dilluns, 29 d’agost del 2011

Canción de la espera


Espero tu sonrisa y espero tu fragancia por encima de todo,del tiempo y la distancia.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás...
sé sólo que te estaré esperando. En lo alto del bosque y en lo hondo del lago,
en el minuto alegre y en el minuto aciago, en la función pagana y en el sagrado rito,
en el limpio silencio y en el áspero grito. Allí donde es más fuerte la voz de la cascada,
allí donde está todo y allí donde no hay nada, en la pluma del ala y en el sol del ocaso,
yo esperaré el sonido rítmico de tu paso.

Comprendo que de mí ya se ría la gente al ver cómo te espero desesperadamente.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo,
cuando todos los pájaros paralicen el vuelo cansados de esperarte,
ese día lejano yo te estaré esperando todavía.
No importa: aunque me digan todos que desvarío,
yo te espero en las ondas musicales del río, en la nube que llega blanca de su trayecto,
en el camino angosto y en el camino recto.

Niña, joven o anciana, sonriendo o llorando, en el alba o la tarde, yo te estaré esperando,
y si me convenciera que ese ansiado día no habría de llegar...

también te esperaría.


Jose Angel Buesa

diumenge, 28 d’agost del 2011

Estar enamorado

Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida. 
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa. 
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva. 
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba. 
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira. 
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas. 
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira. 
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida. 
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía. 
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida. 

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma. 
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama. 
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia. 
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas. 
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas. 
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada. 
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta. 
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama. 
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia. 
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa. 
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días. 
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída. 
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería. 
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas. 
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina. 
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas. 
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia. 
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría. 
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna. 
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita. 
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura. 

Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas. 
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas. 
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras. 
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia. 
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura. 
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna. 
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura. 
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca. 
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

Francisco Luis Bernárdez
 
 

Escribeme en el cielo


Lágrimas de plata

Fue en un pueblo pequeño, bañado por la inmensidad del mar. Durante el día, el mar se alejaba de los habitantes del lugar para que pudieran hacer sus vidas con total normalidad, sin ser interrumpidos con el vaivén de sus olas. Durante la noche, se mostraba en toda su plenitud. Sus aguas crecían e inundaban parte del pueblo (aunque los ciudadanos ni se inmutaban).

El mar pensaba que no era observado por los hombres, que podía hacer lo que quisiera. Podía llevar a sus arrecifes de corales hasta la orilla para que vieran lo que había en el exterior. Podía dejar que todos los animales que habitaban en ella salieran a pasear sin temor a ser pescados. Y no se equivocaba. Al menos, no del todo. Había alguien que durante la noche no descansaba. Se quedaba en vela sólo para ver esa actuación tan maravillosa de las olas.

Era la luna, que desde aquella distancia tan lejana se dejaba embriagar por el delicioso olor que desprendía el mar. Lo observaba todas las noches, sin que él lo supiera. Pero, sin darse cuenta… ¡Se enamoró de él!

“Dios… ¡Qué horror vivir un amor tan desafortunado! ¿Qué voy a hacer yo ahora, sin poder rozarle puesto que estoy muy lejos y sin ni siquiera poder explicarle que por él vivo y por él muero porque jamás me oirá?” Se lamentó la luna. Era tan grande el dolor que sintió, que las lágrimas brotaron de sus ojos como si de un diluvio se tratara. 

Sus lágrimas eran de plata y tenían poderes maravillosos. Cayeron sobre los campos y consiguió que la cosecha fuera magnífica todo el año. Cayeron sobre los ríos, y la sequía se acabó. Algunas de esas lágrimas, cayeron sobre el mar y lo dotó de una larga visión y de un afinado oído. Podía escuchar sonidos que estaban muy lejos de este planeta. ¡Tan lejos como estaba la luna!

“Qué lamento tan desagradable… ¿Quién estará llorando de esa manera? ¿Qué dolor tiene en sus adentros que le amarga tanto?” El mar miró hacia arriba y vio a la luna. Vio como las lágrimas de plata caían de sus tristes ojos.
-¿Por qué lloras, amiga luna? –Preguntó el mar.
-Pero… ¿acaso puedes verme? ¿Acaso puedes oírme? –Se extrañó la luna.
-Claro que sí. Ese lamento tan sentido se puede oír a miles de leguas de aquí. Pero dime, ¿qué te atormenta tanto, preciosidad de plata?
-El amargo sabor de tener que vivir un amor desafortunado. Un amor no correspondido.
-¿Con el sol? ¿Le has explicado tus sentimientos? Seguro que él también siente lo mismo por ti.
-No… Con el sol no. Es con alguien que está muy lejos de mí. Alguien que jamás podré rozar, que jamás podré besar, que jamás podré estar junto a él.
-Vaya… Entonces sí que es triste ese amor. Pero aún así, pienso que si no has hablado con él deberías hacerlo. Tal vez, te lleves una sorpresa.
-Tienes razón… ¡Eso voy a hacer ahora mismo! Ese amor que me trae por la calle de la amargura… Eres tú, mi amado mar. Te observo cada noche. Veo como te engrandeces cuando yo aparezco por encima del horizonte. Veo como tus olas llegan hasta casi las calles del pueblo. Veo los paseos de los peces, los juegos de los arrecifes… Te veo a ti. Veo cómo sonríes, cómo te muestras majestuoso ante la oscura noche. Y no he podido evitar enamorarme de ti y de tu grandeza.
-Pues sécate esas lágrimas. Sé perfectamente que me observas desde hace meses. Que te quedas todas las noches en vela para ver mis olas. Que suspiras por no estar cerca de mí… Lo sé todo. Yo sufro el mismo mal de amores. Cada noche, intento hacer un espectáculo nuevo para que tú sonrías, para que no dejes de estar enamorada de mí pese a la distancia. Y no sé si lo consigo…


