dijous, 17 de febrer del 2011

Misterio


Si tu alma pura es un broche
que para abrirse a la vida
quiere la calma adormecida
de las sombras de la noche;

si buscas como un abrigo
lo más tranquilo y espeso,
para que tu alma y tu beso
se encuentren sólo conmigo;

y si temiendo en tus huellas
testigos de tus amores,
no quieres ver más que flores,
más que montañas y estrellas;

yo sé muchas grutas, y una
donde podrás en tu anhelo,
ver un pedazo de cielo
cuando aparezca la luna.

Donde a tu tímido oído
no llegarán otros sones
que las tranquilas canciones
de algún ruiseñor perdido.

Donde a tu mágico acento
y estremecido y de hinojos,
veré abrirse ante mis ojos
los mundos del sentimiento.

Y donde tu alma y la mía,
como una sola estrechadas,
se adormirán embriagdas
de amor y melancolía.

Ven a esta gruta y en ella
yo te daré mis desvelos,
hasta que se hunda en los cielos
la luz de la última estrella.

Y antes que el ave temprana
su alegre vuelo levante,
y entre los álamos cante
la vuelta de la mañana,

yo te volveré al abrigo
de tu estancia encantadora,
donde el recuerdo de esa hora
vendrás a soñar conmigo...

Mientras que yo en el exceso
de la pasión que me inspiras
iré a soñar que me miras,
e iré a soñar que te beso.

Manuel Acuña


El traje nuevo del emperador

Hace muchos años, vivía un emperador que sólo se preocupaba por ir bien vestido.
Nada tenía tanta importancia para él como un traje nuevo, y se pasaba el día contemplando su guardarropa.
Un día llegaron al reino dos estafadores que conocían la debilidad del monarca.
Fingiéndose tejedores, aseguraron al rey que ellos podían tejer la tela más maravillosa que se conociera. Tanto el dibujo como los colores serían excepcionales, pero, sobre todo, la tela tendría la propiedad de ser invisible para los tontos y para los que no supieran desempeñar bien su cometido.
Ni que decir tiene que el emperador quedó encantado. No sólo tendría un traje excepcional, sino que también podría saber si sus cortesanos eran inteligentes y aptos para su trabajo.
Los falsos tejedores pidieron al rey gran cantidad de oro, plata, seda y piedras preciosas. Luego guardaron todas estas riquezas en sus alforjas y fingieron ponerse a trabajar en telares vacíos.
Al cabo de algún tiempo, el emperador envió a su primer ministro para que le informara de la marcha de los trabajos.
El anciano entró en el taller, pero, por más que abrió los ojos, no pudo ver ningún tejido en los telares. Entonces se asustó mucho y pensó:
“¿Soy acaso tonto? ¿O no cumpliré con mis obligaciones? ¡Nunca lo hubiera creído! En todo caso, lo mejor será fingir que veo la tela para que nadie se entere”
Y, sin titubear, alabó el dibujo, los colores, la calidad del tejido...
Muchos cortesanos fueron desfilando ante los telares vacíos y todos hicieron lo mismo que el primer ministro, aunque nadie veía nada. Al fin, el emperador fue a ver la tela de la que todos decían maravillas.
Pero, claro, la tela resultó tan invisible para él como para todos los demás. El rey, muy preocupado, pensó:
“No veo nada y eso quiere decir que soy tonto o que no sirvo para emperador. Sería catastrófico si alguien se enterara de que no veo la tela. Lo ocultaré, pues”.
De ese modo, llegó el día de la fiesta nacional, momento en el que el emperador tendría que estrenar el traje confeccionado con la tela maravillosa. Los dos estafadores acudieron a palacio, llevando el vestido invisible con gran pompa. Ellos mismos fingieron ajustarlo sobre el cuerpo del emperador, y no hubo cortesano que no se extasiara ante aquel portento.
El rey salió a la calle para dirigirse a la catedral. Todo el pueblo se agolpaba a su paso, pero nadie se atrevía a decir que no veía el famoso vestido porque los demás lo considerarían un tonto o un inepto.
Pero cuando el coro de alabanzas era mayor se oyó la voz de un niño que decía:
-¡Pero si va desnudo! ¡El emperador va desnudo!
Entre el público empezaron a oírse risas.
Algunos decían:
-¡Es verdad, va desnudo!
El emperador descubrió entonces que había sido engañado. Pero, como no podía reconocerlo. en público, siguió majestuosamente su camino, mientras los chambelanes llevaban la cola del traje que no existía. 
 
Hans Christian Andersen
 
 

Palabras


El secreto de la felicidad no esta en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace..

El amor ..es lo que mueve el mundo Una historia para ellas Un episodio para ellos

Es bueno empezar el día con una buena dosis de ternura, una sonrisa y así alegrar el día

Es bueno empezar el día con una buena dosis de ternura, una sonrisa y así alegrar el día

Hay que perseguir y luchar por los sueños.. No hay camino que se resista en nuestro andar

Conocerse a si mismo, Es saber valorar a los demás Comprender y respetar

El amor no se manifiesta en el deseo de compartir con alguien, todos nuestros anhelos

Las mujeres poseen un instinto sutil ,que es lo las hacen tan especial

Disfruta de tu vida sin compararlas con la de las demás. Los años enseñan muchas cosas que los días desconocen..

La libertad esta dentro de cada uno, solo el que es dueño de si mismo puede considerarse LIBRE….

