No porque tu amigo tiene defectos lo dejaras pasar, sino fíjate en sus sentimientos, que son lo principal para la amistad verdadera.
Únicamente sabes lo importante que es un amigo cuando ya lo has perdido...
La amistad es un contrato por el cual nos comprometemos a hacer pequeños favores a los demás, para que los demás nos los hagan grandes.
La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas...
Amigo es aquel que para las buenas viene, y para las malas lo hace sin ser llamado.
La amistad es un legado de Dios para hacer nuestra carga más ligera.
Un amigo es un segundo yo.
La amistad beneficia siempre, el amor causa daño a veces.
Puedes censurar al amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.
Un amigo es lo mejor que puedes tener.
La verdadera amistad es como la fluorescencia, se ilumina cuando todo está oscuro.
Los dolores de los amigos son los dolores propios, pero aunque duelan, es tu deber ayudarles a levantarse.
Un amigo es alguien muy difícil de conseguir, pero aunque no lo creas, hay alguien que siempre va a estar ahí.
El futuro no está escrito, pero por favor, créate uno bueno.
Los verdaderos amigos duran hasta el final, el resto, son etapas del pasado.
Un amigo no es aquel que te cuenta sus alegrías y sus penas, un amigo es aquel que las escucha, sufre, y aconseja.
Mientras se puede amar a quien no nos ama, no se puede ser amigo sin ser correspondido.
La amistad es difícil encontrar, si la tienes, cuídala mucho
La amistad es planta de lento crecimiento que debe sufrir y superar los embotes del infortunio antes de que sus frutos lleguen a completa madurez.
Un amigo es una luz brillando en la obscuridad.
Un amigo es aquel que al verte comportar como un idiota, no piensa que sea un estado permanente.
dijous, 10 de març del 2011
Refranes (B1)
Bachiller en artes, burro en todas partes
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Bachiller, bala, chilla y sabe leer.
Baco, a muchos ha matado. Neptuno, a ninguno.
Baila Antón según le hacen el son.
Bailar con la más fea.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Bailar la trabajosa.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Bailarines en cojos paran.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Bailo bien y me echáis del corro.
Bailo bien, y echáis me del corro.
Baja acá, gallo, que estás encaramado.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Baños, hasta los cuarenta años.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Barba pone mesa que no pierna tiesa.
Barba remojada, medio afeitada.
Barbas mayores quitan menores.
Barbero, o loco o parlero.
Barco amarrado no gana flete.
Barco en varadero no gana dinero
Barco grande, ande o no ande.
Barco parado no gana flete
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Bachiller, bala, chilla y sabe leer.
Baco, a muchos ha matado. Neptuno, a ninguno.
Baila Antón según le hacen el son.
Bailar con la más fea.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Bailar la trabajosa.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Bailarines en cojos paran.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Bailo bien y me echáis del corro.
Bailo bien, y echáis me del corro.
Baja acá, gallo, que estás encaramado.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Baños, hasta los cuarenta años.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Barba pone mesa que no pierna tiesa.
Barba remojada, medio afeitada.
Barbas mayores quitan menores.
Barbero, o loco o parlero.
Barco amarrado no gana flete.
Barco en varadero no gana dinero
Barco grande, ande o no ande.
Barco parado no gana flete
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Barco viejo, mal navega.
Barre la nuera lo que ve la suegra.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Barriga lisa no necesita camisa.
Barriga llena no cree en hambre ajena.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Barriga llena, corazón contento.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Barro y cal encubren mucho mal.
Bastante colabora quien no entorpece.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Beber con medida alarga la vida.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Beber, hasta la hez.
Beber, para comer; y aun eso, sin exceso.
Beberás y vivirás.
Bebido el vino, perdido el tino.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Bebo lo tinto, y meo lo claro
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.Belleza sin talento, veleta sin viento.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Bendita la muerte cuando viene después de buen vivir.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Barre la nuera lo que ve la suegra.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Barriga lisa no necesita camisa.
