dijous, 27 de gener del 2011

La leyenda del sol y la luna

Cuando el Sol y la Luna se encontraron por primera vez, se apasionaron perdidamente y a partir de ahí comenzaron a vivir un gran amor.
Sucede que el mundo aun no existía y el día  que Dios decidió crearlo, les dio entonces un toque  final... ¡El brillo!
 
Quedó decidido también que el Sol iluminaría el día y que la Luna iluminaría la noche, siendo así, estarían obligados a vivir separados.
 
Les invadió una gran tristeza  y cuando se dieron cuenta de que nunca más se encontrarían, LA Luna  fue quedándose cada vez más angustiada. A pesar del brillo dado por Dios,  fue tornándose Solitaria.
 
EL Sol a su vez, había ganado un título de nobleza "Astro Rey", pero eso tampoco le hizo feliz.
 
Dios, viendo esto, les llamó y les explicó: - No debéis  estar tristes, ambos ahora  poseéis un brillo propio. Tú, Luna, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías. En cuanto a ti, Sol, sustentarás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminarás la tierra durante el día, proporcionaras calor al ser humano y tu simple presencia hará a las personas más felices.
 
La Luna se entristeció mucho más con su terrible destino y lloró amargamente... y el Sol, al verla sufrir tanto, decidió que no podría dejar abatirse más, ya que tendría que darle fuerzas y ayudarle a aceptar lo que Dios había decidido.
 
Aún así, su preocupación era tan grande que resolvió hacer un pedido especial a Él: - Señor, ayuda a la Luna por favor,  es más frágil que yo, no soportará la soledad...
 
Y Dios...en su inmensa bondad... creo entonces las estrellas para hacer compañía a la Luna.
 
La Luna siempre que está muy triste recurre a las estrellas, que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.
 
Hoy, ambos viven así... separados, el Sol finge que es feliz, y la Luna no consigue disimular su tristeza.
 
El Sol arde de pasión por la Luna y ella vive en las tinieblas de su añoranza. Dicen que la orden de Dios era que la Luna debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo consiguió.... porque es mujer, y una mujer tiene fases.
 
Cuando es feliz, consigue ser Llena, pero cuando es infeliz es menguante y cuando es menguante ni siquiera es posible apreciar su brillo.
 
Luna y Sol siguen su destino. El, solitario pero fuerte; ella, acompañada de estrellas, pero débil.
 
Los hombres intentan, constantemente, conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás consiguió traerla hasta la tierra, nadie, realmente, consiguió conquistarla, por más que lo intentaron.
Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese del todo imposible, ni siquiera el de la Luna y el del  Sol... Fue entonces que Él creó el eclipse.
 
Hoy Sol y Luna viven esperando ese instante,  esos raros momentos que les fueron concedidos y que tanto cuesta, sucedan.
 
Cuando mires al cielo, a partir de ahora, y veas que el Sol cubre la Luna, es porque se acuesta sobre ella y comienzan a amarse. Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de eclipse.
 
Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.
 
Tu ya sabías que en la tierra existían Sol y Luna... y también que existe el eclipse.... pero esta es la parte de la historia que tu no conocías.

Sueña

Gritar


Y en las relaciones entre personas, cada vez hablamos más y escuchamos menos. Y a veces no hablamos, sino que gritamos. Los hijos les gritan a los padres, los padres les gritan a los hijos, el marido le grita a la mujer, la mujer le grita al marido, los hermanos se gritan entre sí, ... Se gritan a veces unos vecinos a otros.
Deberíamos construir un mundo más silencioso. Y para ello podemos preguntarnos: ¿Por qué gritamos?.
Yo no tengo la respuesta, pero os voy a reproducir una bonita historia procedente de la sabiduría oriental, que nos puede dar a todos un poco de luz.
Un día, Meher Baba preguntó a sus mandalíes (o discípulos) lo siguiente: - ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los hombres pensaron unos momentos:
-Porque perdemos la calma -dijo uno-, por eso gritamos.
- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Baba; - ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó:
- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Baba preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente... ¿Por qué? Porque sus corazones está muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.
Baba continuó:
-Cuando se enamoran aún más ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Luego Baba dijo:
- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más. Llegará un día en que la distancia sea grande que no encontrarán ya el camino de regreso.
(Juan, 03-01-2005)


Una historia con ella

Una historia con ella...
Por un momento, ella se acerco;
Su belleza inundo los ojos de aquel solitario hombre,
Combinando dulzura y  gracia, dentro del mirar de aquel hombre,
Dándole un respiro, a su atrofiada vida,
Que de momento estaba petrificado al ver su lindo cabello,
Sus profundos ojos y en ese momento, el entorno de él,
Cambio, si, solo con eso, parecería que él no pudiera ver a nadie más,
Que no fuese ella…  Ella, ella sabía que tanto la deseaban los hombres,
Aun así, era consciente, de que ninguno de ellos la deseaba para algo más,
Que no fuese lo carnal, que no fuese de una noche…
Ella había aprendido a sacar tajada de su belleza y jugar con  los sentimientos de los hombres,
Tal cual niño juega con sus juguetes, la diferencia era que;
Los niños guardan sus juguetes después de jugar,
Ella no guardaba los sentimientos…
Todos terminaban en la basura.
Se encontró a este hombre, de pasado turbio y buenos sentimientos,
Ella uso el mismo juego con él, el que uso para todos los demás,
Al pasar de los días su espíritu fue decayendo, porque ella,
Así  lo decidió,  hasta que un día, el desistió,
Ella  se molesto y el solo le dijo…
“Que te quiero mucho... cierto”
“Que  di muchas cosas por ti y cambie unas tantas mas… si”
“Que me hiciste sentir como nadie lo ha hecho… No lo niego”
Las mejillas de la mujer se humedecieron debido a la lluvia en sus ojos…
“Que me trataste como uno de tantos, cuando como esos tantos yo no te trate, aun mas cierto”
“Que me diste veneno y aun así lo tome, porque parecías tan sincera, no puedo objetar”
“Que has roto mi alma, no lo discuto, pero aun destrozada, te sigue queriendo, con cada pequeño pedazo, que en el piso yo encuentro”
El hombre le dio la última mirada cálida,
El se dio la vuelta, y ella...
Ella lo apuñalo, con una mentira mas, que él, ya no le creyó.

