disfrutar allí donde te encuentres,
pero no poseas nada.

Nada te pertenece.
Llegamos al mundo con las manos vacías
y con las manos vacías nos vamos.

El mundo es un regalo,
así que disfrútalo mientras puedas.

Pero recuerda que el universo
siempre te da lo que necesitas".

Osho.

dimarts, 9 d’agost del 2011

Un recuerdo para Amy






Amy Winehouse (1983 - 2011)

Nacida en 1983 en Londres y de ascendencia judía, Amy Winehouse bebió de las fuentes del jazz y del soul y labró una voz mágica de contralto que le valió una firma con Island Records sin haber cumplido la veintena. Frank (Island, 2003), fue su primer disco, una pequeña maravilla soul, con un gusto exquisito por el R&B. Un grandísimo debut que quedo empañado ante Back To Black (Island, 2006), una de las joyas de la última década. Un tratado de voz y música del alma, que marcó la senda de la resurrección de un estilo y que nos dejó canciones eternas: Rehab, You Know I’m No Good, Tears Dry On Their Own o Back To Black.






El moscardón y el maestro


El calor del verano era sofocante y el sudor corría por la frente del samurai. En el engawa del dojo unas pequeñas campanillas furin pendían de la entrada. Ni siquiera una ligera brisa les arrancaba el mas mínimo sonido.
        El hombre descalzó sus zoris y subió al entarimado de madera de la entrada, saludo con una reverencia al primogénito del maestro de kenjutsu a cuya lección del día pretendía asistir.
        La fama de este maestro era conocida en varias provincias aunque se decía que la edad y la enfermedad estaban minando lentamente la salud del anciano. Pronto su hijo heredaría la escuela y enseñaría en su lugar.
        El samurai, afiliado a un clan y experto también en el manejo de la katana y en las técnicas de combate de su propio ryu, tenia permiso expreso de su señor para recorrer el país como lo hacían otros muchos samurais y ronin en estos tiempos de relativa paz después que los Tokugawa asumieran la dirección del país.
        Los alumnos se sentaban en seiza, alineados a lo largo de la pared, en actitud concentrada y respetuosa, esperando la entrada del maestro. El samurai fue conducido por el primogénito hasta el lugar de honor y ambos tomaron asiento, plegando con cuidado sus hakamas. Casi enseguida sus semblantes se volvieron inexpresivos, mirando al frente y entrando en un estado de meditación y recogimiento.
        En el silencio del lugar se oía como un trueno, por encima del lejano rumor de las semi eternamente presentes en el verano, el zumbido de un moscardón que vagaba de un lado a otro, posándose donde se le antojaba.
        Un instante después el anciano maestro hizo su entrada deslizando muy suavemente sus pies sobre la pulida madera. Después de los saludos rituales, su figura erguida en el centro de la sala era la imagen perfecta del guerrero a punto de comenzar  un combate, ese estado de calma, de vacío, de presencia en el instante y a la vez distancia y desapego, característico de los practicantes formados en la Vía.
        El maestro desenvaino su katana y en un solo movimiento, continuo, sin interrupciones ni cambios de ritmo perceptibles, trazo dos tajos perfectos en el aire que habrían sido suficientes para terminar con la vida de un enemigo imaginario. La kata continuo.
        El silbido producido por la hoja de la espada, similar al de un junco agitado en el aire, pero infinitamente mortal en su sencillez. El tenue deslizar de los pies. el ruido seco de las ropas. Eran los únicos sonidos que se escuchaban. Pero no, también estaba el del dichoso moscardón que había tomado obcecado interés en el maestro y estaba posándose en una de sus manos, justo en uno de los momentos de mayor tensión interior...
        El maestro, impasible, continuo la kata, aparentemente ajeno a la tozudez  del insecto. Pero al finalizar uno de los giros, cambio el movimiento y lanzo un tajo hacia la pequeña figura negra que escapo milagrosamente.
       El samurai tomo nota del hecho, la hoja había pasado muy cerca pero si la intención era lucirse cortando en el aire al moscardón, el maestro había fallado en su intento.
        Cuando al fin el maestro desapareció por una puerta situada al final de la sala, los alumnos levantaron sus frentes del suelo y salieron en silencio, preparándose para una sesión de entrenamiento.
    El samurai se acerco al hijo del maestro y comento en voz baja:
        - Es una lastima que el maestro se haga anciano y pierda el pulso que le ha hecho legendario en todo Japón.
        - ¿Por que lo dices? - contesto el primogénito.
        - Porque al lanzar ese tajo al moscardón no ha conseguido alcanzarle, quizás por milímetros, pero se le ha escapado.
    El otro hombre sonrió.
        - Cierto, ha escapado vivo. Pero no te equivoques... ya no podrá tener descendencia....