La dicha de la vida consiste en tener algo por lo que luchar, alguien a quien amar y alguna sorpresa que esperar La dicha de la vida consiste en tener algo por lo que luchar, alguien a quien amar y alguna sorpresa que esperar

Comparte tus sonrisas..



Refranes (5)

A misa temprano nunca va el amo.
A mocedad ociosa, vejez trabajosa.
A mucho hablar, mucho errar.
A mucho hablar, poco acertar.
A muerto marido, amigo venido.
A muertos y a idos, pocos amigos.
A mujer casada y casta, con el marido le basta.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A mula vieja, alíviale la reja.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A nadie hace daño el vino, si se bebe con tino.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le amarga un dulce.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
A ningún cojo se le olvidan las muletas.
A ninguno le huele su mierda sino la ajena.
A no poder, en balde es querer.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A otro perro con ese hueso.
A otro viento, otro tiento.
A padre generoso, hijo desperdiciado.
A padre guardador, hijo gastador.
A pájaro muerto, jaula abierta.
A palabras necias oídos sordos.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A pan ajeno, navaja propia.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A pan y cebolleta no es menester trompeta.
A perdiz por barba y caiga quien caiga.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
A piloto diestro, no hay mar siniestro.
A pobreza, no hay vergüenza.
A poca oferta, buena demanda.
A poco caudal, poca ganancia.
A poco pan, coger primero.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A primeros de noviembre, tu fuego enciende.
A pueblo muerto, alcalde tuerto.
A qué buscar pan de trastrigo, siendo tan bueno el de trigo.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien ajos come y vino bebe, la víbora no le muerde.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien bien cree, Dios le provee.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
A quien come muchos manjares, no le faltarán enfermedades.
A quien con Dios está, no le abandonará.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
A quien Dios no le da hijos el diablo le da sobrinos.
A quien Dios quiere bien, el viento le junta la leña.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
A quien Dios quiere para rico hasta la mujer le pare hijos de otro.
A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien espera, su bien le llega.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien feo ama, bonito le parece.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A quien habló, Dios le oyó.
A quien has acallado no le hagas llorar.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien has de dar la cena, no le quites la merienda.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quien le duele una muela, que la eche fuera.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A quien le pique, que se rasque.
A quien lo quiere celeste, que le cueste.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A quien mucho miente, le huye la gente.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A quien mucho tiene, más le viene.




 

Frases bonitas

  • "Aunque esperes encontrar la felicidad en la meta, no te olvides nunca de divertirte durante el camino" (Juan)
  • "Las ciudades, según las personas con las que vayas a ellas, tienen vibraciones diferentes" (Loli)
  • "La brevedad es el alma del ingenio" (William Shakespeare)
  • "Quitar la amistad a la vida es quitar el sol al universo" (Cicerón)
  • "Nadie es responsable de tu felicidad, solo tú" (Regina Brett)
  • "Nadie ama a su patria porque es grande, sino porque es suya" (Séneca)
  • "La oveja y el lobo nunca se ponen de acuerdo en una definición de la libertad" (Abraham Lincoln)
  • "Más vale ser engañado en el precio que en la mercancía" (Baltasar Gracián)
  • "Aquello que no se puede evitar se hace más llevadero con la paciencia" (Horacio)
  • "Se ama más lo que con mayor esfuerzo se ha conseguido" (Aristóteles)
  • "El filósofo viaja a pie" (Pitágoras)
  • "El éxito es hijo de la perseverancia y firmeza en el trabajo" (O. S. Marden)
  • "El amor es la única cosa que crece cuando se reparte" (A. de Saint-Exupéry)
  • "Hay que agotar todos los esfuerzos antes de quejarse" (Teresa de Lisieux)
  • "Cuando se deja de creer en Dios, en seguida se cree en cualquier cosa" (Chestertón)
  • "La justicia es la verdad en acción" (Joubert)
  • "La vida es demasiado corta para perder el tiempo odiando a alguien" (Regina Brett)
  • "La verdad es alimento como el trigo" (Victor Hugo)
  • "No importa qué cantidad de libros tienes; lo que importa es su calidad" (Séneca)
  • "La nobleza del hombre procede de la virtud, no del nacimiento" (Epicteto)
  • "Más se aprende sobre las personas actuando con ellas una hora que conversando un año" (Platón)
  • "El hombre es la medida de todas las cosas" (Protágoras)
  • "Juzga a un arbol por sus frutos, no por sus hojas" (Eurípides)
  • "En el fondo de cada alma existen tesoros escondidos que sólo descubre el amor" (Edouard Rod)
  • "Tú eres el arquitecto de tu propio destino. Trabaja, espera y atrévete" (Wilcox)
  • "No importa tanto qué hay sobre la mesa como quiénes están sobre las sillas" (William S. Gilbert)
  • "La cara es el espejo del alma, y los ojos confiesan en silencio los secretos del corazón" (San Jerónimo)
  • "El afán de riquezas oscurece el sentido de lo justo y lo injusto" (Antífanes)
  • "Las amistades juveniles son las más hermosas porque no hay egoismo en ellas" (José Miguel García)
  • "Per aspera ad astra" (a través de las dificultades a las estrellas) (Séneca) 



dimecres, 16 de febrer del 2011

Soñando despierto


Vacio en este silencio,
Es hielo en mis sentidos …
Sueño con la sonrisa de tu labios,
Ahora sólo reina mi alegria…
El silencio acaba, llegas a mi vida…

