dissabte, 5 de febrer del 2011

Historia del pensamiento

Cuando a su nido vuela el ave pasajera
A quien amparo disteis, abrigo y amistad
Es justo que os dirija su cántiga postrera,
Antes que triste deje, vuestra natal ciudad.
Al pájaro viajero que abandonó su nido
Le disteis un abrigo, calmando su inquietud;
¡Oh! Tantos beneficios, jamás daré al olvido
durable cual mi vida será mi gratitud.
En prueba de ella os dejo lo que dejaros puedo,
Mis versos, siempre tristes, pero los dejo asi;
Porque pienso, a veces que entre sus letras quedo,
Porque al leerlos creo que os acordais de mí.
Voy, pues, a referiros una sencilla historia.
Que en mi alma desolada, honda impresión dejó;
Me la contaron... ¿Donde?... es frágil mi memoria...
Acaso el héroe de ella... o bien, la soñé yo.
Era una linda rosa, brillante enredadera,
Tan pura, tan graciosa, espléndida y gentil.
Que era el mejor adorno de la feliz pradera,
La joya más valiosa del floreciente abril.
Al pie de ella crecía un pobre pensamiento,
Pequeño, solitario, sin gracia ni color;
Pero miró a la rosa y respiro su aliento
Y concibió por ella el mas profundo amor.
Mirando a su querida pasaba noche y día.
Mil veces ¡ay! Le quiso su pena declarar;
Pero tan lejos siempre, tan lejos la veía,
Que devoraba a solas su pena y su pesar.
A veces le mandaba sus tímidos olores,
Pensando que llegaba hasta su amada flor;
Pero la brisa, al columpiar las flores,
Llevábase muy lejos la pena de su amor.
El pobre pensamiento mil lágrimas vertía,
Desoladoras lágrimas, de acíbar y de hiel,
Mientras la joven rosa, sin ver a otras crecía,
Y mientras mas crecía, más se alejaba de él.
Llega un jazmín en tanto a la pradera bella,
También él a la rosa al punto que la vió;
Pero él fue mas dichoso, pudo llegar hasta ella,
Le declaró su pena, y al fin la rosa amó...
Comprenderéis ahora al pobre pensamiento,
Al ver correspondido a su feliz rival?
¿No comprendéis su horrible, su bárbaro tormento
al verse condenado a suerte tan fatal?
Después lo transplantaron; vivió en otras praderas
Indiferiencia, olvido y hasta placer fingió:
Miraba flores lindas, brillantes y hechiceras,
Pero su amor constante y fiel compareció.
Por fin una mañana, estando muy distante,
el céfiro contóle las bodas del jazmín;
el escuchó sonriente, y ciego y delirante,
loco placer fingiendo, creyó olvidar al fin.
Pero al siguiente día con lágrimas le vieron
las flores, e ignorando su oculto padecer,
"Tu lloras, pensamiento, tu lloras", le dijeron:
"No es nada, contestóles, es llanto de placer".

Manuel Acuña. 

Muñeca de trapo

Llora su pena en silencio
Escondida en un rincón
Pobre muñeca de trapo
Todo el mundo la olvidó
Observa pasar la vida
De quien la tuvo en sus brazos
Ahora ya ni la mira
Ni siquiera le hace caso
No sabe que ella está ahí
Esperando que algún día
Se acuerde de su muñeca
Pudiendo curar sus heridas
Recuerda que un día fue bella
Cual princesa de un cuento
Más este no acabó bien
Su amor no fue eterno
Hoy al cabo de los años
Entona una canción
¿Por qué no ha llorado él?
¿Por qué lloro solo yo?
No hay letra que le responda
Ni causa más verdadera
Pobre muñeca de trapo
Nadie te quitó la pena
Solo serviste un tiempo
Para dar una sorpresa
Para saciar un capricho
Basado en falsas promesas
Tienes el corazón roto
Te sientes abandonada
Te llenaron de ilusiones
Para dejarte tirada.


Los locos estan fuera

Yo estaba caminando por el jardín de un asilo de locos, cuando
encontré a un joven leyendo un libro de filosofía. Por su forma y por
la salud que mostraba no combinaba mucho con los otros internos.
Me ...senté a su lado y le pregunté: ¿Qué estás haciendo aquí?
El me miró sorprendido, pero viendo que yo no era uno de los médicos respondió:
"Es muy simple. Mi padre, un brillante abogado, quería que yo fuera como él.
Mi tío que tenía un alto puesto comercial, quería que yo siguiera su ejemplo.
Mi madre deseaba que yo fuera la imagen de su adorado padre.
Mi hermana siempre me citaba a su marido como ejemplo de un hombre de éxito.
Mi hermano trataba de entrenarme para que yo fuera un buen atleta como él.
Y lo mismo ocurría con mis profesores en la escuela, el maestro de piano,
el tutor de inglés; todos estaban convencidos y seguros de que eran el
mejor ejemplo a seguir. Nadie me miraba como se debe mirar a un hombre,
sino como se mira un espejo. Así fue que decidí internarme en este
asilo. Por lo menos aquí puedo ser yo mismo."
Khalil Gibran.

