dilluns, 24 de gener del 2011

El cielo y el infierno


Dice una antigua leyenda china,
que un discípulo preguntó a su Maestro:
- ¿Cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno?.
El Maestro le respondió:
es muy pequeña,
sin embargo tiene grandes consecuencias.
Ven, te mostraré el infierno.

Entraron en un inmenso sitio
donde un grupo de personas
estaba sentadas alrededor
de un gran recipiente con arroz,
todos estaban hambrientos y desesperados,
cada uno tenía una cuchara atorada fijamente
en el brazo desde su extremo,
y que llegaba hasta la olla.

Pero cada cuchara tenía un mango tan largo
que no podían llevársela a la boca.
La desesperación y el sufrimiento eran terribles.

Ven, dijo el Maestro
después de un rato,
ahora te mostraré el cielo.

Entraron en otro lugar, idéntico al primero;
con la olla de arroz, el grupo de gente,
y las mismas cucharas largas,
pero allí todos estaban felices
y bien alimentados.

- No comprendo dijo el discípulo,
¿Por qué están tan felices aquí, mientras son
desgraciados en la otra habitación si todo es lo mismo?

El Maestro sonrió.
Ah...
¿no te has dado cuenta?
Como las cucharas tienen los
mangos muylargos,
no les permite llevar la comida a su propia boca,
pero aquí han
aprendido a alimentarse unos a otros.

Beneficio común, trabajo común...
¿Tan complicadas son las cosas que no vemos
el beneficio común, que en definitiva es nuestro beneficio?




UN HOMBRE MURIO EN SU LECHO DE MUERTE Y COMO HABIA SIDO UN HOMBRE MUY BUENO, LE DIERON A ESCOGER ENTRE PASAR LA ETERNIDAD EN EL CIELO O EL INFIERNO ¡COMO EL QUISIERA!

COMO CUANDO ESTABA VIVO, HABIA SIDO UN PROFESOR DE LOGICA, PIDIO QUE LE MOSTRARAN EL CIELO Y EL INFIERNO, PARA ASI PODER ESCOGER CON LOGICA.

EL ANGEL ESTUVO DE ACUERDO CON ESTA PETICION, ASI QUE PRIMERO LO LEVO AL INFIERNO.

EN EL INFIERNO, EL HOMBRE VIO UNA GRAN MESA. EN LA MESA SE ENCONTRABA SERVIDO UN MARAVILLOSO BANQUETE. HABIA ALLI LOS MEJORES BANQUETES, LAS COMIDAS Y BEBIDAS MAS EXQUISITAS QUE ALGUIEN SE PODRIA IMAGINAR. AL VER ESTO EL HOMBRE DIJO "AH !NO ESTA NADA MAL!". PERO ENTONCES MIRO A LAS PERSONAS QUE ESTABAN SENTADOS EN LAS MESAS. TODOS ESTABAN DELGADISIMOS, CASI EN LOS HUESOS. SE LES VEIA VERDADERAMENTE HAMBRIENTOS. U LENGUA CAIA POR UN LADO DE SU BOCA, HINCHADA DE TANTA SED. TODOS ESTABAN LLORANDO, LAMENTANDOSE Y SUFRIENDO.

EL HOMBRE, QUE HABIA SIDO MUY BUENO CUANDO VIVIO, MIRO AL ANGEL Y PROTESTO:

- ESTO NO PUEDE SER! ¿POR QUE DIOS TORTURA ASI A ESTA GENTE? ¿ES QUE NO LAS PUEDE PERDONAR?

EL ANGEL SONRIO Y LE DIJO:

- DIOS NO LES HA CASTIGADO. DIOS LES HA PERDONADO HACE MUCHO, POR ESO LES OFRECE ESTOS MANAJARES TAN DELICIOSOS.

ENTONCES EL HOMBRE FUE HASTA LA MESA Y SEñALO UNO DE LOS CUBIERTOS MIENTRAS LE DECIA AL ANGEL:

- ¿PERO NO VES QUE AQUI HAY TRAMPA? ¡DIOS LES ESTA ENGAñANDO! LES PONE ESTOS MANJARES TAN MARAVILLOSOS DELANTE DE SUS OJOS ¡PERO LUEGO LES DA UNOS CUBIERTOS DE UN METRO DE LARGO! ¿TU TE CREES QUE ALGUIEN PODRIA COMER CON UN TENEDOR DE UN METRO DE LARGO? ES NORMAL QUE ESTA GENTE TENGA TANTA HAMBRE!

EL ANGEL SONRIO DE NUEVO:

- DIOS NO LES ESTA TORTURANDO, SON ELLOS LOS QUE ELIGEN PASAR HAMBRE. ES SU LIBRE ALBEDRIO, ES LO QUE ELLOS ELIGEN, ASI QUE NI TU NI YO PODEMOS HACER NADA.

AQUELLO DEL LIBRE ALBEDRIO LE SONABA "DEMASIADO MISTICO" A NUESTRO HOMBRE, QUE AUN NO ESTABA CONVENCIDO. PERO ENTONCES EL ANGEL LE AGARRO DE LA MANO Y LO LLEVO VOLANDO AL CIELO PARA QUE PUDIERA CONTEMPLAR.

EN CUANTO EL HOMBRE VIO EL CIELO, ENTONCES COMPRENDIO.

POR QUE EN EL CIELO HABIA EXACTAMENTE LA MISMA MESA QUE EN EL INFIERNO, LA GENTE TAMBIEN TENIA ESOS CUBIERTOS DE UN METRO DE LARGO. PERO, SIN EMBARGO, AQUI TODOS SONREIAN. TODOS ERAN FELICES. Y A TODOS SE LES VEIA BIEN ALIMENTADOS, Y DISFRUTANDO DEL BANQUETE.

¡CUAL ERA LA DIFERENCIA!

EN EL CIELO, CADA PERSONA USABA SU LARGO TENEDOR DE UN METRO DE LARGO PARA DAR DE COMER A LA PERSONA QUE TENIA EN FRENTE!

Y QUIEN ESTABA EN FRENTE, DABA DE COMER A QUIEN ESTABA DELANTE.

COMO RESULTADO, TODO EL MUNDO ESTABA DANDO DE COMER A ALGUIEN, Y A TODO EL MUNDO ALGUIEN LE DABA DE COMER.

ASI TODOS VIVIAN MUY FELICES.

AL VER ESTO NUESTRO HOMBRE COMPRENDIO. EN VERDAD ERA CUESTION DE LIBRE ALBEDRIO. LOS QUE VIVAN EN UN INFIERNO, EN REALIDAD TENIAN LAS MISMAS OPORTUNIDADES QUE LOS QUE DISFRUTABAN DE UNAFELIZ VIDA EN EL CIELO. LO UNICO QUE LES DISTINGUIA ERA LA FORMA EN QUE ELLOS DECIDIAN COMPORTARSE.
 
  

La Sirenita


En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas.
La Sirenita, la más joven, además de ser la más bella poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusas al oírla dejaban de flotar.
La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas.
-¡Oh! ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!
-Todavía eres demasiado joven -respondió la abuela-. Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para subir a la superficie, como a tus hermanas.
La Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín adornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada.
Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir. A la mañana siguiente el padre la llamó y, al acariciarle sus largos y rubios cabellos, vio esculpida en su hombro una hermosísima flor.
-¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres. Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!
Apenas su padre terminó de hablar, La Sirenita le di un beso y se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla. De repente emergió del agua. ¡Qué fascinante! Veía por primera vez el cielo azul y las primeras estrellas centelleantes al anochecer. El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de La Sirenita y dejaban oír sus alegres graznidos de bienvenida.
-¡Qué hermoso es todo! -exclamó feliz, dando palmadas.
Pero su asombro y admiración aumentaron todavía: una nave se acercaba despacio al escollo donde estaba La Sirenita. Los marinos echaron el ancla, y la nave, así amarrada, se balanceó sobre la superficie del mar en calma. La Sirenita escuchaba sus voces y comentarios. “¡Cómo me gustaría hablar con ellos!”, pensó. Pero al decirlo, miró su larga cola cimbreante, que tenía en lugar de piernas, y se sintió acongojada: “¡Jamás seré como ellos!”
A bordo parecía que todos estuviesen poseídos por una extraña animación y, al cabo de poco, la noche se llenó de vítores: “¡Viva nuestro capitán! ¡Vivan sus veinte años!” La pequeña sirena, atónita y extasiada, había descubierto mientras tanto al joven al que iba dirigido todo aquel alborozo. Alto, moreno, de porte real, sonreía feliz. La Sirenita no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón.
La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más. La Sirenita se dio cuenta en seguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida.
-¡Cuidado! ¡El mar…! -en vano la Sirenita gritó y gritó.
Pero sus gritos, silenciados por el rumor del viento, no fueron oídos, y las olas, cada vez más altas, sacudieron con fuerza la nave. Después, bajo los gritos desesperados de los marineros, la arboladura y las velas se abatieron sobre cubierta, y con un siniestro fragor el barco se hundió. La Sirenita, que momentos antes había visto cómo el joven capitán caía al mar, se puso a nadar para socorrerlo. Lo buscó inútilmente durante mucho rato entre las olas gigantescas. Había casi renunciado, cuando de improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y, de golpe, lo tuvo en sus brazos.
El joven estaba inconsciente, mientras la Sirenita, nadando con todas sus fuerzas, lo sostenía para rescatarlo de una muerte segura. Lo sostuvo hasta que la tempestad amainó. Al alba, que despuntaba sobre un mar todavía lívido, la Sirenita se sintió feliz al acercarse a tierra y poder depositar el cuerpo del joven sobre la arena de la playa. Al no poder andar, permaneció mucho tiempo a su lado con la cola lamiendo el agua, frotando las manos del joven y dándole calor con su cuerpo.
Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban la obligaron a buscar refugio en el mar.
-¡Corran! ¡Corran! -gritaba una dama de forma atolondrada- ¡Hay un hombre en la playa! ¡Está vivo! ¡Pobrecito…! ¡Ha sido la tormenta…! ¡Llevémoslo al castillo! ¡No! ¡No! Es mejor pedir ayuda…
La primera cosa que vio el joven al recobrar el conocimiento, fue el hermoso semblante de la más joven de las tres damas.
-¡Gracias por haberme salvado! -le susurró a la bella desconocida.
La Sirenita, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella, y no la otra, quien lo había salvado.
Pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse. ¡Oh! ¡Qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta teniendo al joven entre sus brazos!
Cuando llegó a la mansión paterna, la Sirenita empezó su relato, pero de pronto sintió un nudo en la garganta y, echándose a llorar, se refugió en su habitación. Días y más días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre.
Sólo la Hechicera de los Abismos podía socorrerla. Pero, ¿a qué precio? A pesar de todo decidió consultarla.
-¡…por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor.
-¡No me importa -respondió la Sirenita con lágrimas en los ojos- a condición de que pueda volver con él!
¡No he terminado todavía! -dijo la vieja-. ¡Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola.
-¡Acepto! -dijo por último la Sirenita y, sin dudar un instante, le pidió el frasco que contenía la poción prodigiosa. Se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera.
Inmediatamente, un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y cuando volvió en sí, vio a su lado, como entre brumas, aquel semblante tan querido sonriéndole. El príncipe allí la encontró y, recordando que también él fue un náufrago, cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo que el mar había traído.
-No temas -le dijo de repente-. Estás a salvo. ¿De dónde vienes?
Pero la Sirenita, a la que la bruja dejó muda, no pudo responderle.
-Te llevaré al castillo y te curaré.
Durante los días siguientes, para la Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos y acompañaba al príncipe en sus paseos. Una noche fue invitada al baile que daba la corte, pero tal y como había predicho la bruja, cada paso, cada movimiento de las piernas le producía atroces dolores como premio de poder vivir junto a su amado. Aunque no pudiese responder con palabras a las atenciones del príncipe, éste le tenía afecto y la colmaba de gentilezas. Sin embargo, el joven tenía en su corazón a la desconocida dama que había visto cuando fue rescatado después del naufragio.
Desde entonces no la había visto más porque, después de ser salvado, la desconocida dama tuvo que partir de inmediato a su país. Cuando estaba con la Sirenita, el príncipe le profesaba a ésta un sincero afecto, pero no desaparecía la otra de su pensamiento. Y la pequeña sirena, que se daba cuenta de que no era ella la predilecta del joven, sufría aún más. Por las noches, la Sirenita dejaba a escondidas el castillo para ir a llorar junto a la playa.
Pero el destino le reservaba otra sorpresa. Un día, desde lo alto del torreón del castillo, fue avistada una gran nave que se acercaba al puerto, y el príncipe decidió ir a recibirla acompañado de la Sirenita.
La desconocida que el príncipe llevaba en el corazón bajó del barco y, al verla, el joven corrió feliz a su encuentro. La Sirenita, petrificada, sintió un agudo dolor en el corazón. En aquel momento supo que perdería a su príncipe para siempre. La desconocida dama fue pedida en matrimonio por el príncipe enamorado, y la dama lo aceptó con agrado, puesto que ella también estaba enamorada. Al cabo de unos días de celebrarse la boda, los esposos fueron invitados a hacer un viaje por mar en la gran nave que estaba amarrada todavía en el puerto. La Sirenita también subió a bordo con ellos, y el viaje dio comienzo.
Al caer la noche, la Sirenita, angustiada por haber perdido para siempre a su amado, subió a cubierta. Recordando la profecía de la hechicera, estaba dispuesta a sacrificar su vida y a desaparecer en el mar. Procedente del mar, escuchó la llamada de sus hermanas:
-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas.
Como en un sueño, la Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma.
Cuando el sol despuntaba en el horizonte, lanzó un rayo amarillento sobre el mar y, la Sirenita, desde las aguas heladas, se volvió para ver la luz por última vez. Pero de improviso, como por encanto, una fuerza misteriosa la arrancó del agua y la transportó hacia lo más alto del cielo. Las nubes se teñían de rosa y el mar rugía con la primera brisa de la mañana, cuando la pequeña sirena oyó cuchichear en medio de un sonido de campanillas:
-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!
-¿Quiénes son? -murmuró la muchacha, dándose cuenta de que había recobrado la voz-. ¿Dónde están?
-Estás con nosotras en el cielo. Somos las hadas del viento. No tenemos alma como los hombres, pero es nuestro deber ayudar a quienes hayan demostrado buena voluntad hacia ellos.
La Sirenita, conmovida, miró hacia abajo, hacia el mar en el que navegaba el barco del príncipe, y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas, mientras las hadas le susurraban:
-¡Fíjate! Las flores de la tierra esperan que nuestras lágrimas se transformen en rocío de la mañana. ¡Ven con nosotras! Volemos hacia los países cálidos, donde el aire mata a los hombres, para llevar ahí un viento fresco. Por donde pasemos llevaremos socorros y consuelos, y cuando hayamos hecho el bien durante trescientos años, recibiremos un alma inmortal y podremos participar de la eterna felicidad de los hombres -le decían.
-¡Tú has hecho con tu corazón los mismos esfuerzos que nosotras, has sufrido y salido victoriosa de tus pruebas y te has elevado hasta el mundo de los espíritus del aire, donde no depende más que de ti conquistar un alma inmortal por tus buenas acciones! -le dijeron.
Y la Sirenita, levantando los brazos al cielo, lloró por primera vez.
Oyéronse de nuevo en el buque los cantos de alegría: vio al Príncipe y a su linda esposa mirar con melancolía la espuma juguetona de las olas. La Sirenita, en estado invisible, abrazó a la esposa del Príncipe, envió una sonrisa al esposo, y en seguida subió con las demás hijas del viento envuelta en una nube color de rosa que se elevó hasta el cielo.

Hans Christian Andersen

Maneras de vivir

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...
Por eso, canta, ríe, baila, llora
y vive intensamente cada momento de tu vida...
...antes que el telón baje
y la obra termine sin aplausos.

¡Hey,
hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan
con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!

La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!

Ama por encima de todo,
ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo,
no ignores el hambre!
Olvida la bomba,
pero antes haz algo para combatirla,
aunque no te sientas capaz.

¡Busca!

Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia,
y si, una aproximación.

¡Acepta!

La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!

Entiende a las personas que piensan diferente a ti,
no las repruebes.

¡Eh! Mira...

Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...

¿Para que tanta prisa?
Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!

Pero no perjudiques a nadie y
no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!

Siempre habrá una salida,
siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!

Haz aquello que te gusta,
siente lo que hay dentro de ti.

Oye...

Escucha lo que las otras personas
tienen que decir, es importante.

Sube...

Haz de los obstáculos escalones
para aquello que quieres alcanzar.
Más no te olvides de aquellos
que no consiguieron subir
en la escalera de la vida.

¡Descubre!

Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.
Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes.
Charles Chaplin

Amémonos


 Buscaba mi alma con afán tu alma,
buscaba yo la virgen que mi frente
tocaba con su labio dulcemente
en el febril insomnio del amor.

Buscaba la mujer pálida y bella

que en sueño me visita desde niño,
para partir con ella mi cariño,
para partir con ella mi dolor.

Como en la sacra soledad del templo

sin ver a Dios se siente su presencia,
yo presentí en el mundo tu existencia,
y, como a Dios, sin verte, te adoré.

Y demandando sin cesar al cielo

la dulce compañera de mi suerte,
muy lejos yo de ti, sin conocerte
en la ara de mi amor te levanté.

No preguntaba ni sabía tu nombre,

¿en dónde iba a encontrarte? lo ignoraba;
pero tu imagen dentro el alma estaba,
más bien presentimiento que ilusión.

Y apenas te miré... tú eras ángel

compañero ideal de mi desvelo,
la casta virgen de mirar de cielo
y de la frente pálida de amor.

Y a la primera vez que nuestros ojos

sus miradas magnéticas cruzaron,
sin buscarse, las manos se encontraron
y nos dijimos «te amo» sin hablar

Un sonrojo purísimo en tu frente,

algo de palidez sobre la mía,
y una sonrisa que hasta Dios subía...
así nos comprendimos... nada más.

¡Amémonos, mi bien! En este mundo

donde lágrimas tantas se derraman,
las que vierten quizá los que se aman
tienen yo no sé que de bendición,

dos corazones en dichoso vuelo;

¡Amémonos, mi bien! Tiendan sus alas
amar es ver el entreabierto cielo
y levantar el alma en asunción.

Amar es empapar el pensamiento

en la fragancia del Edén perdido;
amar es... amar es llevar herido
con un dardo celeste el corazón.

Es tocar los dinteles de la gloria,

es ver tus ojos, escuchar tu acento,
en el alma sentir el firmamento
y morir a tus pies de adoración.




Poemas de Manuel María Flores
 
 


diumenge, 23 de gener del 2011

Gisela

No puedo quitar mis ojos de ti

.
No puedo creer que es verdad
que tanta felicidad
hay viajado hasta mi
y simplemente aprendí
que el cielo siento alcanzar
pensando que voy a amar
por eso no puedo así
quitar mis ojos de ti.

Tu tienes que perdonar
mi insolencia al mirar
toda mi culpa lo es
me he enamorado esta vez
difícil seré insistir
sin ti no quiero vivir
por eso no puedo así
quitar mis ojos de ti.

Te quiero mucho y bien compréndelo
te quiero mucho con toda intensidad
te necesito, te digo la verdad.

Te quiero mucho y pido sin cesar
que no me dejes, ya que te encontré
y voy a amarte, siempre quiero amarte.

No puedo creer que es verdad
que tanta felicidad
hay viajado hasta mi
y simplemente aprendí
que el cielo siento alcanzar
pensando que voy a amar
por eso no puedo así
quitar mis ojos de ti.
 
 

Descubriendo a Mario













Vida

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.


Ya me decepcioné con algunas personas ,

más también yo decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger .

Ya me reí cuando no podía .
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.

Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos .

Ya llamé sólo para escuchar una voz .

Ya me enamoré por una sonrisa.

Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...

Tuve miedo de perder a alguien especial

(y termine perdiéndolo) ¡¡
pero sobreviví !!
Y todavía vivo !!
No paso por la vida.

Y tú tampoco deberías sólo pasar ...

VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación

abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,

por que el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.
Charles Chaplin

Lecciones de vida

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, percibiremos que ningún día es igual a otro. Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que solo sirve para este día y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos este milagro hoy, se perderá. Este milagro esta en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada. No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes. Presta atención a todos los momentos, porque la oportunidad, el “instante mágico”, esta a nuestro alcance.
Paulo Coelho

Let it Snow

Las cuatro esposas

Había una vez un rey que tenía cuatro esposas. Él amaba a su cuarta esposa más que a las demás y la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más finas. Sólo le daba lo mejor.

También amaba mucho a su tercera esposa y siempre la exhibía en los reinos vecinos. Sin embargo, temía que algún día ella se fuera con otro.


También amaba a su segunda esposa. Ella era su confidente y siempre se mostraba bondadosa, considerada y paciente con él. Cada vez que el rey tenía un problema, confiaba en ella para ayudarle a salir de los tiempos difíciles.


La primera esposa del rey era una compañera muy leal y había hecho grandes contribuciones para mantener tanto la riqueza como el reino del monarca. Sin embargo, el no amaba a su primera esposa y aunque ella le amaba profundamente, apenas si el se fijaba en ella.


Un día, el rey enfermo y se dio cuenta de que le quedaba poco tiempo. Pensó acerca de su vida de lujo y cavilo: Ahora tengo cuatro esposas conmigo pero, Cuando muera, estaré solo".


Así que le pregunto a su cuarta esposa: "Te he amado mas que a las demás, te he dotado con las mejores vestimentas y te he cuidado con esmero. Ahora que estoy muriendo, "¿Estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?" "Ni pensarlo!", Contesto la cuarta esposa y se alejo sin decir mas palabras. Su respuesta penetro en su corazón como un cuchillo filoso.


El entristecido monarca le pregunto a su tercera esposa: "Te he amado toda mi vida. Ahora que estoy muriendo, ¿Estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?" "No!", Contesto su tercera esposa. "La vida es demasiado buena!
Cuándo mueras, pienso volverme a casar!" Su corazón experimento una fuerte sacudida y se puso frió.


Entonces preguntó a su segunda esposa: "Siempre he venido a ti por ayuda y siempre has estado allí para mí. Cuando muera, estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?" Lo siento, no puedo ayudarte esta vez!", Contesto la segunda esposa. "Lo mas que puedo hacer por ti es enterrarte". Su respuesta vino como un relámpago estruendoso que devasto al rey.


Entonces escuchó una voz: "Me iré contigo y te seguiré doquiera tus vayas". El rey dirigió la mirada en dirección de la voz y allí estaba su primera esposa. Se veía tan delgaducha, sufría de desnutrición. Profundamente afectado, el monarca dijo: Debí haberte atendido mejor cuando tuve la oportunidad de hacerlo!".


En realidad, todos tenemos cuatro esposas en nuestras vidas. 

Nuestra cuarta esposa es nuestro cuerpo. No importa cuanto tiempo y esfuerzo invirtamos en hacerlo lucir bien, nos dejara cuando muramos. 
Nuestra tercera esposa son nuestras posesiones, condición social y riqueza. Cuando muramos, Irán a parar a otros.
 Nuestra segunda esposa es nuestra familia y amigos. No importa cuanto nos hayan sido de apoyo a nosotros aquí, lo mas que podrán hacer es acompañarnos hasta el sepulcro. 
Y nuestra primera esposa es nuestra alma, frecuentemente ignorada en la búsqueda de la fortuna, el poder y los placeres del ego. Sin embargo, nuestra alma es la única que nos acompañara donde quiera que vayamos. Así que, cultívala, fortalécela y cuídala ahora! Es el más grande regalo que puedes ofrecerle al mundo. Déjala brillar !

Primer beso


Yo ya me despedía…. y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.
Salí a la calle alborozadamente
mientras tu te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.
Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera,
y aún más te sonreí… Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»
Amado Nervo


La sesión

Mi profesor decía que tenía un talento innato para la pintura. Mi habilidad para utilizar esta forma de expresión artística era natural, intrínseca en mí. Sabía perfectamente donde iba cada trazo, cada pincelada de color y sombra. Había pasión en mis primerizas obras.

Un día mi profesor me invitó a un sesión de retrato de desnudo, dijo que me ayudaría mucho para afinar mi sentido de la proporción y la forma. El cuerpo humano, no importando si somos gordos, flacos, chaparros o altos es perfecto, simétrico y hermoso. La idea simplemente me encanto.

Ese día llegué puntual a la cita. La clase estaba destinada para 15 alumnos, yo tomé mi lugar justo en la parte de en medio en frente de la tarima donde estaría la modelo. Acomodé mi bloc en mi caballete y afilé mi lápiz y muy paciente esperé la llegada de los demás.

Muy solemnemente, como acostumbraba hablarnos mi profesor, dijo a todos que este ejercicio nos sería muy útil para apreciar la simetría del cuerpo pero sobre todo para comunicarnos y conectarnos con el alma del que retratamos. Dijo algo así como “no dejen que los guíen sus ojos, sino su corazón, deben conectarse con el alma que retratarán en sus lienzos”. Esas creo fueron sus palabras.

La expectativa era alta y las ansias de empezar eran cada vez mayores, hasta que por fin llegó la modelo. Era una chica esbelta, con la cabellera negra, lisa y larga que le llegaba casi a la cintura, su piel era pálida y sus ojos verdes mar. Nuestras miradas se cruzaron por segundos en el lapso en que ella entró al salón y se dirigió al pequeño vestidor en la esquina de éste.

Salió envuelta en una bata blanca y se acercó a la tarima. Mi profesor habló con ella unos minutos para explicarle la pose que deseaba y le entregó una rosa, ella la tomó entre sus manos moviendo la cabeza de forma afirmativa diciendo algunas palabras que no alcancé a escuchar.

Subió a la tarima y la bata sencillamente se deslizo al piso. Se colocó acostada boca abajo con las piernas cruzadas hacía arriba, su cabeza alzada apoyada en sus brazos con la rosa en una de las manos y mirando a su costado, mirando directo hacia mí.

- Tienen toda una hora muchachos- Dijo mi profesor. El sonido de los lápices contra las hojas blancas se hizo presente como un pequeño concierto de cigarras mal entonadas y casi mudas. Frente a la hoja en blanco, con el lápiz en la mano mire al alma que retrataría.

Su mirada parecía perdida pero dirigida haca mí de forma constante y profunda, mire su espalda arqueada, sus piernas torneadas, su largo cabello deslizándose por sus brazos y espalda, sus labios rosados, sus ojos profundos como el mar. Mi piel empezó a erizarse no podía dejar de mirarla, casi podría decir que su olor llegaba hacía mí a través de una estela invisible, empecé a sentirme embriagado. En medio de ese trance hipnótico, la rosa que ella sostenía cayó silenciosa al suelo. Yo sin pensar me levanté rápidamente y a tropezones llegué a la tarima casi de rodillas y levanté a la marchita flor para entregarla a su portadora. En ese momento nuestras caras quedaron en el ángulo exacto, nuestras miradas se convirtieron en espejos convexos, nuestros alientos se mezclaron en un imperceptible suspiro y entonces la besé.

O me besó, no lo sé, pero nuestros labios se fundieron en la parsimonia del primer beso, seguida de la osadía que le sigue al abrir las bocas y tocar las puntas de las lenguas afiladas. La besé. Posé una mano detrás de su cabeza para asirla hacia mí, la otra empezó a perderse en algún espacio de su espalda. Las manos de ella estaban sobre mi cara dirigiendo de forma orquestal el movimiento oscilante de derecha a izquierda de nuestras cabezas, con los órganos olfativos rozándose e indagándose y a la vez.

Yo no podía contenerme, les digo que no podía, era algo totalmente fuera de mis contadas voluntades, me entregaba a ella y la sentía entregarse a mí en ese beso. Nos desjugábamos en la búsqueda de las lenguas, comprimiéndonos y hacinándonos con fuerza, perdiendo nuestro aliento que se mezclaba en cada milésima pausa entre ese abrir y cerrar de los labios. Comencé a sentir esa vibración lacónica, a desear ese contacto excitante y nervioso que implica la unión de los cuerpos que se buscan. Estaba dispuesto al aquí y al ahora, no importándome nada más, pues en ese momento el mundo había desaparecido, nosotros habíamos desaparecido. Fue entonces cuando un par de golpes en mi cabeza me desviaron de mi atención.

- Julián, ¿te encuentras bien?, - dijo mi profesor que me miraba extrañado- Al mirar me di cuenta que estaba sentado frente a mi caballete con el lápiz en la mano. Más tarde yo en reaccionar y dirigir la mirada hacia mi interlocutor cuando éste dijo.

- Señorita, ¿está usted bien? ¿Quiere descansar?- Mi mirada nerviosa se dirigió a la modelo, su cabello estaba ligeramente revuelto, apretaba los labios mientras respiraba tratando de simular su agitación y la rosa estaba quebrada en sus manos. Nuestras miradas se encontraron en ese momento, un recuerdo tejido en sueños nos acosaba a ambos.

Miré de vuelta mi bloc, rayones sin forma era todo lo que había creado, mi lápiz había perforado las hojas.

Esa fue mi primera y última sesión.

dissabte, 22 de gener del 2011

Maria

Lo que necesito de ti


No sabes como necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
!!! Ya no puedo... seguir así !!!
...Ya... No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia de todos tus actos
con aquella justicia que me inspiras
para lo que siempre fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aun !!!Te sigo extrañando!!!


Poemas de Mario Benedetti


Se querían




Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.
Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

Vicente Aleixandre

divendres, 21 de gener del 2011

Ser fuerte


Ser fuerte es amar a alguien en silencio.
Ser fuerte es irradiar felicidad cuando se es infeliz.
Ser fuerte es intentar perdonar a alguien a quien nos cuesta perdonar.
Ser fuerte es esperar cuando no se cree en el retorno.
Ser fuerte es mantenerse en calma en momentos de desesperación
Ser fuerte es demostrar alegría cuando no se siente.
Ser fuerte es sonreír cuando se desea llorar.
Ser fuerte es hacer a alguien feliz cuando se tiene el corazón hecho pedazos.
Ser fuerte es callar cuando lo ideal sería gritar a todos su angustia.
Ser fuerte es consolar cuando se precisa de consuelo.
Ser fuerte es elogiar cuando se desea maldecir.
Ser fuerte es tener fe en aquello que no se cree.
Por eso, por más difícil que tu vida pueda parecer:
Ámala y sé Fuerte!

Despedida

Que fuerte!!

A fumar

Todos con Nina

La Nina cada vez lo hace más mal  :(

Niccó una de mis favoritas

Gala 0


Actuación especial


La Gala 0 de 'Operación Triunfo 2011' ha estado llena de sorpresas y novedades, pero lo que no han faltado han sido las tradicionales nominaciones para decidir el nombre de los concursantes definitivos de la Academia más famosa de la televisión. Tras este mal trago, Coraluna, Alexxa y Miguel Kocina tuvieron que enfrentarse a la decisión de la audiencia, que finalmente salvó a la concursante ciega. Este tenso momento no fue el único de la gala, ya que el jurado tenía guardada una última sorpresa negativa, las primeras nominaciones oficiales. Sira y Coraluna fueron las candidatas para abanonar 'OT2011' en la próxima gala.


Dieciocho concursantes se han medido en la gala previa de Operación Triunfo. No ha sido una jornada fácil, a pesar de ser la primera. Alexxa y Miguel Kocina se han quedado a las puertas de la Academia. Pero la sorpresa ha saltado cuando Geno, la primera expulsada de la primera edición de Operación Triunfo, ha vuelto a entrar en el programa. De modo que estos son los concursantes de OT 2011

Alexandra, 18 años, Barcelona: La concursante de origen filipino ha causado sensación. Tanto que Rafa Sánchez, cantante de La Unión, que forma parte del nuevo jurado, no ha cesado en elogiar su agraciado físico. Pero lo importante en este concurso es la voz y Alexandra ha conseguido encandilar con su interpretación de 'Equivocada' de Thalia.

Charlie, 17 años, Adeje (Santa Cruz de Tenerife) : Con un impresionante 'This Love' de Maroon 5, el concursante canario ha conseguido entrar en la Academia pese a permanecer unos minutos en 'stand by', el término que han aplicado en el jurado para los que no han entrado directamente. Al final, Nina ha salvado a Charlie.

Alex, 26 años, Barcelona : Metido en la música hasta dentro, ha participado en varios musicales y sus padres son cantantes, Alex ha interpretado 'Antes de que cuente diez' de Fito. Su entrada en la Academia no ha sido directa, pero ha sido incluido entre los diez primeros.

Jefferson, 20 años, Málaga : Toda una sorpresa. Tiene la voz más limpia y cristalina. Ya participó en Factor X, de Cuatro, y ha interpretado 'Torn' de Natalie Imbruglia. Ha sido de los pocos que ha entrado directo, por aclamación, sin lugar a dudas del jurado, que de hecho han dicho que ya le conocían de otros realities.

Josh, 27 años, Melilla : Le ha costado entrar, pese a ser uno de los favoritos del casting de Sevilla, donde le señalaron como el mejor sin discusión. Su canción ha sido 'Sólo quiero bailar' de Zenttric. Al final de la gala ha tenido que ser Eva Perales quien le haya señalado con el dedo para entrar por considerarlo "raro y diferente".

Silvia Román, 21 años, Torredonjimeno (Jaén) : Presencia rockera en Operación Triunfo. Silvia ha cantado 'Me and Bobby McGee', una canción de Kris Kristofferson y Fred Foster popularizada por Janis Joplin. En el casting la cogieron muy rápidamente por atreverse con el country. En la gala ha ocurrido exactamente lo mismo.

Roxio, 21 años, Galapagar (Madrid) : Eva Perales le ha dicho que ha estado muy coreografiada. La actuación, 'Black horse and the cherry tree' de KT Tunstall así lo merecía. Roxio ha permanecido en 'stand by', pero ha logrado entrar en una segunda tanda.

Ramil, 26 años, Ares (A Coruña) : Uno de los concursantes más simpáticos. Dará mucho juego en la Academia, qué duda cabe, con su desparpajo. Ha cantado 'Like A Virgin', de Madonna, dándole un toque muy personal. Además, ha aprovechado para confesar está casado y que le ha prometido a su marido que va a ser él mismo.

Nirah, 22 años, Sant Feliu de Codines (Barcelona) : Ha abierto la gala, pero ha tenido que esperar hasta el final para saber si entraba en la Academia. Era la quinta vez que esta concursante se presenta a Operación Triunfo y al final lo ha logrado. Aunque reconoce que en su actuación le han traicionado los nervios cuando ha cantado 'At last'.

Niccó, 21 años, La Matanza de Acentejo (Santa Cruz de Tenerife) : "Eres muy buena, muy dulce y eres muy guapa". Así ha decido Eva Perales, con estas palabras, que Niccó tenía que formar parte del proyecto de futuras estrellas 'Operación Triunfo 2011'. Eso sí, ya le han advertido que tendrá que visitar otros estilos. Su 'Pack up' de Eliza Doolittle le ha quedado demasiado perfecto.

Naxxo, 26 años, Barcelona : ¡Un heavy en Operación Triunfo! Naxxo ha cantado el tema que hizo famosos universalmente a Whitesnake y su cantante, David Coverdale, 'Here I go Again'. Las malas lenguas han comentado que este concursante ha ingresado merced a los gustos rockeros de Pilar Rubio ¿será verdad?

Nahuel, 19 años, Alcocebre (Castellón) : Con una versión de Juanes, 'Nada valgo sin tu amor', a Nahuel, que ha entrado en la Academia en la segunda ronda, ya le han avisado de que va a tener que corregir unos cuantos tics adquiridos pues, según Noemí Galera, "canta como si se hubiera tragado a su padre".

Moneiba, 28 años, Santa Brígida (Las Palmas) : 'Un vestido y un amor' de Fito Paez ha sido su carta de presentación. Muy buena carta. El jurado ha visto que había sentido la canción y por eso iba a ir directa a la Academia. Ha sido la primera en entrar.

Juan Delgado, 25 años, Barcelona : 'Nada es para siempre' de Luis Fonsi ha pasaportado a Juan hacia la Academia. Pero le han llamado "descafeinado" y le han increpado por tener sangre negra en sus venas y no poner sobre un escenario la energía del soul. En cualquier caso ha entrado en la segunda ronda.

Geno, 28 años, Las Palmas de Gran Canaria : La sorpresa de la noche. Fue la primera expulsada de la primera edición de Operación Triunfo. Formó parte del grupo 'Fórmula Abierta' con Alex Casademunt, Javián y Mireia. Suyo un éxito que sonó durante varios veranos "Te quiero más".

NOMINADOS

Sira, 19 años, Güímar (Santa Cruz de Tenerife) : Nominada una vez ha entrado en la Academia. Su 'Emire state of mind' de Alicia Keys ha servido para que entrase en el concurso por los pelos. Eso sí, nada más pisar el terreno de los profesores, la han puesto en tela de juicio.

Coraluna, 21 años, Jaén : El suyo ha sido el momento más emotivo. Los profesores no la han escogido, tampoco sus compañeros, pero finalmente ha sido la audiencia la que, llamando por teléfono, ha decidido que la joven invidente entrase en la Academia. Ha cantado 'Hasta que llegaste tú' de Ha-Hash. Está nominada.

EXPULSADOS

Alexxa, 20 años, Aguadulce (Almería) : Una concursante singular, muy voluntariosa, pero que no tiene sitio en la edición 2011 de Operación Triunfo. Madre de una hija, se separó de su pareja y se fue a la Legión. Ahora quería entrar en el concurso interpretando'Esta vez quiero ser yo', de Pastora Soler. Pero no ha sido suficiente.

Miguel Kocina, 26 años, Gijón (Asturias) : Otra decepción. Cantante con estilo 'crooner', ha sido criticado duramente por el jurado, que le han dicho que no daba el pego. A Eva Perales le ha aburrido cuando debía seducirla con su 'Cry me a river'. Kocina se ha consolado diciendo que él suele gustar más a las madres. Al final, un mensaje de cariño a Asturias y... expulsado.

BN

Colgando en tus manos

Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.
Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.
La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.
El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.
Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.
Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.
¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!
¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.
El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.
Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.
¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


FEDERICO GARCÍA LORCA

Palabras

Palabras del negro Dolina sacadas de un prog de radio:

"El verdadero milagro de la vida no es encontrarse con uno mismo,
que después de todo no es más que una paradoja de quinta...
Lo importante es encontrarse con alguien.
Esos efímeros puentes que dentro de este mundo de islas algunos suelen tender; efímeros porque duran muy poco y hechos quizás de la misma materia de la que están hechos los sueños.
Por ahí, cada tanto, en esa horrenda soledad que es la vida, uno liga un puente.
Un puente que se puede tejer con un cariño o con un amor; quiere decir que en este mundo donde todas las citas son fallidas, o casi todas las citas son fallidas, en donde casi todo consiste en ir a esquinas donde nadie acude,
en donde casi todos los encuentros fallan.
Mi vida es ir a buscar y no encontrar, y es así...
Salvo alguna que otra vez, como flechas luminosas en la noche, en que uno va a una esquina y hay alguien, bueno... yo creo que eso merece festejarse y festejarlo con dignidad, y hacer digno ese pequeño puentecito que se ha tendido.

Solo una vez en la vida de un hombre pasa un centímetro cúbico de
suerte y solo la pescará el que este todo el tiempo atento.
Nos toca solo un cachito de suerte en la vida y el peor de los
pecados es dejarla pasar.
Hay que estar atento a las señales, atento a las citas, que se cumplen pero son muy pocas, atento a los sueños que se dan, pero son muy pocos...."

Tren perdido

Yo estaba en la estación.
Esperaba un tren,
mi tren,
el tren de mi paraiso,
-rotundo tren de cielo-
el tren... mi tren ....
¿El tren nuestro?

Tu llegaste,
me miraste,
me abrazaste,
me amaste...
Y yo te miré,
te abracé,
te amé....

Nos amamos...

¿Era mi tren,
tú tren,
nuestro tren?...

No lo sé.
Nunca podré saberlo.

Me he quedado
en espera de otro tren,
de otro cielo ...
y he encontrado
tu ausencia
y mi desierto