Hasta que tu mirada,
como fuego quema mi alma,
encadenado a un reino en marfil,
Despierto para llegar de nuevo en mi, 

Solo deseando encontrarte al fin…

Hay destellos en la lluvia …
ahora estamos aquí, vamos a soñar de nuevo…
ven por mi,

Es una epoca oscura,
un lugar sin tiempo y sin fin,
atraves del miedo, nunca pude vivir …
Dormia en la noche, sin poder sentir,
y Ahora sueño, sueño llegando hacia ti…

Dentro de mis manos, se encuentran las tuyas,
sólo mi sombra se derrite a lo lejos, es el deseo
de mis sueños … de la eternidad …
Ven reposa en mi, Abre mi alma y dejame encontrarte,
Es el momento…el momento perfecto…quiero verte sonreir…

¿Cuántas respuestas buscas en el Universo?
Cuando sonrio cada vez mas al verte aqui,
No hay silencio, solo hay palabras para ti…
El universo es pequeño si no estas aqui, cualquier cosa que deseo decir,
Parece el brillo de una estrella en ese universo grande para ti…
 

Tu eres mi pensamiento a cada dia, y la conclusion de cada anochecer,
Eres la cosquilla costante que acaricia mi alma,
Eres la sonrisa en mis labios, y el brillo en mi mirada,
El calor que arde dentro de mi corazon,
y la vida que das a mi alma.

Estoy soñando despierto, estoy soñando junto a ti…


Se despide OT :(

El domingo 20 de febrero en Telecinco

'Operación Triunfo' se despide el próximo domingo

En esta última gala se proclamará al ganador del concurso musical

15.02.11  
El programa “Operación Triunfo” cerrará la presente edición con una gala final que tendrá lugar el próximo domingo 20 de febrero, en la que se llevarán a cabo las actuaciones musicales decisivas para proclamar al ganador del concurso.

 Todos los concursantes de Operación Triunfo.
Los participantes que aún continúan su formación en la Academia -Alex, Moneiba, Niccó, Alexandra, Juan, Jefferson, Nahuel, Josh, Naxxo, Nira, Coraluna y Geno- se enfrentarán por última vez al reto de interpretar en directo sus respectivos temas asignados para ganarse el favor del jurado y de la audiencia. Estos temas ya han sido adjudicados.
La gala final de “Operación Triunfo 2011” se emitirá tras la edición de las 21:00 horas de Informativos Telecinco el próximo 20 de Febrero.
 
Estos son los temas adjudicados:
 
. Todos los integrantes de la Academia - 'I gotta feeling', de Black Eyed Peas
. Moneiba - 'Ahora', de Ana Belén
. Niccó - 'Causa y efecto', de Paulina Rubio
. Alexandra - 'California Gurls', de Katy Perry
. Juan - 'Visa por un sueño', de Juan Luis Guerra
. Jefferson - 'Unwritten', de Natasha Bendingfield
. Nahuel - 'A Dios le pido', de Juanes
. Josh - 'Hollywood', de Michael Bublé
. Alex y Roxio - 'Todo vuelve a empezar', de Luis Fonsi & Laura Pausini
. Naxxo y Nirah - 'Saturday night's alright (for fighting)', de Elton John
. Canción del favorito (Josh y Niccó) - 'Don't stop the music', de Rihanna y Jamie Cullum
.
Nominados:

                           Coraluna - 'El apagón', de Malú
                           Geno - 'Desilusióname', de Olga Tañón


Como hacerte saber


Cómo hacerte saber
que nadie establece normas, salvo la vida!

Mario Benedetti






El amor no distingue


El amor no distingue de sexos,
lo mismo lo sufre un hombre
que una mujer, ambos aman
misma forma, mismos deseos.

Mucho se ha escrito del amor,
del sufrido amor de una mujer
poco o nada, de un hombre…
que hasta ahí llega el machismo.

Quién invento la palabra sexo débil
se equivocó, es más enérgica la mujer
que el débil hombre en los amores…
si más infiel que la mujer, es discutible.

Algunos ignoran, que si son machitos
le viene de una fatal educación familiar,
la que les ensañó las propias madres
que de ella nos viene la crianza enseñaza.

Gritemos las mujeres, que sus hijas digan
quién en su crianza, se le dio más categoría
si a las hembras o a lo varones: que griten
las madres, que digan las hijas y no callen.

Hasta el llanto tenemos que ahogarlo…
así nos lo enseñaron nuestra las madres,
quiero llorar, deseo gritar, somos tal cuales
mismo dolor, mismo amor, somos alma,
no animales irracionales.

Mismos deseos, mismas necesidades
hombre o mujer… tal cuales somos:
amamos, lloramos, sufrimos y gozamos
que el amor no es diferente en varones
ni en  mujeres…


El jardin del rey

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles,
arbustos y flores se estaban muriendo.

El roble le dijo que se moría
porque no podía ser tan alto como el pino.
Volviéndose al pino, lo halló caído
porque no podía dar uvas como la vid.
Y la vid se moría porque no podía florecer como la rosa.
La rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el roble.

Entonces encontró una planta,
una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio
de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé.
Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste,
querías fresias.
Si hubieras querido un roble o una rosa,
los habrías plantado.
En aquel momento me dije:
"Intentaré ser fresia de la mejor manera que pueda".