Barriga llena no cree en hambre ajena.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Barriga llena, corazón contento.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Barro y cal encubren mucho mal.
Bastante colabora quien no entorpece.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Beber con medida alarga la vida.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Beber, hasta la hez.
Beber, para comer; y aun eso, sin exceso.
Beberás y vivirás.
Bebido el vino, perdido el tino.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Bebo lo tinto, y meo lo claro
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.Belleza sin talento, veleta sin viento.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Bendita la muerte cuando viene después de buen vivir.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Etiquetes de comentaris:
Refranero
dimecres, 9 de març del 2011
Te necesito
Aún no estoy preparado para perderte...
No estoy preparado para que me dejes solo.
Aún no estoy preparado para crecer
y aceptar que es natural,
para reconocer que todo
tiene un principio y tiene un final.
Aún no estoy preparado para no tenerte
y sólo recordarte...
Aún no estoy preparado para no poder oírte
o no poder hablarte,
no estoy preparado para que no me abraces
y para no poder abrazarte.
Aún te necesito
y aún no estoy preparado para caminar
por el mundo preguntándome ¿por qué?
No estoy preparado hoy ni nunca lo estaré.
Te necesito.
Pablo Neruda.No estoy preparado para que me dejes solo.
Aún no estoy preparado para crecer
y aceptar que es natural,
para reconocer que todo
tiene un principio y tiene un final.
Aún no estoy preparado para no tenerte
y sólo recordarte...
Aún no estoy preparado para no poder oírte
o no poder hablarte,
no estoy preparado para que no me abraces
y para no poder abrazarte.
Aún te necesito
y aún no estoy preparado para caminar
por el mundo preguntándome ¿por qué?
No estoy preparado hoy ni nunca lo estaré.
Te necesito.
Etiquetes de comentaris:
Pablo Neruda,
Poesías
LA RENUNCIA
He renunciado a ti. No era posible
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.
Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella…
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba…
He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
Como el que ve partir grandes navíos
como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos brios
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
Como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.
He renunciado a ti, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterías…
He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, !cuantas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!
Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño…
Etiquetes de comentaris:
Poemas
Y al final
Permite que te invite a la despedida,
no importa que no merezca más tu atención.
Así se hacen las cosas en mi familia,
así me enseñaron a que las quisiera yo.
Permite que te dedique la última línea,
no importa que te disguste esta canción.
Así mi conciencia quedará más tranquila,
así en esta banda decimos adiós.
... Y al final
te ataré con todas mis fuerzas.
Mis brazos serán cuerdas para bailar este vals.
... Y al final
quiero verte de nuevo contenta.
Sigue dando vueltas
si aguantas de pie.
Permite que te explique que no tengo prisa,
no importa que tengas algo mejor que hacer.
Así nos podemos pegar toda la vida,
Así si me dejas no te dejaré de querer.
... Y al final
te ataré con todas mis fuerzas.
Mis brazos serán cuerdas para bailar este vals
... Y al final
quiero verte de nuevo contenta.
Sigue dando vueltas
si aguantas de pie.
no importa que no merezca más tu atención.
Así se hacen las cosas en mi familia,
así me enseñaron a que las quisiera yo.
Permite que te dedique la última línea,
no importa que te disguste esta canción.
Así mi conciencia quedará más tranquila,
así en esta banda decimos adiós.
... Y al final
te ataré con todas mis fuerzas.
Mis brazos serán cuerdas para bailar este vals.
... Y al final
quiero verte de nuevo contenta.
Sigue dando vueltas
si aguantas de pie.
Permite que te explique que no tengo prisa,
no importa que tengas algo mejor que hacer.
Así nos podemos pegar toda la vida,
Así si me dejas no te dejaré de querer.
... Y al final
te ataré con todas mis fuerzas.
Mis brazos serán cuerdas para bailar este vals
... Y al final
quiero verte de nuevo contenta.