Alma

QUE TUS PIES CAMINEN AL PASO DE TU ALMA

Un explorador blanco, ansioso por llegar
cuanto antes a su destino en el corazón de África,
ofreció una paga extra a sus porteadores
...para que anduviesen más de prisa.
Durante varios días, los porteadores apuraron el paso.

Una tarde, sin embargo, se sentaron todos en el suelo
y dejaron la carga, negándose a continuar.
Por más dinero que les ofreciese,
los indígenas no se movían.

Finalmente, cuando el explorador
pidió una explicación para aquel comportamiento,
obtuvo la siguiente respuesta:

- Hemos andado demasiado de prisa,
y ya no sabemos ni dónde estamos
ni qué estamos haciendo.
Tenemos que esperar a que nuestras almas nos alcancen.

Paulo Coelho.

divendres, 4 de febrer del 2011

Reglas del juego

EL HOMBRE QUE ME AME.
I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mi,
la golondrina
transparente de la ternura.

II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV
El hombre que me ame
no dudara de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetara la tristeza, el silencio
y con caricias tocara mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mi
la hamaca para descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI
El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si necesario.

VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en trinchera
rodilla en tierra me amara
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

IX

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza publica llena de multitudes
Podrá gritar: te quiero
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el mas hermoso y humano de los sentimientos.

X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron
separados
como seres de distinta estatura

XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.
Gioconda Belli
 
 
  EL HOMBRE A QUIEN QUIERO AMAR.
I
El hombre al que quiero amar
deberá limpiar la llave oxidada,
que abre la cerradura de mi alma
y entibiarla
con el sol de la devoción
y la esperanza,
y pueda volver a volar
como paloma de paz

II
El hombre que quiero amar
deberá ser mi compañero
tratándome de igual
respetándome y escuchándome
sin juzgarme, ni reprocharme,
jamás.

III
El hombre al que quiero amar
deberá hacerme sentir única,
reina en su castillo, ondina en sus aguas,
y alegría perpetua en sus ojos
cuando me mire en ellos
para elevar mi autoestima.

IV
El hombre  que quiero amar
tocará las fibras de mi ser
como templando las cuerdas de un violín
y sus acordes en mi piel
se dibujaran en deseos encendidos
en comunión con los de él.

V
Él, mi hombre, con su amor
me acompañara en mis silencios
correrá tras mis risas
será mi pañuelo en mis lágrimas
respetará sin preguntas mi espacio
y comprenderá tranquilo
todas mis ausencias,
porque sabrá que en todo ello
él siempre está.
VI
Él, siempre él...
hará versos de mis enfados
y de mis huidas prosas
y nuestra vida en común
será toda ella un poema
del más encendido y deseado amor.

VII
El hombre al que quiero amar
paseará sus dedos
por el trigal de mi pelo
mientras mis manos se abrazan a su talle
cuando reposemos el amor
en la vigilia de la visita del sueño.

VIII
Mi hombre
será mi compañero de juegos
mi arma en mi lucha
mi contertulio en mis charlas
mi amigo, mi cómplice, mi amante
y mi inspiración eterna.

IX
Mi hombre
me esperará siempre
con el ansia del novio primerizo,
acorralará mis ojos cuando le asedien
y sus manos volaran sobre mí
como alas de cientos
de mariposas.
X
Mi hombre
me perdonará mis errores
y los enterrará con una palada de comprensión
señalándome el camino correcto
con canastas repletas
de racimos de ternuras.

XI
Y yo a cambio le daré a mi hombre
reposo, en sus guerras
y en sus marejadas, calma
le pondré sonrisas a sus enfados
y mi regazo será su cuna en sus silencios
seré siempre su escalera firme
cuando quiera subir al paraíso.
y no podrá jamás contar mis besos
porque serán eternos en mis labios
para él.

Tatiana Krahe
Madrid, Diciembre 2003
 
 

Buesa

AQUÍ SOLO EN LA NOCHE

Aquí, solo en la noche, ya es posible la muerte.
Morir es poca cosa si tu amor está lejos.
Puedo cerrar los ojos y apagar las estrellas.
Puedo cerrar los ojos y pensar que ya he muerto.
Puedo matar tu nombre pensando que no existes.
Ahora, solo en la noche, sé que todo lo puedo.
Puedo extender los brazos y morir en la sombra,
y sentir el tamaño del mundo en mi silencio.
Puedo cruzar los brazos mirándote desnuda,
y navegar por ríos que nacen en tu sueño.
Sé que todo lo puedo porque la noche es mía,
la gran noche que tiembla de un extraño deseo.
Sé que todo lo puedo, porque puedo olvidarte:
Sí. En esta sombra, solo, sé que todo lo puedo.
Y ya ves: me contento con cerrar bien los ojos
y apagar las estrellas y pensar que me he muerto.
 