Ahora es tu turno.
Estás aquí para contribuir con tu fragancia.
Simplemente mírate a ti mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.

Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti
o marchitarte en tu propia condena...
 
Jorge Bucay

La casita de chocolate

Dos hermanitos salieron de su casa y fueron al bosque a coger leña. Pero cuando llegó el momento de regresar no encontraron el camino de vuelta. Se asustaron mucho y se pusieron a llorar al verse solos en el bosque.
Sin embargo, allá a lo lejos vieron brillar la luz de una casita y hacia ella se dirigieron. Era una casita extraordinaria. Tenía las paredes de caramelo y chocolate. Y como los dos hermanos tenían hambre se pusieron a chupar en tan sabrosa golosina. Entonces se abrió la puerta y apareció la viejecita que vivía allí, diciendo:

Hermosos niños, ya veo que tenéis mucho apetito. Entrad, entrad y comed cuanto queráis.
Los dos hermanitos obedecieron confiados. Pero en cuanto estuvieron dentro, la anciana cerró la puerta con llave y la guardó en el bolsillo, echándose luego a reír. Era una perversa bruja que se servía de su casita de chocolate para atraer a los niños que andaban solos por el bosque. Los infelices niños se pusieron a llorar, pero la bruja encerró al niño en una jaula y le dijo:
- No te voy a comer hasta que engordes, porque estas muy delgado- Primero te cebaré bien.
Y todos los días le preparaba platos de sabrosa comida. Mientras tanto a la niña la obligaba a trabajar sin descanso. Y cada mañana iba la bruja a comprobar si engordaba su hermanito, mandándole que le enseñara un dedo. Pero como tenía muy mala vista, el niño, que era muy astuto, le enseñaba un huesecillo de pollo que había guardado de una de las comidas. Y así la bruja quedaba engañada, pues creía que el niño no engordaba.
- Sigues muy delgado decía -. Te daré mejor comida.
Y preparaba nuevos y abundantes platos y era la niña la que se encargaba de llevarlos a la jaula llorando amargamente porque sabía lo que la bruja quería hacer con su hermano.
Escapar de la casa era imposible, porque la vieja nunca sacaba la llave del bolsillo y no se podía abrir la puerta. ¿Cómo harían para escapar?
Un día llamó la bruja a la niña y le dijo:
- Mira, ya me he cansado de esperar porque tu hermano no engorda a pesar de que come mejor que un rey. Le preparo las mejores cosas y tiene los dedos tan flacos que parecen huesos de pollo. Así que vas a encender el fuego enseguida.
La niña se acercó a su querido hermanito y le contó los propósitos de la malvada bruja. Había llegado el momento tan temido.
La bruja andaba de un lado para otro haciendo sus preparativos. Como veía que pasaba el tiempo y la niña no había cumplido lo que le había mandado, gritó:
¿A qué esperas para encender el fuego?
La hermana tuvo entonces una buena idea:
- Señora bruja – dijo -, yo no sé encenderlo.
- Pareces tonta – contestó la bruja -; tendré que enseñarte. Fíjate, se echa mucha leña, así. Ahora enciendes y soplas para que salgan muchas llamas. ¿Lo ves?
Como estaba la bruja en la boca del horno, la niña le arrancó de un tirón las llaves que llevaba atadas a la cintura y, dando a la bruja un tremendo empujón, la hizo caer dentro del horno.
Libre ya de la bruja, y usando las laves, abrió con gran alegría la puerta de la jaula y salieron los dos corriendo hacia el bosque. Se alejaron a todo correr de la casita de chocolate y cuando encontraron el camino de regreso a su casa lo siguieron y llegaron muy felices.
De los Hermanos Grimm.
 
 

Refranes (4)

A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
A la ramera y a la lechuga, una temporada les dura.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A la res vieja, alíviale la reja.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
A la sierra tocino y al serrador vino.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
A la sombra de los buenos viven los malos sin freno.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
A la tercera va la vencida.
A la tierra que fueres haz lo que vieres.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A la vejez aladares de pez.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
A la vejez, cuernos de pez.
A la vejez, viruelas.
A la viuda y al abad, el diablo les amasa el pan.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
A largos días, largos trabajos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A las cosas menudas, el alguacil acuda y a las cosas grandes, el señor alcalde.
A las diez deja la calle para quien es
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.
A las obras me remito.
A las putas y a los barberos, a la vejez los espero.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A lo bueno, pronto me hago yo; a lo malo, no.
A lo hecho, pecho.
A lo más oscuro, amanece Dios.
A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A lo que no puede ser, paciencia.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A los burros palos, y a la mujer regalos.
A los cincuenta, el mal del mes ya no lo ves.
A los enemigos bárreles el camino.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A los galgos del rey no se les escapa liebre alguna.
A los tontos y a los porfiados, la mejor bofetada es dejarlos.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A luz de la candela, toda música parece bella.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A mal abad, peor sacristán.
A mal amo, mal criado.
A mal comer o bien comer, tres veces beber.
A mal Cristo, mucha sangre.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
A mal hablador, discreto oidor.
A mal mortal no hay hierba que val.
A mal sarmiento, buena podadera.
A mal tiempo, buena cara.
A mala cabeza, buenas son piernas.
A mala cama, colchón de vino.
A mala cuenta, no hay providencia buena.
A mala leña un buen brazado.
A mala lluvia, buen paraguas.
A mala suerte, envidia fuerte.
A mala venta, mala cuenta.
A malas piernas, buenas muletas.
A malos ratos, buenos tragos.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
A manos de traidores perecen los buenos servidores.
A manos frías, corazón ardiente.
A mantel puesto, tendrás amigos ciento; no de tu trato sino de tu plato.
A marido ausente, amigo presente.
A más amor, más pudor.
A más años más pecados.
A más beber, menos comer.
A más doctores, más dolores.
A más oro, menos reposo.
A más vivir, más sufrir.
A médico, confesor y letrado, hablarle claro.
A medida del santo son las cortinas.
A mengua de carne, buenos son pollos con tocino.
A mi amigo quiero, por lo que de él espero.
A mi casa lleve un amigo, el se quedó de amo y yo despedido.
A mi los tiburones me enseñan los dientes.
A mi mujer bermeja, por el pico le entra, que no por la oreja.
A mi padre llaman hogaza y yo me muero de hambre.
A mi prójimo quiero, pero a mí el primero.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.