dilluns, 8 d’agost del 2011

Quiéreme

Yo te quiero porque sobran las razones
porque el alma si no estas se queda en cueros
yo te canto en un puñado de canciones... que te quiero

Yo te juro que hay promesas para siempre
yo prometo no cansarme de quererte
yo no sé vivir sin ti... no sé ni puedo... yo te quiero

Yo te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme

Yo te juro y jurar me esta prohibido
que te quiero desde siempre te he querido
porque no hay amor sin ti ni Dios sin cielo... yo te quiero

Sabes que te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme

Yo te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme

 Rosana

diumenge, 7 d’agost del 2011

Berga


Situación 

La ciudad de Berga se encuentra entre un valle en la Depresión Central Catalana y el Pre-pirineo, protegida de los vientos del norte por la montaña de Queralt y cercana al río Llobregat que pasa por el extremo meridional de su término. Cabe destacar su situación geográfica privilegiada en el centro de Cataluña, que la ha convertido en un importante cruce de comunicaciones.

Santuari de Queralt

Historia:
Parece que puede ser la antigua Castrum Bergium,citada por Tito Livio. La invasión árabe en el Berguedà fue hacia el año 715 , después de librarse de su dominio, en el siglo X formó parte del condado de la Cerdaña. Fue conde de Berga Wifredo II de CerdañaCanigó en 1035. Cuando murió el conde Bernardo Guillermo sin descendencia, pasó definitivamente el Condado de BergaCondado de Barcelona en el año 1117, siendo conde Ramón Berenguer III. En el 1347 padeció la peste negra.Entre 1654 y 1655 fue capturada por los franceses. Durante la Guerra de Sucesión Española dio apoyo a Felipe V de España. En 1854 sufrió un ataque de Colera. En 2005 su fiesta más importante, La Patum, fue declarada por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Su economía más importante es la actividad industrial, principalmente de hilados y tejidos, la siderometalúrgica y la de la madera. La primera máquina de hilar utilizada por la industria catalana, fue inventada en Berga por la familia Farguell en el siglo XVIII y conocida con el nombre de "La Berguedana".
Antiguamente había tenido una muy importante industria relacionada con la minería.

La ganadería bovina, porcina y avícola está muy reconocida en toda la comarca, celebrándose importantes ferias durante el año.
Su vegetación más abundante es de pino, encina y roble.

Plaza de San Pedro

Patrimonio histórico





El maestro de oriente

Ya el sol se había puesto entre el enredo del bosque sobre los ríos.
Los niños de la ermita habían vuelto con el ganado y estaban sentados al fuego, oyendo a su maestro Gautama, cuando llegó un niño desconocido y lo saludó con flores y frutos. Luego, tras una profunda reverencia, le dijo con voz de pájaro:
"Señor Gautama, vengo a que me guíes por el Sendero de la Verdad.
Me llamo Satyakama"
"Bendito seas -dijo el Maestro- ¿Y de qué casta eres, hijo mío? Porque sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".
Contestó el niño:
"No sé de qué casta soy, Maestro; pero voy a preguntárselo a mi madre".
Se despidió Satyakama, cruzó el río por lo más estrecho, y volvió a la choza de su madre, que estaba al fin de un arenal, fuera de la aldea ya dormida.
La lámpara iluminaba débilmente la puerta, y la madre estaba fuera, de pie en la sombra, esperando la vuelta de su hijo.
Lo cogió contra su pecho, lo besó en la cabeza y le preguntó qué le había dicho el Maestro.
"¿Cómo se  llama mi padre? -dijo el niño- Porque me ha dicho el Señor Gautama que sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".
La mujer bajó los ojos y le habló dulcemente: "Cuando joven yo era pobre y conocí muchos amos. Sólo puedo decirte que tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".
Los primeros rayos del sol ardían en la copa de los árboles de la ermita del bosque. Los niños, aún mojado el revuelto pelo del baño de la mañana, estaban sentados ante su Maestro, bajo un árbol viejo.
Llegó Satyakan, le hizo una profunda reverencia al Maestro y se quedó de pie en silencio.
"Dime -le preguntó el Maestro- ¿Sabes ya  de qué casta eres?"
"Señor -contestó Satyakama-, no sé. Mi madre me dijo: Yo conocí muchos amos cuando joven, y tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".
Entonces se levantó un rumor como el zumbido iracundo de las abejas hostigadas en su colmena. Y los estudiantes murmuraban entre dientes de la desvergonzada insolencia del niño sin padre.
Pero el Maestro Gautama se levantó, trajo al niño con sus brazos hasta su pecho, y le dijo:


"Tú eres el mejor de todos 
los brahmines, hijo mío; 
porque tienes la herencia más noble,
que es de la verdad".

 Rabindranat Tagore
(1861-1941)
 
 

Cierto parecido

El vendedor de consejos


Un hombre rico acostumbraba ir al mercado, comprar la mercancía y luego arreglárselas para que se la llevasen a su casa sin que le costase nada el transporte.

Un día compró una caja llena de loza, encontró a un portador y le propuso que en vez de la paga que le correspondiera, le daría tres consejos que le serían útiles toda la vida.

El portador, dominado por la curiosidad, aceptó el contrato, pensando que el dinero se lo podrían dar otros trabajos.

Así pues, se cargó a la espalda la caja y echó a andar. Después de un rato, sintiéndose aplastado por el peso, le dijo al hombre rico que le diese el primer consejo. Aquel respondió:

.-Si alguien te dice que la esclavitud es mejor que la libertad, no lo creas.

Entonces comprendió el portador que aquel hombre quería engañarle, pero siguió adelante para saber cuáles serían los otros consejos. Poco después y sólo para coger fuerzas, le pidió el segundo consejo. El hombre rico contestó esta vez:

.-Si alguien te dice que es mejor la pobreza que la riqueza, no lo creas.

El portador se enojó, porque eran cosas que sabía de sobra, pero ya estaban llegando a la casa, así es que le pidió el tercer consejo. El cara dura embrollón respondió:

.-Si alguien te dice que es mejor el hambre que la hartura, no lo creas.

Esto era demasiado para el pobre portador sudoroso y jadeante. Desesperado, descargó la caja de golpe haciendo que cayera estrepitosamente al suelo. A las protestas del explotador, respondió:

.-Si alguien te dice que queda todavía una taza intacta, no lo creas.



Quien te prodiga consejos
buscando el propio interés,
no lo dudes,
nunca es un amigo verdadero.
 
 

Leyenda de Aracne

Aracne era hija de Idmón un tintorero de la ciudad de Lidia, antigua región del Asia Menor.
La joven era muy famosa por tener gran habilidad para el tejido y el bordado.
Cuenta la leyenda que hasta las ninfas del campo acudían para admirar sus hermosos trabajos en tales artes.



Aracne era muy habilidosa y hermosa, pero tenía un excesivo orgullo que la llevó a jactarse de ser la mejor hilandera, mejor incluso que la propia Atenea, diestra tanto con la espada como con su propia aguja de bordar.
Aracne quería que su arte fuera grande por su propio mérito y no quería deberle sus habilididades y triunfos a nadie. Por eso, en un momento de inconciencia, retó a la diosa, quien por supuesto aceptó el reto.
Primero, se le apareció a la joven en forma de anciana y le advirtió que se comportará mejor con la diosa y le aconsejó modestia.
Aracne, orgullosa e insolente desoyó los consejos de la anciana y le respondió con insultos. Atenea montó en cólera, se descubrió ante la atrevida jovencita y la competencia inició.

En el tapiz de la diosa, mágicamente bordado se veían los doce dioses principales del Olimpo en toda su grandeza y majestad. Además, para advertir a la muchacha, mostró cuatro episodios ejemplificando las terribles derrotas que sufrían los humanos que desafiaban a los dioses.

Las Hilanderas de Velázquez

Por su parte, Aracne tejio una pieza de tapiz en la que se podian contemplar los amoríos deshonrosos de los dioses olimpicos, como el de Zeus y Europa, Zeus y Dánae, entre muchos más. La obra era tan perfecta que la diosa no pudo encontrar ningún defecto, pero Atenea encolerizada por el insulto hecho a los dioses, rompió el hermoso tapiz y luego se esañó con la orgullosa Aracne que aterrorizada prefirió atarse a una cuerda y colgarse a seguir soportando los golpes.