Sigue dando vueltas
si aguantas de pie.
dilluns, 7 de març del 2011
Canto a Teresa (Fragmento)
Un recuerdo de amor que nunca muere
Y está en mi corazón; un lastimero
Tierno quejido que en el alma hiere,
Eco suave de su amor primero:
¡Ay! De tu luz, en tanto yo viviere,
Quedará un rayo en mí, blanco lucero,
Que iluminaste con tu luz querida
La dorada mañana de mi vida.
Que yo como una flor que en la mañana
Abre su cáliz al naciente día,
¡Ay!, al amor abrí tu alma temprana,
Y exalté tu inocente fantasía.
Yo, inocente también, ¡oh, cuán ufana
Al porvenir mi mente sonreía,
Y en alas de mi amor con cuánto anhelo
Pensé contigo remontarme al cielo!
Y alegre, audaz, ansioso, enamorado,
En tus brazos, en lánguido abandono,
De glorias y deleites rodeado,
Levantar para ti soñé yo un trono:
Y allí, tú venturosa y yo a tu lado,
Vencer del mundo el implacable encono,
Y en un tiempo sin horas y medida
Ver como un sueño resbalar la vida.
¡Pobre Teresa! Cuando ya tus ojos
Áridos ni una lágrima brotaban;
Cuando ya su color tus labios rojos
En cárdenos matices cambiaban;
Cuando, de tu dolor tristes despojos,
La vida y su ilusión te abandonaban
Y consumía lenta calentura
Tu corazón al par de tu amargura;
Si en tu penosa y última agonía
Volviste a lo pasado el pensamiento;
Si comparaste a tu existencia un día
Tu triste soledad y tu aislamiento;
Si arrojó a tu dolor tu fantasía
Tus hijos, ¡ay!, en tu postrer momento,
A otra mujer tal vez acariciando,
Madre tal vez a otra mujer llamando.
Si el cuadro de tus breves glorias viste
Pasar como fantástica quimera,
Y si la voz de tu conciencia oíste
Dentro de ti gritándote severa;
Sí, en fin, entonces tú llorar quisiste
Y no brotó una lágrima siquiera
Tu seco corazón, y a Dios llamaste,
Y no te escuchó Dios, y blasfemaste;
¡Oh, cruel! ¡Muy cruel! ¡Matirio horrendo!
¡Espantosa expiación de tu pecado!
¡Sobre un lecho de espinas maldiciendo,
Morir el corazón desesperado!
Tus mismas manos de dolor mordiendo,
Presente a tu conciencia lo pasado,
Buscando en vano con los ojos fijos
Y extendiendo tus brazos a tus hijos.
¡Oh, cruel! ¡Muy cruel!... ¡Ah!, yo, entrentanto,
Dentro del pecho mi dolor oculto,
Enjugo de mis párpados el llanto
Y doy al mundo el exigido culto;
Yo escondo con vergüenza mi quebranto,
Mi propia pena con mi risa insulto,
Y me divierto en arrancar del pecho
Mi mismo corazón pedazos hecho.
Gocemos, sí; la cristalina esfera
Gira bañada en luz: ¡bella es la vida!
¿Quién a parar alcanza la carrera
Del mundo hermoso que al placer convida?
Brilla radiante el sol, la primavera
Los campos pinta en la estación florida:
Truéquese en risa mi dolor profundo...
Que haya un cadáver mas, ¡qué importa al mundo!
Y está en mi corazón; un lastimero
Tierno quejido que en el alma hiere,
Eco suave de su amor primero:
¡Ay! De tu luz, en tanto yo viviere,
Quedará un rayo en mí, blanco lucero,
Que iluminaste con tu luz querida
La dorada mañana de mi vida.
Que yo como una flor que en la mañana
Abre su cáliz al naciente día,
¡Ay!, al amor abrí tu alma temprana,
Y exalté tu inocente fantasía.
Yo, inocente también, ¡oh, cuán ufana
Al porvenir mi mente sonreía,
Y en alas de mi amor con cuánto anhelo
Pensé contigo remontarme al cielo!