dimarts, 15 de febrer del 2011

Piratas,el musical

Lo mejor de mi vida eres tú



Yo me siento al fin feliz
La tristeza no es para mí
Que me importan lo que viví
Si me regalan el futuro no lo quiero sin ti

Ay no me digas no
Si escondes algo dámelo
Porque llegó la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tú

Me voy de fiesta si quieres ir (quiero ir!)
De buenos aires hasta Madrid (hay ole!)
Y sin dormirnos acabar con parís
Te juro que jamás te vas a arrepentir

Hay no me digas no
Si escondes algo dámelo
Porque llegó la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tu
Eres tú
Dame dámelo baby
Lo mejor lo mejor
Eres tú

Suéltate el pelo y juega entre las olas (entre las olas)
Sobre la arena a la orilla del mar (la orilla del mar)
Prepárate que la noche no perdona
Ven que nos vamos de marcha otra vez
Mañana, mañana

Porque llego la hora de estar conmigo
Pues el destino así lo escribió

Si es amor, Abrázame con ganas
Si no lo es, tal vez será mañana
Estando juntos mi mundo se llena de luz
Lo mejor de mi vida eres tú
Eres tú
Dame dámelo baby
Lo mejor lo mejor lo mejor
Lo mejor de mi vida eres tu
Lo mejor de mi vida eres tu
Dame dámelo baby

Gala 4

























Actuación de el favorito junto a Josh


NOMINACIONES


Duelo de Nominadas


La evolución de los concursantes se aprecia gala tras gala. Cada semana intentan superarse en el escenario y demostrar al jurado todo lo mejor de sí mismos. Aún así, los temidos jueces no pasaron ni un detalle por alto y analizaron en profundidad la actuación de cada uno de los concursantes. Unos superaron el examen con gran éxito, como fue el caso de Naxxo, Nirah o Moneiba, pero otros como Alexandra, Niccó o Josh tuvieron que aguantar el chaparrón de críticas.



Nirah y Moneiba: 'Halo'
Nirah (Noemí Galera): Nirah, bienvenida a 'Operación Triunfo', hija mía. Creo que esta semana has dejado tu frialdad en algún rincón de la Academia. Se ha notado que has trabajado a gusto con Moneiba y daba gusto ver como te brillaban los ojos en el escenario. Creo que has cantado muy bien, muy bien, muy bien y te felicito, aunque es la primera actuación y hay que esperar a ver qué hacen tus compañeros, pero me has gustado mucho.

Moneiba (José Antonio Abellán): Coincido con Noemí, me has gustado mucho, pero con este despliegue y este pedazo de canción, yo la hubiera desarrollado más y la hubiera llevado a otro palo, no me hubiera quedado con la imitación. También creo que si la hubierais cantado cada una por separado hubiera quedado mucho mejor, pero bueno, me ha gustado mucho.


Josh: 'Kamikaze'
Josh (Eva Perales): No sé si te voy a llamar Joshua a partir de ahora, porque cada día me despistas más. Esta semana has tenido un día más para preparar la canción, una canción que precisamente era de su lista. Además, por temas internos la has podido hacer a tu manera y aún así, vas y la cagas. Definitivamente, a partir de ahora te voy a llamar Joshua. El día que vuelva Josh, te volveré a llamar Josh. De momento, nene, no escoges bien tus novias, has destrozado la canción.

Nahuel: 'Voy a perder la cabeza por tu amor'
Nahuel (Noemí Galera): Está claro que te hemos mareado con cantar moderno y antiguo, encika vamos y te damos un bolero par rematarlo. Aunque has tenido suerte porque era del 78, del 50 te matamos. Has hecho la versión Nahuel, no sé si moderno o antiguo, pero ha sido tu versión. Has trabajado muy bien la expresividad, miradas, sonrisa, has estado como eres tú y a mí me has gustado. Ya veremos qué pasa.