Tras aquella larga conversación, el mar y la luna se juraron amor eterno. Cada noche, la marea del mar sube para que lo vea mejor su amada luna. Y cuando ves la furia del mar en alguna tempestad, es porque el mar está demostrándole todo su amor a la luna. Es entonces, cuando ellos hacen el amor. Alguna vez, cada mucho tiempo, la luna consigue bajar… Y llega a estar en el horizonte, justo encima del mar. Besos, caricias, abrazos, susurros enamorados, se dan en ese instante mágico. Aquello fue un amor verdadero. Y por suerte, hoy aún existe y siguen igual de enamorados que en aquellos tiempos remotos.”

Chicos de hoy


Cascadas sobre el mar

 Las 8 Cascadas más sorprendentes que caen directamente hacia el mar

Dimos un gran recorrido a través del mundo para encontrarnos con las cascadas más espectaculares que hay alrededor de éste, después de pasar por California, Escocia, Turquía, y Corea del Sur, llegamos hasta México; para mostrarles las caídas de agua más bellas que nos han dejado sin palabras, un espectáculo único y sin igual!


La primera de ellas: McWay Falls, California.
Situada en Julia Pfeiffer Burns State Parks en McWay Creek, es una cascada de 80 metros que fluye durante todo el año, la cual por caer en el mar se le denomina tide falls. Este lugar es sólo accesible a pie desde un sendero que llega a la playa, o si prefieres puedes observarlo desde un barco como todos los turistas que quieren disfrutar de este hermoso paisaje de la naturaleza.

La segunda de la lista…Cascada Alamere, también en California; localizada en Point Reyes National Seashores, una caída de una altura impresionante (250 pies), que desemboca directamente al océano. Cascada Alamere, será una experiencia inolvidable al estar ante su gran inmensidad que te dejarán sin habla. Imagina, que te encuentras dando un recorrido por la playa, y de repente te encuentras con este espectáculo visual que nos ha dejado la naturaleza, ¿Cool, no?


Otra de las vistas más relajantes y que obviamente no podían faltar en nuestra lista, son las cascadas de Kilt Rock Waterfall, Escocia. Una corriente de agua que va cayendo hacia el mar y que te transmite una paz incomparable; las cascadas Kit Rock son un paraíso natural con una altura de 105 metros de altura, su ubicación Trotternish, en la isla Skye, en Escocia. Una transformación natural que se originó gracias a la presencia de diferentes formaciones volcánicas por un lado, y a las costas con grandes acantilados por otro; la maravillosa cascada desemboca directamente en el mar.


Con una caída de más de 40 metros y con una de las mejores vistas que desembocan en el mar mediterráneo se encuentran las cascadas, Duden Falls, Turquía. Estas cascadas vierten sus azules aguas en un bonito parque a través de acantilados rocosos que han erosionado la piedra, y han ido formando un río y una cueva; esto o más es lo que puedes admirar en Duden Falls, un recorrido emocionante a través de un pequeño viaje en barco, de lo más agradable y atractivo!


Situada en la isla de Jeju, un destino turístico ideal para ir de luna de miel en Corea del Sur; la cascada Jeongbang, con una caída de 23 metros junto al océano, es un esplendoroso final para el gran espectáculo que nos muestra el correr del agua. Mucha gente asegura que es la única cascada en todo Asia que cae directo al mar. La cascada está situada cerca de Seogwipo, es una de las diez maravillas naturales de la isla de Jeju y un atractivo turístico ineludible: Jeongbang, Isla Jeju; Corea del Sur, una más de la lista!


Nombrada como la octava maravilla del mundo, se encuentran las cascadas de Milford Sounds, Nueva Zelanda. También conocido como Piopiotahi en Maorí, es una ensenada situada en el suroeste de la isla sur de Nueva Zelanda. Siendo el sitio más famoso de Nueva Zelanda, para los turistas por ofrecer uno de los mejores atractivos visuales que jamás antes hayas visto; una de sus mejores cualidades es la flora y fauna que la rodean, además de estar cerca de uno de los más atrayentes parques de la ciudad, situada dentro del Fiordland National Park, que está dentro del Wahipounamu World Heritage.