Y alegre, audaz, ansioso, enamorado,
En tus brazos, en lánguido abandono,
De glorias y deleites rodeado,
Levantar para ti soñé yo un trono:
Y allí, tú venturosa y yo a tu lado,
Vencer del mundo el implacable encono,
Y en un tiempo sin horas y medida
Ver como un sueño resbalar la vida.
¡Pobre Teresa! Cuando ya tus ojos
Áridos ni una lágrima brotaban;
Cuando ya su color tus labios rojos
En cárdenos matices cambiaban;
Cuando, de tu dolor tristes despojos,
La vida y su ilusión te abandonaban
Y consumía lenta calentura
Tu corazón al par de tu amargura;
Si en tu penosa y última agonía
Volviste a lo pasado el pensamiento;
Si comparaste a tu existencia un día
Tu triste soledad y tu aislamiento;
Si arrojó a tu dolor tu fantasía
Tus hijos, ¡ay!, en tu postrer momento,
A otra mujer tal vez acariciando,
Madre tal vez a otra mujer llamando.
Si el cuadro de tus breves glorias viste
Pasar como fantástica quimera,
Y si la voz de tu conciencia oíste
Dentro de ti gritándote severa;
Sí, en fin, entonces tú llorar quisiste
Y no brotó una lágrima siquiera
Tu seco corazón, y a Dios llamaste,
Y no te escuchó Dios, y blasfemaste;
¡Oh, cruel! ¡Muy cruel! ¡Matirio horrendo!
¡Espantosa expiación de tu pecado!
¡Sobre un lecho de espinas maldiciendo,
Morir el corazón desesperado!
Tus mismas manos de dolor mordiendo,
Presente a tu conciencia lo pasado,
Buscando en vano con los ojos fijos
Y extendiendo tus brazos a tus hijos.
¡Oh, cruel! ¡Muy cruel!... ¡Ah!, yo, entrentanto,
Dentro del pecho mi dolor oculto,
Enjugo de mis párpados el llanto
Y doy al mundo el exigido culto;
Yo escondo con vergüenza mi quebranto,
Mi propia pena con mi risa insulto,
Y me divierto en arrancar del pecho
Mi mismo corazón pedazos hecho.
Gocemos, sí; la cristalina esfera
Gira bañada en luz: ¡bella es la vida!
¿Quién a parar alcanza la carrera
Del mundo hermoso que al placer convida?
Brilla radiante el sol, la primavera
Los campos pinta en la estación florida:
Truéquese en risa mi dolor profundo...
Que haya un cadáver mas, ¡qué importa al mundo!
José de Espronceda
José de Espronceda (resumida)
José de Espronceda
(Almendralejo, España, 1808 - Madrid, 1842)
Poeta español. Hijo de una familia hidalga de fuerte raigambre militar, estudió con Alberto Lista, de quien se convirtió en aventajado discípulo. Desde muy joven se sintió atraído por la literatura y por la actividad política, aficiones ambas que definirían su carrera futura. En 1823, y a raíz de la ejecución del general Riego, fundó, junto a Patricio de la Escosura, una sociedad secreta en pro de la libertad cuyos jóvenes miembros se hacían llamar los Numantinos. La represión política que siguió al trienio liberal motivó su encierro en un convento de Guadalajara, donde emprendió la redacción de Don Pelayo, poema épico de corte neoclásico que dejó inacabado.
Tras recobrar la libertad, regresó a Madrid, pero los acontecimientos políticos del país lo impulsaron a marchar al extranjero. Partió hacia Gibraltar, y de allí pasó a Lisboa, de donde fue expulsado, por lo que hubo de refugiarse en Londres, por aquel entonces punto de reunión de los liberales españoles, en cuyas reuniones participó. En Londres conoció a Teresa Mancha, con quien mantuvo una accidentada relación sentimental. Informado de los acontecimientos revolucionarios que se producían en julio de 1830 en París, allí acudió para participar y, poco después, formó parte de la frustrada expedición liberal del coronel Chapalangarra que intentó entrar en España.