Juan Delgado y Geno: 'Lo mejor de mi vida eres tú'
Juan Delgado (José Antonio Abellán): Me ha encantado el final de la canción. Juan, no puedo decir nada malo, pero espero que nadie le haya cantado esta canción a su pareja por San Valentín. El final muy original, bien.
Geno (Eva Perales): No me esperaba lo del beso, viéndoos a los dos cantando esta canción, diciendo eso de 'Lo mejor de mi vida eres tú', de Juan me lo he creído, pero de Geno no, la he visto muy correcta. Con ella me pasa, no que 'sufrocomogeno', sino que 'sufrocongeno'. Has entrado en el programa, es una segunda oportunidad para reinventarse y no debes perderla, la Geno que entró ya sabemos como es y yo quiero ver a la nueva Geno, no a la que sufre, a la sincera, a la de verdad. En ese mensaje Juan lo ha hecho mejor, pero me ha encantado.

Niccó: 'All the lovers'
Niccó (Noemí Galera): Por fin has cantado en solitario. Te ha tocado un tema sin complicación vocal a priori, agradecido, con el que podías mostrar la sensualidad y lucirte. ¿Crees que lo has hecho? De todas maneras, lo tenías todo a huevo y en 'OT' las oportunidades tienen que aprovecharse. Por ahora, no puedo decirte nada más, tendrás que esperar a las nominaciones para saber nuestra opinión final.

Naxxo: 'Bad moon rising'
Naxxo (José Antonio Abellán): Eres un privilegiado porque te ha tocado una canción de, la que yo creo, la banda más grande de la historia del rock and roll, de hecho la banda más versionada en la historia de la música. Si hubieras estado en una orquesta en la costa de Mallorca, en Benidorm o en Málaga, yo te pondría un diez alto. Echo de menos, y no el malo, pero echo de menos que no hayas cantado tú, estoy seguro que puedes hacerlo más tú, has ido hacia John Fogerty, que de hecho si cierras los ojos eras John Fogerty cantando. Enhorabuena por la elección de la canción en este caso y enhorabuena porque ha sonado a rock and roll.


Coraluna y Ramil: 'La bien pagá'
Coraluna (Eva Perales): Te tengo que decir que estoy alucinada del manejo del abanico y de tu 'acting', de cómo te has puesto en tu piel, ya no sé si eras la prostituta o no, lo que sí tengo claro, Coraluna, es que esta semana has sido tú misma. Has vuelto a tus orígenes y no sé yo si estás mejor guiada. Cada semana has ido progresando, yendo hacia un lugar más bonito y esperaba que hoy me sorprendieras como las otras semanas. Pero bueno, queda mucha noche, mucho amor y mucha nominación, pero me has gustado.


Jefferson y Alexandra: 'Man in the mirror'
Jefferson (Noemí Galera): Esto es un temazo de la historia de la música, Michael Jackson, palabras mayores. Me habéis dejado un pelín fría. Esperábamos un poco más de ti, has estado correcto, pero sabemos que puedes dar mucho más. No sabemos si es ese exceso de confianza que tienes en ti mismo, sabes que lo puedes hacer bien, al menos lo que me llega es que eres un tío seguro, disimulas muy bien la inseguridad. Lo que sí es cierto, es que desde luego las clases de Màxim Huerta os han servido de mucho, porque estáis muy sueltos. En cualquier caso, esperaba más de tu actuación y no sé puedes dar mucho más de ti, ahí me quedo, veremos qué pasa luego.

Alexandra (José Antonio Abellán): Estamos de acuerdo que quien elige la canción y quien os la asigna no es un amigo, es una canción que cualquiera que hubiera osado interpretar, pues es una frivolidad, porque quieras que no cualquiera va a comparar en el subconsciente con la versión original o con cualquiera de las versiones que Michael Jackson ha hecho. Si esto en vez de ser 'OT' con Pilar Rubio hubiera sido 'Menudas Estrellas' con Bertín Osborne, hubiera quedado hasta bien, pero yo creo que aquí se podría o se debería exigir un poco más. Estaba acordándome de Chenoa, que hizo una versión de esta canción que no tiene nada que ver con la original en cuanto a la estructura, que la grabó en directo en la sala Galileo de Madrid, y era distinto a todo, aquello sorprendía y no te acordabas tanto de Michael Jackson. Creo que ha sido un error la elección de la canción, pero bueno, como decía Noemí, a ver qué pasa.


Roxio: 'Aguas de marzo'
Roxío (Eva Perales): Lo que te pasa se nota, encima de ese escenario, tu falta de seguridad, tu no saber si estoy haciendo lo correcto, se nota cuando cantas. Tienes una virtud que es un inconveniente, eres transparente cantando. Sé inteligente, cura eso que tienes dentro, aprovecha la oportunidad que sois muy poquitos los que tenéis esta oportunidad, comete ese miedo y disfruta, Roxio, disfruta, para tú tranquilidad, todos los artistas tienen un pasado del que reniegan, piensan si empezaron haciendo lo que deberían hacer y que tú te lo plantees es un signo de que eres una gran artista.


Álex: 'Fever'
Álex (José Antonio Abellán): 'Enciende las luces, tu mamá no está en casa. Estoy harto de acostarme solo, metámonos en tu coche, solos tú y yo y las estrellas y hagamos un menage a troi'. Es como la de 'Qué alegría de cuando me dijeron' pero en rápido. Y con el matrimonio de esta casa con Digital +, si son listos la aprovecharán para la promo de los viernes por la noche, ya te lo digo yo. Me ha encantado y, con vuestro permiso, quiero aplaudirle también a Marco, que el otro día se quedó algo mosqueado conmigo. Cuando las cosas están bien hechas, bien parecen. Enhorabuena.

