dissabte, 19 de març del 2011

Refranes (B3)

Boca que no habla, Dios no la oye.
Boca seca hace bolsa llena.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Boca sucia no habla limpio.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Bocado comido no guarda amigo.
Bocado de pan, rajilla de queso y de la bota un beso.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Bodas en mayo, males las llamo.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Bollo crudo, engorda el culo.
Bollo de monja, carga de trigo.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Bolsa llena, quita las penas.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Bondad y dulzura, mas que donaire, hermosura.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Bonito era el diablo cuando niño.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Boñigas hacen espigas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Borregos al atardecer charcos al amanecer.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Borrón y cuenta nueva.
Bota vacía la sed no quita.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Boticario sin botica, nada significa.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?
Breve habla el que es prudente.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Buen abogado, mal cristiano
Buen abogado, mal vecino.
Buen abogado, mal vecino.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Buen amigo es el dinero.
Buen amigo es el gato cuando no araña.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Buen cazador, mal labrador.
Buen comedor, buen dormidor.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Buen compañero, sólo Dios del cielo.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.


Mujeres

 

dijous, 17 de març del 2011

Todavía

 
No lo creo todavía;
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría.

Palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo,
tus manos, y sin embargo
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto.

Nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.

Sin embargo, todavía
dudo de esta buena suerte,
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero venís, y es seguro,
y venís con tu mirada,
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.

Y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.

Y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más todavía. 
 
Mario Benedetti 
 
 

La granja del tesoro

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La granja del tesoro

Según cuenta la historia, que muchos ya conoceréis, un hombre en Nueva York al que le llegó la edad de la jubilación, decidió dar un cambio a su vida y, juntando todos sus ahorros, compró una granja y unos pocos acres de terreno en Portugal. La modesta granja había estado vacía durante más de quince años, desde que su propietario y su esposa murieran sin dejar herederos.
Cuando el nuevo propietario se instaló y se dispuso a poner un poco de orden en la granja, se encontró con que en uno de los almacenes, que antiguamente era usado como granero, habían unas enormes puertas metálicas que impedían el paso a una gran zona del recinto.
Las puertas estaban completamente bloqueadas, pero el jubilado era un tipo con recursos y al día siguiente se dispuso a abrir aquellas puertas equipado con un generador y un par de cortadoras radiales.
Tras muchos esfuerzos, las puertas cedieron y la luz del sol inundó aquel lugar en el que la penumbra había reinado durante los últimos quince años. La sorpresa del jubilado y de su mujer fue mayúscula cuando, tras aquellas puertas encontraron cientos de vehículos de época de alta gama, de todo tipo de marcas y modelos.
La posterior tasación de los vehículos se cifró en unos 35 millones de dólares y los nuevos dueños de la granja tienen pleno derecho a los bienes que allí encontraron.
Una historia increíble, ¿verdad?


Tras investigar un poco sobre esta historia, es posible que esté un poco adornada por el boca a boca y que ni tan siquiera exista el jubilado americano. Según parece, los automóviles podrían pertenecer a un distribuidor de automóviles de los años ochenta, que usaría este lugar como almacén y que hoy en día pertenecen a sus herederos.

http://tejiendoelmundo.wordpress.com


José Zorrilla (1817-1893)