Desde que no estas aquí

Canción cotidiana

CANCION COTIDIANA DE JOSE ANGEL BUESA

Tu amor llegó calladamente;
calladamente se me fue...
Porque el amor es una fuente
que se nos seca de repente,
sin saber cómo ni por qué.


Amor de un beso que se olvida
y de un suspiro que se va;
amor de paso en nuestra vida,
pues se le da la bienvenida
cuando tal vez se aleja ya.


Así tu amor fue como el mío,
mujer de un claro atardecer:
amor que pasa como un río,
sin estancarse en el hastío
ni repetirse en el placer.


Amor feliz que da sin tasa,
pues sólo pide, a cambio, amor;
amor que deja, cuando pasa,
no la ceniza de una brasa,
sino el perfume de una flor.


Amor que al irse no está ausente;
amor sin dudas y sin fe,
como este amor intrascendente,
que, si llegó calladamente,
calladamente se fue...

Soledad

No hace mucho que en ocasiones ha estado llorando, pero hacía demasiado tiempo que no sentía sus lagrimas caer sobre sobre su piel; llorando por sentimientos que lo invaden, llorando por ésta vida de la cual no sabe que esperar, llora al escribir ésto y querer sacar todos esos sentimientos confusos que no sabe ni siquiera que son o que significan. Y llora nuevamente al saber que está rodeado de mucha gente que lo quiere, que lo aprecian, que lo aman y que le dicen y reafirman que es una buena persona, que es un buen hombre, pero llora al escuchar sus palabras, porque aunque quizá sean ciertas solo es un hombre que no sabe que hacer con su vida, un hombre que quisiera encontrar su camino y a pesar de estar rodeado de gente que le da su amor se siente tan solo, solo es un hombre que llora al sentirse solo aún dentro de una familia, llora al no saber como poder decirle que quiere a su madre y que quisiera contarle sobre él, un hombre que a veces está harto de ser tan sensible y no poder hablar de sus sentimientos o decirle a una persona que la quiere sin llorar, un hombre que casi siempre se siente mejor junto a su perro, siempre amigo fiel, que junto a las personas; solo es un hombre que llora por sueños jamás cumplidos e ilusiones perdidas, alguien que llora al escuchar esa vieja canción que habla de amor y esperanza porque ya no sabe que esperar de la vida, solo es un hombre que llora al platicar con esa siempre fiel amiga que trata de darle ánimos pidiéndole que no se rinda ante nada y por nada y que él, trata de luchar pero a veces se siente cansado y rendido antes de emprender la lucha, solo es un hombre que llora al no saber que le depara la vida, porque aún no ha encontrado su camino y ni siquiera sabe lo que quiere ser o hacer en ella, solo un hombre que llora al ver como la gente a su alrededor va encontrando su camino y el simplemente no sabe cual es el de él. Y sigue llorando al sentirse cansado de siempre ayudar a los demás y no poder ayudase a si mismo y no saber el como emprender esa lucha interior. Y solo es un hombre que sigue llorando y que trata de escribir todo lo que siente y que nuevamente llora al saber que la gente que lo rodea quizá lo mirará con lastima o vendrán a él con las mismas palabras de siempre queriendo animarlo al leer éstas lineas, sin saber que no hay palabras que puedan animar su soledad y menos aún las hay para ayudarle a encontrar su camino, porque al final de cuentas solo es un hombre que llora por soñar demasiado, por querer creer en la magia, el amor, los milagros y por querer ser un héroe, por querer ser mejor para si mismo y los demás, un hombre que no puede y no ha logrado encontrarse a si mismo en el camino de la vida, alguien que llora por viejas glorias y hazañas ya olvidadas y perdidas en el tiempo...

...Solo es un hombre que llora al no encontrar su camino en la vida y sentirse en soledad.