José Ángel Buesa

ASÍ VERTE DE LEJOS

Así, verte de lejos, definitivamente.
Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Así, como el agua que brota de una fuente,
aquellos bellos días ya no pueden volver.

Así, verte de lejos y pasar sonriente,
como quien ya no siente lo que sentía ayer,
y lograr que mi rostro se quede indiferente
y que el gesto de hastío parezca de placer.

Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuánto te quiero así.

Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.
José Ángel Buesa


El uno para el otro

Te agradezco por todo este tiempo junto a mi
Y a pesar de mis errores amarme así
Tu amor estuvo aquí presente en los malos tiempos
Y tu sonrisa me alegraba en los momentos bellos

Te agradezco haberme dicho que si
Al invitarte a volar junto a mi
Compartiendo la vida y nuestros sueños
Nuestros sentimientos nuestro amor tan bello

El uno para el otro es lo que tu y yo somos
Tu eres la estrella mi lucero y yo el cielo
Tu eres el aire yo el mar tu amor me hace respirar
Y a tu lado me siento especial

Te agradezco haberme dicho que si (agradezco abrir tu alma)
Al invitarte a volar junto a mi (amor es todo lo que esperaba)
Compartiendo la vida y nuestros sueños
Nuestros sentimientos nuestro amor tan bello

El uno para el otro es lo que tu y yo somos
Tu eres la estrella mi lucero y yo el cielo
Tu eres el aire yo el mar tu amor me hace respirar
Y a tu lado me siento especial

Tu eres el aire yo el mar tu amor me hace respirar
Y a tu lado me siento especial.

El día que Ana se dió cuenta

Ana creía que, mientras no conociera a otra persona, no sería capaz de pasar página. Pero se equivocaba. Lo único que necesitaba para olvidar a Javián era abrir los ojos.

Un día, sin saber muy bien cómo, se dio cuenta cuán fuerte tenía anudada la venda que se los tapaba. Tanto le apretaba, que sus ojos se habían inundado de una tristeza que había llegado a amoratar su mirada. ¡Con la mirada tan especial y tan bonita que siempre había tenido!

Fue capaz de dejar de martirizarse con preguntas el día que descubrió que ya no le interesaban las respuestas.


Fue capaz de volver a caminar cuando se dio cuenta que ya no quería estar parada por más tiempo.

Fue capaz de sonreír cuando se dio cuenta que ni siquiera merecía el río de lágrimas que había derramado por él.

Fue capaz de seguir disfrutando de todo lo que había en su vida cuando se dio cuenta que llorar porque él no fuera ni estuviera, le impedía disfrutar de los que sí están y son.

Fue capaz de ver que, seguramente, lo mucho que le decía que la quería y todas las cosas bonitas que le decía siempre habían sido pura palabrería cuando se dio cuenta y supo aceptar que, llegado el momento, él había sido incapaz de demostrarle su amor y luchar por ella.

Fue capaz de dejar de vivir en el gris cuando se dio cuenta que la vida allí era mucho más fea. Y que ya bastante había con que él viviera allí.

Fue capaz de dejar de mirar hacia atrás cuando descubrió que delante había muchas más cosas y que merecían la pena mucho más.

Fue capaz de volver a la estación, dispuesta a seguir subiéndose a otros trenes que la llevarían a mil sitios, cuando se dio cuenta que el único que había dejado escapar el tren de su vida había sido él. Fue entonces cuando supo que ella no quería cometer el mismo cobarde error.

Fue capaz de ver lo egoísta que era cuando descubrió que las pocas cosas buenas que le habían pasado desde que lo dejaron, a él no parecían importarle en absoluto.

Fue capaz de pasar página el día que se dio cuenta que haber tropezado una y otra vez con la misma piedra ¡ya era más que suficiente!

¡Valiente imbécil -aquél del que tan perdidamente se enamoró- dejando escapar a alguien que lo amaba de verdad!, pensó. Pero a Ana eso ya no le mortificaba; comprendió que Javián no era la persona adecuada que realmente se merecía estar a su lado. El hechizo con que el falso príncipe había encantado a la princesa, por fin, se había roto.

¡Aún se pregunta cómo pudo permitirse a sí misma durante tanto tiempo que el dolor de su ausencia le amargara tanto la existencia!

Durante meses, se resistió a reconocerlo, a pesar de que los que la conocen bien y la quieren, se lo advertían. Pero no hay mayor ciego que el que no quiere ver.
 