Nació en Valladolid, el 21 de febrero de 1817. Allí transcurrieron los primeros años de su vida, para trasladarse luego a Burgos y Sevilla. Cuando contaba 9 años, se mudó con su familia a Madrid, donde estudió en el Seminario de Nobles, dirigido por los jesuitas.
Fue enviado a estudiar Derecho a Toledo, pero ante el fracaso en sus estudios, regresó a Valladolid. Su pasión se combinaba entre la literatura, el dibujo y las mujeres. Por lo tanto, su padre, hombre severo e inflexible, tomó una drástica determinación: enviarlo a Lerma a cavar viñas. Ante esa decisión, huyó a Madrid, donde se dedicó al arte, pasando miseria.
Su prestigio comenzó con el homenaje leído en memoria de Mariano José Larra, donde cayó desmayado de emoción. Reemplazó al citado escritor como redactor del periódico “El Español” y también escribió para “El Porvenir”.
En julio de 1839 se estrenó su primer drama: “Juan Dándolo” escrito junto a García Gutiérrez. A ésta le siguieron otras obras dramáticas basadas en el estilo del Siglo de Oro español, y plenas de suspenso: “El puñal del godo” (1843), “Don Juan Tenorio” (1844), “Más vale llegar a tiempo que rondar un año” (1845), “El rey loco” (1847), “La creación y el diluvio universal” (1848) y “Traidor, inconfeso y mártir” (1849).
En 1849, fue nombrado miembro de la junta del Teatro español y de la Academia. En 1850 se dirigió a Francia y en 1855, a México, donde fue nombrado director del Teatro Nacional por el emperador Maximiliano.
En sus obras refleja su catolicismo, su españolismo, su inspiración fácil, una musicalidad y plasticidad maravillosas, colorido, energía y vistosidad espontáneas.
Él mismo señaló sus defectos y virtudes en el logro del éxito:
“He aprendido desde joven una cosa muy difícil de poner en práctica: el arte de hablar mucho sin decir nada, que es en lo que consiste generalmente mi poesía lírica…”.
“Mis obras son muy numerosas, pero son las más incorrectas de las producidas por los poetas de nuestro siglo: Me complace y me duele hallarme en esta ocasión de declararlo espontáneamente. Deben mis obras su fama a la época innovadora en que las empecé a publicar, a los alardes de religión y de españolismo de que están salpicadas, a los asuntos populares que tratan, a mi larga ausencia de mi país, a lo novelesca que supone el vulgo mi vida en regiones remotas, y más que todo esto, a la fortuna que a mi ignara osadía acompaña desde mi juventud”.
Sus poemas líricos, fueron publicados en varias colecciones tituladas “Poesías”, en siete volúmenes, que se conoció en 1837, “Cantos del Trovador”, en tres volúmenes (1840-1841), “Vigilias del estío”, “Recuerdos y fantasías” (1844), “La azucena silvestre” (1845), “El desayuno del diablo”, “Un testigo de bronce” y “El cantar del romero” (1886).
Sus leyendas épico-líricas, que él tituló “Leyendas y tradiciones”, constituyen la parte más famosa de su poesía no dramática. Están escritas en romances con los títulos de: “Una aventura de 1360”, “A buen juez, mejor testigo”, “Para verdades: el tiempo, y para justicias: Dios”, “Justicias del Rey Don Pedro” y “El capitán Montoya”. Merece entre estas obras destacarse “Granada”, un extenso poema inconcluso en el cual pensaba evocar la dominación árabe. Publicó dos volúmenes en París, pero nunca lo concluyó.
En 1889, fue homenajeado como poeta laureado de España en Granada por el duque de Rivas.
Víctima de un tumor cerebral, muere durante la intervención quirúrgica que intentaba extraérselo, en 1893, en Madrid.

Sentimientos

Y uno aprende


Después de un tiempo
Uno aprende la sutil diferencia
Entre sostener una mano y encadenar el alma,

Y uno aprende que el amor no significa acostarse
Y una compañía no significa seguridad
Y uno empieza a aprender

Que los besos no son contratos
Y los regalos no son promesas,
Y uno empieza a aceptar sus derrotas 
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
Que uno realmente es fuerte,
Que uno realmente vale

Y después de un tiempo
Uno planta su propio jardín y 
decora su propia alma
En lugar de esperar a 
que alguien le traiga flores.

Con el tiempo aprendes
Que estar con alguien porque 
te ofrece un buen futuro
Significa que tarde o temprano 
querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo aprendes
Que sólo quien es capaz 
de amarte con tus defectos, 
sin pretender cambiarte
Puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo aprendes
Que si estas al lado de esa persona 
sólo por acompañar tu soledad,
Irremediablemente acabarás 
no deseando volver a verla.

Con el tiempo comprendes que 
los verdaderos amigos son contados,
Y que quien no lucha por ellos
Tarde o temprano se verá 
rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes
Que disculpar cualquiera lo hace
Pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes
Que si has herido a un amigo de forma dura
Muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta
Que aunque seas feliz con tus amigos,
Algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta
De que cada experiencia vivida con cada persona, 
es única e irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta
De que el que humilla o desprecia 
a un ser humano,
Tarde o temprano sufrirá las mismas 
humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir
todos tus caminos en el hoy,
Porque el terreno del mañana 
es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprenderás
Que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
Ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta
De que en realidad lo mejor no era el futuro,
Sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que,
Aunque seas feliz con los que están a tu lado,
Añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo
Y ahora se han marchado

Con el tiempo aprenderás que 
intentar perdonar o pedir perdón,
Decir que amas decir que extrañas,
Decir que necesitas decir 
que quieres ser amigo,
Ante una tumba ya no tiene sentido.