Volvemos al continente Euopeo y nos situamos hasta Noruega, donde nos encontramos con las hermosas cascadas de Fiordo de Geiranger, Noruega. Un complejo de cascadas que nos invitan a admirar uno de los impresionantes panoramas que tiene la ciudad, un panorama natural de primera categoría, que desemboca desde dos vertientes que se unen de la forma más espectacular; por un lado los saltos conocido como “Siete Hermanas” y por el otro “El Pretendiente”, dejan caer sus aguas vertiéndose en el mar magníficamente!



Y para cerrar con broche de oro nos trasladamos hasta México, para mostrarte una de las mejores maravillas que existen en nuestro país y que no podían ser la excepción, Las cascadas de Agua Azul, Chiapas México, reconocidas como una de la más bellas de México y todo el mundo. El agua que corre por la piedras y una diversidad de materiales naturales, crean ese color característico de sus aguas. Destacando lo cañones acantilados, los valles y los ríos de agua que se forman en su desembocadura. Una fotografía espectacular con la mejor flora y fauna del estado de Chiapas, muy cerca de Palenque.

Si hay un paisaje ante el cual ningún viajero puede resistirse, ese sin duda alguna el que provocan las cascadas… un paisaje maravilloso que simplemente pudimos describir con estas pocas palabras, aunque haya tantas más para hacerlo. Un paisaje natural que impacta, incluso hasta su brisa llega a mojarnos… Sorprendente!

Fuente:
cheektocheekmagazine

El sabio,el generoso y el bueno



En una jânaqa, un maestro sufí les explicaba a los discípulos y amigos allí reunidos, durante un sohbet:


- Un hombre bueno es aquel que trata a los demás como a él le gustaría ser tratado. Un hombre generoso, por su parte, es aquel que trata a otros mejor de lo que él esperaría ser tratado. Pero, un hombre sabio es quien sabe de qué manera él mismo y los otros deberían ser tratados; de qué manera e incluso hasta qué punto.

Alguien entre los presentes (dado a juzgar y clasificar, a lo visto), preguntó:

- Pero, maestro, ¿qué es mejor: ser bueno, generoso o sabio?

El maestro, sin apenas pestañear, contestó:
- Si eres sabio, no tienes que estar obsesionado todo el día con ser bueno o generoso. Sólo estás obligado a hacer en cada momento lo que es necesario.

No es la mano la que es generosa, sino el ojo, la vista. Lo único que importa en el camino interior es ver, para discernir; y el sabio es el que ve. Quien ve, el sabio, el hombre de conocimiento, actúa más allá de cualquier juicio. Hace en todo momento lo que tiene que hacer, lo que hay que hacer. 


Me declaro vivo

 Saboreo cada acto.
Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí,
entonces me portaba como los demás querían
y mi conciencia me censuraba.
Menos mal que a pesar de mi esforzada
buena educación siempre había alguien difamándome.
¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó
que la vida no es un escenario!
Desde entonces me atreví a ser como soy.
He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones;
conozco gente extraña:
católicos, religiosos pecando y asistiendo a misa puntualmente,
pregonando lo que no son,
personas que devoran al prójimo con su lengua e intolerancia,
médicos que están peor que sus pacientes,
gente millonaria pero infeliz,
seres que se pasan el día quejándose,
que se reúnen con familia o amigos
los domingos para quejarse por turnos,
gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.
El árbol anciano me enseñó
que todos somos lo mismo.
La montaña es mi punto de referencia:
ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera,
yo sigo caminando indetenible.
Soy guerrero:
mi espada es el amor,
mi escudo el humor,
mi hogar la coherencia,
mi texto la libertad.
Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme,
no hice de la cordura mi opción.
Prefiero la imaginación a lo indio,
es decir inocencia incluida.
Quizás solamente teníamos que ser humanos.
El que tú no veas los átomos,
no significa que no existan.

Por eso es muy importante que sea el Amor
lo único que inspire tus actos.
Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos,
sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo
transitando de espaldas a la luz.
En realidad,
sólo hablo
para recordarte
la importancia
del silencio.
Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra
detrás de las palabras; no soy un sabio,
sólo un enamorado de la vida.
El silencio es la clave,
la simplicidad es la puerta
que deja fuera a los imbéciles.
La gente feliz no es rentable,
con lucidez no hay necesidades innecesarias.

No es suficiente querer despertar, sino despertar.
La mejor forma de despertar es hacerlo
sin preocuparse porque nuestros actos
incomoden a quienes duermen al lado.
Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia.
Es más importante amar lo que hacemos
y disfrutar de todo el trayecto.