 

Encadenado

Cada vez que te veo me pierdes
y me pierdo si no te veo.
Te veo y me dibujas la sonrisa
porque tu sonrisa es medicina.
Medicina sin receta que surte en mi un hechizo:
el hechizo misterioso que cada día me resucita.
Resucito si me besas
porque tus besos son de vida.
Un vida que contigo es de color:
del color de la alegría.
Si la alegría me inunda el alma
es porque mi alma está de suerte.
Que mi suerte son tus ojos
y tus ojos me desarman.
Si te desarmo al tocarte,
si al tocarme llego al cielo,
si llego al cielo es porque contigo sueño.
Si en mis sueños te deseo,
mis deseos son locura.
La locura me devora
y te devoro en un abrazo.
Que tus abrazos mi corazón derriten
y me derrito en un suspiro.
En tus suspiros va un te quiero
porque te quiero desde siempre.
Si siempre el uno por el otro todo lo daría,
¡qué no darían algunos por quererse
como nosotros nos queremos! 

Angie

Rima XXVII

Despierta, tiemblo al mirarte;
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo mientras tú duermes.

Despierta, ríes, y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
¡Duerme!

Despierta, miras y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida,
tranquilo fulgor vierten,
cual derrama de luz, templado rayo,
lámpara transparente.
¡Duerme!

Despierta, hablas y al hablar vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
¡Duerme!

Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y de la noche
turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
¡Duerme!

Gustavo Adolfo Bécquer

 

dijous, 3 de febrer del 2011

Amar en silencio


Amar en silencio, comprender que nunca
se podrá tener lo que se ansia querer,
como duele anhelar los brazos de alguien,
de quien sabes que nunca podrá estrecharte.

Amar en silencio... Ocultar un amor intenso,
algo más que un simple sentimiento,
un amor que no conoces mentiras piadosas,
un amor que crece en un pétalo de rosa.
 
Amar en silencio contempla de lejos el amor,
como duele el alma decir adiós,
como duele en el pecho un amor así,
como entristece saber que nunca serás para mí.
 
Amar en silencio... Verte y no poder verte,
quererte cuando sé que no debo quererte,
amarte cuando mi razón dice que no te ame
tener que callarme cuando ya no puedo aguantarme.
 
Amar en silencio, un suspiro más que interno,
saber que te amo y que tú no podrás amarme,
saber que te quiero y tu nunca podrás quererme,
Saber que te extraño y nunca podrás entenderme.
 
Amar en silencio; es un llanto callado, ingenuo,
es una lágrima en este valle de olvidados,
es cargar una cruz de un verdadero amor
que jamás podrá llegar a ser.
 
Amar en silencio es poner la mano en mi corazón,
decirte desde mi ser que te amo,
aunque tú no sepas lo que me está pasando,
aunque tú no sepas cuanto te estoy amando
amar en silencio es ocultar cuanto te quiero.


Por un poco de amor



Por más que intentes huir,
cuando hables de mi,
digas que todo acabó...
Jamás me echarás de ti,
aunque te duela reconocerlo...
Por más que quieras callar,
no podrás evitar que tu corazón ,
hable por tí y me tendrás ahí...
Donde estés, con quien estés

Donde estés...entre lagrimas y risas
por olvidarme tendras prisa y no podrás
Con quien estés
aunque le demuestres lo contrario
y le ames a diario,me recordaras,
Donde estés, si alguien te pregunta
por el pasado, negaras que tu me has dado
algo de ti,
Con quien estés si nos vemos algun dia,
evitaras la mirada mía y buscaras la de él.

Jamás me cansaré de amanecer pensando en ti

esperando oir estas palabras:
Amor mío he decidido volver

Donde estés...entre lagrimas y risas

por olvidarme tendras prisa y no podrás
Con quien estés
aunque le demuestres lo contrario
y le ames a diario,me recordaras,
Donde estés, si alguien te pregunta
por el pasado, negaras que tu me has dado
algo de ti,
Con quien estés si nos vemos algun día,
evitarás la mirada mía
y buscarás la de él.
 
 

Nocturno

 
  NOCTURNO VI

Así estás todavía de pie bajo la lluvia,
bajo la clara lluvia de una noche de invierno.
De pie bajo la lluvia me llega tu sonrisa;
de pie bajo la lluvia te encuentra mi recuerdo.

Siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
con un polvo de estrellas muriendo en tus cabellos.
Y tu voz, que nacía del fondo de tus ojos,
y tus manos cansadas que se iban en el viento...

Y aquel cielo de plomo y el rumor de los árboles,
y la hoja aquella que te cayó en el seno...
y el rocío nocturno dormido en tus pestañas,
y engarzando diamantes en tu vestido negro.

Así estás todavía lejanamente cerca,
desde tu lejanía de sombra y de silencio...
Mi corazón te llama de pie bajo la lluvia;
de pie bajo la lluvia te acercas en el sueño.

La vida es tan pequeña que cabe en una noche.
—Quizás fue que en la sombra me encontré con tu beso—.
Y por eso me envuelve, de pie bajo la lluvia,
el sabor de tu boca y el olor de tu cuerpo.