Y uno aprende y aprende
Y con cada dia uno aprende.
Pero desafortunadamente sólo con el tiempo. 



Al igual que a García Márquez, a Borges se le atribuyeron textos que nada tienen que ver con su estilo y los hicieron circular por todo internet. Copio una aclaración:

Personas ociosas, o desinformadas, o que padecen ambas dolencias, son dadas a atribuir a escritores excelentes la autoría de textos a los que, con piedad, denominaré eufemísticamente "no brillantes".
Jorge Luis Borges ha sido víctima de tales desvaríos más de una vez:

1) Contra la falsa atribución de cierto conjunto de palabras ya nos informó Iván Almeida en "Jorge Luis Borges,autor del poema «Instantes»" (título, ya se ve, paródico de "Pierre Menard, autor del Quijote"):
www.hum.au.dk/romansk/borges/bsol/iainst.htm
2) Contra la falsa atribución de otro cierto conjunto de palabras me ocupé yo en "La novela que Borges jamás escribió":
www.ucm.es/info/especulo/numero26/borgesno.html

Pues bien, el azar me llevó a descubrir que, en alrededor de doscientos sitios de Internet, seres fantasmales atribuyen a Borges la escritura de una prosa, "edificante y reflexiva", titulada, según parece, "Después de un tiempo".
Puede encontrarse, por ejemplo, en foros.uruguaytotal.com/w3t/showthreaded....5&o=93&part= 

Extraido de:
http://www.elclubliterario.com/index.php?option=com_kunena&func=view&catid=62&id=4189&Itemid=3

Era una vez un río

Era una vez un río –dice la vieja tradición oriental – que corría mansamente sobre su cómodo lecho de barro. Sus aguas eran turbias, y en ellas vivían los peces plomizos que buscan su alimento en el lodo. 
Como era muy poco profundo, a ningún ser humano se le había ocurrido hacer un puente sobre él, y se conformaron arrojando en su seno algunas grandes piedras que improvisaban caminos, apenas húmedos por las lentas aguas. Los animales del bosque, simplemente, lo vadeaban por los lugares menos profundos, revolviendo sus entrañas con sus patas. A beber iban al lago cercano, pues las aguas del río eran oscuras y olían mal.
Pero el dios Indra, que todo lo ve, se apiadó del Genio del río, pues sin ser tonto, actuaba como tal, entorpecido por la inercia y la comodidad, ya acostumbrado a que pisoteasen su cuerpo, que era húmedo y hediondo como una víbora muerta Con el paso del tiempo, el río se había conformado con los caminos más suaves, y evitaba los declives violentos.
Era mudo, feo y las bellas ondinas y las hadas de las riberas no se acercaban a él, ni siquiera para fabricar sus espejos mágicos en las noches de luna llena. Uno de los servidores de Indra secó la tierra frente a él y la levantó de manera que lo obligó a desviarse. 
El viejo río, asustado al principio, comenzó a gemir, pero pronto descubrió el placer de saltar sobre las piedras, y con un rugido abatió árboles y se abrió camino, saltando abismos y arremetiendo contra enormes peñascos. Su agua se hizo límpida al filtrarse a través de las arenas y pedruscos, su lecho fue de piedra y a veces de metal, brillando las vetas en su cauce como los ígneos látigos de Indra cuando conduce a los Maruts.
De su seno, otrora oscuro y lóbrego, nació la espuma blanca, pues la blancura no aparece si no hay lucha, si no hay purificación. Lo habitaron los peces irisados que remontan las aguas y las claras lagunas que iba dejando a sus costados, engarzadas en formidables rocas, fueron embeleso de los Elementales de las aguas. 
Lo habitaron los peces irisados que remontan las aguas y las claras lagunas que iba dejando a sus costados, engarzadas en formidables rocas, fueron embeleso de los Elementales de las aguas. 
Lo habitaron los peces irisados que remontan las aguas y las claras lagunas que iba dejando a sus costados, engarzadas en formidables rocas, fueron embeleso de los Elementales de las aguas. 
Con el reflejo titilante de las estrellas hicieron las ninfas sus peines mágicos, y los espejos encantados los extraían de los profundos remansos. Los hombres ya no lo pisotearon, sino que elevaron arcos de triunfo sobre él, a los que llamaban puentes. 
Los animales lo cruzaban nadando, y limpios y brillantes, comentaban luego la fuerza del río. Al final, cuando llegaba a su Madre Ganga, era recibido con ovaciones por las otras aguas, que se abrazaban a las suyas gritando de alegría. 
Y, viendo todo esto y muchas cosas más que no os cuento, Indra pensó en los muchos seres humanos que no aprovechan sus oportunidades y siguen siendo ríos lentos y barrosos, carentes de valor y de gloria. Dos lágrimas corren entonces por su rostro candente, y así aparecen las nubes, y todo en la Naturaleza se vuelve gris y lamenta la estupidez humana.