La meta no existe, el camino y la meta son lo mismo.
No tenemos que correr hacia ninguna parte,
sólo saber dar cada paso plenamente.
No, no te resistas, ríndete a la vida.
Quien acepta lo que es
y se habilita para hacer lo que puede,
encarna las utopías

y lo imposible se pone a disposición.
La mejor manera de ser feliz es: ‘ser feliz’.
Reconstruye tu raíz y saborea la vida.
Somos como peces de mares profundos,
si salimos a la superficie reventamos.
La frivolidad y la intrascendencia
condenan la vida a la muerte.
Cuando somos más grandes que lo que hacemos,
nada puede desequilibrarnos.
Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes
que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.
El corazón está en emergencia por falta de amor.
Hay que volver a conquistar la vida,
enamorarnos otra vez de ella.
Nuestro potencial interior aflora espontáneamente
cuando nos dejamos en paz.
Quizá sólo seamos agua fluyendo;
el camino nos lo tenemos que hacer nosotros.
Más no permitas que el cauce esclavice al río,
no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
La infelicidad no es un problema técnico,
es el resultado de haber tomado el camino equivocado.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez.
Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad
que pulula por doquier, infectando almas
y atrofiando corazones.
El amor es, a nivel sutil,
la esencia de nuestra instancia inmunológica.
La gente está tan acostumbrada a complicarse,
que rechaza de antemano la simplicidad.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz,
que la sensación de felicidad
les resulta sospechosa.
La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura
le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Hay cosas que son muy razonables, objetivas y… apestan.
Ya no podemos perder el tiempo
en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.

Quienes no están preparados para escuchar
tienen la recompensa de no enterarse de nada.
Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga,
crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas,
y fundamentalmente celebra lo que tengas.
La vida es un canto a la belleza,
una convocatoria a la transparencia
Cuando esto lo descubras desde la vivencia,
el viento volverá a ser tu amigo,
el árbol se tornará en maestro
y el amanecer en ritual.
La noche se vestirá de colores,
las estrellas hablarán el idioma del corazón
y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.
¡Me declaro vivo!
Chamalú.
Indio Quechua
 

dissabte, 27 d’agost del 2011

La gent d'Arenys

La gent d’Arenys

(Lletra per una sardana escrita l’any 1947 dedicada a Carles Xena)

La gent d’Arenys – mireu si és el cas! –
Som cadascun a sa manera:
qui és alt o és baix; qui és magre o gras,
qui té un ofici o una carrera.

Som com tothom, poc més, poc menys.
Però se’ns coneix que som d’Arenys.

Diu que ens ho veuen a la cara.
Potser ho fa el cel, potser el mar blau
o la riera oberta i clara
o el nostre clima tan suau.

Sigui el que es vulgui, és cosa certa
Que som gent noble i ben oberta.
Tots rumbegem, qui menys qui més,
i tots gastem certa elegància.

Tots tenim l’aire de marquès
sense voler-nos dar importància.
Això és la sang, que ens bull a dins,
de tants prohoms i braus marins.
Del millor indret que Arenys tenia
n’hem fet jardí pels que ja han mort.

No obrim carrers – que prou caldria –
però obrim els braços fent un Port.
Nostre palau – ningú ho estranya –
l’hem fet per als vells, i - tant se val! –
ans que el “passeig millor d’Espanya”
hem preferit un hospital.

Som a la inversa de tants d’altres:
primer tothom, després, nosaltres.
Així hem estat, i així serem.
I som alegres i cantaires.
I som feiners i fressegem
com els boixets de les puntaires.
De tot bateig volem confits
i de tot dol prenem candela
i ens barallem... però – amunt i crits –
naveguem junts a rem i vela.

O gent d’Arenys: vinguen les mans
i amb un anhel que mai feblegi
fem via enllà, tan cristians,
tan franciscans i catalans,
que tothom digui així que ens vegi:

“Són com tothom, poc més, poc menys...
Però, quina gent la gent d’Arenys!”


divendres, 26 d’agost del 2011

Qué suerte la mía

Qué suerte la mía,
haberte encontrado…
Qué suerte la mía,
por tener tus dulces besos en mís labios…

Qué suerte la mía,
por escuchar tus poemas susurrados…

Qué suerte la mía,
por estar fascinada de tú encanto…

Qué suerte la mía,
por descubrir contígo un amor tan puro…

Qué suerte la mía,
por saberme tuya eternamente…

Qué suerte la mía,
por descubrir mi cuerpo con tus manos…

Qué suerte la mía,
por dejarme entrar en tú mundo cuando sueñas…

Qué suerte la mía,
por hacerme sucumbir a tus miradas enamoradas…

Qué suerte la mía,
por llevarme al harén de tus deseos todas las noches…

Qué suerte la mía,
por ser el príncipe al que dedicar mis poemas…

Qué suerte la mía,
por hacerme la mujer más felíz sobre la faz de la tierra…

…¡¡ Qué suerte la mía, amor, qué suerte la mía!!!!…

Fuente: POEMAS DENTRO DE MIS SUEÑOS by MAMEN ANZUÉ
 

Sueño de amor


Yo he soñado contigo en otro mundo
yo he vivido contigo en otra vida
y el vuelo de tu alma estremecida
lo he contemplado así, meditando.

De donde viene este fervor profundo
a donde va mi adoración sentida
sino del fondo de tu misma vida
y hacia la cumbre de tu propio mundo.