Pero la diosa se apiadó de ella convirtiendola en una araña que no paraba de tejer hermosas telas que brillaban con los rayos del sol.


ROMANCE DE LA NOVIA ABANDONADA


  Sus ojos se hicieron verdes
de tanto mirar el mar,
que antes, sus pupilas eran
como miel de colmenar.
Pero una tarde de enero,
su amante se fue a viajar
dijo que a correr fortuna
para poderse casar;
y los ojos de Mercedes
en un continuo llorar,
íbanse palideciendo
como las olas del mar.

Así los años se fueron,
después de un mes, otro mes,
las pupilas de Mercedes
 perdieron su limpidez.
Sus mejillas antes frescas,
se marchitaron también,
sus labios llenos de besos,
se curvaron al desdén,
su talle fino y esbelto
perdió su erguida altivez,
sin que regresara el barco
trayendo al ansiado bien.

Trepada en alto peñasco
iba la niña a mirar
los veleros, que cruzaban
la quieta extensión del mar...
Igual que blancas gaviotas,
que se aprestan a volar,
se abrían las albas velas
bajo un cielo de cristal;
pero la noche llegaba,
con ella, la oscuridad,
y nada la paz turbaba
de la negra inmensidad.

Mar que mi amor te llevaste
¿no me lo devolverás?

Niña, no llores la ausencia
del amante que se fué,
que la juventud es breve
y es muy larga la vejez.
Niña, si te dejan sola,
abre tu pecho a otro amor,
porque en la vida, florece
sólo una vez, la ilusión;
y aunque él te jure que vuelve
no te pongas a esperar
ni mires las olas verdes
ni pidas consuelo al mar!

   (Rosario Sansores)
 
 

divendres, 5 d’agost del 2011

La boca


Boca que arrastra mi boca.
Boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astros que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡ Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!

Bebo en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
Vida, Muerte, Amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

Miguel Hernández


dimecres, 3 d’agost del 2011

Hoy es mi cumple


Pues eso,que hoy es mi cumple y lo estoy celebrandooooooo,daremos fiesta al blog que también se lo merece.


dimarts, 2 d’agost del 2011

Amamos porque sí...

 

Amamos porque sí, sencillamente
porque sí, sin saberlo,
como cuando la espiga se levanta,
como la lluvia cuando está cayendo,
como el viento que pasa y no lo sabe
y sin embargo, pasa y es el viento. 


Amamos porque sí, sencillamente
porque sí, sin razón y sin remedio,
como se seca un pozo,
como se empaña a veces un espejo,
como una fecha que cambió de día
o un nombre que olvidamos en un sueño. 


Amamos porque sí, sencillamente
y no importa en qué tiempo,
si en un amanecer de primavera
o en un lento crepúsculo de invierno,
pues si el árbol lozano da más flores
son más dulces los frutos de los árboles viejos. 


Amamos porque sí, sencillamente
por un porqué fatal que no sabemos,
como el traje de luto para un niño
o como las estrellas para un ciego,
como van hacia abajo las raíces
y hacia arriba las ramas
con las hojas por dentro. 


Amamos porque sí, sencillamente
porque sí, porque es cierto,
como un anochecer al mediodía,
como una llamarada sobre el hielo,
como resucitar estando vivos
sólo para morir sin haber muerto. 


Amamos porque sí, sencillamente.
Sencillamente, como pasa el viento ...


Carta de una madre


Te dí la vida, pero no puedo vivirla por ti

Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender.

Puedo dirigirte, pero no responsabilizarme por lo que haces.

Puedo instruirte en lo malo y en lo bueno, pero no puedo decidir por ti.

Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.

Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo.

Puedo hablarte del respeto, pero no te puedo exigir que seas respetuoso.

Puedo aconsejarte sobre las buenas amistades, pero no puedo escogerlas por ti.

Puedo educarte sobre el sexo pero no puedo mantenerte puro.

Puedo contarte sobre la vida, pero no puedo edificarte una reputación.

Puedo decirte que el alcohol es peligroso,  pero no puedo decir NO por ti.

Puedo advertirte acerca de las drogas, pero no puedo evitar que las uses.

Puedo exhortarte a la necesidad de tener metas altas,  pero no puedo alcanzarlas por ti.