 Jorge Ángel Livraga


Azafata


dimecres, 16 de març del 2011

Era una vez un río


Ramón de Campoamor


Ramón de Campoamor
(Ramón de Campoamor y Campoosorio; Navia, 1817 - Madrid, 1901) 

Poeta español que gozó, en su tiempo, de gran estima y popularidad. Su obra, no obstante, no superó la revisión de valores efectuada por las generaciones del modernismo y la del 98. En cambio, refleja fielmente las corrientes intelectuales de la época, tales como el positivismo o el tradicionalismo religioso.
Huérfano muy pronto de padre, fue educado por su madre durante su infancia, que pasó en su tierra natal. Estudió latinidad en Puerto de Vega, en la misma provincia, y de allí pasó a Santiago de Compostela, donde cursó Filosofía. A los dieciocho años, en una crisis de misticismo, decidió ingresar en la Compañía de Jesús, pero pronto cambió de idea y, trasladado a Madrid, estudió Lógica y Matemáticas en el convento de Santo Tomás.
Aficionado a la Medicina, se matriculó en el Colegio de San Carlos, pero no tardó mucho tiempo en revelarse en Campoamor su verdadera vocación de poeta; abandonó los estudios académicos, decidido a consagrarse a la Literatura. Se pasaba largas horas en la Biblioteca Nacional leyendo y estudiando las obras de los clásicos españoles y universales. Mientras tanto frecuentaba las tertulias literarias y se había dado a conocer con la publicación de algunas poesías que merecieron elogios.
Sus primeras obras fueron un tomo de Fábulas y otros dos titulados Ternezas y flores (1840) y Ayes del alma (1842). Eran versos fáciles y sentimentales que valieron a nuestro autor el dictado de "poeta de las damas". Muy joven aún, manifestó sus ideas políticas con la publicación de una serie de cuadernos que tituló Historia crítica de las Cortes reformadoras (1837). Pronto entró en la carrera burocrática; se adscribió al partido moderado de Romero Robledo y desde tal posición luchó contra los fundamentos del partido democrático de Castelar. A fines de 1847, el conde de San Luis le nombró jefe político de Castellón de la Plana, y más tarde fue gobernador civil de Alicante y de Valencia (1584).
Campoamor continuaba escribiendo: en 1853 vio la luz El drama universal, poema de cierta extensión al que siguieron otros dos títulos: Colón y El licenciado Torralba. Pero sus obras más importantes y sobre todo más características son las Doloras (1846), los Pequeños poemas (1872-74) y las Humoradas (1886-88). Campoamor se casó con Guillermina Gormande, que no le dio hijos, y en 1861 ingresó en la Academia; en su discurso de recepción desarrolló el tema La metafísica limpia, fija y da esplendor al lenguaje.
Su mujer había aportado una apreciable dote al matrimonio, con lo que Campoamor pasó a ser un pacífico y acomodado burgués, de carácter afable y grata conversación, de rostro simpático, ornado de blancas patillas que le daban el aspecto de banquero acaudalado; vivió una prolongada ancianidad, sólo perturbada por los ataques de gota, rodeado de la admiración de sus contemporáneos, que veían en él a un genio de la poesía y a un excelso filósofo; baste decir que fue comparado con Shakespeare, Dante, Calderón, Goethe...
Lo cierto es que la obra de Campoamor no resiste hoy un examen crítico. Su estilo es prosaico y su pretendida filosofía es de lo más ramplón y superficial. Era un hombre de talento, pero su concepto de la poesía, que expuso en su Poética, es esencialmente equivocado; los aciertos que pueda haber en su obra hacen excepción y pesan muy poco.
Su único mérito es el de haber sido un eco, en verso, de toda una sociedad y un tiempo, pero ese tiempo era, en cuanto a calidad poética, de lo más pobre que pueda darse en cualquier época y país. El gusto y las ideas que entonces predominaban en España sumieron a gran parte de la cultura hispana en la más lamentable inanidad. El fracaso de las guerras coloniales fue el revulsivo que produjo el movimiento intelectual y crítico de la generación del 98. Campoamor y lo que el poeta representaba quedaría superado por insignificante, insípido y anacrónico.
En Madrid, un gélido domingo de febrero (11-02-1901) fallece don Ramón de Campoamor a la edad de 83 años.