Sí. Me has dejado triste. Porque pienso que acaso
ya no estarás conmigo cuando llueva de nuevo;
y no he de verte entonces de pie bajo la lluvia,
con las manos temblando de frío y de deseo.

Pero, aunque habrá otras noches cargadas de perfumes,
y otras mujeres, y otras, a lo largo del tiempo,
siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
bajo la lluvia clara de una noche de invierno.

José Ángel Buesa


Yo soy

Yo soy aquella que rompió
el silencio, y te declaró
su amor...
Yo soy la que se atrevió
a desatar el nudo
de tu corazón...
Yo soy la que sentía
un cosquilleo fuerte
cuando te veía...
Yo soy el costado
postergado
de tu ser,
las ganas de querer,
el constante crecer
y ver crecer...
Yo no tengo fin,
nunca finalizo mi tarea,
aquella de dialogar,
porque de intentar
nunca mi alma cesa...
Yo soy tu luz,
cuando flaqueas,
y soy tu oscuridad
cuando molestan
mis quejas...
Fui, soy y sere
tu aliada,
en las buenas y
en las malas,
porque al fin soy,
la que en aquel mediodía
rompió el silencio
y te confesó su amor...

Autoría: Raquel Norma Smerkin Roitman

La vida es una fábula

Érase una vez una duendecillo que escondida vivía
en un viejo desván, en una casa del centro de la ciudad,
y un hada madrina ante ella llego, debes de visibilizarte
así le ordeno, desde este momento serás de carne y hueso
hija de aquella señora Nimia y aquel señor Horacio…
siete hermanos tendrás y te robaran tu corazón…

Ella muy hermosa y pequeñita como duende
con sus orejas y nariz puntiaguda…
Nació una fría mañana de un día cualquiera
En esa casa donde luego nadie la comprendieran,
la familia la esperaba estaban nerviosos,
el parto se pasaba… Más después de unos instantes
su primer llanto se escuchó… Se la veía sana,
su cabeza con poco cabello, de ojos negros,
piel blanca muy menuda y delgadita…

Adaptarse al mundo de los humanos, le costo
así fue que después de casi cinco años,
por primera vez hablo, vivió escondida
tras una vieja vitrina, a la comida no se adaptaba
y la botaba, Chabelo el empleado la ayudaba
cuando no comía su padre repetía la dosis otra vez…
Los viejos duende la visitaban llevándoles ricos hongos
los que ella disfrutaba… Ella lloraba quería volver
a su vida habitual pues ahí la observaban
siempre como un extraño animal…

En su mundo de duendes era la princesa más bella,
y era entre ellos que ella bailaba reía adoraba las flores…
Y entre los humanos la niña más delgada, enfermiza,
tristemente melancólica y fea de la casa…

Se sentía entre la gente aplastada huía de ellos
y escondida vivía conversando con plantas y animales
ellos eran sus amigos entre ellos se protegían…

Pasaron los años y jamás se adapto
extrañándolos a todos por su actuar
pues ella presentía lo que iba a pasar…
y si ya no lo hace pues será porque su don
perdío, sus verdaderos padres duendes
jamás la dejaron y escogen la noches
cuando sola esta para ir a su casa a platicar…

Aquí en su nueva vida hace cuarenta años
se enamoro… de un hombre bueno
que la comprendió, pero según sus leyes
jamás fue fiel… sin embargo ella lo disculpo
hoy hace treinta y cuatro años se caso…

Una familia bonita formo tuvo dos hijos
que le dieron nietos y hoy con sus abuelos
y otros duendes los protegen y cuidan
contra las adversidades de esta sociedad…

Mi vida una fabula para quien quiera soñar
como yo… y sepa llevar su niño a flor de piel
y no escondido en lo mas recóndito de su ser…
Yo una duende hecha mujer he vivido experiencia
que si las pongo aquí nadie las podría creer…
Pero pensé, que con este relato que ya me delate,
aquellos ojos que lo lean, van a dejar divagar
su imaginación y si un poco creen, esta situación
su historia podrán plasmar con mucha ilusión…


PinkaMystify 


Mujeres

LAS MUJERES INTELIGENTES
Las mujeres inteligentes saben que…. Dios creó las citas para que las mujeres puedan descubrir las características negativas de un hombre antes de involucrarse con él, NO DESPUES.
Las mujeres inteligentes saben que …Si siempre vuelves con el hombre equivocado, tal vez no tengas la oportunidad de conocer al hombre correcto.
Las mujeres inteligentes saben que … Las palabras ‘Te quiero’ no salen con facilidad ó rapidez de la boca de un hombre sincero.
Las mujeres inteligentes saben que … Aunque ella sea la mujer adecuada, el hombre equivocado siempre será el hombre equivocado.
Las mujeres inteligentes saben que … Todo hombre que no sabe ‘lo que quiere’ no merece lo que tiene.
Las mujeres inteligentes saben que …. Si los hombres equivocados siempre te encuentran, es porque das las señales equivocadas.
Las mujeres inteligentes saben que … A menos que tengas conexiones con la Interpol, debes pensarlo dos veces antes de salir con un hombre mujeriego.
Las mujeres inteligentes saben que …. Esperar que un hombre cambie es como esperar que uno gane la lotería.
Las mujeres inteligentes saben que … Algunos hombres cambian, pero cuando lo hacen también cambian de mujer.
Las mujeres inteligentes saben que … No es inteligente aferrarse al dolor.

