dilluns, 10 de gener del 2011

Nunca te quejes

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas, sin eliminarlos, morirán.

Aprende a nacer desde el dolor, y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejaras de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida; ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Ser feliz

Sólo en ti

divendres, 7 de gener del 2011

No quiero perderte




Nunca escribí una canción de amor
nunca escribí a solas con mi pasión
nunca pensé que todo iría mejor sin sentidos
sin sentidos.

Nunca creí que tu llegarías a ser
quien me de fuerza y necesite tener
ahora estoy sola y necesito saber
mi destino, mi destino.

No dejes que hoy vuelva a brotar
el miedo a la soledad
no temas hablar
volveré cuando despiertes.

No quiero perderte
no quiero esconderme
sabes bien que amar no es suficiente.

Un paso en falso me hizo ver la verdad
aquella noche no puede respirar
entre sollozos vi canciones flotar
sin sonido, sin sonido.

Cada momento tiene algo especial
cada sonrisa que no pude apreciar
son tantas cosas por las que luchar
siempre unidos, siempre unidos.

Lo que siento por tí




Lo que siento por tí hace poco empezó,
Y es algo hermoso,
Encantadoramente caprichoso.

Me pongo a tu merced cuando estas junto a mí,
Si me llamas, estoy,
A cualquier lado voy,
Si necesitas que te haga una visita,
Solicita que te vaya a buscar, a buscar.

Lo que siento por ti, te lo voy a decir,
Aunque no es nada fácil,
Es algo que creo, mereces oír.

Lo que siento por ti suena dentro de mí,
Yo te amo, corazón, me muero por decírtelo.

Es amor, es amor, es amor,
Lo que yo siento,
Es amor, es amor, siéntelo.

Lo que siento por ti, yo jamás lo sentí,
Nunca en mi vida,
La cual antes de ti estaba perdida
Sin lugar donde ir mas adentro de mí,
Dame tu corazón, voy a tratarlo bien,
De ves en cuando me voy sin avisar,
No es para tanto, no te asuste, mi amor, vuelvo hoy.

Lo que siento por ti suena dentro de mí,
Yo te amo, corazón, me muero por decírtelo.

Lo que siento por ti suena dentro de mí,
Yo te amo corazón, me muero, me muero por decírtelo.
Es amor, es amor, es amor, lo que yo siento,
Es amor, es amor, es amor, está viniendo.
Es amor, es amor, es amor, lo que yo siento,
Es amor, es amor, siéntelo.

Amistad... amor.....despedida















Un día como cualquier otro, sin darse cuenta dejaron que su amistad se tornara amor, un amor apasionado, tierno lleno de dulzura, tantos detalles dejaron al descubierto que después de tantos años de amistad, ese amor había estado oculto a sus ojos y fue suficiente un beso para que aquel dejara su escondite.

Se decían las palabras más bellas que el amor podía hacer nacer de ellos, cada minuto juntos era un regalo que ninguno de los dos desperdiciaba, sus miradas amorosas no fueron indiferentes a los demás. Eran tan evidentes sus sentimientos que cualquiera podría adivinarlos, cada uno tenia mil y una demostraciones de amor para con el otro.

Algunas veces, creyéndose ocultos a las miradas de los demás, se entregaban a la dulce tarea de amarse. Pero como siempre el destino suele torcerse y hasta crear nudos en las vidas de los hombres; ellos no fueron inmunes a sus caprichos, y se vieron envueltos dentro de un verdadero drama.
Aquel amor que los unía no se podía romper así nada mas, por mucho que les pudiese ocurrir, ya que ninguno estaba dispuesto a desprenderse de él, había momentos en el que una mirada bastaba para que rozaran el cielo, pero en otros un palabra bastaba para caer en la desesperanza.

El, tierno y lleno de detalles para con ella tenia mucho que ofrecer, pero a pesar de ello tenia algo que lo apartaba. Ella dulce y amorosa con él, no solo tenia mucho que ofrecer, si no que lo daba, trataba de apegarse a su amor, pero sabia que tenia quizás mucho o poco que perder.