Amistad

El amigo leal se ríe de tus chistes, aunque no sean tan buenos; y se conduela de tus problemas, aunque no sean tan graves.

La amistad supera a las circunstancias.

Un amigo es el que a pesar de las distancia se acuerda de los momentos importantes que vivieron.

El amigo seguro se conoce en la acción insegura.

Los amigos se hieren con la verdad para no destruirse con las mentiras.

El amigo es oro y el oro lo encontré en ti.

Los amigos son ángeles que se levantan cuando tus alas han olvidado como volar.

En todo tiempo ama al amigo y es como un hermano en tiempo de angustia

Amistad, cuidado con la palabrita que una palabra jamás termina de tomar significados.

Todo lo debemos consultar con el amigo, mas primero debemos consultar si lo es.

Guarda a un amigo bajo la llave de tu propia vida.

Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.

Nunca me enfado por lo que la gente me pide sino por lo que me niega.

La amistad es como una caja de bombones, nunca sabes a quien te va a tocar...

Un amigo es aquel que está a tu lado cuando probablemente preferiría estar en otro sitio.

En la prosperidad nuestros amigos nos conocen. En la adversidad nosotros los conocemos.

La amistad auténtica es aquella que sin sentir aversión por nadie, prefiere a unos pocos por la medida de sus méritos y virtudes y dentro de esos pocos hace de nuevo una selección para exaltar a los que ocupan el primer lugar en su corazón.

Amigo no es la persona que te seca las lágrimas, sino la que evita que las derrames.

Amigo es aquel extraño ser que te pregunta que tal estas y se preocupa por escuchar la respuesta.





El secreto de la felicidad


He aquí la fábula más maravillosa sobre una niña huérfana que no tenía familia o persona alguna que la quisiera. Cierto día, mientras caminaba por la vera del río sintiéndose más triste y solitaria que de costumbre, observó una pequeña mariposa atrapada cruelmente en un espino. Cuando más luchaba por liberarse, más laceraba su frágil torso. Con delicadeza, la huerfanita liberó a la mariposa de su cautiverio. Esta, al verse libre, en vez de emprender el vuelo se convirtió en una bella hada. La jovencita no podía creer lo que veían sus ojos.
El hada bondadosa le dijo a la niña:
"Para agradecerte por tu maravilloso gesto, te concederé cualquier deseo".
La pequeña pensó un momento y le contestó:
"Deseo ser feliz!"
"De acuerdo", dijo el hada inclinándose para hablarle al oído, y acto seguido desapareció.
A medida que la pequeña fue creciendo, en toda la comarca no se encontraba una persona más feliz que ella. Todos deseaban conocer su secreto. Ella se limitaba a sonreir mientras decía: "Yo sólo escuché las palabras de un hada cuando era pequeña".
Cuando ya era anciana y estaba en su lecho de muerte, todos los vecinos se arremolinaron a su alrededor, deseosos de hacerse a su fórmula maravillosa de la felicidad antes de que muriera. "Por favor, cuéntanos", le rogaban, "cuéntanos lo que te dijo el hada".
La bella anciana sonrió y contestó:
Me dijo que cada persona, por más segura de sí misma que pareciera, o por más joven o vieja, rica o pobre que fuera, necesitaba de mí".
** Cuatro Secretos Para Ser Feliz **
Lo que más deseamos en la vida es la felicidad.
Pero en ocasiones saboteamos nuestros esfuerzos para alcanzarla.La felicidad no es un destino a donde se llega, sino es la manera de caminar por la vida.
Sin embargo, de manera extraña, en el trayecto podemos tropezar con dos problemas graves: algunos seres humanos tienen miedo de ser felices y muy pocos saben exactamente qué desean.




Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.
Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.
La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.
El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.
Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.
Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.
¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!
¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.
El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.
Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.
¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

FEDERICO GARCÍA LORCA


dimarts, 15 de març del 2011

Te escribo

 
Escribo...,
para mantener distraída a la amargura.
Esquivo...,
sus dardos con palabras, mi armadura.
Y callo...,
porque digo más en mis silencios
que engañando a las palabras
con sentimientos adoptados.

Escribo, esquivo y callo,
y a menudo lloro en un folio.
Mis lágrimas son tinta, y no hallo
mejor ataque que un poema
ante tanto olvido,
ante tanta pena.

Escribo...,
para curar mi alma rota.
Grito...,
para que el silencio no me coja.
Y curo...,
mis heridas con un verso,
mis miedos con palabras
y los lloro en una hoja.

Escribo...,
para mantener a distancia la locura.
Txus Di Fellatio
 

Eternal Flame (Llama Eterna)



Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?

Yo creo
Que está destinado a ser, querido
Te veo cuando estás durmiendo
Me perteneces a mí
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿O está esto quemando (quemando) una llama eterna?

Dí mi nombre
El sol brilla a través de la lluvia
Toda una vida tan sola
Y despues tu vienes y acabas el dolor
No quiero perder este sentimiento

Dí mi nombre
El sol brilla a través de la lluvia
Toda una vida tan sola
Y despues tu vienes y acabas el dolor
No quiero perder este sentimiento

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿O está esto quemando una llama eterna?

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
Aaaaahh, una llama eterna.

Cierra los ojos
Dame tu mano, querido
¿Sientes mi corazón palpitar?
¿Entiendes?
¿Sientes lo mismo?
¿O solo estoy soñando?
¿Está esto quemando una llama eterna?


Por despecho, por amor


Por despecho mato tu recuerdo día a día…
Por amor rezo para verlo vivo al amanecer…
Por despecho finjo el olvidarte…
Por amor te recuerdo a cada instante…
Por despecho hablo cosas incoherentes…
Por amor te escribo poesía…
Por despecho mi orgullo hace esconder mi llanto…
Por amor mi corazón se deshace en lágrimas de dolor…
Por despecho no quiero ni siquiera mencionar tu nombre…
Por amor lo pronuncio aún en mis sueños mas profundos…
Por despecho trato inútilmente de ignorarte…
Por amor estas presente aun cuando no estas…
Por despecho me dejo llevar por absurdos rencores…
Por amor vuelvo a pensar en entregarme a ti…
Por despecho te escribí lo que no sentía…
Por amor te escribo lo que a decirte ya no me atrevo…
Por despecho te pregunto mil veces ¿porqué?
Por amor me hago uno con el silencio…
Por despecho borraría mi memoria…
Por amor la pondría de nuevo, con mas gloria…
Por despecho me aíslo en la distancia…
Por amor, mi amor… llegaré hasta donde estés…
Y ya sea por despecho o por amor…
Mi mente se hace aliada de mi corazón…
Para olvidarte y decir adiós…
O para recordarte para siempre…
Un cobarde por despecho…
Pero dispuesto a todo por tu amor…

 
 


Una mañana de primavera de 1976, el niño Julian Fabricus, de siete años de edad, corría alegremente por los campos de Worcerster, en Sudáfrica, cuando al intentar atrapar una mariposa cayó sobre el pasto. De inmediato sintió una molestia en su ojo izquierdo, como si arenilla se hubiera metido en el, por lo que decidió regresar a casa.

Cuando estuvo en ella, le contó a su mama lo sucedido; en ese momento Julian ya manifestaba dolor e inflamación en el ojo, por lo que su madre lo llevo con el oculista Cornelius Kooy para que le realizara una exploración ocular. Al no encontrar la fuente de la molestia, el médico aplicó al menor unas gotas lubricantes y anestésicas a fin de aliviar las molestias. A los tres días ya no había rastro de la irritación y la inflamación había cedido.