Yo he esperado sin prisa tú llegada;
con secreta esperanza te he buscado
y ahora que mi sueño te ha encontrado

un sueño me parece tu mirada
a el mismo misterio de hallarme en tu morada
con todo el corazón transfigurado.

Arturo Ricardo Yungano,   Argentina, 1953
 

 

dijous, 25 d’agost del 2011

Quiero estar contigo


Solo quiero estar así,
En tus brazos viéndote,
Casi ni hablar,
Solo quiero estar contigo,
Sin miedo amándote,
Así tan fuerte…...

Solo quiero ver el sol,
Alumbrando nuestro amor,
Así tan fuerte
Decirte eres lo más lindo,
Entregarte el corazón, toda la vida…..

Solo quiero estar contigo,
Desnudar toda mi vida,
Decirte eres lo más lindo,
Decirte que tú eres algo,
Más que el sol o un simple encuentro
Algo más que un sentimiento
Algo más que esta canción que sale de mi corazón..

Solo quiero despertar,
En un mundo ideal,
Donde los dos
No sintamos mas distancia,
Estar juntos nada más,
Y así decirte…. Eh..!!


Solo quiero estar así
(Entre tus manos)
Entregarte el corazón,
(Toda la vida)..

Solo quiero estar contigo…
Aquí amándote………….