dimecres, 2 de febrer del 2011

NOMES TU


Només trobo a faltar una persona,
perquè totes les altres persones
no es mereixen tanta espera,
una persona única, especial i essencial.

Només penso en una persona,

perquè totes les altres persones
no són dignes d’aquest pensament,
una persona única, especial i essencial.

Només estimo una persona,

perquè totes les altres persones
no atrauen els meus sentiments,
una persona única, especial i essencial.

Només et desitjo a tu,

només et trobo a faltar a tu,
només penso en tu,
només t’estimo a tu.

(Carles Farràs i Amigó)


dimarts, 1 de febrer del 2011

Te quiero

Te quiero a las diez de la mañana
y a las once y a las doce del día.
Te quiero con toda mi alma
y con todo mi cuerpo a veces en las tardes de lluvia.
Pero a las dos de la tarde
o a las tres...
cuando me pongo a pensar en nosotros dos,
y tu piensas en la comida o en el trabajo diario,
o en las diversiones que no tienes,
me pongo a odiarte sordamente
con la mitad del odio que guardo para mi.
Luego vuelvo a quererte,
cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mi,
que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre,
que mis manos me convencen de ello,
y que no hay otro lugar en donde yo me venga,
a dónde yo vaya mejor que tu cuerpo.
Tu vienes toda entera a mi encuentro,
y los dos desaparecemos un instante,
nos metemos en la boca de dios,
hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente,
y hay días también hay horas en que no te conozco,
en que me eres ajena como la mujer de otro.
Me preocupan los hombres,
me preocupo yo, me distraen mis penas,
es propable que no piense en ti durante mucho tiempo.
Ya ves , ¿quién podría quererte menos que yo?
Amor mío.
 Jaime Sabines 
 

Gala 2

Me encanta esta mujer



Y esta... Niccó,pero como que en esta gala no moló nada,la nominaron.




Me gustaron mucho,mucho



Artista invitado



Y se fue... Charlie


Niccó salvada por sus compañeros y Jefferson por el público.

FAVORITO  Alex


Las nominaciones son el momento más duro de la semana para los concursantes de 'Operación Triunfo 2011'. Todos han trabajado muy duro durante la semana. En la Gala 2, Niccó, Jefferson, Charlie y Josh fueron los nominados del jurado. Una vez los jueces dictaron su sentencia, Nina desde la Academia salvó a Josh "por su esfuerzo" y los triunfitos liberaron a Niccó de enfrentarse a la decisión del público. Jefferson y Charlie, los dos nominados de la noche, se batieron en un duelo musical que, según los votos del público, ganó Jefferson.

I have a dream (Tengo un sueño)


Tengo un sueño, una canción que cantar
Que me ayuda a cubrirme con algo
Si tu ves la maravilla de un cuento de hadas
Puedes llevar el futuro aún si fracasas
Creo en ángeles
Algo bueno en todo lo que veo
Creo en ángeles
Cuando se que el momento es bueno para mi
Cruzaré el arroyo - Estoy soñando

Tengo un sueño, una fantasía

Que me ayuda a través de la realidad
Y mi destino le da un mérito al momento
Empujando a través de la oscuridad otra milla más
Creo en ángeles
Algo bueno en todo lo que veo
Creo en ángeles
Cuando se que el momento es bueno para mi
Cruzaré el arroyo - Estoy soñando
Cruzaré el arroyo - Estoy soñando

Tengo un sueño, una canción que cantar

Que me ayuda a cubrirme con algo
Si tu ves la maravilla de un cuento de hadas
Puedes llevar el futuro aún si fracasas
Creo en ángeles
Algo bueno en todo lo que veo
Creo en ángeles
Cuando se que el momento es bueno para mi
Cruzaré el arroyo - Estoy soñando
Cruzaré el arroyo - Estoy soñando


 

Hallelujah

Carta a usted

CARTA A USTED
Señora; según dicen, ya tiene usted otro amante.
Lástima que la prisa nunca sea elegante...
Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa
se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa.

Y me parece injusto discutirle el derecho

de compartir sus penas, sus gozos y su lecho;
pero el amor, señora, cuando llega el olvido
también tiene el derecho de un final distinguido.