Lamentaciones de otoño

                I
Como tantas cosas lejanas
que se acercan sin un rumor,
llegaron las primeras canas
y quizás el último amor.

El amor que pasó deprisa,
y el que nunca llegó a pasar,
entristecieron mi sonrisa
igual que un ciego frente al mar.

Yo sonaba con un cariño
que acaso tuve y se me fue,
y me eché a llorar como un niño
que llora sin saber por qué.

Hoy asoman rostros extraños
sobriamente frente a mí:
Hoy llegan los años huraños
diciéndome: «Estamos aquí».
                II
Y he de morir soñando cosas
que deseé y no conseguí...
Y seguirán naciendo rosas,
pero no serán para mí.

Yo buscaba las cosas bellas
sin importarme en qué lugar.
Y otros mirarán las estrellas
que yo no volveré a mirar.

Y nombrar lo que no se nombra
—un gran silencio y una cruz—,
y penetrar en esa sombra,
yo, que he amado tanto la luz.
                III
Tanto sueños que ya se han ido
y que jamás han de volver...
Empezar a morir de olvido,
¡oh, noche sin amanecer!

Apasionadas noches locas,
indeciblemente sin par...
Pero otros besarán las bocas
que yo dejaré de besar.

Agridulce sabor del beso,
áurea isla sin latitud:
Aunque sólo sea por eso,
no te me vayas, ¡Juventud!

No te me vayas todavía,
porque no me quiero quedar
triste de ensueño y de armonía,
igual que un ciego frente al mar.

José Ángel Buesa

Razón de amor


¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos
con las manos, buscándonos
a tientas, con los gritos,
clamando; con las bocas
que el vacío besaban?
¿Fue un choque de materia
y materia, combate
de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos
se convirtió en victoria
gozosa de los dos,
en prodigioso pacto
de tu ser con mi ser
enteros?
¿O tan sencillo fue,
tan sin esfuerzo, como
una luz que se encuentra
con otra luz, y queda
iluminado el mundo,
sin que nada se toque?
Ninguno lo sabemos.
Ni el dónde. Aquí, en las manos,
como las cicatrices,
allí, dentro del alma,
como un alma del alma,
pervive el prodigioso
saber que nos hallamos,
y que su dónde está
para siempre cerrado.
Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los nombres o las líneas.
Nada en ese milagro
podría ser recuerdo:
porque el recuerdo es
la pena de sí mismo,
el dolor del tamaño,
del tiempo, y todo fue
eternidad: relámpago.
Si quieres recordarlo
no sirve el recordar.
Sólo vale vivir
de cara hacia ese dónde,
queriéndolo, buscándolo.

Pedro Salinas


El caracol y el rosal

Alrededor del jardín había un seto de avellanos, y al otro lado del seto se extendía n los campos y praderas donde pastaban las ovejas y las vacas. Pero en el centro del jardín crecía un rosal todo lleno de flores, y a su abrigo vivía un caracol que llevaba todo un mundo dentro de su caparazón, pues se llevaba a sí mismo.