Puedo enseñarte acerca de la bondad,  pero no puedo obligarte a ser bondadoso.

Puedo amonestarte en cuanto al pecado,  pero no puedo hacerte una persona moral.

Puedo explicarte cómo vivir,  pero no puedo darte vida eterna.

Puedes estar seguro que me he esforzado hasta el máximo para darte lo mejor de mi.... porque TE QUIERO... Pero lo que hagas de tu vida dependerá de ti, aún cuando siempre estés junto a mí .

Las decisiones las tomarás TU. Sólo le pido a Dios que te ilumine para que tomes las correctas.

La vida es el regalo que Dios nos hace

La forma en que vivas TU vida, es el regalo que te haces a TI.

Hoy


Hoy eliminaré de mi agenda dos días:
ayer y mañana.

Ayer fue para aprender
y mañana será la consecuencia
de lo que hoy pueda realizar.

Hoy me enfrentaré a la vida
con la convicción de que
este día jamás volverá.

Hoy es la última oportunidad
que tengo de vivir intensamente,
pues nadie me asegura
que mañana volveré a amanecer.

Hoy tendré la audacia de
no dejar pasar ninguna oportunidad,
mi única alternativa es la de triunfar.

Hoy invertiré mi recurso más
importante: mi tiempo,
en la obra más trascendental:
mi vida;
cada minuto lo realizaré
apasionadamente para hacer
de hoy un día diferente
y único en mi vida.

Hoy desafiaré cada obstáculo
que se me presenta
con la fe de que venceré.

Hoy seré la resistencia al
pesimismo y conquistaré
al mundo con una sonrisa,
con la actitud positiva de
esperar siempre lo mejor.

Hoy haré de cada tarea ordinaria
una expresión sublime.

Hoy tendré los pies en la tierra
comprendiendo la realidad
y la mirada en las estrellas
para inventar mi porvenir.

Hoy tendré tiempo de ser feliz
y dejaré mi huella y mi presencia
en el corazón de los demás.

Hoy, te invito a empezar un tiempo nuevo donde
soñemos que es posible cuanto nos proponemos
y lo realicemos con alegría y dignidad.

Autor desconocido


Somos


Somos lo que somos en esencia.
        Somos lo que queremos ser y lo que nos van dejando ser.
         Somos el veraz producto de afirmaciones y también, de  muchas negaciones.
         Somos fruto maduro de posibilidades, alegría y dolor, fortalezas y debilidades…La valentía. El miedo. El riesgo. El arrojo. Error y acierto.
         Somos la mano que abrimos y cerramos las puertas y también la que golpea cuando están cegadas.
         Somos los pasos que andan un camino de rectas, curvas y contracurvas, cruces, atajos, empalmes  e intersecciones.
         Somos lo que buscamos. Somos lo que encontramos. Somos lo que no hallamos. Causa y consecuencia.
         Somos nuestra elección y también, alguna que otra, elección de los demás.
         Somos un cuerpo; pero sobretodo un espíritu potente.
         Somos un espacio físico que se expande y un territorio intelectual que se propaga.
         Somos nuestra propia luz; por lo tanto la proyección de nuestra propia sombra.
         Somos como nos vemos; pero, también como nos ven.
         Somos una valija repleta de sueños y un espejo triturado de múltiples realidades.
         Somos anillo vital de compromiso. Alforja de responsabilidades. Con derechos. Con deberes. Con nosotros. Con el otro.
         Somos uno con uno y uno en un millón. Hacia adentro… para afuera.
         Somos el ropaje que llevamos puesto, el atuendo que nos quitamos ayer y  ese traje que nunca nos atrevimos usar.
         Somos el río y su ribera, la planta, la semilla…las dos caras de una misma moneda.
         Somos recuerdos reciclados en el hoy. Ancestral esperma. Registro de voces de otros tiempos y padrón de épocas futuras.
         Somos herencia, presencia, “aquí y ahora”, sello, huella dactilar, profundo surco…Seguros. Vulnerables. Carne y emoción. Momento y eternidad. Únicos.
 
         Pero, aún así, no somos en su totalidad…Siempre “estaremos  siendo” hasta el último momento de nuestra existencia.
 