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti


Cuando me enamoro





Que bonito



Que bonito cuando te veo ay,
que bonito cuando te siento,
que bonito pensar que estas aquí,
junto a mi,
Que bonito cuando me hablas ay,
que bonito cuando te callas,
que bonito sentir que estas aquí,
junto a mi ay,
que bonito seria poder volar
y a tu lado ponerme yo a cantar,
como siempre... lo hacíamos los dos
Que mi cuerpo no para de notar,
que tu alma conmigo siempre esta,
y que nunca de mi se apartara,
ayyy
Que bonito tu pelo negro ay,
que bonito tu cuerpo entero,
que bonito mi amor todo tu ser,
si tu ser yy
Que bonito seria poder volar,
y a tu lado ponerme yo a cantar,
como siempre lo hacíamos los dos
Que mi cuerpo no para de notar,
que tu alma conmigo siempre está,
y que nunca de mi se apartara
ayyyy
Que bonito cuando acaricio ayy,
tu guitarra entre mis manos,
que bonito poder sentirte así,
siempre asíiiiii
ayy ayyy
Que bonito mi amor todo tu ser,
si tu ser.

dimecres, 26 de gener del 2011

Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
Nosotros encendíamos las palabras,
palabras que luego abandonamos
para subir a más:
Empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora si: Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas_
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia:
Pero callad,
quiero deciros algo,
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque callado le doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno,
Ay el tiempo! Ya todo se comprende.
Jaime Gil de Biedma. Las personas del verbo

APM

Palabras


El futuro pertenece a los que creen en la belleza de sus sueños.

Disfruta de la vida, esto no es un ensayo.

Piensa bien de ti porque el mundo te valora según tú criterio.

No temas la presión. Es lo que transforma las piedras en diamantes.

Vive cada día, en el presente y haz de ello un tesoro.

Cree que tu vida vale la pena ser vivida y esas creencias harán que lo sea.

Allá donde vayas, llévate a todo tu corazón contigo.

Si amas la vida, la vida te amará a ti.

Sana el pasado, vive el presente, sueña que todo es posible.

No cuentes los días, haz que los días cuenten.

El secreto de la dicha es tener sueños...

El secreto de una vida plena es hacer los sueños realidad.

El mundo es un espejo, si lo sonríes te sonreirá.

La felicidad no es tener lo que quieres sino querer lo que tienes.

La vida sería una buena experiencia si naciéramos con 80 años y lentamente nos acercáramos a los 21.

Los buenos momentos se convierten en buenos recuerdos.

Los malos momentos en buenas lecciones.

No es sólo el paisaje que te pierdes cuando vas demasiado rápido.

El éxito significa conseguir lo que se quiere. La felicidad querer lo que se consigue.

Miro el presente porque es donde pasaré el resto de mi vida.

La gente está sola porque construye muros en lugar de puentes.

Trocitos de corazón

Un joven estaba en el centro de una ciudad proclamando tener el corazón más bello de la región. Una multitud lo rodeó y todos admiraron su corazón.
No había marcas ni cualquier otro defecto. Todos estuvieron de acuerdo en que aquél era el corazón más bello que hubiesen visto. El joven estaba muy orgulloso de su bello corazón.
Un anciano apareció frente a la multitud y dijo
- ¿Por que el corazón del joven es más bonito que el mio?
La multitud y el joven miraron hacia el corazón del anciano, que estaba latiendo con vigor, pero tenía muchas cicatrices. Tenía lugares en que se habían removido pedazos habiendose colocado otros en su lugar, pero éstos no encajaban bien, causando irregularidades. En ciertos puntos del corazón, faltaban pedazos.
El joven al ver el corazón del anciano dijo:
- Usted debe estar bromeando... .compare nuestros corazones, el mío está perfecto, intacto y el suyo es una mezcla de cicatrices y agujeros
- Asi es... - Dijo el anciano - viendolo tu corazón parece perfecto, pero yo no cambiaría el tuyo por el mío, mira cada cicatriz representa una persona a la cuál le di mi amor, cogí un pedazo de mi corazón y se lo dí a cada una de esas personas que me dieron también un pedazo de su propio corazón para que lo pusiera en el mío, pero como los padazos no eran exactamente iguales, posee irregularidades, pero yo los quiero, por que me traen recuerdos del amor que compartimos. Algunas veces di pedazos de mi corazón a quien no me retribuyó, por eso tiene agujeros y duelen, permanecen abiertos, recordándome el amor que sentí por esas personas.... espero que un dia ellas me correspondan llenando ese vacio ¿que te parece joven? ¿ahora entiendes en qué consiste la verdadera belleza?
El joven se quedó callado y las lágrimas rodaron por su rostro, se aproximó al anciano arrancó un trozo de su perfecto corazón y se lo ofreció al anciano, quien retribuyó el gesto.
El joven miró su propio corazón, que ya no era perfecto como antes sino más bello que nunca, los dos se abrazaron y se fueron juntos.

Quién entiende la vida

 Si eres demasiado bueno... hipócrita te han de llamar,
si eres indiferente con los demás... que eres mala persona te dirán.

Si das algo de lo que tienes, dicen que es por méritos ganar,
si no das nada de ti, dicen que el egoísmo te ha de matar.

Si trabajas fuertemente, dicen que es poco el tiempo que les dedicas,
si no trabajas, dicen que el Primer Premio "A la Vagancia" ameritas.

Si te gusta estar metido en todo, bochinchero te llamarán,
si no te gusta meterte en nada, de antisocial te tratarán.

Si duermes poco y trabajas mucho, dicen que te vas a desgastar,
si duermes mucho y trabajas poco, dicen que la pereza te va a matar.

Quién entiende la vida...

Si huyes de donde hay problemas, cobarde a ti te dirán,
si estás siempre donde los hay, de busca pleitos te calificarán.

Si vas a la Iglesia a diario, de fanatismo te acusarán,
si nunca asistes a ella, como "ateo " te conocerán .