Gustavo Herrera

Los amantes de teruel

Sucedió en el siglo XIII:
En un edificio a mitad de lo que hoy es la calle de los Amantes, vivía don Martín de Marcilla, descendiente de don Blasco de Marcilla, uno de los audaces capitanes que en 1171, con el permiso del rey Alfonso II conquistó la villa de Teruel a los musulmanes.
Don Martín estaba casado con doña Constanza Pérez Tizón y del matrimonio nacieron tres hijos: don Sancho, don Diego y don Pedro.
La familia Marcilla era muy importante en el Teruel de aquel entonces, pues el propio don Martín de Marcilla fue Juez de Teruel durante los años 1192 y 1193.
Poseían una gran hacienda, pero en 1208 quedó empobrecida a causa de una terrible plaga de langosta que asoló la comarca de Teruel.
Muy próxima a la casa de los Marcilla, en lo que siempre se le ha conocido como el edificio de Sindicatos, vivía la familia de don Pedro de Segura, que aunque de menos linaje y nobleza que los Marcilla, había prosperado más por su dedicación al comercio, llegando a ser una de las familias más ricas de Teruel.
El matrimonio Segura tenía una hermosa hija, Isabel de Segura, con la que Diego de Marcilla jugó desde niño y entabló una gran amistad durante su adolescencia.
Con el transcurso del tiempo y casi sin darse cuenta, los juegos y la amistad se fueron transformando en un juego de amor. Y por fin llegó el día en que Diego, sintiéndose plenamente enamorado de Isabel, le declaró su amor y su ardiente deseo de tenerla por compañera por toda la eternidad. Isabel, que compartía tales sentimientos, aceptó la proposición y ambos comenzaron a imaginar planes maravillosos sin que nada se interpusiera en su camino por el momento.
Así, enamorados, y de mutuo acuerdo, llegó el momento en que Diego, confiado y esperanzado, consideró necesario proponer sus pretensiones al padre de Isabel.
Don Pedro, sopesando las ventajas e inconvenientes de tal enlace, y comprendiendo que económicamente no le beneficiaba la alianza de su hija con el segundón de los Marcilla, se negó rotundamente, anteponiendo la riqueza a la nobleza y el interés material al amor desinteresado, puro y limpio.
El duro golpe y el menosprecio recibido por Diego truncó todas sus alegrías y esperanzas, pasando de la felicidad más pura a la desesperación extremada.
Comprendiendo que era imposible la terquedad del que podía haber sido su suegro y que el único camino que había para conseguir a su amada, era enriquecerse, decidió partir en busca de riquezas, luchando en la guerra contra el infiel. Y así se lo hizo saber a Isabel: “Volveré un día a Teruel cargado de gloria para conseguir tu mano, o bien moriré como buen vasallo en la lucha”.
Llegado el momento de partir, Isabel, con gran amargura, le confesó sus miedos al peligro, la soledad, la tristeza y a la ausencia de noticias de él.
Comprendiendo Diego que el sacrificio de su amada era injusto si él moría en el campo de batalla, propuso establecer un plazo de espera durante el cual se guardarían ambos fidelidad mutua.
De mutuo acuerdo fijaron un plazo de cinco años, agotados los cuales Isabel quedaba libre, para que de esta manera no agotase su vida estérilmente.
La despedida debió ser enternecedora, y sucedió en la primavera del año 1212, año en que Diego de Marcilla se dirigió a Zaragoza para unirse al ejército del rey de Aragón don Pedro II y comenzar así su calvario.
Entre tanto, triste y sola, se quedaba Isabel en Teruel, oteando día tras día los lejanos horizontes, esperando.
Los días fueron pasando, las esperanzas se perdían e Isabel desvanecía cual flor marchita; ni siquiera los regalos de su padre para levantarle el ánimo le alegraban el espíritu. Y bien que se preocupaba de saber de Diego mediante las gentes venidas de Castilla a las cuales escuchaba con ansiedad sus relatos, pero era inútil, pues nadie sabía darle razón de él. Imaginando lo peor, ya no preguntaba a combatientes regresados ni a viajeros y mercaderes, sólo rezaba por él en Santa María de Mediavilla, San Pedro o el Salvador.
Así transcurrieron los días y los años, hasta que un día su padre tomó la determinación de obligarla a aceptar los galanteos de un turolense rico e ilustre muy del agrado del padre: don Pedro de Azagra. Isabel daba largas al asunto, pero su padre insistía cada vez más en el enlace matrimonial.
Habían pasado ya cuatro años y tal era la insistencia del padre, que Isabel aceptó el deseo paterno, pero con la condición de que lo cumpliría tras agotarse el plazo de espera que había pactado con Diego.
Por fin llegó la boda, y se celebró el mismo día en que se cumplían los cinco años, y justo el día en que Diego regresaba victorioso y habiendo conseguido la fortuna deseada.
Era ya pasada la media tarde cuando Diego, montado a caballo, subía a galope tendido por la cuesta de la Andaquilla. Cruzó el portal de Daroca y se dirigió a casa de los Segura con intención de ver a su amada.
Al llegar a la puerta no salía de su asombro al ver tanta gente y semejante jolgorio. Acercándose a un grupo de jóvenes, preguntó por la causa de tal regocijo. Los jóvenes le informaron que se trataba de la boda de la hija de Don Pedro de Segura.
Amargura, dolor, rabia y pena es lo que sintió en aquel momento, pero aunque resentido ante tal ingratitud tomó la determinación de entrar para entrevistarse con Isabel y comprobar que efectivamente era cierta la noticia que acababa de recibir.
Se adentró en salas y estancias hasta encontrar a su amada. Ella al verle lo miró y tras leer en su mirada la acusación y el reproche, cayó desvanecida. Ya recuperada, pidió permiso a los presentes para retirarse a solas por unos momentos. Él la siguió disimuladamente hasta la alcoba nupcial y allí intercambiaron mutuos reproches. Diego le prometió marcharse para siempre de Teruel, a cambio lo único que le pedió fue un beso de despedida. Pero fue un beso que Isabel, fiel a su matrimonio, le negó por tres veces. Ante tal crueldad Diego cayó muerto a los pies de Isabel.
Aterrorizada y sobrecogida ante aquella muerte repentina, quedó inmóvil sin saber qué hacer. Al momento reaccionó, se acercó a Diego e intentó reanimarlo, pensando que bien podía tratarse de un desvanecimiento, pero fue inútil: Diego acababa de morir.
Dada la tardanza de Isabel, su marido fue a buscarla. Al entrar en la estancia, quedó atónito al ver el cadáver. Al reconocer el difunto consideró que no era conveniente que los invitados se percatasen del suceso, así que organizó su plan: cuando los invitados ya se habían marchado y la quietud y las sombras de la noche invadían la villa, tomó el cuerpo de Diego, lo sacó de casa de los Segura y lo dejó abandonado en un callejón cerca de la casa de los Marcilla, cual si de un invitado poseido por el alcohol se tratase.
Al amanecer el nuevo día, don Martín de Marcilla volvía a ver a su hijo tras cinco años de ausencia, pero… sin vida. Amargo momento para unos padres que después de cinco años de espera tenían que recibir la visita de su hijo en cuerpo inerte.
En casa de los Segura nadie daba crédito a lo sucedido, pues bien se encargaron Isabel y su marido de guardar silencio. Mientras tanto, Teruel, vestido de luto, acudía a casa de los Marcilla para expresar su condolencia.
Don Martín resolvió celebrar los funerales de su hijo en la iglesia de San Pedro, y allí, sobre un catafalco, y sin cubrir, fue depositado el cuerpo de Diego.
Isabel, presa de los remordimientos y agobiada por la angustia, tomó un manto, cubrió su rostro para no ser reconocida y se sumó a la comitiva.
Al llegar a la iglesia, tras clavar la mirada en el cadáver de su amado, atravesó la nave y, deseosa de reparar el mal causado, se dispuso a dar a Diego el beso que le negó en vida. Arrojándose sobre el cadáver, unió su boca a la de su amado, proporcionándole un beso intenso. Este fue su primer y último beso, pues con él acababa de exhalar en ese mismo momento su último aliento vital, toda vez que quedaba unida para siempre al hombre a quien tanto había amado y a quien no había podido unirse en vida.
Las personas más próximas intentaron apartarla creyéndola desmayada sobre el difunto, pero fue inútil, y mayor fue la sorpresa al comprobar que se trataba de Isabel de Segura.
Por indicación expresa de algún pariente respetado, se acordó enterrarlos juntos en la misma sepultura. Y así se hizo, se les dio sepultura en la capilla de San Cosme y San Damián de la Iglesia de San Pedro, donde en 1555 fueron halladas sus momias junto con un documento que atestiguaba el suceso.
Y esta es la sencilla y tierna historia de los Amantes de Teruel.
Sus momias podemos visitarlas todavía en el " Nuevo Mausoleo de Los Amantes", un edificio totalmente nuevo ubicado al lado mismo de la iglesia de San Pedro.
La leyenda de LOS AMANTES DE TERUEL ha sido reescrita más de 20 veces por plumas tan prestigiosas como la de Tirso de Molina, que la han llevado a la poesía, a la novela y al teatro. El maestro Tomás Bretón inspirándose en la obra de Harzenbush la elevó a la dignidad de la ópera. Con libreto del propio Tomás Bretón y dividida en cinco actos, se estrenó en el Teatro Real de Madrid el 12 de febrero de 1889.
Fue adaptada al teatro por Rey de Artieda (1584), vertida en poema por Jerónimo de Huerta (1588) y en epopeya trágica por Juan Yagüe de Salas (1616), e inspiró la obra homónima de Juan Pérez de Montalbán(1638). La versión más célebre es el drama histórico de Juan Eugenio Hartzenbusch, escrita en 1836 y estrenada en 1837.
Cada año, y en honor a los Amantes, se conmemora en la ciudad la fiesta de las Bodas de Isabel de Segura o fiesta de Los Amantes durante el tercer fin de semana de febrero. Durante todo el fin de semana se representan en las calles historias y leyendas medievales, la principal es la que se refiere a Los Amantes de Teruel la cual se escenifica de jueves a domingo. Muchos turolenses participan en ella vistiéndose al estilo medieval y la ciudad adquiere un ambiente propio de aquella época, digno de visitar.