El día de la despedida solo había lagrimas en sus ojos, lagrimas de amor mezcladas con dolor, ambos sabían que tenían que separarse, pero no sabían que hacer con su amor. Cómo podrían ocultarlo, acallarlo ¿cómo?.

El camino recorrido por separado era lo mejor, era lo correcto; pero a quien le importa lo correcto. Aun así a ellos les quedaba la esperanza de que algún día se volverían a cruzar, y quizá, solo quizá las cosas serian diferentes.

Cuando me ame de verdad


Cuando me ame de verdad,
comprenderé que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto,
en la hora correcta, y en el momento exacto.
Y, entonces, podré relajarme.
Sabré que eso tiene nombre... AUTOESTIMA

Cuando me ame de verdad, podré percibir que mi angústia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Sabré lo que es la... AUTENTICIDAD

Cuando me ame de verdad, dejaré de desear que mi vida sea diferente
y comenzaré a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento.
Conoceré la MADUREZ

Cuando me ame de verdad, comenzaré a percibir lo ofensivo que resulta tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona no está preparada... Inclusive yo mism@.
Conoceré El RESPETO

Cuando me ame de verdad, comenzaré a librarme de todo lo que no sea saludable ... Personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me
empuje hacia abajo.
De inicio, mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Conoceré entonces El AMOR PROPIO

Cuando me ame de verdad, dejaré de temer a tener tiempo libre y desistiré de hacer grandes planes, abandonaré los Mega-proyectos de futuro.
Haré lo que encuentre correcto, lo que me guste, cuando quiera y a mi propio ritmo.
Sabré que eso es SIMPLICIDAD

Cuando me ame de verdad, desistiré de querer tener siempre la razón y, con eso, erraré muchas menos veces.
Descubriré la... HUMILDAD

Cuando me ame de verdad, desistiré de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro.
Sabré mantenerme en el presente, que es donde la vida acontece.
Viviré un día a la vez.
Aprenderé lo que es la... PLENITUD

Cuando me ame de verdad, percibiré que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando yo la coloque al servicio de mí corazón, ella será una valiosa aliada.
Todo eso será.... SABER VIVIR!


Todo eso sucederá, solo cuando sepa amarme de verdad

Compañero mio




Compañero mio, compañero,
de mi vida, faro
que emerge en las tinieblas.

Conocí la soledad
cuando te ausentas.
Acepte el silencio cuando callas,
silente, pensante.
Eternamente pegado a mi alma,
amarrado a mi vida
y a mi mente.

Y yo...eternamente en fuga,
como ola, como viento...
despiertas los sueños
que habitan en mi mente.
Me abandono a tus brazos,
y me siento clara niña,
pregunta de humo,
hecha de las cosas
que te agradan, que te mecen.

Eres incendio en mi interior
que crepita y me devora,
me abraza en sus llamas,
me enajena.

Se tiñen con tu amor
mis palabras,
quedando en llanto
mis angustias.

Amame, compañero,
como me amas.
Porque tu, amor,
toda me ocupas,
toda me llenas.

Ya no quiero otra vida,
que tu vida.
Ya no quiero otro amor,
que el que me brindas.

Bosque encantado

Watermark


Nadie mojaba el aire





















Nadie mojaba el aire
tanto como mis ojos.

Me decías: "¿Trabajas?"
Me decías: "¿Es la hora del te?"

Y yo no te decía: "Te amo";
no te decía:
"Eres todo lo que tengo";
no te decía:
"Eres la única rosa en la que caben
todas las primaveras."

Me decías:
"Adiós, hasta mañana."
O me decías:
"¿Necesitas algo?"

Y yo no te decía:
"Me estoy muriendo
de amor... Me estoy muriendo."


Nadie mojaba el aire
tanto como mis ojos.



Nadie mojaba el aire
como yo.