Durante su ausencia de Londres, su antigua amante, Teresa, había contraído matrimonio con un comerciante, por lo que ambos decidieron fugarse juntos. Tras otra breve estancia en París, en 1833 regresaron a España, donde Espronceda ingresó en el cuerpo de la Guardia Real. Sus inquietudes políticas, sin embargo, le valieron un destierro en Cuéllar, en 1834, y posteriormente el traslado a Badajoz. También debió esconderse tras la llegada al poder de Toreno, contra cuyo gobierno se rebeló.
Durante sus breves etapas en Madrid, participó activamente en la vida literaria de la capital y a pesar de sus frecuentes encarcelamientos y destierros pudo escribir sus primeras obras. El contacto con la poesía romántica europea (Byron, Scott) influyó en él poderosamente y orientó su propia producción poética hacia un romanticismo exaltado, pletórico de ritmo, color y fantasía. En 1834 publicó Sancho Saldaña, una novela histórica, y por las mismas fechas escribió varias comedias y el drama histórico Blanca de Borbón, editado póstumamente.
El reconocimiento público, sin embargo, le llegó gracias a su producción lírica, publicada a partir de entonces en varios diarios y revistas. La aparición de su ambicioso poema titulado El estudiante de Salamanca en el periódico El Español (1836) supuso su primer gran éxito; revisitación del mito literario de don Juan, el héroe se tiñe en esta versión de caracteres románticos y se enfrenta a la sociedad y a Dios desde una postura de abierta rebeldía. El diablo mundo, el segundo de sus grandes poemas, constituye una visión épica y moral de la España de su tiempo, que trasciende a epopeya de la humanidad entera. En paralelo, incrementó su actividad política, en especial tras la publicación del opúsculo El ministerio Mendizábal (1836), en el que incluía ideas de Saint-Simon. Por aquellas fechas, la relación con Teresa era ya insostenible y ésta le abandonó, lo que lo sumió en una fuerte depresión. Posteriormente mantuvo relaciones con Carmen de Osorio y con Bernarda de Beruete.
En septiembre de 1840, la victoria liberal y la posterior regencia de Espartero le permitieron dar el salto a la primera fila de la palestra política española: elegido diputado a Cortes por Almería, luego fue nombrado secretario de la legación española en La Haya. A su muerte, acontecida súbitamente en 1842, era considerado el mejor poeta español del momento, amén de un político de prometedora trayectoria. Ello motivó que su entierro, en el que se dieron escenas de hondo dolor popular, fuera uno de los actos más multitudinarios de la época.
Invitación Amable
Acércate, poeta; mi alma es sobria,
de amor no entiende -del amor terreno-
su amor es mas altivo y es mas bueno.
No pediré los besos de tus labios.
No beberé en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.
Acércate, poeta sin recelos...
ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.
¿Quieres ir a los bosques con un libro,
un libro suave de belleza lleno?...
Leer podremos algún trozo ameno.
Pondré en la voz la religión de tu alma,
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.
Te pediré me cuentes tus amores
y alguna historia que por ser añeja
nos dé el perfume de una rosa vieja.
Yo no te diré nada de mi misma
porque no tengo flores perfumadas
que pudieran así ser historiadas.
El cofre y urna de mis sueños idos
no se ha de abrir, cesando su letargo,
para mostrarte el contenido amargo.
Todo lo haré buscando tu alegría
y seré para ti tan bondadosa
como el perfume de la vieja rosa.
La invitación está... sincera y noble.
¿Quieres ser mi poeta buen amigo
y sólo tu dolor partir conmigo?
de amor no entiende -del amor terreno-
su amor es mas altivo y es mas bueno.
No pediré los besos de tus labios.
No beberé en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.
Acércate, poeta sin recelos...
ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.
¿Quieres ir a los bosques con un libro,
un libro suave de belleza lleno?...
Leer podremos algún trozo ameno.
Pondré en la voz la religión de tu alma,
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.
Te pediré me cuentes tus amores
y alguna historia que por ser añeja
nos dé el perfume de una rosa vieja.
Yo no te diré nada de mi misma
porque no tengo flores perfumadas
que pudieran así ser historiadas.