LOS RESTOS DE LOS AMANTES
Las momias de los Amantes de Teruel descubiertas en el año 1555 en una capilla de la iglesia de San Pedro, permanecieron visibles allí mismo hasta el año 1578 en que fueron enterradas de nuevo en la capilla de San Cosme y San Damián de la misma iglesia por orden de don Andrés Santos, obispo de Teruel.
El notario Yagüe de Salas, tras conocer la historia, mandó desenterrar los cuerpos y levantó acta notarial de los mismos así como de toda la historia. Su Protocolo Notarial será pues el documento imprescindible para el conocimiento de tal suceso e historia.
Durante el siglo XVII los cuerpos pudieron ser visitados por el público en la misma iglesia de San Pedro, hasta que por fin se decidió guardarlos en un armario fuera de la iglesia. Fue a comienzos del siglo XVIII cuando, al extenderse la noticia y comenzar a ser visitados por gentes venidas de otros lugares, fueron trasladados de nuevo a un anexo de la iglesia de San Pedro colocándolos esta vez en un panteón. Dado que el panteón no reunía ni las características ni el diseño que merecían los cuerpos de los Amantes, se decidió, a mediados del mismo siglo, recaudar fondos para la construcción de un nuevo panteón más digno. Fue el turolense Policarpio Serrano el encargado de realizar el templete de madera que acogería de nuevo los restos, en una sala del claustro de la iglesia de San Pedro, hasta el año 1902 en que fueron depositados en dos nuevos sarcófagos de madera tallada y con tapa de cristal en el mismo lugar que hoy reposan.
Llegada la guerra civil, las momias fueron trasladadas a los sótanos del convento de las Carmelitas de Teruel para su custodia y tras finalizar la guerra fueron devueltas a su anterior ubicación.
Por fin en el año 1955 , año del IV centenario del descubrimiento de las momias, el diario LUCHA de la ciudad de Teruel tomó la iniciativa de llevar a cabo una campaña a nivel nacional con el fin de recaudar fondos para la construcción de un mausoleo digno. Si bien la campaña no tuvo demasiado éxito económico si que se consiguió que Juan de Ávalos visitara la ciudad por invitación expresa de los promotores de la idea. Perplejo ante el horrendo espectáculo que ofrecían las momias, se comprometió a realizar personalmente un mausoleo digno. Pocos meses después de su visita regaló a la ciudad de Teruel su maravillosa obra: el mausoleo de alabastro y bronce en el que actualmente reposan los restos de Diego de Marcilla e Isabel de Segura cuyas manos no llegan a rozarse en símbolo de un amor no culminado.


Manos que no se rozan, serenidad profunda
con que un día la muerte vuestro rostro selló.
Dormid, dormid, Amantes: vuestro cuerpo circunda
la tierra turolense que vida y muerte os dio.
Soñad vuestra esperanza, y el amor inmolado,
en un altar de gloria con fuego de dolor.
Dormid, dormid, Amantes, que un pueblo enamorado
hará que en vuestra tumba siempre brote una flor ...
Siempre brote una flor ...
Desde un trono de estrellas que os acoge en el cielo
contempláis el respeto con el que os mira Teruel.
Sois ejemplo pernne, esperanza y consuelo
porque siempre habrá un Diego si existe una Isabel.
En el blanco sepulcro que Teruel ha labrado
con piedra de ilusiones y con cincel de amor,
dormid, dormid, Amantes, que un pueblo enamorado
hará que en vuestra tumba siempre brote una flor ...
Siempre brote una flor ...