Un año después el pequeño mencionó a sus padres que ocasionalmente experimentaba comezón en su ojo izquierdo y a veces su vista se nublaba, como si hubiera algo dentro del párpado que le obstruyera momentáneamente la visión. Su padre examinó el ojo de Julián y, auxiliado por el cristal de aumento de una lupa, notó un minúsculo objeto blanco que estaba en la córnea cerca de la pupila, por que de inmediato lo llevo de nuevo con Kooy. Tras el examen oftalmológico, el oculista les dijo que Julian tenía un objeto blanco incrustado en el ojo, algo que parecía una especie de hierba. El objeto, hasta ese momento desconocido, tenía 4 mm de longitud y era completamente blanco.

Para extirparlo, el 20 de diciembre de 1977 fue necesario someter al pequeño a una microcirugía de 30 minutos efectuada por el cirujano Solomon Abel, quien retiro el objeto de la córnea del menor. Luego la envió a un botánico, el cual después explicó que se trataba de una planta de la especie Cosmpositae –de la misma familia que los crisantemos y las margaritas-.

El caso fue tan sorprendente que llegó a las páginas de la prestigiada revista Journal Archives of Ophthalmology, donde Abel planteó la hipótesis de que cuando el pequeño cayó en la hierba, la semilla de la planta entro en su ojo y se le incrusto en la cornea, donde permaneció en estado latente, sin germinar durante una año. Posteriormente comenzó a crecer gracias a que el ambiente ocular era propicio –había humedad y oxigeno- y la diminuta planta era blanca.

Dicen de mi

Se llama amistad

Amar y dejarse amar...


Qué harás con tu arrogancia,,
en qué percha colgarás
tu traje de ironía,
qué harás con tu cinismo,
ahora que el amor
golpea las puertas
de tu vida...
Ese egoísmo que presumes
y que tú mismo ignoras,
dónde irá a parar cuando
el sentimiento te pida
que sedas y dejes
que otro gane la partida...
Tendrás que aprender
a perder, para
poder ganar algunas veces,
tendrás que aprender
a guiarte por el corazón,
cuando te aprieten las sienes...
Qué harás, dime
con este amor tan abierto,
tan lozano, tan amor sincero,
que te vino a llenar de luz,
te encendió el alma
y te sacó de la posición
de verdugo y te señaló la cruz...
El amor no sabe de juez ni jurado,
no admite juicios de sentimientos
acobardados,
el amor es pura comprensión,
si no le haces caso
así como te llegó su bendición,
se retirará de tu vida despacio...
Para ti, necio rey de la soberbia,
para ti que todo lo ves
desde un tamiz de inclemencia...
te llegó el amor y con él
una mirada distinta de la vida,
porque sus colores vencerán
tal vez,
toda esa apariencia fría
que tu conducta ejemplifica...
Si las fieras se dejan domar
por el amor,
por qué tu no cederás a su magia,
no tendrás más remedio que
dejarte llevar,
entrarás al túnel de la humildad,
y sus paredes te acariciarán,
comprendiendo que lo humano
antes que ninguna otra cosa valiosa,
consiste en amar y dejarse amar...

Autoría: Raquel Norma Smerkin Roitman
 
 

Voy


Voy a viajar por el tiempo
Como soñando despierta,
Me perderé en los senderos
de las líneas de tu cuerpo.

Voy a meterme en silencio
En tu alcoba, en tu lecho,
Te acariciaré los sueños
Y me robaré tus besos.

Quiero transportarme entera
Hasta el fuego de tu cuerpo
Para quemar los deseos
que me traen los recuerdos.

Depositaré mis besos
En cada rincón de tu cuerpo,
Mientras mis dedos se enreden
En los rizos de tus cabellos.

Deslizare mis manos
Por tus fragantes pechos,
Como el pincel del pintor
En su delicado lienzo.

Te estremecerás entonces 
Cuando presientas mis besos
Y susurrarás mi nombre
Al tenerme en tus deseos.

Yo me escapare despacio
Para no interrumpir tus sueños,
Más te dejare en los labios
La miel de nuestros besos.

Cuando al despertar no entiendas
Lo que pasaba en tus sueños
Humedécete los labios
Y expira un suspiro al viento.

Duende del Bosque