El cofre y urna de mis sueños idos
no se ha de abrir, cesando su letargo,
para mostrarte el contenido amargo.
Todo lo haré buscando tu alegría
y seré para ti tan bondadosa
como el perfume de la vieja rosa.
La invitación está... sincera y noble.
¿Quieres ser mi poeta buen amigo
y sólo tu dolor partir conmigo?
Alfonsina Storni
Amistad
diumenge, 27 de febrer del 2011
Momentos felices
Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
el pitillo en los labios, el alma disponible
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro sé que todo es fiado,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?
Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es la felicidad lo que amanece?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?
Gabriel Celaya
No era amor
No era amor. Fue otra cosa.
Pero según murmuran en la ciudad aquella,
yo cometí el delito de inventarme una estrella,
y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.
No era amor, no era eso, no era eso
que se enciende en la sangre como una llamarada;
era mirar tus ojos y no decirte nada,
o acercarme a tu boca sin codiciar un beso.
Tarde para mi hastío,
tarde para tu angustia de mariposa en vano,
eran como dos ciegos que se daban la mano,
como dos niños pobres, tu corazón y el mío.
Nada más. Ni siquiera
suspirar en la lluvia de una tarde vacía.
No era amor, fue otra cosa. No sé lo que sería.
Yo solo sé que es triste que nadie lo creyera.
José Ángel Buesa
Acostumbrados
Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.
Y porque no tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.
Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas.
Y porque no abrimos del todo las cortinas luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.
Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.
Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde.
A tomar café corriendo porque estamos atrasados.
A leer el diario en el ómnibus porque no podemos perder tiempo.
A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar.
A salir del trabajo porque ya es la noche.
A dormir en el ómnibus porque estamos cansados.
A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.
Nos acostumbramos a esperar el día entero y oir en el teléfono: "hoy no puedo ir". "A ver cuando nos vemos" "La semana que viene nos juntamos".
A sonreir a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.
Si el cine esta lleno nos sentamos en la primera fila y torcemos un poco el cuello.
Si el trabajo esta complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.
Nos acostumbramos a ahorrar vida.
Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.
Alguien dijo alguna vez:
"LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE SU VICTORIA,
QUE NOS DA TODA UNA VIDA DE VENTAJA"El hombre y la mujer
El hombre piensa.
La mujer sueña.
Pensar es tener cerebro.
soñar es tener en la frente una aureola.
El hombre es océano.
La mujer es lago.
El océano tiene la presencia que embellece.
El lago tiene la poesía que deslumbra.
EL hombre es el águila que vuela.
La mujer el ruiseñor que canta.
Volar es dominar el espacio.
Cantar es conquistar el alma.
El hombre tiene un faro: la conciencia.
La mujer una estrella: la esperanza.
El faro guía.
La esperanza salva.
En fin el hombre está colocado
donde termina la tierra.
La mujer donde comienza
el cielo.
Victor Hugo
Etiquetes de comentaris:
Poesías,
Victor Hugo
Refranes (14)
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Aprende llorando y reirás ganando.
Aprended a bien callar, para que sepáis bien hablar.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Aquí el que no corre vuela.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Aquí, el más tonto hace relojes.
Ara bien; y cogerás trigo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Arando el buey en la loma, trabaja pa' que otro coma.
Araña muerta, visita cierta.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Árbol que crece torcido jamás su tronco endereza.
Árbol que no arraiga no crece.
Árbol que no da fruto, pide sustituto.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
Aremos, dijo la mosca al buey.
Arena y cal encubren mucho mal.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Arriba canas y abajo ganas.
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Arroz pasado, arroz tirado.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Aseada aunque sea jorobada.
Así come el mulo, así caga el culo.
Asna y pollino no llegan al molino.
Asno con hambre, cardos come.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de leña.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Atender y entender para aprender.
Aterriza que no hay tocón.
Atrás viene quien las endereza.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Aun el león se defiende de las moscas.
Aún está la pelota en el tejado.