–¡Paciencia! –decía el caracol–. Ya llegará mi hora. Haré mucho más que dar rosas o avellanas, muchísimo más que dar leche como las vacas y las ovejas. –Esperamos mucho de ti –dijo el rosal–. ¿Podría saberse cuándo me enseñarás lo que eres capaz de hacer?
–Me tomo mi tiempo –dijo el caracol–; ustedes siempre están de prisa. No, así no se preparan las sorpresas.
Un año más tarde el caracol se hallaba tomando el sol casi en el mismo sitio que antes, mientras el rosal se afanaba en echar capullos y mantener la lozanía de sus rosas, siempre frescas, siempre nuevas. El caracol sacó medio cuerpo afuera, estiró sus cuernecillos y los encogió de nuevo.
–Nada ha cambiado –dijo–. No se advierte el más insignificante progreso. El rosal sigue con sus rosas, y eso es todo lo que hace.
Pasó el verano y vino el otoño, y el rosal continuó dando capullos y rosas hasta que llegó la nieve. El tiempo se hizo húmedo y hosco. El rosal se inclinó hacia la tierra; el caracol se escondió bajo el suelo.
Luego comenzó una nueva estación, y las rosas salieron al aire y el caracol hizo lo mismo.
–Ahora ya eres un rosal viejo –dijo el caracol–. Pronto tendrás que ir pensando en morirte. Ya has dado al mundo cuanto tenías dentro de ti. Si era o no de mucho valor, es cosa que no he tenido tiempo de pensar con calma. Pero está claro que no has hecho nada por tu desarrollo interno, pues en ese caso tendrías frutos muy distintos que ofrecernos. ¿Qué dices a esto? Pronto no serás más que un palo seco… ¿Te das cuenta de lo que quiero decirte?
–Me asustas –dijo el rosal–. Nunca he pensado en ello.
–Claro, nunca te has molestado en pensar en nada. ¿Te preguntaste alguna vez por qué florecías y cómo florecías, por qué lo hacías de esa manera y de no de otra?
–No –contestó el caracol–. Florecía de puro contento, porque no podía evitarlo. ¡El sol era tan cálido, el aire tan refrescante!… Me bebía el límpido rocío y la lluvia generosa; respiraba, estaba vivo. De la tierra, allá abajo, me subía la fuerza, que descendía también sobre mí desde lo alto. Sentía una felicidad que era siempre nueva, profunda siempre, y así tenía que florecer sin remedio. Tal era mi vida; no podía hacer otra cosa.
–Tu vida fue demasiado fácil –dijo el caracol.
–Cierto –dijo el rosal–. Me lo daban todo. Pero tú tuviste más suerte aún. Tú eres una de esas criaturas que piensan mucho, uno de esos seres de gran inteligencia que se proponen asombrar al mundo algún día.
–No, no, de ningún modo –dijo el caracol–. El mundo no existe para mí. ¿Qué tengo yo que ver con el mundo? Bastante es que me ocupe de mí mismo y en mí mismo.
–¿Pero no deberíamos todos dar a los demás lo mejor de nosotros, no deberíamos ofrecerles cuanto pudiéramos? Es cierto que no te he dado sino rosas; pero tú, en cambio, que posees tantos dones, ¿qué has dado tú al mundo? ¿Qué puedes darle?
–¿Darle? ¿Darle yo al mundo? Yo lo escupo. ¿Para qué sirve el mundo? No significa nada para mí. Anda, sigue cultivando tus rosas; es para lo único que sirves. Deja que los castaños produzcan sus frutos, deja que las vacas y las ovejas den su leche; cada uno tiene su público, y yo también tengo el mío dentro de mí mismo. ¡Me recojo en mi interior, y en él voy a quedarme! El mundo no me interesa.
Y con estas palabras, el caracol se metió dentro de su casa y la selló.
–¡Qué pena! –dijo el rosal–. Yo no tengo modo de esconderme, por mucho que lo intente. Siempre he de volver otra vez, siempre he de mostrarme otra vez en mis rosas. Sus pétalos caen y los arrastra el viento, aunque cierta vez vi cómo una madre guardaba una de mis flores en su libro de oraciones, y cómo una bonita muchacha se prendía otra al pecho, y cómo un niño besaba otra en la primera alegría de su vida. Aquello me hizo bien, fue una verdadera bendición. Tales son mis recuerdos, mi vida.
Y el rosal continuó floreciendo en toda su inocencia, mientras el caracol dormía allá dentro de su casa. El mundo nada significaba para él.
Y pasaron los años.
El caracol se había vuelto tierra en la tierra, y el rosal tierra en la tierra, y la memorable rosa del libro de oraciones había desaparecido… Pero en el jardín brotaban los rosales nuevos, y los nuevos caracoles se arrastraban dentro de sus casas y escupían al mundo, que no significaba nada para ellos.
¿Empezamos otra vez nuestra historia desde el principio? No vale la pena; siempre sería la misma.
De Hans Christian Andersen .



Refranes

A heredad vieja, heredero nuevo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre desgarbado, dale de lado.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
A hora mala no ladran canes.
A hortelano tonto, patatas gordas
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A iros de mi casa y ¿qué queréis con mi mujer?, no hay que responder.
A la aguja buen hilo, y a la mujer buen marido.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A la boda del herrero, cada cual con su hierro.
A la borrica arrodillada, doblarle la carga.
A la bota, darle el beso después del queso.
A la buena casada, sólo su marido le agrada.
A la buena mujer, poco freno le basta.
A la cabeza, el comer la endereza.
A la cama no te irás sin saber una cosa más.
A la cara más fea, la alegría la hermosea.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la col, tocino, y al tocino, vino.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.
A la cuarta, ni los bueyes.
A la culpa, sigue la disculpa.
A la dama hermosa, por el pico le entra la rosa.
A la fuerza ahorcan.
A la fuerza, ni los bueyes.
A la galga y a la mujer, no le des la carne a ver.
A la gallina apriétale el puño y apretarte bien el culo.
A la gallina y a la mujer le sobran nidos donde poner.
A la guerra, con la guerra.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la hija mala, dineros y a casarla.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A la justicia y a la inquisición chitón.
A la larga el galgo a la liebre mata.
A la larga todo se sabe.
A la larga, lo más dulce amarga.
A la leche nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡Déjate caer, valiente!
A la lengua y a la serpiente hay que temerles.
A la lumbre y al fraile no hurgarle.
A la luz de la tea, no hay mujer fea.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la mona que te trae el plato no le mires el rabo.
A la moza ser buena, y al mozo el oficio, no les puede dar mayor Beneficio.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A la moza y al fraile, que no les de el aire.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
A la muerte no hay que temerle ni buscarla, únicamente esperarla.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
A la mujer barbuda o muy velluda, el diablo la sacuda.
A la mujer barbuda, de lejos se la saluda.
A la mujer bella y honesta, casarse poco le cuesta.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer casada, nunca le falta novio.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer del carnicero le medra la carne en la mano.
A la mujer dile tu amor una vez, que el diablo se lo dirá diez.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer hay que tenerla bien comida, bien amada y bien vestida.
A la mujer honrada su propia estima le basta.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la mujer pedigüeña ponla donde habita la cigüeña.
A la mujer pedigüeña, la persigue la cigüeña.
A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.
A la mujer y a la cabra, soga larga. Pero sin perderla de vista.
A la mujer y a la guitarra hay que templarla para usarla.
A la mujer y a la lechuga, por la cintura.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A la necesidad no hay ley.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A la que a su marido encornuda, Señor y tú la ayuda.
A la que bien baila, con poco son le basta.
A la que fue flor, algo le queda de olor.
A la que tenga más de treinta, no la pretendas.