Si nunca sales de casa, dicen que eres un aburrido,
si sales frecuentemente, dicen que eres un perdido.

Si eres alguien muy exitoso, con envidia te tratarán,
si estás feliz con lo que tienes, "conformista" te llamarán.

Si eres joven y dispuesto, inmaduro te han de llamar
si eres viejo experimentado, creen que no hay derecho a opinar.

Quién entiende la vida...

Si caminas a paso lento, dicen que debes avanzar
si tu paso es muy ligero, se quejan por no poderte alcanzar.

Si vives la vida en sueños, que despiertes te pedirán,
si eres demasiado realista, de inhumano te acusarán.

Si eres amable con todos, creen que algo has de ocultar,
si eres grosero y pedante, nadie te ha de soportar.

Si eres honesto y sincero, como tonto te han de tratar,
si eres todo lo contrario, siempre te han de criticar.

Si amas y entregas todo de ti, dicen que mucho sufrirás,
si vives para ti mismo, dicen que sin amor no vivirás.

Quién entiende la vida...
quién entiende a la gente...

Nota
Es irónico pensar, que por mejor que seas, siempre tus defectos alguien resaltará, puedes ayudar al mundo y siempre alguien aparecerá que no crea en tu sinceridad,
los seres humanos somos diferentes y no es posible que todo el mundo nos vea de la misma forma, porque somos simplemente su espejo.

Si alguien te dice lo dulce que eres, es que esa persona posee dulzura,
si alguien exalta tu belleza, es que la belleza interior de esa persona es tan grande que no posee envidia,
si alguien piensa que compites en todo, es porque ellos mismos ven en todo una
competencia,
si alguien piensa que lo odias, es porque el odio corroe su alma.

Ahora... mírate a ti mismo y date cuenta de que lo que ves en los demás es lo que tú mismo sientes por ti.



Todo cambia

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol.

Mirando a su hija le dijo:
- Querida, ¿qué ves?
- Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.

Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó:
- ¿Qué significa esto, padre?

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

- ¿Cual eres tú?, le preguntó a su hija.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?.
¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?.

Y hoy te lo pregunto yo a ti...
¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?.

¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable. Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido?. Por fuera te ves igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?.

¿O eres como un grano de café?. El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor!. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad?.
¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Piénsalo...


Autor: Desconocido

Pasión

¡Háblame! Que tu voz, eco del cielo,
sobre la tierra por doquier me siga...
con tal de oír tu voz, nada me importa
que el desdén en tu labio me maldiga.

¡Mírame!... Tus miradas me quemaron,

y tengo sed de ese mirar, eterno...
por ver tus ojos, que se abrase mi alma
de esa mirada en el celeste infierno.

¡Ámame!... Nada soy... pero tu diestra

sobre mi frente pálida un instante,
puede hacer del esclavo arrodillado
el hombre rey de corazón gigante.

*


Tú pasas... y la tierra voluptuosa

se estremece de amor bajo tus huellas,
se entibia el aire, se perfuma el prado
y se inclinan a verte las estrellas.

Quisiera ser la sombra de la noche

para verte dormir sola y tranquila,
y luego ser la aurora... y despertarte
con un beso de luz en la pupila.

Soy tuyo, me posees... un solo átomo

no hay en mi ser que para ti no sea:
dentro de mi corazón eres latido,
y dentro de mi cerebro eres idea.

*


¡Oh! por mirar tu frente pensativa

y pálido de amores tu semblante;
por sentir el aliento de tu boca
mi labio acariciar un solo instante;

por estrechar tus manos virginales

sobre mi corazón, yo de rodillas,
y devorar con mis tremente besos
lágrimas de pasión en tus mejillas;

yo te diera... no sé... ¡no tengo nada!...

—el poeta es mendigo de la tierra—
¡toda la sangre que en mis venas arde!
¡todo lo grande que mi mente encierra!

*


Mas no soy para ti... ¡Si entre tus brazos

la suerte loca me arrojara un día,
al terrible contacto de tus labios
tal vez mi corazón... se rompería!

Nunca será... para mi negra vida

la inmensa dicha del amor no existe...
sólo nací para llevar en mi alma
todo lo que hay de tempestuoso y triste.

Y quisiera morir... ¡pero en tus brazos,

con la embriaguez de la pasión más loca,
y que mi ardiente vida se apagara
al soplo de los besos de tu boca!




Poemas de Manuel María Flores



Sergio y Estibaliz









Sólo tú



Sólo tú, bajo el cielo
me recuerdas que la vida es sólo un juego
qué más da el mundo entero
si el amor es nuestro amigo más sincero
eres la única razón que encontró mi corazón
sólo tú (sólo tú), esta mañana
me das luz para encender un día más

♫ ♫ ♫

Sólo tú, frente a frente
siempre solos aunque estemos con la gente
entre ellos nos movemos
les hablamos aunque no los entendemos
nos saludan al pasar como el Sol saluda al mar
sólo tú, esta tarde
me das luz para encender un día más

♫ ♫ ♫

(sólo sólo sólo tú)
(sólo sólo sólo tú)

♫ ♫ ♫

Sólo tú (sólo sólo sólo tú), a mi lado
haces bello lo peor de mi pasado
sólo tú, sabes darme
cosas nuevas solamente con mirarme
nunca estuve tan feliz como ahora junto a ti
sólo tú (sólo sólo sólo tú), noche a noche
me das luz para encender un día más

♫ ♫ ♫

Sabina

Gala 1

Favorito


Primera Expulsada


Se quedó


Mis Favoritas,apuesto por ellas...


También se fue..Silvia,aunque pienso que lo hizo mucho peor Roxxio


Actuación especial


Charlie , Silvia , Coraluna y Nirah fueron los nomiados de la Gala 1.Los concursantes dieron sus votos para salvar a uno de los tres concursantes que aún estaban nominados. En esta ocasión, Coraluna fue la que más apoyos obtuvo, recibiendo el voto de seis de sus compañeros, mientras que Charlie sólo recibió cuatro y Silvia Román , tres votos.

dilluns, 24 de gener del 2011

Cuando llega el amor

Cuando el amor llega a nuestras vidas
es como encontrar la llave justa de nuestros sentimientos
y poder abrir el corazón donde se encuentra encarcelado el amor
que por mucho tiempo quería volar como golondrina de plata.

Cuando el amor llega a nuestras vidas
es como encontrar la alegría misma
de donde nace las delicias del amor que un día esperábamos
y llegar a sentir una suave piel entre el calor de nuestros cuerpos
para llenarlo de amor entre un lecho de flores perfumadas
y cubrirlo de suaves nubes virginales.

Cuando el amor llega a nuestras vidas
es decirles a unos bellos ojos que la llama del amor
y de nuestro corazón palpita a mil por hora
y cuando tomamos unas manos de seda
la ilusión se va metiendo entre la piel nerviosa
que hacen que le cielo se abra
para que pueda derramar una deliciosa lluvia perfumada.

Cuando el amor llega a nuestras vida,
es como pensar que las estrellas como rosas blancas
que alegran la noche, son nuestras
y cuando llega el nuevo día nos damos cuenta
cual es el misterio de una rosa roja
que canta entre la brisa de perlas atrapadas entre las hojas de los árboles.

Estar enamorados es…
poder amar a una mujer con todo el corazón
y adorarla como si fuera nuestra diosa del hogar.





http://www.facebook.com/album.php?aid=45561&id=100001231749766&saved#!/photo.php?fbid=181078468599414&set=a.169645329742728.34299.151015468272381

El cielo y el infierno


Dice una antigua leyenda china,
que un discípulo preguntó a su Maestro:
- ¿Cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno?.
El Maestro le respondió:
es muy pequeña,
sin embargo tiene grandes consecuencias.
Ven, te mostraré el infierno.

Entraron en un inmenso sitio
donde un grupo de personas
estaba sentadas alrededor
de un gran recipiente con arroz,
todos estaban hambrientos y desesperados,
cada uno tenía una cuchara atorada fijamente
en el brazo desde su extremo,
y que llegaba hasta la olla.

Pero cada cuchara tenía un mango tan largo
que no podían llevársela a la boca.
La desesperación y el sufrimiento eran terribles.

Ven, dijo el Maestro
después de un rato,
ahora te mostraré el cielo.

Entraron en otro lugar, idéntico al primero;
con la olla de arroz, el grupo de gente,
y las mismas cucharas largas,
pero allí todos estaban felices
y bien alimentados.

- No comprendo dijo el discípulo,
¿Por qué están tan felices aquí, mientras son
desgraciados en la otra habitación si todo es lo mismo?

El Maestro sonrió.
Ah...
¿no te has dado cuenta?
Como las cucharas tienen los
mangos muylargos,
no les permite llevar la comida a su propia boca,
pero aquí han
aprendido a alimentarse unos a otros.

Beneficio común, trabajo común...
¿Tan complicadas son las cosas que no vemos
el beneficio común, que en definitiva es nuestro beneficio?




UN HOMBRE MURIO EN SU LECHO DE MUERTE Y COMO HABIA SIDO UN HOMBRE MUY BUENO, LE DIERON A ESCOGER ENTRE PASAR LA ETERNIDAD EN EL CIELO O EL INFIERNO ¡COMO EL QUISIERA!

COMO CUANDO ESTABA VIVO, HABIA SIDO UN PROFESOR DE LOGICA, PIDIO QUE LE MOSTRARAN EL CIELO Y EL INFIERNO, PARA ASI PODER ESCOGER CON LOGICA.

EL ANGEL ESTUVO DE ACUERDO CON ESTA PETICION, ASI QUE PRIMERO LO LEVO AL INFIERNO.

EN EL INFIERNO, EL HOMBRE VIO UNA GRAN MESA. EN LA MESA SE ENCONTRABA SERVIDO UN MARAVILLOSO BANQUETE. HABIA ALLI LOS MEJORES BANQUETES, LAS COMIDAS Y BEBIDAS MAS EXQUISITAS QUE ALGUIEN SE PODRIA IMAGINAR. AL VER ESTO EL HOMBRE DIJO "AH !NO ESTA NADA MAL!". PERO ENTONCES MIRO A LAS PERSONAS QUE ESTABAN SENTADOS EN LAS MESAS. TODOS ESTABAN DELGADISIMOS, CASI EN LOS HUESOS. SE LES VEIA VERDADERAMENTE HAMBRIENTOS. U LENGUA CAIA POR UN LADO DE SU BOCA, HINCHADA DE TANTA SED. TODOS ESTABAN LLORANDO, LAMENTANDOSE Y SUFRIENDO.

EL HOMBRE, QUE HABIA SIDO MUY BUENO CUANDO VIVIO, MIRO AL ANGEL Y PROTESTO:

- ESTO NO PUEDE SER! ¿POR QUE DIOS TORTURA ASI A ESTA GENTE? ¿ES QUE NO LAS PUEDE PERDONAR?

EL ANGEL SONRIO Y LE DIJO:

- DIOS NO LES HA CASTIGADO. DIOS LES HA PERDONADO HACE MUCHO, POR ESO LES OFRECE ESTOS MANAJARES TAN DELICIOSOS.

ENTONCES EL HOMBRE FUE HASTA LA MESA Y SEñALO UNO DE LOS CUBIERTOS MIENTRAS LE DECIA AL ANGEL:

- ¿PERO NO VES QUE AQUI HAY TRAMPA? ¡DIOS LES ESTA ENGAñANDO! LES PONE ESTOS MANJARES TAN MARAVILLOSOS DELANTE DE SUS OJOS ¡PERO LUEGO LES DA UNOS CUBIERTOS DE UN METRO DE LARGO! ¿TU TE CREES QUE ALGUIEN PODRIA COMER CON UN TENEDOR DE UN METRO DE LARGO? ES NORMAL QUE ESTA GENTE TENGA TANTA HAMBRE!

EL ANGEL SONRIO DE NUEVO:

- DIOS NO LES ESTA TORTURANDO, SON ELLOS LOS QUE ELIGEN PASAR HAMBRE. ES SU LIBRE ALBEDRIO, ES LO QUE ELLOS ELIGEN, ASI QUE NI TU NI YO PODEMOS HACER NADA.

AQUELLO DEL LIBRE ALBEDRIO LE SONABA "DEMASIADO MISTICO" A NUESTRO HOMBRE, QUE AUN NO ESTABA CONVENCIDO. PERO ENTONCES EL ANGEL LE AGARRO DE LA MANO Y LO LLEVO VOLANDO AL CIELO PARA QUE PUDIERA CONTEMPLAR.

EN CUANTO EL HOMBRE VIO EL CIELO, ENTONCES COMPRENDIO.

POR QUE EN EL CIELO HABIA EXACTAMENTE LA MISMA MESA QUE EN EL INFIERNO, LA GENTE TAMBIEN TENIA ESOS CUBIERTOS DE UN METRO DE LARGO. PERO, SIN EMBARGO, AQUI TODOS SONREIAN. TODOS ERAN FELICES. Y A TODOS SE LES VEIA BIEN ALIMENTADOS, Y DISFRUTANDO DEL BANQUETE.

¡CUAL ERA LA DIFERENCIA!

EN EL CIELO, CADA PERSONA USABA SU LARGO TENEDOR DE UN METRO DE LARGO PARA DAR DE COMER A LA PERSONA QUE TENIA EN FRENTE!

Y QUIEN ESTABA EN FRENTE, DABA DE COMER A QUIEN ESTABA DELANTE.

COMO RESULTADO, TODO EL MUNDO ESTABA DANDO DE COMER A ALGUIEN, Y A TODO EL MUNDO ALGUIEN LE DABA DE COMER.

ASI TODOS VIVIAN MUY FELICES.

AL VER ESTO NUESTRO HOMBRE COMPRENDIO. EN VERDAD ERA CUESTION DE LIBRE ALBEDRIO. LOS QUE VIVAN EN UN INFIERNO, EN REALIDAD TENIAN LAS MISMAS OPORTUNIDADES QUE LOS QUE DISFRUTABAN DE UNAFELIZ VIDA EN EL CIELO. LO UNICO QUE LES DISTINGUIA ERA LA FORMA EN QUE ELLOS DECIDIAN COMPORTARSE.
 
  

La Sirenita


En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas.
La Sirenita, la más joven, además de ser la más bella poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusas al oírla dejaban de flotar.
La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas.
-¡Oh! ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!
-Todavía eres demasiado joven -respondió la abuela-. Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para subir a la superficie, como a tus hermanas.
La Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín adornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada.
Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir. A la mañana siguiente el padre la llamó y, al acariciarle sus largos y rubios cabellos, vio esculpida en su hombro una hermosísima flor.
-¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres. Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!
Apenas su padre terminó de hablar, La Sirenita le di un beso y se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla. De repente emergió del agua. ¡Qué fascinante! Veía por primera vez el cielo azul y las primeras estrellas centelleantes al anochecer. El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de La Sirenita y dejaban oír sus alegres graznidos de bienvenida.
-¡Qué hermoso es todo! -exclamó feliz, dando palmadas.
Pero su asombro y admiración aumentaron todavía: una nave se acercaba despacio al escollo donde estaba La Sirenita. Los marinos echaron el ancla, y la nave, así amarrada, se balanceó sobre la superficie del mar en calma. La Sirenita escuchaba sus voces y comentarios. “¡Cómo me gustaría hablar con ellos!”, pensó. Pero al decirlo, miró su larga cola cimbreante, que tenía en lugar de piernas, y se sintió acongojada: “¡Jamás seré como ellos!”
A bordo parecía que todos estuviesen poseídos por una extraña animación y, al cabo de poco, la noche se llenó de vítores: “¡Viva nuestro capitán! ¡Vivan sus veinte años!” La pequeña sirena, atónita y extasiada, había descubierto mientras tanto al joven al que iba dirigido todo aquel alborozo. Alto, moreno, de porte real, sonreía feliz. La Sirenita no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón.
La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más. La Sirenita se dio cuenta en seguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida.
-¡Cuidado! ¡El mar…! -en vano la Sirenita gritó y gritó.
Pero sus gritos, silenciados por el rumor del viento, no fueron oídos, y las olas, cada vez más altas, sacudieron con fuerza la nave. Después, bajo los gritos desesperados de los marineros, la arboladura y las velas se abatieron sobre cubierta, y con un siniestro fragor el barco se hundió. La Sirenita, que momentos antes había visto cómo el joven capitán caía al mar, se puso a nadar para socorrerlo. Lo buscó inútilmente durante mucho rato entre las olas gigantescas. Había casi renunciado, cuando de improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y, de golpe, lo tuvo en sus brazos.
El joven estaba inconsciente, mientras la Sirenita, nadando con todas sus fuerzas, lo sostenía para rescatarlo de una muerte segura. Lo sostuvo hasta que la tempestad amainó. Al alba, que despuntaba sobre un mar todavía lívido, la Sirenita se sintió feliz al acercarse a tierra y poder depositar el cuerpo del joven sobre la arena de la playa. Al no poder andar, permaneció mucho tiempo a su lado con la cola lamiendo el agua, frotando las manos del joven y dándole calor con su cuerpo.
Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban la obligaron a buscar refugio en el mar.
-¡Corran! ¡Corran! -gritaba una dama de forma atolondrada- ¡Hay un hombre en la playa! ¡Está vivo! ¡Pobrecito…! ¡Ha sido la tormenta…! ¡Llevémoslo al castillo! ¡No! ¡No! Es mejor pedir ayuda…
La primera cosa que vio el joven al recobrar el conocimiento, fue el hermoso semblante de la más joven de las tres damas.
-¡Gracias por haberme salvado! -le susurró a la bella desconocida.
La Sirenita, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella, y no la otra, quien lo había salvado.
Pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse. ¡Oh! ¡Qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta teniendo al joven entre sus brazos!
Cuando llegó a la mansión paterna, la Sirenita empezó su relato, pero de pronto sintió un nudo en la garganta y, echándose a llorar, se refugió en su habitación. Días y más días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre.
Sólo la Hechicera de los Abismos podía socorrerla. Pero, ¿a qué precio? A pesar de todo decidió consultarla.
-¡…por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor.
-¡No me importa -respondió la Sirenita con lágrimas en los ojos- a condición de que pueda volver con él!
¡No he terminado todavía! -dijo la vieja-. ¡Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola.
-¡Acepto! -dijo por último la Sirenita y, sin dudar un instante, le pidió el frasco que contenía la poción prodigiosa. Se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera.
Inmediatamente, un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y cuando volvió en sí, vio a su lado, como entre brumas, aquel semblante tan querido sonriéndole. El príncipe allí la encontró y, recordando que también él fue un náufrago, cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo que el mar había traído.
-No temas -le dijo de repente-. Estás a salvo. ¿De dónde vienes?
Pero la Sirenita, a la que la bruja dejó muda, no pudo responderle.
-Te llevaré al castillo y te curaré.
Durante los días siguientes, para la Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos y acompañaba al príncipe en sus paseos. Una noche fue invitada al baile que daba la corte, pero tal y como había predicho la bruja, cada paso, cada movimiento de las piernas le producía atroces dolores como premio de poder vivir junto a su amado. Aunque no pudiese responder con palabras a las atenciones del príncipe, éste le tenía afecto y la colmaba de gentilezas. Sin embargo, el joven tenía en su corazón a la desconocida dama que había visto cuando fue rescatado después del naufragio.
Desde entonces no la había visto más porque, después de ser salvado, la desconocida dama tuvo que partir de inmediato a su país. Cuando estaba con la Sirenita, el príncipe le profesaba a ésta un sincero afecto, pero no desaparecía la otra de su pensamiento. Y la pequeña sirena, que se daba cuenta de que no era ella la predilecta del joven, sufría aún más. Por las noches, la Sirenita dejaba a escondidas el castillo para ir a llorar junto a la playa.
Pero el destino le reservaba otra sorpresa. Un día, desde lo alto del torreón del castillo, fue avistada una gran nave que se acercaba al puerto, y el príncipe decidió ir a recibirla acompañado de la Sirenita.
La desconocida que el príncipe llevaba en el corazón bajó del barco y, al verla, el joven corrió feliz a su encuentro. La Sirenita, petrificada, sintió un agudo dolor en el corazón. En aquel momento supo que perdería a su príncipe para siempre. La desconocida dama fue pedida en matrimonio por el príncipe enamorado, y la dama lo aceptó con agrado, puesto que ella también estaba enamorada. Al cabo de unos días de celebrarse la boda, los esposos fueron invitados a hacer un viaje por mar en la gran nave que estaba amarrada todavía en el puerto. La Sirenita también subió a bordo con ellos, y el viaje dio comienzo.
Al caer la noche, la Sirenita, angustiada por haber perdido para siempre a su amado, subió a cubierta. Recordando la profecía de la hechicera, estaba dispuesta a sacrificar su vida y a desaparecer en el mar. Procedente del mar, escuchó la llamada de sus hermanas:
-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas.
Como en un sueño, la Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma.
Cuando el sol despuntaba en el horizonte, lanzó un rayo amarillento sobre el mar y, la Sirenita, desde las aguas heladas, se volvió para ver la luz por última vez. Pero de improviso, como por encanto, una fuerza misteriosa la arrancó del agua y la transportó hacia lo más alto del cielo. Las nubes se teñían de rosa y el mar rugía con la primera brisa de la mañana, cuando la pequeña sirena oyó cuchichear en medio de un sonido de campanillas:
-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!
-¿Quiénes son? -murmuró la muchacha, dándose cuenta de que había recobrado la voz-. ¿Dónde están?
-Estás con nosotras en el cielo. Somos las hadas del viento. No tenemos alma como los hombres, pero es nuestro deber ayudar a quienes hayan demostrado buena voluntad hacia ellos.
La Sirenita, conmovida, miró hacia abajo, hacia el mar en el que navegaba el barco del príncipe, y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas, mientras las hadas le susurraban:
-¡Fíjate! Las flores de la tierra esperan que nuestras lágrimas se transformen en rocío de la mañana. ¡Ven con nosotras! Volemos hacia los países cálidos, donde el aire mata a los hombres, para llevar ahí un viento fresco. Por donde pasemos llevaremos socorros y consuelos, y cuando hayamos hecho el bien durante trescientos años, recibiremos un alma inmortal y podremos participar de la eterna felicidad de los hombres -le decían.
-¡Tú has hecho con tu corazón los mismos esfuerzos que nosotras, has sufrido y salido victoriosa de tus pruebas y te has elevado hasta el mundo de los espíritus del aire, donde no depende más que de ti conquistar un alma inmortal por tus buenas acciones! -le dijeron.
Y la Sirenita, levantando los brazos al cielo, lloró por primera vez.
Oyéronse de nuevo en el buque los cantos de alegría: vio al Príncipe y a su linda esposa mirar con melancolía la espuma juguetona de las olas. La Sirenita, en estado invisible, abrazó a la esposa del Príncipe, envió una sonrisa al esposo, y en seguida subió con las demás hijas del viento envuelta en una nube color de rosa que se elevó hasta el cielo.

Hans Christian Andersen

Maneras de vivir

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...
Por eso, canta, ríe, baila, llora
y vive intensamente cada momento de tu vida...
...antes que el telón baje
y la obra termine sin aplausos.

¡Hey,
hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan
con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!

La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!

Ama por encima de todo,
ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo,
no ignores el hambre!
Olvida la bomba,
pero antes haz algo para combatirla,
aunque no te sientas capaz.

¡Busca!

Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia,
y si, una aproximación.

¡Acepta!

La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!

Entiende a las personas que piensan diferente a ti,
no las repruebes.

¡Eh! Mira...

Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...

¿Para que tanta prisa?
Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!

Pero no perjudiques a nadie y
no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!

Siempre habrá una salida,
siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!

Haz aquello que te gusta,
siente lo que hay dentro de ti.

Oye...

Escucha lo que las otras personas
tienen que decir, es importante.

Sube...

Haz de los obstáculos escalones
para aquello que quieres alcanzar.
Más no te olvides de aquellos
que no consiguieron subir
en la escalera de la vida.

¡Descubre!

Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.
Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes.
Charles Chaplin

Amémonos


 Buscaba mi alma con afán tu alma,
buscaba yo la virgen que mi frente
tocaba con su labio dulcemente
en el febril insomnio del amor.

Buscaba la mujer pálida y bella

que en sueño me visita desde niño,
para partir con ella mi cariño,
para partir con ella mi dolor.

Como en la sacra soledad del templo

sin ver a Dios se siente su presencia,
yo presentí en el mundo tu existencia,
y, como a Dios, sin verte, te adoré.

Y demandando sin cesar al cielo

la dulce compañera de mi suerte,
muy lejos yo de ti, sin conocerte
en la ara de mi amor te levanté.

No preguntaba ni sabía tu nombre,

¿en dónde iba a encontrarte? lo ignoraba;
pero tu imagen dentro el alma estaba,
más bien presentimiento que ilusión.

Y apenas te miré... tú eras ángel

compañero ideal de mi desvelo,
la casta virgen de mirar de cielo
y de la frente pálida de amor.

Y a la primera vez que nuestros ojos

sus miradas magnéticas cruzaron,
sin buscarse, las manos se encontraron
y nos dijimos «te amo» sin hablar

Un sonrojo purísimo en tu frente,

algo de palidez sobre la mía,
y una sonrisa que hasta Dios subía...
así nos comprendimos... nada más.

¡Amémonos, mi bien! En este mundo

donde lágrimas tantas se derraman,
las que vierten quizá los que se aman
tienen yo no sé que de bendición,

dos corazones en dichoso vuelo;

¡Amémonos, mi bien! Tiendan sus alas
amar es ver el entreabierto cielo
y levantar el alma en asunción.

Amar es empapar el pensamiento

en la fragancia del Edén perdido;
amar es... amar es llevar herido
con un dardo celeste el corazón.

Es tocar los dinteles de la gloria,

es ver tus ojos, escuchar tu acento,
en el alma sentir el firmamento
y morir a tus pies de adoración.




Poemas de Manuel María Flores