Aún no asamos y ya pringamos.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Aun no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Aún queda el rabo por desollar.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aunque la garza vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Aunque tengo malas piernas, bien visito las tabernas.
Aunque visto de lana, no soy oveja.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Ay de la casa donde no se hila!.
Ay de la casa donde no se hila!.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Ayer putas y hoy comadres.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Azote de madre, ni rompe hueso ni saca sangre.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Aprende llorando y reirás ganando.
Aprended a bien callar, para que sepáis bien hablar.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Aquí el que no corre vuela.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Aquí, el más tonto hace relojes.
Ara bien; y cogerás trigo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Arando el buey en la loma, trabaja pa' que otro coma.
Araña muerta, visita cierta.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Árbol que crece torcido jamás su tronco endereza.
Árbol que no arraiga no crece.
Árbol que no da fruto, pide sustituto.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
Aremos, dijo la mosca al buey.
Arena y cal encubren mucho mal.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Arriba canas y abajo ganas.
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Arroz pasado, arroz tirado.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Aseada aunque sea jorobada.
Así come el mulo, así caga el culo.
Asna y pollino no llegan al molino.
Asno con hambre, cardos come.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de leña.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Atender y entender para aprender.
Aterriza que no hay tocón.
Atrás viene quien las endereza.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Aun el león se defiende de las moscas.
Aún está la pelota en el tejado.
Aún no asamos y ya pringamos.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Aun no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Aún queda el rabo por desollar.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aunque la garza vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Aunque mucho suena, sólo echa aire la trompeta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Aunque tengo malas piernas, bien visito las tabernas.
Aunque visto de lana, no soy oveja.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Ay de la casa donde no se hila!.
Ay de la casa donde no se hila!.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Ayer putas y hoy comadres.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Azote de madre, ni rompe hueso ni saca sangre.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Etiquetes de comentaris:
Refranero
El tintero
En una pequeña ciudad hubo una vez un cuento vacío. Tenía un aspecto excelente, y una decoración impresionante, pero todas sus hojas estaban en blanco. Niños y mayores lo miraban con ilusión, pero al descubrir que no guardaba historia alguna, lo abandonaban en cualquier lugar.
No muy lejos de allí, un precioso tintero seguía lleno de tinta desde que hacía ya años su dueño lo dejara olvidado en una esquina. Tintero y cuento lamentaban su mala suerte, y en eso gastaban sus días.
Quiso el azar que una de las veces que el cuento fue abandonado, acabara junto al tintero. Ambos compartieron sus desgracias durante días y días, y así hubieran seguido años, de no haber caido a su lado una elegante pluma de cisne, que en un descuido se había soltado en pleno vuelo. Aquella era la primera vez que la pluma se sentía sola y abandonada, y lloró profundamente, acompañada por el cuento y el tintero, que se sumaron a sus quejas con la facilidad de quien llevaba años lamentándose día tras día.
Pero al contrario que sus compañeros, la pluma se cansó enseguida de llorar, y quiso cambiar la situación. Al dejar sus quejas y secarse las lágrimas, vio claramente cómo los tres podían hacer juntos mucho más que sufrir juntos, y convenció a sus amigos para escribir una historia. El cuento puso sus mejores hojas, la tinta no se derramó ni un poco, y la pluma puso montones de ingenio y caligrafía para conseguir una preciosa historia de tres amigos que se ayudaban para mejorar sus vidas.
Un joven maestro que pasaba por allí triste y cabizbajo, pensando cómo conseguir la atención de sus alumnos, descubrió el cuento y sus amigos. Al leerlo, quedó encantado con aquella historia, y recogiendo a los tres artistas, siguió su camino a la escuela. Allí contó la historia a sus alumnos, y todos se mostraron atentos y encantados.
Desde entonces, cada noche, pluma, tintero y cuento se unían para escribir una nueva historia para el joven profesor, y se sentían orgullosos y alegres de haber sabido cambiar su suerte gracias a su esfuerzo y colaboración.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)