Carlos Alberto Boaglio


Honestidad

Sinceridad


Jamás te pongas una máscara. Si te enfadas, enfádate. Es arriesgado, pero no sonrías, porque eso equivale a la falsedad. Pero te han enseñado que cuando estás enfadado debes sonreír. Entonces tu sonrisa es falsa, una máscara, un simple ejercicio con los labios, nada más. El corazón lleno de cólera, de veneno, y los labios sonrientes: te conviertes en un fenómeno falso.Entonces también ocurre lo contrario: que cuando quieres sonreír, no puedes. Tu mecanismo se ha vuelto del revés, porque cuando querías enfadarte no lo hacías, cuando querías odiar no odiabas. Ahora quieres amar, y descubres que el mecanismo no funciona. Quieres sonreír, y tienes que forzarte a ello. Tu corazón está lleno de sonrisas y quieres reírte en voz alta, pero no puedes. Algo se sofoca en el corazón, en la garganta. La sonrisa no aparece, o si aparece, es débil, está muerta. No te hace feliz, no estás contento, no estás radiante.Cuando quieras enfadarte, enfádate. Enfadarse no es malo. Si quieres reír, ríe. Reír no es malo. Empezarás a ver que tu organismo funciona, y cuando realmente funcione, emitirá como un zumbido, como zumba un coche que funciona bien. El conductor que aprecia su coche sabe que todo funciona, que hay una unidad orgánica: el mecanismo funciona bien.Se nota: cuando el mecanismo de una persona funciona bien se oye el zumbido a su alrededor. Camina, pero en sus pasos hay una especie de danza. Habla, y sus palabras contienen una sutil poesía. Te mira realmente, no con una mirada tibia, sino cálida de verdad. Cuando te toca,te toca de verdad; notas que su energía se transmite a tu cuerpo, que te transfiere una corriente de vida... porque su mecanismo funciona bien.No te pongas máscaras, porque crearás disfunciones en tu mecanismo, bloqueos. Existen múltiples bloqueos en tu cuerpo. A una persona que lleva tiempo suprimiendo la cólera se le bloquea la mandíbula. La cólera asciende por la mandíbula y allí se queda. Se le ponen las manos feas: no tiene el movimiento grácil del bailarín, porque la cólera llega hasta los dedos, que se quedan bloqueados. Recuérdalo: la cólera tiene dos vías de escape, una en los dientes, la otra en los dedos.Cuando se enfadan, todos los animales muerden o desgarran. De modo que las uñas y los dientes son los dos puntos por donde se libera la cólera.Sospecho que cuando una persona reprime la cólera tiene problemas con los dientes, porque se acumula demasiada energía que no se libera. Y quienes reprimen la cólera comen más: las personas enfadadas comen más porque los dientes necesitan ejercitarse. Y también fuman más. Las personas enfadadas también hablan más: pueden hablar de forma obsesiva, porque sus mandíbulas necesitan cierto ejercicio para liberar un poco la energía. Y sus manos se ponen feas, nudosas. Si liberasen la energía, sus manos serían preciosas.Cuando reprimes algo, hay una parte del cuerpo que reacciona ante la emoción. Si no quieres llorar, los ojos perderán brillo, porque las lágrimas son necesarias: son un fenómeno vivo. Si lloras de vez en cuando, pero de corazón, y se te inundan los ojos de lágrimas, se te limpian los ojos, como si fueran nuevos y vírgenes.Por eso las mujeres tienen los ojos más hermosos, porque aún son capaces de llorar. Los hombres han perdido esa belleza por la absurda idea de que los hombres no deben llorar.

Fuente: Libro Intimidad de Osho


dilluns, 1 d’agost del 2011

La pareja



 Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
- Nos amamos -empezó el joven.
- Y nos vamos a casar -dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo.
- Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.
- Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.
- Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor -repitieron-, ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo… -dijo el viejo después de una larga pausa-. Pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa -dijeron los dos.
- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.
- Bien -dijo el brujo-, Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
- Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta… salgan ahora.
Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur… El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
- Volaban alto? -preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Cómo lo pediste… ¿y ahora? -preguntó el joven- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No -dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.
- No -repitió el viejo-. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero… Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.
El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.
- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Sois como un águila y un halcón; si os atais el uno al otro, aunque lo hagais por amor, no sólo vivireis a rastras, sino que además, tarde o temprano, empezareis a lastimaros uno al otro. Si quereis que el amor entre vosotros perdure, “volad juntos pero jamás atados”.


Leyenda India