Perdón, si es que la hiere mi reproche, perdón,

aunque sé que la herida no es en el corazón...
Y, para perdonarme, piense si hay más despecho
en lo que yo le digo que en lo que usted ha hecho;

pues sepa que una dama con la espalda desnuda,

sin luto, en una fiesta, puede ser una viuda,
pero no, como tantas, de un difunto señor,
sino, para ella sola; viuda de un gran amor.

Y nuestro amor, recuerdo, fue un amor diferente,

(al menos al principio, ya no, naturalmente).

Usted era el crepúsculo a la orilla del mar,

que, según quien la mire, será hermoso o vulgar.
Usted era la flor que, según quien la corta,
es algo que no muere o algo que no importa.

O acaso ¿cierta noche de amor y de locura,

yo vivía un ensueño... y usted una aventura?
Si, usted juró, cien veces, ser para siempre mía:
yo besaba sus labios, pero no lo creía...

Usted sabe, y perdóneme, que en ese juramento

influye demasiado la dirección del viento.
Por eso no me extraña que ya tenga otro amante,
a quien quizás le jure lo mismo en este instante.

Y como usted, señora, ya aprendió a ser infiel,

a mí, así de repente... me da pena por él.

Sí, es cierto. Alguna noche su puerta estuvo abierta,

y yo, en otra ventana me olvidé de su puerta;
o una tarde de lluvia se iluminó mi vida
mirándome en los ojos de una desconocida;

y también es posible que mi amor indolente

desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.
Sin embargo, señora, yo, con sed o sin sed,
nunca pensaba en otra si la besaba a usted.

Perdóneme de nuevo, si le digo estas cosas,

pero ni los rosales dan solamente rosas;
y no digo esto por usted, ni por mí,
sino por los amores que terminan así.

Pero vea, señora, que diferencia había

entre usted que lloraba y yo; que sonreía,
pues nuestro amor concluye con finales diversos:
Usted besando a otro; yo, escribiendo estos versos...

José Ángel Buesa


El conejito

Érase una vez un conejito que se encontraba muy afligido. El Hada del Bosque se le apareció y le preguntó porqué lloraba y él respondió:
-Mira en lo que se ha convertido mi bosque, en cenizas. Un incendio lo ha arrasado todo. ¿Dónde empezaré ahora de nuevo?
En ese momento empezó a llover y un hermoso arco iris desplegó sus colores en el cielo.
-Conejito, llega hasta el arco iris y encontrarás tu nuevo hogar. Una hermosa madriguera está ahí esperándote.
Así que el conejito corrió y corrió pero nunca llegaba hasta el arco iris. No paraba de llover y los colores del arco iris siempre resplandecían y embellecían el cielo, pero el conejo nunca llegaba, viéndose obligado a dormir durante las noches a la intemperie. Por la mañana, el arco iris volvía de nuevo, pero no servía de nada porque el conejito nunca conseguía tocar sus colores. Así que se desanimó y lloró de nuevo pero el Hada del Bosque le pidió que secara sus lágrimas y que no cejara en su empeño.
En su camino conoció a una mariposa y a partir de entonces siguieron juntos su camino. El camino se le hacía más llevadero junto a su nueva amiga. Pero llegó un momento en que ambos se sintieron realmente agotados y fue entonces cuando descubrieron que los colores del arco iris se reflejaban en sus cuerpos: ¡por fin hemos tocado el arco iris! La felicidad sustituyó al cansancio y tras atravesar la cortina de colores, se abrió ante ellos un telón mágico que les mostró el Bosque Encantado.
El Hada del Bosque les susurró que ella protegía con su magia a este bosque cuyos animalitos vivían rodeados de seres de luz que siempre velaban por ellos, para que nada indeseable penetrara en él y que desde ese preciso instante el Bosque Encantado tenía dos nuevos habitantes: el conejito y la mariposa.




La amistad

“El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.”
Proverbio turco
La amistad leal, sincera, desinteresada, es la verdadera comunión de las almas.. amistad.jpg
Es mas fuerte que el amor porque este suele ser celoso, egoísta y vulnerable..
La verdadera amistad perdura y se fortalece a través del tiempo y la distancia..
No se necesita ver frecuentemente al amigo para que la amistad perdure..
Basta saber que este responderá cuando sea necesario, con un acto de afecto, de comprensión y aun de sacrificio..
La amistad no se conquista.. no se impone..
Se cultiva como una flor, se abona con pequeños detalles de cortesía, de ternura y de lealtad..
Samigos.jpge riega con las aguas vivas de desinterés y de cariño silencioso..
No importan las distancias.. los niveles sociales, los años o las culturas.. La amistad lo borra todo..
El recuerdo del amigo lejano, del amigo de la niñez o el de la juventud.. produce la intima alegría de haberlos conocido..
Nuestra vida se enriqueció con su contacto, por breve que haya sido..
La felicidad del amigo nos da felicidad..
Sus penas se vuelven nuestras porque hay un maravilloso lazo invisible que une a los amigos..
La amistad es bella sobre toda ponderación..
Para el que tiene un amigo, no existe la soledad..
Autor desconocido