Soneto


Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado…

Si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

FRANCISCO LUIS BERNÁRDEZ

 

Mirada en el espejo


A los 2 años se mira al espejo y se ve una reina
A los 7 años se mira y se ve como Cenicienta o como la Bella Durmiente
A los 14 años se mira cómo se está haciendo “señorita” se ve gorda, con puntitos negros y horrible. “No puedo salir con esta facha”
A los 20 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia… Pero decide salir de todas maneras.
A los 30 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia… Pero decide que no tiene tiempo para solucionarlo y sale de todas formas.
A los 40 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia… Pero dice “estoy viva” …y sale de todos modos
A los 50 años se mira y dice: “por fin soy yo”. Sale y va donde quiere y le parece mejor.
A los 60 años se mira y se acuerda de todas las personas que ni siquiera se pueden ver más en el espejo… Sale y conquista el mundo.
A los 70 años se mira y ve sabiduría, alegría y habilidad… Sale y aprovecha la vida lo mejor que puede.
A los 80 ni se preocupa por mirarse al espejo. Simplemente se pone un sombrero rojo y sale al mundo a divertirse.
No les parece que debemos ponernos el sombrero un poco antes? Quizás debamos estar menos pendientes de la apariencia y abrir más el corazón. Quizás debemos disfrutar más de cada instante y compartir el tiempo con los que amamos.

dimecres, 24 d’agost del 2011

La Felicidad

 

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después… después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, de tener un hijo, y entonces después de tener otro hijo.
Luego nos sentimos frustrados, porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños.
Después nos desesperamos porque son adolescentes difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo. Si no es ahora, ¿Cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad. La felicidad es el camino y es ahora… atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial, tan especial que lo llevas en tu corazón. Y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche, o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste para ser feliz… La felicidad es un trayecto, no un destino.
Trabaja como si no necesitaras dinero. Ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.

Precepto chino: El dinero, puede comprar una casa, pero no un hogar. Puede comprar una cama, pero no el sueño. Puede comprar un reloj, pero no el tiempo. Puede comprar un libro, pero no el conocimiento. Puede comprar una posición, pero no el respeto. Puede pagar un médico, pero no la salud. Puede comprar la sangre, pero no la vida. Puede comprar el sexo, pero no el amor.

TODO TIENE UNA RAZÓN DE SER

Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Tú no sabes quienes son estas personas, pero cuando fijas tu ojos en ellos sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón. Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte... enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterias, todo ocurre para probar los límites de tu alma. Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana cómoda y segura, más empañada y sin razón.

La gente que conoces afectan tu vida, las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias. Es más, quizas sean las más significativas en nuestras vidas.

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, la confianza y a tener más cuidado de a quien le abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalos tu también no porque ellos te aman sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. Haz que cada día cuente y aprecia cada momento además de aprender de todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca y actualmente escúchalos y presta atención.

Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Manten tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo, sino crees en ti mismo nadie más lo hará tampoco.

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.... 


El defecto de la mujer


Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras.

Un ángel apareció y le dijo:
"Por qué pones tanto tiempo en esta?"

Y El Señor contestó:

"¿Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?"

Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas reponibles y ser capaz de funcionar con una Dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos."

El ángel se maravilló de los requisitos.

"Solamente dos manos.... Imposible! " ¿Y este es solamente el modelo estándar? Es demasiado trabajo para un día...Espera hasta mañana para terminarla."
No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón. Ella ya se cura sola cuando está enferma Y puede trabajar días de 18 horas."

El ángel se acercó más y tocó a la mujer. "Pero la has hecho tan suave, Señor
"Es suave", dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr.

"Será capaz de pensar?" preguntó el ángel.
Dios contestó: "No solamente será capaz de pensar sino que razonar y de negociar"

El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer...."Señor, parece que este modelo tiene una fuga... te dije que stabas tratando de poner demasiadas cosas en ella"
"Eso no es ninguna fuga... es una lágrima" lo corrigió El Señor

"Para qué es la lágrima," preguntó el ángel.
Y Dios dijo: "Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo."

Esto impresionó mucho al ángel "Eres un genio, Señor, pensaste en todo".
La mujer es verdaderamente maravillosa" Lo es ! La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres. Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha. Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia. No aceptan "no" por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor. Se privan para que su familia pueda tener. Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir. Aman incondicionalmente. Lloran cuando sus hijos. Triunfan y se alegran Cuando sus amistades consiguen premios. Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se rompe cuando muere una amiga. Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que Ya no hay más fuerza.

Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto. La mujer viene en todos tamaños, en todos colores y en todas figuras.

Van a manejar, volar, caminar, correr o mandarte un mensaje electrónico para mostrarte cuanto le importas. El corazón de las mujeres es lo que mantiene moviéndose al mundo. Sin embargo, hay un defecto en la mujer:

Es que se le olvida cuánto vale.