Antonio Gala



El tren de la vida



A veces pienso que vivir la vida es como mirar a través de la ventanilla de un tren; vemos pasar las cosas con sensaciones vertiginosas; y si queremos fijarnos en algo parece, por un momento, ralentizar su marcha, pero al final desaparece sin solución de continuidad; parece que son las cosas las que pasan, mientras nosotros permanecemos quietos en nuestro lugar de observación. Sí, así veo la vida; pasan las cosas mientras nosotros quedamos.
Nada más lejos de la realidad; que la vida pase como pasan las cosas a través de las ventanillas del tren no deja de ser un triste espejismo; al final somos nosotros los que llegamos; y las cosas que pasaron siguen en el mismo lugar.
Manolo Navarro

El amor y la locura


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando EL ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos al escondite?
LA INTRIGA levantó la ceja intrigada, y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿al escondite? ¿Y cómo es eso?
Es un juego - explicó LA LOCURA- , en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
EL ENTUSIASMO bailó secundado por LA EUFORIA.
LA ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar, LA VERDAD prefirió no esconderse ¿para qué? Si al final siempre la hallaban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y LA COBARDIA prefirió no arriesgarse...
Uno, dos, tres... comenzó a contar LA LOCURA.
La primera en esconderse fue LA PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La FE subió al cielo y LA ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos ...que si un lago cristalino , ideal para LA BELLEZA, que si la rendija de un árbol, perfecto para LA TIMIDEZ, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico para LA LIBERTAD. Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.

EL EGOISMO en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.
LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris) y LA PASIÓN Y EL DESEO en el centro de los volcanes.
EL OLVIDO... se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.
Cuando LA LOCURA contaba 999.999, EL AMOR aún no se había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado...hasta que encontró un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón, - contó LA LOCURA- y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue LA PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a LA FE discutiendo con DIOS en el cielo sobre teología y a LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a LA ENVIDIA y claro, pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO.
AL EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, el sólo salió de su escondite, había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió LA BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, EL TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arcoiris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta EL OLVIDO...que ya se le había olvidado que estaban jugando al escondite, pero sólo EL AMOR no aparecía por ningún sitio, LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas había herido en los ojos AL AMOR; LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra...
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.



                                                                                                                                









The Zodiac art by Kagaya






ARIES



TAURO

GÈMINIS



CÁNCER

LEO

VIRGO

LIBRA

ESCORPIO

SAGITARIO

CAPRICORNIO

ACUARIO

PISCIS

Quero sim






dijous, 6 de gener del 2011

La tristeza y la furia


En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.


Del libro Cuentos para pensar. de Jorge Bucay.

¿Quién mató al amor?

 
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio que es el rey de los malos sentimientos los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos mas perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el odio el que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quién seria tan difícil de matar para que el odio los necesitara a todos.

¡Quiero que maten al Amor¡ dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenia ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron muy decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia el amor la superaba y salía adelante".
Fue cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviare la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder, eso nunca lo ignorara".

Y empezó la Ambición el ataque hacia su victima, quién efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas, situaciones para despistar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.

Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el odio siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás: "Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".

De pronto, de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte: "Yo mataré al Amor" dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo "ve y hazlo".

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar que por fin EL AMOR HABÍA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "Ahí les entrego al Amor, totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marchó.
¡Espera! dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres?. El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo SOY LA RUTINA.

Arte poética



" Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable

Jorge Luis Borges

Cuando yo me haya ido







Quizás me olvides pronto
quizás ya  no recuerdes cuánto te he querido
o quizás sientas mi ausencia
cuando veas mi asiento vacío.

Yo se que me has amado y que me extrañarás
viviré en tus sueños y no me olvidarás
te acariciaré aunque no lo sientas
estaré en tu mente, estaré en tu alma.
.
Cuando yo me haya ido
recuerda las cosas que más me gustaban
como los paseos que hacíamos los dos
mientras el mar inquieto y profundo
era testigo de nuestro amor

       (Maria Luz Novoa)

Tu y yo


Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.

Solo tú y yo sabemos porqué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío...
y aún nos arde en los labios algún beso reciente.

Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.

Y así, las dos orillas, tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.


José Ángel Buesa