Mujeres

Diferencia entre mujer madura e inmadura

Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas.
Las mujeres maduras, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas.
Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y solo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.
Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre.
Las mujeres maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo mas especial.
Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor.
Las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.
Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas.
Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.
Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres.
Las mujeres maduras ignoran a los malos.
Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso.
Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada màs.
Las mujeres inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso.
Las mujeres maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no continúan su camino sin rencor.
Las mujeres inmaduras te hacen que vuelvas a casa.
Las mujeres maduras hacen que quieras siempre volver a casa.
Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes.
Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosamente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.

diumenge, 30 de gener del 2011

Poema de la culpa

Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.

Fue un pecado quererla, Señor, y sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría ...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.

Perdónala Señor, tu que le diste a ella
su frescura de lluvia y su esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.


Pero, ¿cómo no amarla, si tu hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?

Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.

Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
Las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...

Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
Ella no fue culpable, Señor ... ni yo tampoco!

La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Sí, nuestra culpa es tuya; sí, es una culpa amar,
sí, es culpa de un río cuando corre hacia el mar.

Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.

Y por eso, perdóname Señor, porque es tan bella,
que Tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
Tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
Tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!
José Ángel Buesa.



La vida es bella

El otro y yo

Cuando el otro no acaba su trabajo, digo que es perezoso.sol.jpg
Cuando yo, no acabo mi trabajo, es que estoy demasiado ocupado.
Cuando el otro habla de álguien, es maledicencia.
Cuando lo hago yo, es crítica constructiva.
Cuando el otro defiende su punto de vista, es un tozudo.
Cuando yo defiendo mi punto de vista, tengo firmeza.
Cuando el otro no me habla, es una afrenta.
Cuando yo no le hablo, es un simple olvido.
Cuando el otro necesita mucho tiempo para hacer cualquier cosa, es lento.
Cuando yo necesito mucho tiempo para hacer cualquier cosa, soy cuidadoso.
Cuando el otro es amable, algo está tramando.
Cuando yo soy amable, soy maravilloso.
atardecer.jpgCuando el otro ve los dos aspectos de una cuestión, es oportunista.
Cuando yo veo los dos aspectos de una cuestión, soy inteligente.
Cuando el otro es rápido haciendo cualquier cosa, es negligente.
Cuando yo soy rápido haciendo cualquier cosa, soy hábil.
Cuando el otro defiende sus derechos, es un egoista.
Cuando yo defiendo mis derechos, demuestro tener carácter.
Cuando el otro hace cualquier cosa sin que se le pida, es un entrometido.
Cuando yo hago cualquier cosa sin que se me pida, tengo iniciativa.
Pues sí que es extraño…

A mi madre le decian loca

A mi Madre le decían loca, pero no era loca, era profesora.
Hablaba diferente. Decía: "Los ojos sirven para escuchar".

Yo tenía diez años de edad. Un niño no comprende el lenguaje vertical y pensaba que quizá mi madre era loca. Cierta vez me armé de valor y le pregunté: ¿Con qué miramos? Mi madre me respondió: "Con el corazón".

Cuando mi madre se levantaba de buen humor cantaba: "Hoy me he puesto mi vestido de veinte años". Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba,nada más. ¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?

Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla. "Hoy tengo ochenta años" -dijo-, cuando desaprobé un curso. Al fin pude terminar la educación primaria. El día de la clausura llegó tarde. Se disculpó diciendo: "Hijito, me demoré porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión, ¿No ves mi vestido de Primera Comunión?". Miré a mi madre y no estaba vestida de Primera Comunión.

Después tuvo ese accidente fatal. Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo: "No tengas pena, la muerte no es para siempre". Pensé: mi madre no se da cuenta de lo que habla. Si uno muere es para siempre. Era niño y no entendía sus palabras. Ahora tengo cincuenta años y recién comprendo sus enseñanzas.

Sí, Madre. Podemos tener veinte años y al día siguiente ochenta. Todo depende de nuestro estado de ánimo. Los ojos sirven para escuchar porque debemos mirar con atención a quien nos habla.

Para conocer la realidad esencial de una persona, tenemos que mirarla con el corazón. La muerte no es para siempre, sólo muere lo que se olvida y a mi madre la recuerdo porque la quiero. Ahora -en sueños platicamos- nos reímos de su método de enseñanza.

Aprendí a mirar con el corazón.

Una noche me dijo: "He notado que te molestas si tus amigos te dicen loco y eso no está bien. Es natural que el hijo de una loca sea loco". Entonces -por primera vez- repliqué a mi madre y le dije: "Madre, te equivocas, no siempre el hijo de una loca tiene que ser loco; a veces es poeta".
Por eso puedo decir con orgullo: "A mi madre le decían loca, pero no era loca, era profesora. Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte".